Renfe se mete en un lío en su ambición de crear una compañía de autobús para cubrir los Planes Alternativos de Transporte (PAT). Las pymes del sector se están lanzando contra la licitación porque dicen que excluye al 99% de las empresas y ya preparan sus impugnaciones al concurso. Pero el caso promete con no quedarse ahí. La patronal Direbús -que también presentará su recurso- ya dice que estudia interponer una denuncia ante los organismos de Competencia de la Comisión Europea para tratar de tumbar en última instancia el proyecto lanzado por el presidente del operador público, Álvaro Fernández Heredia .Direbús, que reúne a más de 700 empresas del autobús, en su mayoría pymes, cree que su demanda es lícita porque las normas de competencia de la Unión Europea están diseñadas «para garantizar condiciones leales y equitativas entre empresas, fomentando al mismo tiempo la innovación y el desarrollo de las pequeñas y medianas compañías». En este sentido, la patronal subraya que la Comisión Europea «vigila e investiga» las prácticas anticompetitivas, las fusiones y las ayudas públicas con el objetivo de garantizar un mercado equilibrado, con una oferta amplia y precios justos para los consumidores. « Direbús valora acudir a la institución comunitaria europea, que vigila e investiga las prácticas anticompetitivas», reitera la patronal.Noticia relacionada general No No El Gobierno deja sin alta velocidad a Málaga para esta Semana Santa J. J. MadueñoAterrizando en España, la asociación también recuerda que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado en varias ocasiones mejorar el diseño de las concesiones públicas para fomentar la competencia y facilitar la participación de más operadores. «Entre otras medidas, pide desagregar los concursos en diferentes lotes para facilitar la participación de más empresas y mejorar la eficiencia en la asignación de los recursos públicos, así como reconsiderar la exigencia de un número mínimo de vehículos adscritos a los contratos, ya que este tipo de requisitos puede convertirse en una barrera de entrada para muchas compañías», dicen desde la organización. En Direbús también rechina la posición del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) que lidera en transporte de viajeros la patronal Confebús . Direbús tacha de «preocupante» el hecho de que no se haya acordado ninguna medida conjunta frente al concurso, pese al impacto que tiene en sus asociados. En este sentido, asegura que en la reunión mantenida el pasado viernes las distintas asociaciones analizaron el alcance de la licitación, «pero no se llegó a ningún acuerdo para una respuesta común o una impugnación conjunta de los pliegos».Para la patronal, se trata de una licitación diseñada por el Ministerio de Transportes de Óscar Puente «que tiene como objetivo limitar el acceso a la misma a unos pocos operadores próximos al propio Ministerio». En la lucha, Direbús solo tiene el apoyo de la patronal Anetra, junto a la que suma el 30% de representación en el CNTC. El 70% restante está en manos de Confebús, que defiende los intereses de Alsa o Avanza, las dos empresas a las que el sector apunta como las grandes beneficiarias de la licitación de Renfe.«Amenaza» para las pymes Tras la reunión del CNTC el pasado viernes, Anetra también anunció que impugnará el concurso, además de que trasladará a las administraciones públicas, a las instituciones competentes y a la opinión pública «la gravedad de una decisión que pone en riesgo el equilibrio del sector». Para la entidad, la licitación lanzada por Renfe «supone un grave perjuicio para las pequeñas y medianas empresas del transporte y representa una amenaza directa a la viabilidad de numerosas pymes del sector, además de distorsionar de forma significativa las condiciones de competencia en el mercado».La indignación es máxima. Renfe exige a sus pretendientes a socios tener a disposición una flota de 500 vehículos en propiedad o 300 en el caso de concurrir mediante una UTE, acreditar una cifra de negocio de 75 millones de euros y haber ejecutado contratos similares por un importe mínimo de 35 millones de euros, entre otros requisitos. Algo que solo está al alcance de dos empresas en todo el sector: Alsa y Avanza, según denuncian las asociaciones que representan los intereses de las pymes del autobús. Competencia analizará la licitaciónAhora, la CNMC también podría entrar en la batalla entre Renfe y el sector a cuenta de la licitación abierta. Anetra asegura haber trasladado ya a Competencia su «preocupación» por la empresa que trata de promover la ferroviaria del Estado, y esta asociación asegura que la CNMC se ha comprometido a analizar la información disponible del concurso. «Desde Anetra sus directivos han reiterado su disposición a mantener una fluida interlocución con este organismo informándole puntualmente de los avances que se produzcan durante el proceso», explican desde la entidad.La asociación insiste en que las condiciones de la licitación para obtener un 51% del capital de la sociedad que promoverá Renfe (quien obtendría el 49% restante) suponen una limitación significativa de la libre concurrencia y de la participación no solo de las pymes, sino de la gran mayoría de los operadores del transporte de viajeros por carretera. «En otras palabras: el procedimiento planteado por Renfe distorsiona de forma significativa las condiciones de competencia en el mercado, favoreciendo modelos que dificultan la participación de numerosas empresas», concluyen desde Anetra. Renfe se mete en un lío en su ambición de crear una compañía de autobús para cubrir los Planes Alternativos de Transporte (PAT). Las pymes del sector se están lanzando contra la licitación porque dicen que excluye al 99% de las empresas y ya preparan sus impugnaciones al concurso. Pero el caso promete con no quedarse ahí. La patronal Direbús -que también presentará su recurso- ya dice que estudia interponer una denuncia ante los organismos de Competencia de la Comisión Europea para tratar de tumbar en última instancia el proyecto lanzado por el presidente del operador público, Álvaro Fernández Heredia .Direbús, que reúne a más de 700 empresas del autobús, en su mayoría pymes, cree que su demanda es lícita porque las normas de competencia de la Unión Europea están diseñadas «para garantizar condiciones leales y equitativas entre empresas, fomentando al mismo tiempo la innovación y el desarrollo de las pequeñas y medianas compañías». En este sentido, la patronal subraya que la Comisión Europea «vigila e investiga» las prácticas anticompetitivas, las fusiones y las ayudas públicas con el objetivo de garantizar un mercado equilibrado, con una oferta amplia y precios justos para los consumidores. « Direbús valora acudir a la institución comunitaria europea, que vigila e investiga las prácticas anticompetitivas», reitera la patronal.Noticia relacionada general No No El Gobierno deja sin alta velocidad a Málaga para esta Semana Santa J. J. MadueñoAterrizando en España, la asociación también recuerda que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado en varias ocasiones mejorar el diseño de las concesiones públicas para fomentar la competencia y facilitar la participación de más operadores. «Entre otras medidas, pide desagregar los concursos en diferentes lotes para facilitar la participación de más empresas y mejorar la eficiencia en la asignación de los recursos públicos, así como reconsiderar la exigencia de un número mínimo de vehículos adscritos a los contratos, ya que este tipo de requisitos puede convertirse en una barrera de entrada para muchas compañías», dicen desde la organización. En Direbús también rechina la posición del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) que lidera en transporte de viajeros la patronal Confebús . Direbús tacha de «preocupante» el hecho de que no se haya acordado ninguna medida conjunta frente al concurso, pese al impacto que tiene en sus asociados. En este sentido, asegura que en la reunión mantenida el pasado viernes las distintas asociaciones analizaron el alcance de la licitación, «pero no se llegó a ningún acuerdo para una respuesta común o una impugnación conjunta de los pliegos».Para la patronal, se trata de una licitación diseñada por el Ministerio de Transportes de Óscar Puente «que tiene como objetivo limitar el acceso a la misma a unos pocos operadores próximos al propio Ministerio». En la lucha, Direbús solo tiene el apoyo de la patronal Anetra, junto a la que suma el 30% de representación en el CNTC. El 70% restante está en manos de Confebús, que defiende los intereses de Alsa o Avanza, las dos empresas a las que el sector apunta como las grandes beneficiarias de la licitación de Renfe.«Amenaza» para las pymes Tras la reunión del CNTC el pasado viernes, Anetra también anunció que impugnará el concurso, además de que trasladará a las administraciones públicas, a las instituciones competentes y a la opinión pública «la gravedad de una decisión que pone en riesgo el equilibrio del sector». Para la entidad, la licitación lanzada por Renfe «supone un grave perjuicio para las pequeñas y medianas empresas del transporte y representa una amenaza directa a la viabilidad de numerosas pymes del sector, además de distorsionar de forma significativa las condiciones de competencia en el mercado».La indignación es máxima. Renfe exige a sus pretendientes a socios tener a disposición una flota de 500 vehículos en propiedad o 300 en el caso de concurrir mediante una UTE, acreditar una cifra de negocio de 75 millones de euros y haber ejecutado contratos similares por un importe mínimo de 35 millones de euros, entre otros requisitos. Algo que solo está al alcance de dos empresas en todo el sector: Alsa y Avanza, según denuncian las asociaciones que representan los intereses de las pymes del autobús. Competencia analizará la licitaciónAhora, la CNMC también podría entrar en la batalla entre Renfe y el sector a cuenta de la licitación abierta. Anetra asegura haber trasladado ya a Competencia su «preocupación» por la empresa que trata de promover la ferroviaria del Estado, y esta asociación asegura que la CNMC se ha comprometido a analizar la información disponible del concurso. «Desde Anetra sus directivos han reiterado su disposición a mantener una fluida interlocución con este organismo informándole puntualmente de los avances que se produzcan durante el proceso», explican desde la entidad.La asociación insiste en que las condiciones de la licitación para obtener un 51% del capital de la sociedad que promoverá Renfe (quien obtendría el 49% restante) suponen una limitación significativa de la libre concurrencia y de la participación no solo de las pymes, sino de la gran mayoría de los operadores del transporte de viajeros por carretera. «En otras palabras: el procedimiento planteado por Renfe distorsiona de forma significativa las condiciones de competencia en el mercado, favoreciendo modelos que dificultan la participación de numerosas empresas», concluyen desde Anetra.
Renfe se mete en un lío en su ambición de crear una compañía de autobús para cubrir los Planes Alternativos de Transporte (PAT). Las pymes del sector se están lanzando contra la licitación porque dicen que excluye al 99% de las empresas y ya preparan … sus impugnaciones al concurso. Pero el caso promete con no quedarse ahí. La patronal Direbús -que también presentará su recurso- ya dice que estudia interponer una denuncia ante los organismos de Competencia de la Comisión Europea para tratar de tumbar en última instancia el proyecto lanzado por el presidente del operador público, Álvaro Fernández Heredia.
Direbús, que reúne a más de 700 empresas del autobús, en su mayoría pymes, cree que su demanda es lícita porque las normas de competencia de la Unión Europea están diseñadas «para garantizar condiciones leales y equitativas entre empresas, fomentando al mismo tiempo la innovación y el desarrollo de las pequeñas y medianas compañías». En este sentido, la patronal subraya que la Comisión Europea «vigila e investiga» las prácticas anticompetitivas, las fusiones y las ayudas públicas con el objetivo de garantizar un mercado equilibrado, con una oferta amplia y precios justos para los consumidores. «Direbús valora acudir a la institución comunitaria europea, que vigila e investiga las prácticas anticompetitivas», reitera la patronal.
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Aterrizando en España, la asociación también recuerda que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha recomendado en varias ocasiones mejorar el diseño de las concesiones públicas para fomentar la competencia y facilitar la participación de más operadores. «Entre otras medidas, pide desagregar los concursos en diferentes lotes para facilitar la participación de más empresas y mejorar la eficiencia en la asignación de los recursos públicos, así como reconsiderar la exigencia de un número mínimo de vehículos adscritos a los contratos, ya que este tipo de requisitos puede convertirse en una barrera de entrada para muchas compañías», dicen desde la organización.
En Direbús también rechina la posición del Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) que lidera en transporte de viajeros la patronal Confebús . Direbús tacha de «preocupante» el hecho de que no se haya acordado ninguna medida conjunta frente al concurso, pese al impacto que tiene en sus asociados. En este sentido, asegura que en la reunión mantenida el pasado viernes las distintas asociaciones analizaron el alcance de la licitación, «pero no se llegó a ningún acuerdo para una respuesta común o una impugnación conjunta de los pliegos».
Para la patronal, se trata de una licitación diseñada por el Ministerio de Transportes de Óscar Puente «que tiene como objetivo limitar el acceso a la misma a unos pocos operadores próximos al propio Ministerio». En la lucha, Direbús solo tiene el apoyo de la patronal Anetra, junto a la que suma el 30% de representación en el CNTC. El 70% restante está en manos de Confebús, que defiende los intereses de Alsa o Avanza, las dos empresas a las que el sector apunta como las grandes beneficiarias de la licitación de Renfe.
«Amenaza» para las pymes
Tras la reunión del CNTC el pasado viernes, Anetra también anunció que impugnará el concurso, además de que trasladará a las administraciones públicas, a las instituciones competentes y a la opinión pública «la gravedad de una decisión que pone en riesgo el equilibrio del sector». Para la entidad, la licitación lanzada por Renfe «supone un grave perjuicio para las pequeñas y medianas empresas del transporte y representa una amenaza directa a la viabilidad de numerosas pymes del sector, además de distorsionar de forma significativa las condiciones de competencia en el mercado».
La indignación es máxima. Renfe exige a sus pretendientes a socios tener a disposición una flota de 500 vehículos en propiedad o 300 en el caso de concurrir mediante una UTE, acreditar una cifra de negocio de 75 millones de euros y haber ejecutado contratos similares por un importe mínimo de 35 millones de euros, entre otros requisitos. Algo que solo está al alcance de dos empresas en todo el sector: Alsa y Avanza, según denuncian las asociaciones que representan los intereses de las pymes del autobús.
Competencia analizará la licitación
Ahora, la CNMC también podría entrar en la batalla entre Renfe y el sector a cuenta de la licitación abierta. Anetra asegura haber trasladado ya a Competencia su «preocupación» por la empresa que trata de promover la ferroviaria del Estado, y esta asociación asegura que la CNMC se ha comprometido a analizar la información disponible del concurso. «Desde Anetra sus directivos han reiterado su disposición a mantener una fluida interlocución con este organismo informándole puntualmente de los avances que se produzcan durante el proceso», explican desde la entidad.
La asociación insiste en que las condiciones de la licitación para obtener un 51% del capital de la sociedad que promoverá Renfe (quien obtendría el 49% restante) suponen una limitación significativa de la libre concurrencia y de la participación no solo de las pymes, sino de la gran mayoría de los operadores del transporte de viajeros por carretera. «En otras palabras: el procedimiento planteado por Renfe distorsiona de forma significativa las condiciones de competencia en el mercado, favoreciendo modelos que dificultan la participación de numerosas empresas», concluyen desde Anetra.
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