Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Economía  Las economías emergentes vuelven a acaparar los focos
Economía

Las economías emergentes vuelven a acaparar los focos

noviembre 23, 2025
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Los capitales vuelven a mirar al Sur y al Este. Tras años de comparaciones desfavorables, las economías en desarrollo recuperan atractivo por valoraciones más contenidas y rentabilidades que, en un mundo de tipos a la baja, vuelven a ser sugerentes. La globalización se frena, el nuevo orden económico redibuja fronteras y las tensiones geopolíticas —del eje EE. UU.–China a los conflictos regionales— obligan a navegar con cautela. La oportunidad está ahí, aunque exige selección, análisis y paciencia.Según Filipe Gropelli Carvalho, analista de DPAM, «la gran diferencia de esta década es institucional. El FMI y el Banco Mundial constatan que los países emergentes han fortalecido sus marcos de política monetaria y fiscal, con bancos centrales más autónomos, metas de inflación creíbles y reglas de gasto que anclan expectativas. Ese andamiaje «ha reducido la transmisión de los vaivenes cambiarios a los precios internos y ha permitido respuestas más firmes ante los shocks globales». Su capacidad de resistencia frente a los ciclos internacionales es hoy mayor, «incluso en un entorno de endeudamiento elevado en los países desarrollados. Ya no se trata de buena fortuna, sino de políticas públicas más maduras».OportunidadesPor su parte, Víctor Asensi, responsable de DPAM para España y Latinoamérica, explica que esta evolución institucional también se refleja en la renta fija. La deuda soberana en moneda local ofrece un rendimiento medio cercano al 8% , con tipos reales positivos y una volatilidad inferior a la de los mercados desarrollados. Recomienda aprovechar «la parte media de la curva, con duraciones de entre cinco y seis años, para capturar oportunidades adicionales y protegerse con cupones elevados». Los tipos de cambio aportan además palancas de rentabilidad: aún existe margen de apreciación frente al dólar y, para los inversores en euros, sensibilidad a la evolución de la moneda única. Aun así, esta clase de activo sigue infraponderada en las carteras globales y su carry atractivo compensa posibles episodios de oscilación.La reconfiguración de las cadenas de suministro está dibujando jerarquías nuevas, con Asia en el centro pero con diferencias marcadas por calidad institucional, reformas y exposición geopolítica. Desde el IEB, Aurelio García del Barrio, director del Global MBA especializado en finanzas, sitúa a India y Vietnam entre los países con mejor equilibrio entre expansión y estabilidad. India progresa con un crecimiento estimado en torno al 6,5%, apoyada en inflación a la baja, liquidez abundante y programas como Make in India y PLI. Los servicios siguen pesando cerca del sesenta por ciento del PIB mientras la manufactura gana tracción. Vietnam mantiene un ritmo similar, impulsado por la relocalización industrial y la inversión extranjera directa. En paralelo, Malasia avanza alrededor del 5% gracias a su papel en la cadena global de semiconductores y a una demanda privada vigorosa, mientras Indonesia consolida fundamentos con una agenda fiscal y regulatoria más sólida, apoyada en sus recursos naturales y en su industrialización.Difícil anticipaciónEn materia de sostenibilidad y riesgo, Arturo García Alonso, director de inversiones de Global Social Impact, defiende la prudencia y la amplitud de miras. Sostiene que la mejor estrategia pasa por «diversificar entre regiones, dado que resulta imposible anticipar qué vulnerabilidad se materializará y cuándo». Considera que «la industrialización es el motor más transformador, pues genera empleo estable, crea una clase media y aporta estabilidad». Aun así, advierte que la deuda suele ser el mejor termómetro del giro negativo. Tras etapas de bonanza y mayor emisión, llegan impagos y rescates. Recomienda mantener una exposición modesta pero diversificada y vigilar la evolución del pasivo público como indicador de ciclo.Muchos de estos países han fortalecido sus políticas económicasEl principal atractivo de los emergentes es táctico, el precio. Así lo detalla Francisco Quintana, director de estrategia de inversión en ING. Un dólar de beneficio de 2026 se vende por catorce dólares, frente a quince en Europa, dieciséis y medio en Japón y veintitrés en EE.UU.. A diferencia de otras épocas, estas métricas se sostienen en un contexto macroeconómico razonable y con una moneda estadounidense más débil. Quintana identifica el consumo interno como motor del crecimiento, ya que el ahorro elevado —especialmente en China— puede transformarse en gasto y movilizar cientos de miles de millones hacia empresas domésticas. Entre los riesgos, señala que las tensiones de China con sus vecinos asiáticos podrían alterar el equilibrio regional.Impulsada por el nuevo entorno global, la inversión activa gana terreno. Así lo explica Kévin Net, gestor de fondos en La Financière de l’Échiquier. Este escenario «impulsa estrategias orientadas a identificar líderes nacionales o regionales en economías con demanda interna sólida —como India y China— y también en mercados exportadores con peso tecnológico —como Taiwán y Corea—». Net considera que la transición energética se beneficia del auge de la demanda eléctrica derivada de los centros de datos de inteligencia artificial, mientras la digitalización acelera con la expansión de esa tecnología. Añade que «la debilidad del dólar ha sido uno de los principales motores del repunte de estas economías y que, si la tendencia continúa, seguirá favoreciendo su rendimiento». La gestión activa, concluye, es la mejor aliada para centrarse en los ganadores y en las compañías con buena gobernanza.Tras el acelerón chino, India es ahora uno los países con más perspectivasEn conjunto, el panorama que dibujan gestores y analistas confirma un cambio de paradigma. Estos países ya no son sinónimo de azar ni mera beta de materias primas. Pesan más las reglas fiscales, la credibilidad monetaria y las reformas micro que anclan expectativas, mientras el consumo interno y la relocalización añaden motores propios. La oportunidad persiste, pero exige método y tiempo. En un mundo cada vez más desacoplado conviene invertir como se gobierna, con instituciones sólidas, selección precisa y horizonte amplio. La paciencia deja de ser una virtud: se convierte en la ventaja competitiva del próximo ciclo. Los capitales vuelven a mirar al Sur y al Este. Tras años de comparaciones desfavorables, las economías en desarrollo recuperan atractivo por valoraciones más contenidas y rentabilidades que, en un mundo de tipos a la baja, vuelven a ser sugerentes. La globalización se frena, el nuevo orden económico redibuja fronteras y las tensiones geopolíticas —del eje EE. UU.–China a los conflictos regionales— obligan a navegar con cautela. La oportunidad está ahí, aunque exige selección, análisis y paciencia.Según Filipe Gropelli Carvalho, analista de DPAM, «la gran diferencia de esta década es institucional. El FMI y el Banco Mundial constatan que los países emergentes han fortalecido sus marcos de política monetaria y fiscal, con bancos centrales más autónomos, metas de inflación creíbles y reglas de gasto que anclan expectativas. Ese andamiaje «ha reducido la transmisión de los vaivenes cambiarios a los precios internos y ha permitido respuestas más firmes ante los shocks globales». Su capacidad de resistencia frente a los ciclos internacionales es hoy mayor, «incluso en un entorno de endeudamiento elevado en los países desarrollados. Ya no se trata de buena fortuna, sino de políticas públicas más maduras».OportunidadesPor su parte, Víctor Asensi, responsable de DPAM para España y Latinoamérica, explica que esta evolución institucional también se refleja en la renta fija. La deuda soberana en moneda local ofrece un rendimiento medio cercano al 8% , con tipos reales positivos y una volatilidad inferior a la de los mercados desarrollados. Recomienda aprovechar «la parte media de la curva, con duraciones de entre cinco y seis años, para capturar oportunidades adicionales y protegerse con cupones elevados». Los tipos de cambio aportan además palancas de rentabilidad: aún existe margen de apreciación frente al dólar y, para los inversores en euros, sensibilidad a la evolución de la moneda única. Aun así, esta clase de activo sigue infraponderada en las carteras globales y su carry atractivo compensa posibles episodios de oscilación.La reconfiguración de las cadenas de suministro está dibujando jerarquías nuevas, con Asia en el centro pero con diferencias marcadas por calidad institucional, reformas y exposición geopolítica. Desde el IEB, Aurelio García del Barrio, director del Global MBA especializado en finanzas, sitúa a India y Vietnam entre los países con mejor equilibrio entre expansión y estabilidad. India progresa con un crecimiento estimado en torno al 6,5%, apoyada en inflación a la baja, liquidez abundante y programas como Make in India y PLI. Los servicios siguen pesando cerca del sesenta por ciento del PIB mientras la manufactura gana tracción. Vietnam mantiene un ritmo similar, impulsado por la relocalización industrial y la inversión extranjera directa. En paralelo, Malasia avanza alrededor del 5% gracias a su papel en la cadena global de semiconductores y a una demanda privada vigorosa, mientras Indonesia consolida fundamentos con una agenda fiscal y regulatoria más sólida, apoyada en sus recursos naturales y en su industrialización.Difícil anticipaciónEn materia de sostenibilidad y riesgo, Arturo García Alonso, director de inversiones de Global Social Impact, defiende la prudencia y la amplitud de miras. Sostiene que la mejor estrategia pasa por «diversificar entre regiones, dado que resulta imposible anticipar qué vulnerabilidad se materializará y cuándo». Considera que «la industrialización es el motor más transformador, pues genera empleo estable, crea una clase media y aporta estabilidad». Aun así, advierte que la deuda suele ser el mejor termómetro del giro negativo. Tras etapas de bonanza y mayor emisión, llegan impagos y rescates. Recomienda mantener una exposición modesta pero diversificada y vigilar la evolución del pasivo público como indicador de ciclo.Muchos de estos países han fortalecido sus políticas económicasEl principal atractivo de los emergentes es táctico, el precio. Así lo detalla Francisco Quintana, director de estrategia de inversión en ING. Un dólar de beneficio de 2026 se vende por catorce dólares, frente a quince en Europa, dieciséis y medio en Japón y veintitrés en EE.UU.. A diferencia de otras épocas, estas métricas se sostienen en un contexto macroeconómico razonable y con una moneda estadounidense más débil. Quintana identifica el consumo interno como motor del crecimiento, ya que el ahorro elevado —especialmente en China— puede transformarse en gasto y movilizar cientos de miles de millones hacia empresas domésticas. Entre los riesgos, señala que las tensiones de China con sus vecinos asiáticos podrían alterar el equilibrio regional.Impulsada por el nuevo entorno global, la inversión activa gana terreno. Así lo explica Kévin Net, gestor de fondos en La Financière de l’Échiquier. Este escenario «impulsa estrategias orientadas a identificar líderes nacionales o regionales en economías con demanda interna sólida —como India y China— y también en mercados exportadores con peso tecnológico —como Taiwán y Corea—». Net considera que la transición energética se beneficia del auge de la demanda eléctrica derivada de los centros de datos de inteligencia artificial, mientras la digitalización acelera con la expansión de esa tecnología. Añade que «la debilidad del dólar ha sido uno de los principales motores del repunte de estas economías y que, si la tendencia continúa, seguirá favoreciendo su rendimiento». La gestión activa, concluye, es la mejor aliada para centrarse en los ganadores y en las compañías con buena gobernanza.Tras el acelerón chino, India es ahora uno los países con más perspectivasEn conjunto, el panorama que dibujan gestores y analistas confirma un cambio de paradigma. Estos países ya no son sinónimo de azar ni mera beta de materias primas. Pesan más las reglas fiscales, la credibilidad monetaria y las reformas micro que anclan expectativas, mientras el consumo interno y la relocalización añaden motores propios. La oportunidad persiste, pero exige método y tiempo. En un mundo cada vez más desacoplado conviene invertir como se gobierna, con instituciones sólidas, selección precisa y horizonte amplio. La paciencia deja de ser una virtud: se convierte en la ventaja competitiva del próximo ciclo.  

Los capitales vuelven a mirar al Sur y al Este. Tras años de comparaciones desfavorables, las economías en desarrollo recuperan atractivo por valoraciones más contenidas y rentabilidades que, en un mundo de tipos a la baja, vuelven a ser sugerentes. La globalización se frena, … el nuevo orden económico redibuja fronteras y las tensiones geopolíticas —del eje EE. UU.–China a los conflictos regionales— obligan a navegar con cautela. La oportunidad está ahí, aunque exige selección, análisis y paciencia.

Según Filipe Gropelli Carvalho, analista de DPAM, «la gran diferencia de esta década es institucional. El FMI y el Banco Mundial constatan que los países emergentes han fortalecido sus marcos de política monetaria y fiscal, con bancos centrales más autónomos, metas de inflación creíbles y reglas de gasto que anclan expectativas. Ese andamiaje «ha reducido la transmisión de los vaivenes cambiarios a los precios internos y ha permitido respuestas más firmes ante los shocks globales». Su capacidad de resistencia frente a los ciclos internacionales es hoy mayor, «incluso en un entorno de endeudamiento elevado en los países desarrollados. Ya no se trata de buena fortuna, sino de políticas públicas más maduras».

Oportunidades

Por su parte, Víctor Asensi, responsable de DPAM para España y Latinoamérica, explica que esta evolución institucional también se refleja en la renta fija. La deuda soberana en moneda local ofrece un rendimiento medio cercano al 8% , con tipos reales positivos y una volatilidad inferior a la de los mercados desarrollados. Recomienda aprovechar «la parte media de la curva, con duraciones de entre cinco y seis años, para capturar oportunidades adicionales y protegerse con cupones elevados». Los tipos de cambio aportan además palancas de rentabilidad: aún existe margen de apreciación frente al dólar y, para los inversores en euros, sensibilidad a la evolución de la moneda única. Aun así, esta clase de activo sigue infraponderada en las carteras globales y su carry atractivo compensa posibles episodios de oscilación.

Más noticias

El lento viaje del ahorrador español hacia el territorio de la diversificación

noviembre 23, 2025

Las cotizaciones de los autónomos enfilan el camino de una prórroga en 2026

diciembre 1, 2025

HP despedirá hasta 6.000 empleados en tres años como parte de su plan de IA

noviembre 26, 2025

Una argucia del Gobierno deja en vilo la moratoria de Verifactu para millones de empresas y autónomos

diciembre 4, 2025

La reconfiguración de las cadenas de suministro está dibujando jerarquías nuevas, con Asia en el centro pero con diferencias marcadas por calidad institucional, reformas y exposición geopolítica. Desde el IEB, Aurelio García del Barrio, director del Global MBA especializado en finanzas, sitúa a India y Vietnam entre los países con mejor equilibrio entre expansión y estabilidad. India progresa con un crecimiento estimado en torno al 6,5%, apoyada en inflación a la baja, liquidez abundante y programas como Make in India y PLI. Los servicios siguen pesando cerca del sesenta por ciento del PIB mientras la manufactura gana tracción. Vietnam mantiene un ritmo similar, impulsado por la relocalización industrial y la inversión extranjera directa. En paralelo, Malasia avanza alrededor del 5% gracias a su papel en la cadena global de semiconductores y a una demanda privada vigorosa, mientras Indonesia consolida fundamentos con una agenda fiscal y regulatoria más sólida, apoyada en sus recursos naturales y en su industrialización.

Difícil anticipación

En materia de sostenibilidad y riesgo, Arturo García Alonso, director de inversiones de Global Social Impact, defiende la prudencia y la amplitud de miras. Sostiene que la mejor estrategia pasa por «diversificar entre regiones, dado que resulta imposible anticipar qué vulnerabilidad se materializará y cuándo». Considera que «la industrialización es el motor más transformador, pues genera empleo estable, crea una clase media y aporta estabilidad». Aun así, advierte que la deuda suele ser el mejor termómetro del giro negativo. Tras etapas de bonanza y mayor emisión, llegan impagos y rescates. Recomienda mantener una exposición modesta pero diversificada y vigilar la evolución del pasivo público como indicador de ciclo.

Muchos de estos países han fortalecido sus políticas económicas

El principal atractivo de los emergentes es táctico, el precio. Así lo detalla Francisco Quintana, director de estrategia de inversión en ING. Un dólar de beneficio de 2026 se vende por catorce dólares, frente a quince en Europa, dieciséis y medio en Japón y veintitrés en EE.UU.. A diferencia de otras épocas, estas métricas se sostienen en un contexto macroeconómico razonable y con una moneda estadounidense más débil. Quintana identifica el consumo interno como motor del crecimiento, ya que el ahorro elevado —especialmente en China— puede transformarse en gasto y movilizar cientos de miles de millones hacia empresas domésticas. Entre los riesgos, señala que las tensiones de China con sus vecinos asiáticos podrían alterar el equilibrio regional.

Impulsada por el nuevo entorno global, la inversión activa gana terreno. Así lo explica Kévin Net, gestor de fondos en La Financière de l’Échiquier. Este escenario «impulsa estrategias orientadas a identificar líderes nacionales o regionales en economías con demanda interna sólida —como India y China— y también en mercados exportadores con peso tecnológico —como Taiwán y Corea—». Net considera que la transición energética se beneficia del auge de la demanda eléctrica derivada de los centros de datos de inteligencia artificial, mientras la digitalización acelera con la expansión de esa tecnología. Añade que «la debilidad del dólar ha sido uno de los principales motores del repunte de estas economías y que, si la tendencia continúa, seguirá favoreciendo su rendimiento». La gestión activa, concluye, es la mejor aliada para centrarse en los ganadores y en las compañías con buena gobernanza.

Tras el acelerón chino, India es ahora uno los países con más perspectivas

En conjunto, el panorama que dibujan gestores y analistas confirma un cambio de paradigma. Estos países ya no son sinónimo de azar ni mera beta de materias primas. Pesan más las reglas fiscales, la credibilidad monetaria y las reformas micro que anclan expectativas, mientras el consumo interno y la relocalización añaden motores propios. La oportunidad persiste, pero exige método y tiempo. En un mundo cada vez más desacoplado conviene invertir como se gobierna, con instituciones sólidas, selección precisa y horizonte amplio. La paciencia deja de ser una virtud: se convierte en la ventaja competitiva del próximo ciclo.

Artículo solo para suscriptores

 RSS de noticias de economia

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
El lento viaje del ahorrador español hacia el territorio de la diversificación
La inteligencia artificial también redefine las reglas de la inversión
Leer también
Destacados

Jenny Johana Valbuena presenta Cuando mi voz encontró sus alas, una obra valiente sobre sanación, fe y renacimiento interior

diciembre 5, 2025
Nacional

Crece la inquietud entre los trabajadores del sector porcino tras los primeros despidos por la peste: “Los ERTE serán cruciales”

diciembre 5, 2025
Internacional

Ucrania y Rusia cubren sus carreteras en el frente con redes para parar a los drones enemigos

diciembre 5, 2025
Internacional

Naciones Unidas pagó 11 millones de dólares a una empresa de seguridad de los servicios secretos de El Asad

diciembre 5, 2025
Internacional

Beit Yinn, la aldea siria que pasó de recibir armas israelíes a combatir los ataques de sus soldados

diciembre 5, 2025
Internacional

La tormenta destructiva del cambio climático se cierne sobre Asia

diciembre 5, 2025
Cargar más
Novedades

Jenny Johana Valbuena presenta Cuando mi voz encontró sus alas, una obra valiente sobre sanación, fe y renacimiento interior

diciembre 5, 2025

Crece la inquietud entre los trabajadores del sector porcino tras los primeros despidos por la peste: “Los ERTE serán cruciales”

diciembre 5, 2025

Ucrania y Rusia cubren sus carreteras en el frente con redes para parar a los drones enemigos

diciembre 5, 2025

Naciones Unidas pagó 11 millones de dólares a una empresa de seguridad de los servicios secretos de El Asad

diciembre 5, 2025

Beit Yinn, la aldea siria que pasó de recibir armas israelíes a combatir los ataques de sus soldados

diciembre 5, 2025

La tormenta destructiva del cambio climático se cierne sobre Asia

diciembre 5, 2025

Consolidar una nueva lideresa o quedar a los pies de Vox: el PP se la juega en su órdago extremeño

diciembre 5, 2025

El juez Peinado fracasa en sus intentos de elevar el ‘caso Begoña Gómez’ al Gobierno

diciembre 5, 2025

5 planes gratis en Madrid del 5 al 12 de diciembre: belenes y un festival de coros para vivir desde ya la Navidad

diciembre 5, 2025

Tres lugares para regalar experiencias antes de Navidad

diciembre 5, 2025

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto