Fue un triunfo en español. Y en este caso, de una artista española. ‘ Carmencita ‘ no salió a bailar en el intermedio de la Super Bowl, como Bad Bunny. Faltaba más de medio siglo para que se celebrara la primera final de la NFL. Tampoco el presidente Benjamin Harrison, aunque republicano también, se parecía a Trump. La situación era otra, pero en aquel año de 1891, la bailaora almeriense Carmen Dauset Moreno « llenó el Madison Square Garden ante 9.000 personas ». Así lo recordaba hace apenas unos días el director del Festival Flamenco de Nueva York , Miguel Marín, ante la próxima 25 edición de este evento que se celebrará entre el 25 de febrero y el 15 de marzo. La vida de Carmen Dauset bien podría inspirar una película. Los cineastas cuentan, incluso, con imágenes suyas en movimiento, bailando flamenco. ‘ La Perla de Sevilla ‘, como también se la conoció a finales del XIX, fue la primera mujer filmada por Thomas Alva Edison , en una cinta muda de 21 segundos que se conservaba en la Librería del Congreso de los Estados Unidos y fue cedida a la Biblioteca Nacional de España por medio de un canje bibliotecario. ‘Carmencita Spanish Dance’ es hoy una de las joyas audiovisuales de la BNE . Kiko Mora Contreras, de la Universidad de Alicante, identificó a la bailaora de la escuela bolera en la cinta en 2010. Según pudo averiguar, ‘Carmencita visitó el Black María Studio, el primer estudio cinematográfico de la industria norteamericana, entre el 10 y el 16 de marzo de 1894, y con sus actuaciones ante la cámara se convirtió en la primera protagonista del cine mudo . Artículo de Fernando Iwasaki ABCNacida en Almería en 1868 y cuñada del cantaor Rojo el Alpargatero , Dauset se inició como bailaora en Andalucía. Con 21 años, fue contratada para actuar en el Nouveau Cirque durante la Exposición Universal de París de 1889, cuyo símbolo fue la famosa Torre Eiffel. Contaba Fernando Iwasaki en ABC que allí la vio bailar el húngaro Bolossy Kiralfy, un reconocido agente y promotor de «espectáculos musicales extravagantes» que formó junto a su hermano Imre la compañía ‘The Kiralfy Brothers’, precursora de los musicales de Broadway. Los Kiralfy gestionaban el teatro Niblo’s Garden y persuadieron a la joven para que actuara en Nueva York. Debutó en agosto de ese mismo año en el espectáculo ‘Antíope’ y «su triunfo fue tan arrollador, que antes de un año abandonó a los Kiralfy para irse con los representantes John Koster y Albert Bial, quienes la convirtieron en ‘Carmencita’, una celebridad que alternaba con empresarios, banqueros y políticos americanos , rendidos a sus encantos», según Iwasaki. Para incrementar aún más su popularidad, Koster y Bial financiaron por entonces una novela biográfica, ‘ Carmencita, the Pearl of Seville ‘, escrita por un tal James Ramírez. Noticia Relacionada Decíamos ayer reportaje Si La expedición estadounidense que casi no regresa de Groenlandia para contarlo Mónica Arrizabalaga Los tripulantes de la goleta Morrissey, capitaneada por el célebre Robert A. Bartlett, pasaron más de un mes prisioneros entre bloques de hielo en 1931En París también llamó la atención del pintor John Singer Sargent , que volvió a coincidir con ella en Nueva York al año siguiente y la convenció para que posara para él. Sargent la consideraba «una criatura salvajemente soberbia» y la retrató en pleno baile, con un vestido blanco de volantes, aunque dejó la obra sin concluir, al parecer por la dificultad que encontró en capturar su movimiento. La volvió a pintar en 1890, desafiante, con un traje dorado, en un lienzo de gran tamaño que se conserva en el Museo d’Orsay . ‘Carmencita’, de John Singer Sargent ABCAquel año, Sargent organizó una actuación de la bailaora en el estudio de William Merrit Chase y al poco, este último pintó un retrato de ‘ Carmencita ‘, hoy en el Metropolitan, en el que reflejó el entusiasmo del público, que le arrojó flores a sus pies. También por entonces bailó en el estudio Sherwood de James Carroll Beckwith , como muestran unas fotografías conservadas en los archivos del Smithsonian y el retrato que de ella hizo este artista. «Dauset no sólo fue una bailarina famosa en Nueva York sino que el alcance de su fama recorrió el país entero» y «su nombre se codeó en las noticias tanto con las estrellas de vaudeville de la época, como con artistas legitimados de los teatros y salas de conciertos», resaltó Mora en uno de sus artículos sobre ‘Carmencita’, «una humilde mujer analfabeta de Almería que, en el país que muy pronto sería la primera potencia del mundo, se convirtió en la española más famosa». Fue un triunfo en español. Y en este caso, de una artista española. ‘ Carmencita ‘ no salió a bailar en el intermedio de la Super Bowl, como Bad Bunny. Faltaba más de medio siglo para que se celebrara la primera final de la NFL. Tampoco el presidente Benjamin Harrison, aunque republicano también, se parecía a Trump. La situación era otra, pero en aquel año de 1891, la bailaora almeriense Carmen Dauset Moreno « llenó el Madison Square Garden ante 9.000 personas ». Así lo recordaba hace apenas unos días el director del Festival Flamenco de Nueva York , Miguel Marín, ante la próxima 25 edición de este evento que se celebrará entre el 25 de febrero y el 15 de marzo. La vida de Carmen Dauset bien podría inspirar una película. Los cineastas cuentan, incluso, con imágenes suyas en movimiento, bailando flamenco. ‘ La Perla de Sevilla ‘, como también se la conoció a finales del XIX, fue la primera mujer filmada por Thomas Alva Edison , en una cinta muda de 21 segundos que se conservaba en la Librería del Congreso de los Estados Unidos y fue cedida a la Biblioteca Nacional de España por medio de un canje bibliotecario. ‘Carmencita Spanish Dance’ es hoy una de las joyas audiovisuales de la BNE . Kiko Mora Contreras, de la Universidad de Alicante, identificó a la bailaora de la escuela bolera en la cinta en 2010. Según pudo averiguar, ‘Carmencita visitó el Black María Studio, el primer estudio cinematográfico de la industria norteamericana, entre el 10 y el 16 de marzo de 1894, y con sus actuaciones ante la cámara se convirtió en la primera protagonista del cine mudo . Artículo de Fernando Iwasaki ABCNacida en Almería en 1868 y cuñada del cantaor Rojo el Alpargatero , Dauset se inició como bailaora en Andalucía. Con 21 años, fue contratada para actuar en el Nouveau Cirque durante la Exposición Universal de París de 1889, cuyo símbolo fue la famosa Torre Eiffel. Contaba Fernando Iwasaki en ABC que allí la vio bailar el húngaro Bolossy Kiralfy, un reconocido agente y promotor de «espectáculos musicales extravagantes» que formó junto a su hermano Imre la compañía ‘The Kiralfy Brothers’, precursora de los musicales de Broadway. Los Kiralfy gestionaban el teatro Niblo’s Garden y persuadieron a la joven para que actuara en Nueva York. Debutó en agosto de ese mismo año en el espectáculo ‘Antíope’ y «su triunfo fue tan arrollador, que antes de un año abandonó a los Kiralfy para irse con los representantes John Koster y Albert Bial, quienes la convirtieron en ‘Carmencita’, una celebridad que alternaba con empresarios, banqueros y políticos americanos , rendidos a sus encantos», según Iwasaki. Para incrementar aún más su popularidad, Koster y Bial financiaron por entonces una novela biográfica, ‘ Carmencita, the Pearl of Seville ‘, escrita por un tal James Ramírez. Noticia Relacionada Decíamos ayer reportaje Si La expedición estadounidense que casi no regresa de Groenlandia para contarlo Mónica Arrizabalaga Los tripulantes de la goleta Morrissey, capitaneada por el célebre Robert A. Bartlett, pasaron más de un mes prisioneros entre bloques de hielo en 1931En París también llamó la atención del pintor John Singer Sargent , que volvió a coincidir con ella en Nueva York al año siguiente y la convenció para que posara para él. Sargent la consideraba «una criatura salvajemente soberbia» y la retrató en pleno baile, con un vestido blanco de volantes, aunque dejó la obra sin concluir, al parecer por la dificultad que encontró en capturar su movimiento. La volvió a pintar en 1890, desafiante, con un traje dorado, en un lienzo de gran tamaño que se conserva en el Museo d’Orsay . ‘Carmencita’, de John Singer Sargent ABCAquel año, Sargent organizó una actuación de la bailaora en el estudio de William Merrit Chase y al poco, este último pintó un retrato de ‘ Carmencita ‘, hoy en el Metropolitan, en el que reflejó el entusiasmo del público, que le arrojó flores a sus pies. También por entonces bailó en el estudio Sherwood de James Carroll Beckwith , como muestran unas fotografías conservadas en los archivos del Smithsonian y el retrato que de ella hizo este artista. «Dauset no sólo fue una bailarina famosa en Nueva York sino que el alcance de su fama recorrió el país entero» y «su nombre se codeó en las noticias tanto con las estrellas de vaudeville de la época, como con artistas legitimados de los teatros y salas de conciertos», resaltó Mora en uno de sus artículos sobre ‘Carmencita’, «una humilde mujer analfabeta de Almería que, en el país que muy pronto sería la primera potencia del mundo, se convirtió en la española más famosa».
Fue un triunfo en español. Y en este caso, de una artista española. ‘Carmencita‘ no salió a bailar en el intermedio de la Super Bowl, como Bad Bunny. Faltaba más de medio siglo para que se celebrara la primera final de la NFL. Tampoco … el presidente Benjamin Harrison, aunque republicano también, se parecía a Trump. La situación era otra, pero en aquel año de 1891, la bailaora almeriense Carmen Dauset Moreno «llenó el Madison Square Garden ante 9.000 personas». Así lo recordaba hace apenas unos días el director del Festival Flamenco de Nueva York, Miguel Marín, ante la próxima 25 edición de este evento que se celebrará entre el 25 de febrero y el 15 de marzo.
La vida de Carmen Dauset bien podría inspirar una película. Los cineastas cuentan, incluso, con imágenes suyas en movimiento, bailando flamenco. ‘La Perla de Sevilla‘, como también se la conoció a finales del XIX, fue la primera mujer filmada por Thomas Alva Edison, en una cinta muda de 21 segundos que se conservaba en la Librería del Congreso de los Estados Unidos y fue cedida a la Biblioteca Nacional de España por medio de un canje bibliotecario. ‘Carmencita Spanish Dance’ es hoy una de las joyas audiovisuales de la BNE.
Kiko Mora Contreras, de la Universidad de Alicante, identificó a la bailaora de la escuela bolera en la cinta en 2010. Según pudo averiguar, ‘Carmencita visitó el Black María Studio, el primer estudio cinematográfico de la industria norteamericana, entre el 10 y el 16 de marzo de 1894, y con sus actuaciones ante la cámara se convirtió en la primera protagonista del cine mudo.
ABC

Nacida en Almería en 1868 y cuñada del cantaor Rojo el Alpargatero, Dauset se inició como bailaora en Andalucía. Con 21 años, fue contratada para actuar en el Nouveau Cirque durante la Exposición Universal de París de 1889, cuyo símbolo fue la famosa Torre Eiffel. Contaba Fernando Iwasaki en ABC que allí la vio bailar el húngaro Bolossy Kiralfy, un reconocido agente y promotor de «espectáculos musicales extravagantes» que formó junto a su hermano Imre la compañía ‘The Kiralfy Brothers’, precursora de los musicales de Broadway. Los Kiralfy gestionaban el teatro Niblo’s Garden y persuadieron a la joven para que actuara en Nueva York. Debutó en agosto de ese mismo año en el espectáculo ‘Antíope’ y «su triunfo fue tan arrollador, que antes de un año abandonó a los Kiralfy para irse con los representantes John Koster y Albert Bial, quienes la convirtieron en ‘Carmencita’, una celebridad que alternaba con empresarios, banqueros y políticos americanos, rendidos a sus encantos», según Iwasaki. Para incrementar aún más su popularidad, Koster y Bial financiaron por entonces una novela biográfica, ‘Carmencita, the Pearl of Seville‘, escrita por un tal James Ramírez.
En París también llamó la atención del pintor John Singer Sargent, que volvió a coincidir con ella en Nueva York al año siguiente y la convenció para que posara para él. Sargent la consideraba «una criatura salvajemente soberbia» y la retrató en pleno baile, con un vestido blanco de volantes, aunque dejó la obra sin concluir, al parecer por la dificultad que encontró en capturar su movimiento. La volvió a pintar en 1890, desafiante, con un traje dorado, en un lienzo de gran tamaño que se conserva en el Museo d’Orsay.
ABC

Aquel año, Sargent organizó una actuación de la bailaora en el estudio de William Merrit Chase y al poco, este último pintó un retrato de ‘Carmencita‘, hoy en el Metropolitan, en el que reflejó el entusiasmo del público, que le arrojó flores a sus pies. También por entonces bailó en el estudio Sherwood de James Carroll Beckwith, como muestran unas fotografías conservadas en los archivos del Smithsonian y el retrato que de ella hizo este artista. «Dauset no sólo fue una bailarina famosa en Nueva York sino que el alcance de su fama recorrió el país entero» y «su nombre se codeó en las noticias tanto con las estrellas de vaudeville de la época, como con artistas legitimados de los teatros y salas de conciertos», resaltó Mora en uno de sus artículos sobre ‘Carmencita’, «una humilde mujer analfabeta de Almería que, en el país que muy pronto sería la primera potencia del mundo, se convirtió en la española más famosa».
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