Las izquierdas de Sumar se conjuran para levantar el ánimo del electorado progresista con un llamamiento a no “resignarse” y el compromiso firme de trabajar por la “unidad”, incorporando a muchas más fuerzas a la nueva alianza para las próximas generales, incluido Podemos. Izquierda Unida, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar han exhibido músculo este sábado ante más de 600 simpatizantes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde se ha habilitado una sala adicional para que algunos de los asistentes pudieran seguir el acto.
La ministra de Sanidad, Mónica García, reivindica a Díaz, ausente del acto, y los partidos no eluden el debate planteado por Rufián para rentabilizar votos
Las izquierdas de Sumar se conjuran para levantar el ánimo del electorado progresista con un llamamiento a no “resignarse” y el compromiso firme de trabajar por la “unidad”, incorporando a muchas más fuerzas a la nueva alianza para las próximas generales, incluido Podemos. Izquierda Unida, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar han exhibido músculo este sábado ante más de 600 simpatizantes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde se ha habilitado una sala adicional para que algunos de los asistentes pudieran seguir el acto.
La puesta de largo de la confluencia, una forma de resetearse ante los ciudadanos y salir a movilizar a los suyos, llega después de una semana clave para la redefinición del espacio político, menguado por la división en los últimos años. El debate abierto el pasado miércoles por el dirigente de ERC Gabriel Rufián, que ha planteado “renuncias” y confluencias entre la izquierda estatal y nacionalista para evitar la división del voto en las provincias, ha agitado a las organizaciones, que no sin matices, han abierto en algunos casos la puerta a explorar propuestas.
El lanzamiento de la coalición está marcado por el rechazo de los de Ione Belarra, que apuestan por la exministra Irene Montero como candidata, y la ausencia de Yolanda Díaz, cuya labor ha reivindicado la codirigente de Más Madrid y titular de Sanidad, Mónica García. La vicepresidenta, única ministra de Sumar que no ha asistido este sábado, sigue sin desvelar sus intenciones para las próximas generales y su decisión lo condiciona todo. Nada más terminar la presentación, ha publicado un breve mensaje en redes sociales: “Así es como vamos a ganar las próximas elecciones: ilusionando, cooperando, avanzando. Dando pasos siempre adelante. Juntas. De la mano. Lo hicimos en el 23 y lo volveremos a hacer. Orgullo de compañeras”.
“Aquí no sobra nadie. Necesitamos cada voz, cada átomo progresista en todos los espacios”, ha subrayado García en un acto en el que ha sido ovacionada al grito de “¡Mónica!” por el público. “Gracias a Gabriel y a Emilio por el acto del otro día”, ha reconocido expresamente. “La ciudadanía progresista nos está esperando, está esperando nuestra responsabilidad, generosidad y un proyecto que mire al futuro”. “Sacudámonos el nubarrón, el pesimismo. No somos una taza de Mister Wonderful, pero tampoco le vamos a hacer el caldo gordo a la extrema derecha”, ha alentado ante los asistentes.
En la misma línea, el coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha pedido a los entender el “momento histórico” y “gestionar la realidad sin melancolía” para diseñar “una respuesta acertada”. Maíllo ha insistido en el que el reto no es generar miedo a las fuerzas reaccionarias, como Vox, sino “atacar las causas de la desigualdad” que empujan a los descontentos a apostar por el partido de Santiago Abascal. El líder de IU ha proclamado que el camino abierto hoy entre los cuatro partidos es “irreversible” y que “más organizaciones” se sumarán al proyecto. “El nuevo sentido común que se ha instalado esta semana está en la unidad. Por tanto, tendremos que organizarnos con inteligencia política”, ha defendido.
Sobre la propuesta esbozado por Rufián el miércoles, también ha hablado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que representaba este sábado a los Comunes, una de las organizaciones que ha salido más crítica con la idea del portavoz de ERC, rival electoral directo en Cataluña. “No es nuevo esto. El pasado 23-J ganamos con un trabajo muy minucioso, casi de cirujano, de maximizar todos los escaños. Esa aritmética es muy necesaria. Pero no se ganan unas elecciones solo desde la sociología electoral, se gana con un proyecto político ganador”.
Para el ministro, son tres las cuestiones fundamentales de aquí a las elecciones: gobernar “bien” para la mayoría lo que queda de la legislatura, con el foco en la vivienda y el escudo social, para lo que ha advertido al PSOE que no se gana “con el freno de mano echado”; el combate a la extrema derecha, y la construcción de un proyecto que conecte con esa mayoría social.
La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha dejado la puerta abierta al debate: “Es posible que nos entendamos las izquierdas federales, confederales, soberanistas. El tiempo histórico hoy es otro y el reto es nuevo. Es una lucha contra lo injusto de nuestro sistema electoral. Debemos y podemos buscar fórmulas. Seamos imaginativos”, ha defendido. La dirigente también ha abogado por una “izquierda más abierta”, también a otros “que no están hoy” en la presentación del Círculo de Bellas Artes, una alusión indirecta a Podemos y a otras fuerzas que forman parte del grupo parlamentario, como Chunta Aragonesista o Més.



















“Estamos aquí para no repetir los errores del pasado, 20 y cinco no tienen por qué sumar 25, pero pelearnos entre primos tampoco nos va a ayudar. Falta mucha gente y decimos con tranquilidad: bienvenidos los debates, las ideas, todas las voces, los liderazgos, todos los partidos que se quieran unir para hacer frente a la extrema derecha”, ha asegurado la portavoz de Más Madrid en la capital, Rita Maestre, en la apertura del acto.
De la presentación de este sábado no sale la marca del nuevo proyecto —una elección trascendental que no parece inminente, tampoco el liderazgo de la coalición ni los métodos para elegir las listas—. Tampoco un programa de mínimos, pero las organizaciones insisten en que llevan trabajando juntas desde el verano y que lo que toca, de momento, es hablar de política. Todos los portavoces han subrayado estos días, también hoy Hernández, que han aprendido de los errores del pasado. La gran diferencia con los procesos anteriores es que ahora priman los partidos y sus militancias frente a un liderazgo mediático sin estructura por debajo. El contexto, advierten, es otro más peligroso que el de 2023, con una extrema derecha más influyente en todo el mundo, desde Estados Unidos a Italia, pero también en las vecinas Francia o Portugal, donde las fuerzas ultra gozan de fuerte presencia.
Entre los asistentes, numerosos cargos orgánicos e institucionales de los partidos. También de ERC (Oriol López, adjunto a la Secretaría general) y EH Bildu (Oihana Etxebarrieta y Floren Aoiz), así como el diputado de Compromís en el grupo parlamentario de Díaz en el Congreso, Alberto Ibáñez; el excoordinador federal de IU y antiguo titular de Consumo, Alberto Garzón; la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau; los líderes de CC OO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez; o el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero. En el público había además antiguos dirigentes de Podemos, como la ex secretaria de Estado de Igualdad y exdirectora de Comunicación de Trabajo con Díaz, Noelia Vera, y el exportavoz del partido en el Senado y excoordinador en Madrid Ramón Espinar.
