La deriva a la que se encaminaba el mercado laboral acumulando cada vez más bajas se ha acentuado aún más en lo que va de año, con casos de incapacidad temporal cada vez más cortos , muy concentrados los lunes y viernes, y con mucha incidencia entre los jóvenes. Esta es la radiografía que deja el problema del absentismo con datos analizados del primer trimestre de 2026, según el informe elaborado por KPMG. Las bajas están siendo cada vez más acentuadas en los procesos más esporádicos. No solo las que duran de uno a tres días, que son muy comunes en España, sino también por los casos que se prolongan unas pocas semanas o algún mes, cuya incidencia está resultando cada día más problemática , según apunta ese informe. Esta situación no solo se produce justo después de pasar el fin de semana o cuando está a punto de iniciarse el siguiente periodo de descanso semanal, a las puertas del sábado. También está haciendo más mella entre los trabajadores de menos de 35 años. Y se ve condicionado por el crecimiento continuo de las bajas por causas psicológicas , como estrés, ansiedad o depresión. Patologías que históricamente se encontraban más ocultas, pero que ahora son tratadas con mucha más naturalidad social y sanitaria que en otras épocas.En los tres primeros meses del año , el 78% del absentismo laboral en España -entendido como una falta inesperada al puesto de trabajo dependiendo de las razones- se ha concentrado en la incapacidad temporal por contingencias comunes (ITCC). El análisis de KPMG considera que esa concentración de casos de IT pone de manifiesto «la importancia de factores» como el envejecimiento de la población activa (más de 25 millones de trabajadores), el aumento de las patologías asociadas a la salud mental; la duración de determinados procesos médicos; y las dificultades para poder agilizar la reincorporación al puesto de trabajo. Un reto para la competitividadEstos datos confirman cómo el absentismo es un fenómeno complejo y multicasual «para el que no existe una única causa ni una única solución», tal y como indica Francisco Fernández, socio responsable del área Laboral de KPMG Abogados. En su opinión, «resulta imprescindible actuar simultáneamente sobre la prevención, la gestión de la IT, la coordinación institucional y la promoción de los entornos de trabajo más saludables». Por su parte, María Lacarra, Chief Operating Officer (COO) de KPMG España, ha señalado que el absentismo «ha dejado de ser un problema de recursos humanos para convertirse en un reto de competitividad». El informe señala, por ejemplo, la falta de coordinación entre la sanidad pública y la privada, con diferencias en los tiempos de diagnóstico y recuperación, el retraso en las pruebas a realizar o la necesidad de dar una mayor implicación a las mutuas con reconocimiento de pruebas diagnósticas privadas o autorización de las mutuas para dar altas, por ejemplo. Además, se señala la rigidez del modelo actual de baja médica, así como las reformas legales que han limitado algunos despidos. La deriva a la que se encaminaba el mercado laboral acumulando cada vez más bajas se ha acentuado aún más en lo que va de año, con casos de incapacidad temporal cada vez más cortos , muy concentrados los lunes y viernes, y con mucha incidencia entre los jóvenes. Esta es la radiografía que deja el problema del absentismo con datos analizados del primer trimestre de 2026, según el informe elaborado por KPMG. Las bajas están siendo cada vez más acentuadas en los procesos más esporádicos. No solo las que duran de uno a tres días, que son muy comunes en España, sino también por los casos que se prolongan unas pocas semanas o algún mes, cuya incidencia está resultando cada día más problemática , según apunta ese informe. Esta situación no solo se produce justo después de pasar el fin de semana o cuando está a punto de iniciarse el siguiente periodo de descanso semanal, a las puertas del sábado. También está haciendo más mella entre los trabajadores de menos de 35 años. Y se ve condicionado por el crecimiento continuo de las bajas por causas psicológicas , como estrés, ansiedad o depresión. Patologías que históricamente se encontraban más ocultas, pero que ahora son tratadas con mucha más naturalidad social y sanitaria que en otras épocas.En los tres primeros meses del año , el 78% del absentismo laboral en España -entendido como una falta inesperada al puesto de trabajo dependiendo de las razones- se ha concentrado en la incapacidad temporal por contingencias comunes (ITCC). El análisis de KPMG considera que esa concentración de casos de IT pone de manifiesto «la importancia de factores» como el envejecimiento de la población activa (más de 25 millones de trabajadores), el aumento de las patologías asociadas a la salud mental; la duración de determinados procesos médicos; y las dificultades para poder agilizar la reincorporación al puesto de trabajo. Un reto para la competitividadEstos datos confirman cómo el absentismo es un fenómeno complejo y multicasual «para el que no existe una única causa ni una única solución», tal y como indica Francisco Fernández, socio responsable del área Laboral de KPMG Abogados. En su opinión, «resulta imprescindible actuar simultáneamente sobre la prevención, la gestión de la IT, la coordinación institucional y la promoción de los entornos de trabajo más saludables». Por su parte, María Lacarra, Chief Operating Officer (COO) de KPMG España, ha señalado que el absentismo «ha dejado de ser un problema de recursos humanos para convertirse en un reto de competitividad». El informe señala, por ejemplo, la falta de coordinación entre la sanidad pública y la privada, con diferencias en los tiempos de diagnóstico y recuperación, el retraso en las pruebas a realizar o la necesidad de dar una mayor implicación a las mutuas con reconocimiento de pruebas diagnósticas privadas o autorización de las mutuas para dar altas, por ejemplo. Además, se señala la rigidez del modelo actual de baja médica, así como las reformas legales que han limitado algunos despidos.
La deriva a la que se encaminaba el mercado laboral español acumulando cada vez más bajas se ha acentuado aún más en lo que va de año, con casos de incapacidad temporal cada vez más cortos, muy concentrados los lunes y viernes, … y con mucha incidencia entre los trabajadores más jóvenes. Esta es la radiografía que deja el problema del absentismo con datos analizados del primer trimestre de 2026, según el informe elaborado por KPMG.
Las bajas están siendo cada vez más acentuadas en los procesos más esporádicos. No solo las que duran de uno a tres días, que son muy comunes en España y que están haciendo mella en los procesos en los que se ven inmersos los trabajadores por su salud, así como en la organización de las empresas en las que están empleados. Esa corta duración también se prolonga hacia casos que pueden durar de baja algunas semanas o algún mes, cuya incidencia está resultando cada día más problemático, según apunta ese informe.
Esta situación no solo se produce justo después de pasar el fin de semana o cuando está a punto de iniciarse el siguiente periodo de descanso semanal, a las puertas del sábado. También está haciendo más mella entre los trabajadores de menos de 35 años. Y se ve condicionado por el crecimiento continuo de las bajas por causas psicológicas, como estrés, ansiedad o depresión. Patologías que históricamente se encontraban más ocultas, pero que ahora son tratadas con mucha más naturalidad social y sanitaria que en otras épocas.
Noticia relacionada
En los tres primeros meses del año, el 78% del absentismo laboral en España -entendido como una falta inesperada al puesto de trabajo dependiendo de las razones- se ha concentrado en la incapacidad temporal por contingencias comunes (ITCC). Es decir, patologías sanitarias no vinculadas directamente a la realización de un puesto de trabajo, sino a una enfermedad que afecta al trabajador por otras circunstancias, como un esguince, un resfriado, etc.
El análisis de KPMG considera que esa concentración de casos de IT pone de manifiesto «la importancia de factores» como el envejecimiento de la población activa (más de 25 millones de trabajadores), el aumento de las patologías asociadas a la salud mental; la duración de determinados procesos médicos; y las dificultades para poder agilizar la reincorporación al puesto de trabajo.
Estos datos confirman cómo el absentismo es un fenómeno complejo y multicasual «para el que no existe una única causa ni una única solución», tal y como indica Francisco Fernández, socio responsable del área Laboral de KPMG Abogados. En su opinión, «resulta imprescindible actuar simultáneamente sobre la prevención, la gestión de la IT, la coordinación institucional y la promoción de los entornos de trabajo más saludables».
Menos competitividad empresarial
Por su parte, María Lacarra, Chief Operating Officer (COO) de KPMG España, ha señalado que el absentismo «ha dejado de ser un problema de recursos humanos para convertirse en un reto de competitividad». A su juicio, su impacto trasciende ya el ámbito de la empresa y afecta a la capacidad de crecimiento de sectores enteros y de la economía en su conjunto. Por ello, pide afrontarlo con una «respuesta compartida entre administraciones, sistema sanitario, empresas y agentes sociales».
El informe señala, por ejemplo, la falta de coordinación entre la sanidad pública y la privada, con diferencias en los tiempos de diagnóstico y recuperación, el retraso en las pruebas a realizar o la necesidad de dar una mayor implicación a las mutuas con reconocimiento de pruebas diagnósticas privadas o autorización de las mutuas para dar altas, por ejemplo. Además, se señala la rigidez del modelo actual de baja médica, con ausencia de mecanismos de reincorporación gradual. Así como las reformas legales que han limitado algunos despidos en estas circunstancias o la propia negociación colectiva de convenios a los que ya se les está aplicando límites en los plazos en los que se sigue cobrando el 100% del sueldo gracias a ellos.
Las empresas ya están tomando medidas con buenas prácticas empresariales para afrontar las bajas. Por ejemplo, el absentismo evitable, identificando patrones de absentismo con las causas más comunes, los días, las zonas… para así poder anticiparse. También están comenzando a usar datos y estadística, con ajustes de cargas de trabajo, bolsas de empleo con candidatos en reserva, etc. Incluso se están incorporando fisio en los centros de producción y especialistas en atención psicológica.
RSS de noticias de economia

