Nadie sabe a ciencia cierta si LeBron James está deshojando la margarita siquiera. Con 41 años, sigue mostrando un rendimiento a la altura de los mejores. Y los entrenadores de la NBA así lo entienden. Por ello le acaban de seleccionar entre los siete suplentes de la Conferencia Oeste para el All Star, que se disputa a mediados de febrero en Los Ángeles. En un récord inverosímil, se trata de la 22ª elección consecutiva del astro de Ohio, y quizás la última. Sin duda, la primera vez que no está entre los titulares para el partido de las estrellas, uno de los reconocimientos individuales más elevados para cualquier estrella de la liga estadounidense.
Los entrenadores de la NBA premian a la incombustible estrella de los Lakers, que a los 41 años todavía medita si continuar una temporada más en la élite del baloncesto
Nadie sabe a ciencia cierta si LeBron James está deshojando la margarita siquiera. Con 41 años, sigue mostrando un rendimiento a la altura de los mejores. Y los entrenadores de la NBA así lo entienden. Por ello le acaban de seleccionar entre los siete suplentes de la Conferencia Oeste para el All Star, que se disputa a mediados de febrero en Los Ángeles. En un récord inverosímil, se trata de la 22ª elección consecutiva del astro de Ohio, y quizás la última. Sin duda, la primera vez que no está entre los titulares para el partido de las estrellas, uno de los reconocimientos individuales más elevados para cualquier estrella de la liga estadounidense.
El guiño de los técnicos de la competición, que no tenían tarea fácil al haber otros muchos candidatos meritorios, llega cuando las visitas de LeBron a cada rincón de Estados Unidos cotizan al alza. Sin ir más lejos, su derrota anoche en el Madison Square Garden contra los New York Knicks por 112-100, el encuentro más caro en el coliseo neoyorquino en la última década. ¿La anterior ocasión? El último partido de Kobe Bryant durante su gira de despedida, que sí anunció. Aunque James lleva años sometiendo toda lógica sobre el paso del tiempo y no ha puesto fecha todavía a la inevitable retirada, no son pocos quienes asumen que este sí es su último baile.
Sus 22 puntos, cinco rebotes y seis asistencias en el Madison, sin embargo, no muestran señales de despedida. Tampoco sus promedios este curso, prácticamente calcados a los números de su última actuación a pesar de haber arrancado 14 partidos después, sin rodaje, por culpa de una baja por ciática. “No pensaba en esto, siendo honestos. No era un objetivo para mí perderme 14 partidos y luego decir, ‘vamos, ahora debo ser All Star’. Solo quería volver a jugar a un gran nivel del que me sabía capaz después de sacudirme el óxido tras haberme perdido la pretemporada, el campamento de entrenamiento y mis entrenos veraniegos, algo que nunca había hecho en mi trayectoria”, reflexionaba el astro de Ohio.
El mensaje para quienes puedan dudar sobre sus méritos lo trasladaron sus compañeros de vestuario. “Pues claro que merece estar. Está jugando al máximo nivel a su edad, y poder compartir pista con él es increíble”, decía el esloveno Luka Doncic, titular del partido de las estrellas. “Si piensas en un jugador estrella, su plenitud está en sus años como All Star y miembro de los mejores quintetos de la temporada. Así que él lleva básicamente más de 20 años en plenitud, algo inaudito, inédito, un testamento a todo el trabajo que pone a diario”, apuntaba JJ Redick, su entrenador.
Por primera vez en todo este tiempo, LeBron no estuvo entre los cinco jugadores más votados por la afición para el All Star, y eso puso en peligro su participación. El dorsal 23 es el líder en número de encuentros, titularidades, minutos, canastas y puntos anotados en la gran festividad de la NBA, y el año pasado no pudo participar por lesión a pesar de haber sido elegido entre los titulares. Preguntado sobre sus sensaciones físicas sobre el parquet, este domingo fue optimista una vez más. “¿Qué cómo me veo? Joder, me veo muy bien. Creo que acabo de pasar los 60.000 minutos o algo por el estilo”, sonreía, haciendo referencia a su altísimo kilometraje en la alta competición.
En las últimas semanas, sin embargo, algo ha empezado a cambiar en el posado de James. El otro día, lloró mientras observaba durante un tiempo muerto el vídeo en honor suyo que los Cleveland Cavaliers prepararon en su posible última visita al pabellón de su tierra natal, donde compartió pista con Bronny, su hijo mayor, con su madre Gloria observándoles a ambos desde las gradas. “Estoy intentando asimilarlo todo, no dar ningún momento por sentado. Sin duda, hoy me ha tocado la fibra, creo que viene de estar más presente que en mis anteriores visitas”, reconocía la estrella. Y en ese momento de fragilidad, los periodistas no lograron arrancarle tampoco la confesión que muchos esperan. ¿Es tu última temporada? “Podría serlo. Todavía no he tomado una decisión sobre mi futuro, pero sin duda podría serlo perfectamente”, contestó, agrandado la incógnita.
En los últimos días, la teoría de que LeBron podría alargar otro año su trayectoria para volver a recalar en Cleveland en su curso de despedida ha ganado tracción mediática. Son, en todo caso, cábalas que requerirían luego una rebaja salarial sustancial por parte de James, que sumaría entonces 24 temporadas en la competición y soplaría 42 velas antes de decir adiós de manera definitiva. Este verano, de decidir continuar, el astro será agente libre sin restricciones, y él no cierra ninguna puerta: “¿Cuánto jugo puedo exprimir de esta naranja? Mi batalla es contra el Padre Tiempo y algo muy personal, quiero ver cuántas veces más puedo salir victorioso”.
Volviendo al All Star, para acompañar a LeBron una última vez, los preparadores de la liga eligieron en el Oeste a Kevin Durant (Houston Rockets), Devin Booker (Phoenix Suns), Anthony Edwards (Minnesota Timberwolves), Jamal Murray (Denver Nuggets), Chet Holmgren (Oklahoma City Thunder) y Deni Avdija (Portland Trail Blazers), estos tres últimos debutantes en la cita. En el Este, cumplirán el cupo de selecciones Karl Anthony-Tows (New York Knicks), Donovan Mitchell (Cleveland Cavaliers), Pascal Siakam (Indiana Pacers), Scottie Barnes (Toronto Raptors) y otros tres estrenos: Jalen Duren (Detroit Pistons), Norman Powell (Miami Heat) y Jalen Johnson (Atlanta Hawks).
Ambos grupos acompañarán a los titulares del Este –Giannis Antetokounmpo (Bucks), Jalen Brunson (Knicks), Cade Cunningham (Pistons), Tyrese Maxey (Sixers) y Jaylen Brown (Celtics)– y Oeste –Nikola Jokić (Nuggets), Luka Dončić (Lakers), Shai Gilgeous-Alexander (Thunder), Steph Curry (Warriors) y Victor Wembanyama (Spurs)– en el nuevo formato de partido de las estrellas, que se convierte en un mini-torneo que enfrentará a un equipo de internacionales y dos escuadras de estadounidenses por el título honorífico de la velada.
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