La Comisión Europea quiere que los Estados habiliten un sistema de seguimiento de los fondos que todos los ciudadanos van guardando de cara a la jubilación –públicos y privados– para que estimen el dinero del que dispondrán en el momento de retirarse de la vida laboral. Se trata de una de las iniciativas incluidas en el programa de recomendaciones que ha elaborado Bruselas para impulsar otras alternativas más allá de los sistemas públicos de pensiones.Lo que el Ejecutivo comunitario busca es desplegar la herramienta que ya tienen en marcha países como Holanda o Suecia , por la cual las administraciones recaban las estadísticas de cada ciudadano en materia de proyecciones para la jubilación: la prestación de la Seguridad Social con la correspondiente estimación; los derechos consolidados a través de los planes de empleo en las empresas que los tengan habilitados; y, para concluir, las aportaciones y el capital acumulado en los planes de pensiones individuales que haya contratado cada ciudadano a lo largo de su vida.Con esos tres elementos, ese registro integraría todos los datos para poder, por ejemplo, habilitar una calculadora que simule el capital disponible en el momento en que cada trabajador finalice su vida laboral. Lo que la Comisión Europea recomienda es una especie de monitorización: un ‘pension tracking system’, o rastreador de datos, que sería único a nivel nacional y accesible gratuitamente a todas las personas para que les proporcione una visión general de sus derechos individuales de pensión acumulados en los diferentes planes en los que estén o hayan estado inscritos.Además, para facilitar la planificación financiera de cada ciudadano, ese servicio debería «proporcionar proyecciones de los posibles ingresos futuros de jubilación» procedentes de todos sus ahorros de pensiones. El objetivo es concienciar a la población sobre la necesidad de generar ingresos de cara a la jubilación, en la medida de lo posible, en un contexto que, a largo plazo, estará condicionado por el estrés que sufren los sistemas públicos como el español por la incorporación de los ‘baby boomer’, los nacidos entre finales de los años 50 y principios de los 70, con un presupuesto cada vez mayor que el Estado tendrá que abonar en materia de pensiones.Uno de los objetivos de Bruselas es que todo este proceso sea lo más útil posible a cada ciudadano. Por ello, en el documento recomienda «tener en cuenta las necesidades de los diferentes grupos de edad y proporcionar información clara y comprensible adaptada a las necesidades del usuario medio». Cada Estado deberá considerar el uso de una herramienta que muestre datos muy básicos sobre las pensiones, así como «proyecciones sencillas de las prestaciones futuras, y ofreciendo información más detallada a petición» de cada persona. Cuando se requiera más información, entonces ya se podrían incluir «diferentes escenarios de proyección basados en supuestos de trayectoria profesional».No solo por internetConsciente de la complejidad de este tipo de sistemas, Bruselas recomienda «tener en cuenta el diferente nivel de competencias digitales entre los distintos grupos de población». Y cuando sea necesario, deberán proporcionar información complementaria «no digital y servicios presenciales, garantizando el acceso a la información básica sobre pensiones para quienes no utilizan herramientas digitales, incluidas las personas con discapacidad que tengan necesidades de accesibilidad». Es decir, por ejemplo, con asistencia en las oficinas de la Seguridad Social , así como con información telefónica o con correo postal.Esta iniciativa de la UE es más amplia que el sistema actual que tiene habilitado la Seguridad Social para informar sobre la futura pensión que puede recibir un cotizante. El simulador del organismo público incluye un cálculo futuro en base a las cotizaciones actuales y la vida laboral desarrollada hasta ahora. «Conoce de forma rápida y sencilla el importe aproximado de tu futura pensión de jubilación», indica esta herramienta a la que se puede acceder gratuitamente.Pero la recomendación de Bruselas da un paso más allá al incluir todos los ahorros posibles de cara a la jubilación. La otra iniciativa española que se encuentra congelada es la conocida como carta naranja , un documento que el Ministerio de Seguridad Social debería enviar cada año para que conozcan cuál es la simulación de su pensión, tal y como indica la ley de 2013, pero que ningún Ejecutivo ha puesto en marcha hasta ahora. La Comisión Europea quiere que los Estados habiliten un sistema de seguimiento de los fondos que todos los ciudadanos van guardando de cara a la jubilación –públicos y privados– para que estimen el dinero del que dispondrán en el momento de retirarse de la vida laboral. Se trata de una de las iniciativas incluidas en el programa de recomendaciones que ha elaborado Bruselas para impulsar otras alternativas más allá de los sistemas públicos de pensiones.Lo que el Ejecutivo comunitario busca es desplegar la herramienta que ya tienen en marcha países como Holanda o Suecia , por la cual las administraciones recaban las estadísticas de cada ciudadano en materia de proyecciones para la jubilación: la prestación de la Seguridad Social con la correspondiente estimación; los derechos consolidados a través de los planes de empleo en las empresas que los tengan habilitados; y, para concluir, las aportaciones y el capital acumulado en los planes de pensiones individuales que haya contratado cada ciudadano a lo largo de su vida.Con esos tres elementos, ese registro integraría todos los datos para poder, por ejemplo, habilitar una calculadora que simule el capital disponible en el momento en que cada trabajador finalice su vida laboral. Lo que la Comisión Europea recomienda es una especie de monitorización: un ‘pension tracking system’, o rastreador de datos, que sería único a nivel nacional y accesible gratuitamente a todas las personas para que les proporcione una visión general de sus derechos individuales de pensión acumulados en los diferentes planes en los que estén o hayan estado inscritos.Además, para facilitar la planificación financiera de cada ciudadano, ese servicio debería «proporcionar proyecciones de los posibles ingresos futuros de jubilación» procedentes de todos sus ahorros de pensiones. El objetivo es concienciar a la población sobre la necesidad de generar ingresos de cara a la jubilación, en la medida de lo posible, en un contexto que, a largo plazo, estará condicionado por el estrés que sufren los sistemas públicos como el español por la incorporación de los ‘baby boomer’, los nacidos entre finales de los años 50 y principios de los 70, con un presupuesto cada vez mayor que el Estado tendrá que abonar en materia de pensiones.Uno de los objetivos de Bruselas es que todo este proceso sea lo más útil posible a cada ciudadano. Por ello, en el documento recomienda «tener en cuenta las necesidades de los diferentes grupos de edad y proporcionar información clara y comprensible adaptada a las necesidades del usuario medio». Cada Estado deberá considerar el uso de una herramienta que muestre datos muy básicos sobre las pensiones, así como «proyecciones sencillas de las prestaciones futuras, y ofreciendo información más detallada a petición» de cada persona. Cuando se requiera más información, entonces ya se podrían incluir «diferentes escenarios de proyección basados en supuestos de trayectoria profesional».No solo por internetConsciente de la complejidad de este tipo de sistemas, Bruselas recomienda «tener en cuenta el diferente nivel de competencias digitales entre los distintos grupos de población». Y cuando sea necesario, deberán proporcionar información complementaria «no digital y servicios presenciales, garantizando el acceso a la información básica sobre pensiones para quienes no utilizan herramientas digitales, incluidas las personas con discapacidad que tengan necesidades de accesibilidad». Es decir, por ejemplo, con asistencia en las oficinas de la Seguridad Social , así como con información telefónica o con correo postal.Esta iniciativa de la UE es más amplia que el sistema actual que tiene habilitado la Seguridad Social para informar sobre la futura pensión que puede recibir un cotizante. El simulador del organismo público incluye un cálculo futuro en base a las cotizaciones actuales y la vida laboral desarrollada hasta ahora. «Conoce de forma rápida y sencilla el importe aproximado de tu futura pensión de jubilación», indica esta herramienta a la que se puede acceder gratuitamente.Pero la recomendación de Bruselas da un paso más allá al incluir todos los ahorros posibles de cara a la jubilación. La otra iniciativa española que se encuentra congelada es la conocida como carta naranja , un documento que el Ministerio de Seguridad Social debería enviar cada año para que conozcan cuál es la simulación de su pensión, tal y como indica la ley de 2013, pero que ningún Ejecutivo ha puesto en marcha hasta ahora.
La Comisión Europea quiere que los Estados habiliten un sistema de seguimiento de los fondos que todos los ciudadanos van guardando de cara a la jubilación –públicos y privados– para que estimen el dinero del que dispondrán en el momento de retirarse de la … vida laboral. Se trata de una de las iniciativas incluidas en el programa de recomendaciones que ha elaborado Bruselas para impulsar otras alternativas más allá de los sistemas públicos de pensiones.
Lo que el Ejecutivo comunitario busca es desplegar la herramienta que ya tienen en marcha países como Holanda o Suecia, por la cual las administraciones recaban las estadísticas de cada ciudadano en materia de proyecciones para la jubilación: la prestación de la Seguridad Social con la correspondiente estimación; los derechos consolidados a través de los planes de empleo en las empresas que los tengan habilitados; y, para concluir, las aportaciones y el capital acumulado en los planes de pensiones individuales que haya contratado cada ciudadano a lo largo de su vida.
Con esos tres elementos, ese registro integraría todos los datos para poder, por ejemplo, habilitar una calculadora que simule el capital disponible en el momento en que cada trabajador finalice su vida laboral. Lo que la Comisión Europea recomienda es una especie de monitorización: un ‘pension tracking system’, o rastreador de datos, que sería único a nivel nacional y accesible gratuitamente a todas las personas para que les proporcione una visión general de sus derechos individuales de pensión acumulados en los diferentes planes en los que estén o hayan estado inscritos.
Además, para facilitar la planificación financiera de cada ciudadano, ese servicio debería «proporcionar proyecciones de los posibles ingresos futuros de jubilación» procedentes de todos sus ahorros de pensiones. El objetivo es concienciar a la población sobre la necesidad de generar ingresos de cara a la jubilación, en la medida de lo posible, en un contexto que, a largo plazo, estará condicionado por el estrés que sufren los sistemas públicos como el español por la incorporación de los ‘baby boomer’, los nacidos entre finales de los años 50 y principios de los 70, con un presupuesto cada vez mayor que el Estado tendrá que abonar en materia de pensiones.
Uno de los objetivos de Bruselas es que todo este proceso sea lo más útil posible a cada ciudadano. Por ello, en el documento recomienda «tener en cuenta las necesidades de los diferentes grupos de edad y proporcionar información clara y comprensible adaptada a las necesidades del usuario medio». Cada Estado deberá considerar el uso de una herramienta que muestre datos muy básicos sobre las pensiones, así como «proyecciones sencillas de las prestaciones futuras, y ofreciendo información más detallada a petición» de cada persona. Cuando se requiera más información, entonces ya se podrían incluir «diferentes escenarios de proyección basados en supuestos de trayectoria profesional».
No solo por internet
Consciente de la complejidad de este tipo de sistemas, Bruselas recomienda «tener en cuenta el diferente nivel de competencias digitales entre los distintos grupos de población». Y cuando sea necesario, deberán proporcionar información complementaria «no digital y servicios presenciales, garantizando el acceso a la información básica sobre pensiones para quienes no utilizan herramientas digitales, incluidas las personas con discapacidad que tengan necesidades de accesibilidad». Es decir, por ejemplo, con asistencia en las oficinas de la Seguridad Social, así como con información telefónica o con correo postal.
Esta iniciativa de la UE es más amplia que el sistema actual que tiene habilitado la Seguridad Social para informar sobre la futura pensión que puede recibir un cotizante. El simulador del organismo público incluye un cálculo futuro en base a las cotizaciones actuales y la vida laboral desarrollada hasta ahora. «Conoce de forma rápida y sencilla el importe aproximado de tu futura pensión de jubilación», indica esta herramienta a la que se puede acceder gratuitamente.
Pero la recomendación de Bruselas da un paso más allá al incluir todos los ahorros posibles de cara a la jubilación. La otra iniciativa española que se encuentra congelada es la conocida como carta naranja, un documento que el Ministerio de Seguridad Social debería enviar cada año para que conozcan cuál es la simulación de su pensión, tal y como indica la ley de 2013, pero que ningún Ejecutivo ha puesto en marcha hasta ahora.
Límite de sesiones alcanzadas
- El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a la vez. Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Volver a intentar
Has superado el límite de sesiones
- Sólo puedes tener tres sesiones iniciadas a la vez. Hemos cerrado la sesión más antigua para que sigas navegando sin límites en el resto.
Sigue navegando
Artículo solo para suscriptores
RSS de noticias de economia
