La Vuelta decidió modernizarse. Como tantas otras empresas quiso llegar a más audiencia, alcanzar a más espectadores, no limitarse solo al deporte y a un público ya fiel. Y desde el departamento de comunicación de Unipublic, la empresa organizadora de la carrera, y desde la propia organización se entendió que sería una buena idea apostar por algún influencer, youtuber o similar, para alcanzar un público al que no llegaban, ese abanico de jóvenes a los que no les interesa en especial el mundo de la bici, pero sí consumir productos a través de la pantalla del móvil. Fue así que desde Unipublic se fichó a Erola Jons, una catalana de 28 años que acumula seis millones de seguidores entre Tik Tok e Instagram. Sus primeras intervenciones en un escenario distinto a su ecosistema habitual han alimentado una nueva polémica en la Vuelta apenas iniciada la carrera, que arrancó este sábado desde Mónaco con todo el atractivo de contar con Tadej Pogacar.
La ‘influencer’ contratada por la organización no podrá hablar con los corredores sin permiso de los equipos tras dos interacciones desafortunadas con ciclistas
La Vuelta decidió modernizarse. Como tantas otras empresas quiso llegar a más audiencia, alcanzar a más espectadores, no limitarse solo al deporte y a un público ya fiel. Y desde el departamento de comunicación de Unipublic, la empresa organizadora de la carrera, y desde la propia organización se entendió que sería una buena idea apostar por algún influencer, youtuber o similar, para alcanzar un público al que no llegaban, ese abanico de jóvenes a los que no les interesa en especial el mundo de la bici, pero sí consumir productos a través de la pantalla del móvil. Fue así que desde Unipublic se fichó a Erola Jons, una catalana de 28 años que acumula seis millones de seguidores entre Tik Tok e Instagram. Sus primeras intervenciones en un escenario distinto a su ecosistema habitual han alimentado una nueva polémica en la Vuelta apenas iniciada la carrera, que arrancó este sábado desde Mónaco con todo el atractivo de contar con Tadej Pogacar.
Jons se ha hecho famosa desde hace años por grabarse con una cámara oculta y ligar con chicos a través de frases ingeniosas. La catalana también ha publicado un libro sobre cómo ligar, titulado Cómo conseguir a tu crush, publicado con Editorial Planeta, además de haber salido en televisión con José Mota en TVE (en José Mota No News) y en la serie de terror Rabia, amén de colaboraciones puntuales con la F1 y MotoGP. Pero el experimento, trasladado a la Vuelta, chirrió de mala manera.

Y ahora la organización ha decidido que, aunque la creadora de contenido seguirá hasta el final de la ronda española, lo hará con algunas restricciones. Por ejemplo, no se le dejará hablar con los ciclistas si no tiene el permiso expreso de los equipos.
El problema fue que Jons, ataviada con micro de la Vuelta en mano, disfrutó tras la primera etapa -una contrarreloj por las calles de Montecarlo- del permiso que solo tienen los privilegiados, que es poder pasear por las zonas con acceso exclusivo para los ciclistas y los medios de la organización. E hizo lo que siempre hace en sus redes: flirtear y acosar, aunque sea con gracia. Pogacar y Tarling, entre otros, fueron los escogidos. Lo que llevó al UAE a quejarse ante la organización. “Más bien nos preguntaron si iba a seguir estando y nos solicitaron que antes de hablar con sus corredores pidieran permiso a su área de comunicación”, resuelven desde Unipublic. Además, claro se levantó un revuelo tremendo por la falta de educación y conocimiento de la materia de la influencer.
Jons, creadora de contenido para los canales de Twitch y YouTube de la carrera, se acercó a Josh Tarling, que acaba de perder a su hermano, atropellado en la Volta a Portugal, y soltó: “Creo que no le gustan las entrevistas, y menos mías jaja, pero tengo 20 etapas aún para conquistarle, no te preocupes que a éste le conquisto yo rápido”. Después se arrimó a Pogacar -intentó ver cómo se cambiaba, ya sin límites- y empezó una retahíla de frases de lo más chirriantes: “Cuando yo pille a Pogaçar, que se prepare, porque ahí sí vienen curvas, que él está muy acostumbrado a las rectas”; “Yo no sé cómo va este chico en la clasificación general, pero en la mía va primero”; “Mira qué mono es… grande Pogachitar… ¡llévame a dar una vuelta a mí también…!”.
“¿Por qué hiperventilas cuando me ves?»
Llegó al cénit cuando logró hablar con él y le dijo: “¿Por qué hiperventilas cuando me ves?”. El ciclista, ganador de la etapa -otra circunstancia de la que no se enteró Jons, que acudió a un espectador para que le dijera cómo habían quedado- le respondió con un sonoro: “What?”.
Preguntado al día siguiente en la rueda de prensa, Pogacar negó saber de qué le hablaba la prensa cuando le cuestionaron por el incidente. El corredor, realmente, no se había enterado bien de lo sucedido y ni se acordaba. Pero el jefe de prensa de UAE, después, aseguró que él sí sabía quién era la chica con cara de pocos amigos.
“Lo primero que queremos dejar claro es que no queremos invadir el espacio de ningún periodista. Es una influencer que ha participado en otros eventos deportivos y nosotros lo que buscamos es humor. Es una manera de comunicar muy diferente. Son bromas y entretenimiento, y hay que entender el contexto”, explican desde Unipublic; “debemos entender su cargo. No verlo como periodismo”. Pero después del revuelo, la Vuelta ha decidido que Erola Jons acabará la carrera, que por eso la contrataron, pero que no podrá seguir hablando con los corredores si no obtiene primero el permiso de los equipos, una medida que limitará a la influencer.
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