A pesar de las bajas temperaturas, los primeros atenienses esperaban desde horas antes de que se abriera la capilla ardiente frente a la puerta de la pequeña iglesia pétrea de Hagios Lefterios , donde se ha instalado la capilla ardiente de Irene de Grecia , quien falleció el pasado jueves en el palacio de La Zarzuela a la edad de 83 años. Durante el tiempo que ha permanecido abierta, han sido muchos los curiosos y nostálgicos que se han acercado hasta este rincón del corazón de la capital para despedirse de la hermana del último Rey griego.Para este último adiós viajaron hasta Atenas este domingo Doña Sofía, los Reyes de España, las Infantas Elena y Cristina junto a varios de sus hijos ( Pablo, Miguel, Irene Urdangarín y Victoria Federica de Marichalar )—, además de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Para las hijas de los Reyes Felipe y Letizia este ha sido su primer viaje oficial a Grecia. TE RECOMENDAMOs estandar No Entre flores y recuerdos, un responso íntimo arropa a la Reina Sofía en la despedida de la Princesa Irene Angie Calero estandar No Despedida de Doña Sofía La Reina Sofía despide a la princesa Irene: «Ha podido estar a su lado hasta el último momento» Angie Calero«Me emociono al recordar la vida cuando teníamos monarquía en Grecia, porque entonces éramos un país libre», explica a ABC Mary Anguelópulo , ateniense de 56 años que no puede contener las lágrimas.«Era una señora con todas las letras. Era solidaria, dedicó toda su vida a los desfavorecidos y se preocupaba por el medio ambiente. Además, vivió su vida de forma discreta. También ayudó a la iglesia, pero no solo. Ella se preocupaba por todos, sin importarle si eran o cristianos. Por todas estas razones era muy querida por el pueblo griego», explica a ABC el padre Tomás, responsable de las labores administrativas de la catedral de Atenas. «Recuerdo cuando el terremoto de 1999, la llamé y su reacción fue inmediata, envió mantas y otras cosas a quienes habían perdido sus casas. Su respuesta siempre era inmediata», concluye.Media hora antes del cierre de la capilla ardiente, los tres hijos del exmonarca Constanino, Pablo, Nicolás y Felipe , llegaban a la catedral para portar el féretro a la catedral, a escasos metros de la iglesia de Hagios Lefterios. No les acompaña el Rey, quien ha permanecido conectado a los medios de comunicación españoles para informarse de la última hora del trágico accidente ferroviario de Adamuz y que ha costado la vida a al menos 39 personas.En la capilla ardiente, los colaboradores de la fundación benéfica de Irene preparan todo para el traslado del féretro al interior de la catedral: «Los griegos la quieren porque era una mujer muy cercana, pasaba temporadas en Atenas y, como iba andando a eventos culturales y sociales, la gente la paraba por la calle para saludarla. Ella hablaba con todos, los abrazaba a todos. Era una mujer profundamente culta y preocupada por los demás, continuó la obra benéfica de su abuela y de su madre. Su espíritu sigue vivo y su obra seguirá funcionando en Grecia, ayudando a los más necesitados», explica a ABC Georgios, miembro de la organización ‘Mundo en Armonía’.Poco después, en la recepción del hotel Metrópolis —donde han pasado la noche todos los miembros de la Familia Real española—, los Reyes y las infantas Leonor y Sofía han atendido a los medios españoles presentes en Atenas, y han expresado su consternación y preocupación por el accidente de Adamuz, haciendo hincapié en que la prioridad es asistir a los afectados. La Reina Sofía, acompañada de su hijas Elena y Cristina gtresDoña Sofía llegó a la catedral de Atenas poco antes de las doce del mediodía, visiblemente compungida, arropada por sus hijas y sus nietos. Su entrada estuvo acompañada, como suele ocurrir en sus apariciones públicas en Grecia, por los aplausos y vítores de la multitud congregada en la plaza. En la escalinata la esperaba su sobrino, Pablo de Grecia , actual jefe de la Casa Real helena, quien la recibió tomándole las manos y agachando la cabeza en señal de respeto. Minutos después, en ese mismo lugar, Pablo de Grecia recibía a los Reyes de España y a sus dos hijas poco antes de acceder al templo y tras haber atendido a los medios españoles.Asistentes de la Familia Real griegaPor parte de la Familia Real griega acudieron Ana María de Dinamarca, viuda de Constantino y último rey de Grecia quien, al igual que su cuñada, fue recibida entre vítores y aplausos. Acompañada de sus cinco hijos — Alexia, Pablo, Nicolás, Teodora y Felipe — y de sus nietos Constantino, Ajileas y Aristides . Las grandes ausencias fueron la de Don Juan Carlos, que no pudo viajar a Grecia por recomendación médica, y Marie-Chantal , esposa de Pablo de Grecia. Entre los miembros de la familia sí se encontraban las parejas de los sobrinos de Doña Sofía; Carlos Morales, Matthew Kumar, Nina Flohr, Jrisí Vardinoyani .Entre los asistentes se encontraban también el príncipe Alejandro de Yugoslavia y su esposa, Katherina Batis ; Christian de Hannover y Simeón Hassan , hijo de Kalina de Bulgaria.La presencia de tres generaciones ha sido uno de los aspectos más memorables del acto, reflejo del estrecho vínculo familiar de las dos Casas Reales y de la importancia de Irene de Grecia en su familia.La Princesa Leonor arropa a su abuela gtresEn el interior del templo se vivieron algunos de los momentos más emotivos cuando la Princesa Leonor tomó de la mano a su abuela, visiblemente afectada, mientras que tras el cortejo fúnebre, Irene Urdangarín no pudo contener las lágrimas.El Rey, en contacto con las autoridadesEl Rey ha declarado que ha estado en contacto permanente con el presidente del Gobierno y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para conocer la evolución del accidente y ha afirmado que regresarán «lo antes posible» para estar pendientes y «posiblemente preparar alguna presencia en la zona». El Jefe de Estado ha asegurado que todos «estamos realmente preocupados» y ha agradecido a los vecinos de Adamuz la ayuda prestada a los accidentados. La Reina, por su parte, ha recordado que los servicios de emergencia siguen buscando víctimas y que la prioridad «es atender, es acompañar, es ayudar» a los afectadosSegún ha informado Casa Real a ABC, los Reyes han suspendido la ceremonia de entrega de las medallas al Mérito de las Bellas Artes que iba tener lugar este martes en Toledo y viajarán a Córdoba para estar al lado de las víctimas.Por su parte, Doña Sofía y sus dos hijas, las infantas Cristina y Elena, permanecerán en Atenas y acudirán a la ceremonia organizada por la Casa Real Helena en honor a Irene de Grecia.Tras la partida del coche fúnebre con dirección al cementerio de Tatoi, Pablo de Grecia se interesó por el accidente ferroviario y preguntó al Rey, quien explicó gesticulando con las manos cómo se había producido el descarrilamiento de los trenes. A pesar de las bajas temperaturas, los primeros atenienses esperaban desde horas antes de que se abriera la capilla ardiente frente a la puerta de la pequeña iglesia pétrea de Hagios Lefterios , donde se ha instalado la capilla ardiente de Irene de Grecia , quien falleció el pasado jueves en el palacio de La Zarzuela a la edad de 83 años. Durante el tiempo que ha permanecido abierta, han sido muchos los curiosos y nostálgicos que se han acercado hasta este rincón del corazón de la capital para despedirse de la hermana del último Rey griego.Para este último adiós viajaron hasta Atenas este domingo Doña Sofía, los Reyes de España, las Infantas Elena y Cristina junto a varios de sus hijos ( Pablo, Miguel, Irene Urdangarín y Victoria Federica de Marichalar )—, además de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Para las hijas de los Reyes Felipe y Letizia este ha sido su primer viaje oficial a Grecia. TE RECOMENDAMOs estandar No Entre flores y recuerdos, un responso íntimo arropa a la Reina Sofía en la despedida de la Princesa Irene Angie Calero estandar No Despedida de Doña Sofía La Reina Sofía despide a la princesa Irene: «Ha podido estar a su lado hasta el último momento» Angie Calero«Me emociono al recordar la vida cuando teníamos monarquía en Grecia, porque entonces éramos un país libre», explica a ABC Mary Anguelópulo , ateniense de 56 años que no puede contener las lágrimas.«Era una señora con todas las letras. Era solidaria, dedicó toda su vida a los desfavorecidos y se preocupaba por el medio ambiente. Además, vivió su vida de forma discreta. También ayudó a la iglesia, pero no solo. Ella se preocupaba por todos, sin importarle si eran o cristianos. Por todas estas razones era muy querida por el pueblo griego», explica a ABC el padre Tomás, responsable de las labores administrativas de la catedral de Atenas. «Recuerdo cuando el terremoto de 1999, la llamé y su reacción fue inmediata, envió mantas y otras cosas a quienes habían perdido sus casas. Su respuesta siempre era inmediata», concluye.Media hora antes del cierre de la capilla ardiente, los tres hijos del exmonarca Constanino, Pablo, Nicolás y Felipe , llegaban a la catedral para portar el féretro a la catedral, a escasos metros de la iglesia de Hagios Lefterios. No les acompaña el Rey, quien ha permanecido conectado a los medios de comunicación españoles para informarse de la última hora del trágico accidente ferroviario de Adamuz y que ha costado la vida a al menos 39 personas.En la capilla ardiente, los colaboradores de la fundación benéfica de Irene preparan todo para el traslado del féretro al interior de la catedral: «Los griegos la quieren porque era una mujer muy cercana, pasaba temporadas en Atenas y, como iba andando a eventos culturales y sociales, la gente la paraba por la calle para saludarla. Ella hablaba con todos, los abrazaba a todos. Era una mujer profundamente culta y preocupada por los demás, continuó la obra benéfica de su abuela y de su madre. Su espíritu sigue vivo y su obra seguirá funcionando en Grecia, ayudando a los más necesitados», explica a ABC Georgios, miembro de la organización ‘Mundo en Armonía’.Poco después, en la recepción del hotel Metrópolis —donde han pasado la noche todos los miembros de la Familia Real española—, los Reyes y las infantas Leonor y Sofía han atendido a los medios españoles presentes en Atenas, y han expresado su consternación y preocupación por el accidente de Adamuz, haciendo hincapié en que la prioridad es asistir a los afectados. La Reina Sofía, acompañada de su hijas Elena y Cristina gtresDoña Sofía llegó a la catedral de Atenas poco antes de las doce del mediodía, visiblemente compungida, arropada por sus hijas y sus nietos. Su entrada estuvo acompañada, como suele ocurrir en sus apariciones públicas en Grecia, por los aplausos y vítores de la multitud congregada en la plaza. En la escalinata la esperaba su sobrino, Pablo de Grecia , actual jefe de la Casa Real helena, quien la recibió tomándole las manos y agachando la cabeza en señal de respeto. Minutos después, en ese mismo lugar, Pablo de Grecia recibía a los Reyes de España y a sus dos hijas poco antes de acceder al templo y tras haber atendido a los medios españoles.Asistentes de la Familia Real griegaPor parte de la Familia Real griega acudieron Ana María de Dinamarca, viuda de Constantino y último rey de Grecia quien, al igual que su cuñada, fue recibida entre vítores y aplausos. Acompañada de sus cinco hijos — Alexia, Pablo, Nicolás, Teodora y Felipe — y de sus nietos Constantino, Ajileas y Aristides . Las grandes ausencias fueron la de Don Juan Carlos, que no pudo viajar a Grecia por recomendación médica, y Marie-Chantal , esposa de Pablo de Grecia. Entre los miembros de la familia sí se encontraban las parejas de los sobrinos de Doña Sofía; Carlos Morales, Matthew Kumar, Nina Flohr, Jrisí Vardinoyani .Entre los asistentes se encontraban también el príncipe Alejandro de Yugoslavia y su esposa, Katherina Batis ; Christian de Hannover y Simeón Hassan , hijo de Kalina de Bulgaria.La presencia de tres generaciones ha sido uno de los aspectos más memorables del acto, reflejo del estrecho vínculo familiar de las dos Casas Reales y de la importancia de Irene de Grecia en su familia.La Princesa Leonor arropa a su abuela gtresEn el interior del templo se vivieron algunos de los momentos más emotivos cuando la Princesa Leonor tomó de la mano a su abuela, visiblemente afectada, mientras que tras el cortejo fúnebre, Irene Urdangarín no pudo contener las lágrimas.El Rey, en contacto con las autoridadesEl Rey ha declarado que ha estado en contacto permanente con el presidente del Gobierno y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para conocer la evolución del accidente y ha afirmado que regresarán «lo antes posible» para estar pendientes y «posiblemente preparar alguna presencia en la zona». El Jefe de Estado ha asegurado que todos «estamos realmente preocupados» y ha agradecido a los vecinos de Adamuz la ayuda prestada a los accidentados. La Reina, por su parte, ha recordado que los servicios de emergencia siguen buscando víctimas y que la prioridad «es atender, es acompañar, es ayudar» a los afectadosSegún ha informado Casa Real a ABC, los Reyes han suspendido la ceremonia de entrega de las medallas al Mérito de las Bellas Artes que iba tener lugar este martes en Toledo y viajarán a Córdoba para estar al lado de las víctimas.Por su parte, Doña Sofía y sus dos hijas, las infantas Cristina y Elena, permanecerán en Atenas y acudirán a la ceremonia organizada por la Casa Real Helena en honor a Irene de Grecia.Tras la partida del coche fúnebre con dirección al cementerio de Tatoi, Pablo de Grecia se interesó por el accidente ferroviario y preguntó al Rey, quien explicó gesticulando con las manos cómo se había producido el descarrilamiento de los trenes.
A pesar de las bajas temperaturas, los primeros atenienses esperaban desde horas antes de que se abriera la capilla ardiente frente a la puerta de la pequeña iglesia pétrea de Hagios Lefterios, donde se ha instalado la capilla ardiente de Irene de Grecia, … quien falleció el pasado jueves en el palacio de La Zarzuela a la edad de 83 años. Durante el tiempo que ha permanecido abierta, han sido muchos los curiosos y nostálgicos que se han acercado hasta este rincón del corazón de la capital para despedirse de la hermana del último Rey griego.
Para este último adiós viajaron hasta Atenas este domingo Doña Sofía, los Reyes de España, las Infantas Elena y Cristina junto a varios de sus hijos (Pablo, Miguel, Irene Urdangarín y Victoria Federica de Marichalar)—, además de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Para las hijas de los Reyes Felipe y Letizia este ha sido su primer viaje oficial a Grecia.
«Me emociono al recordar la vida cuando teníamos monarquía en Grecia, porque entonces éramos un país libre», explica a ABC Mary Anguelópulo, ateniense de 56 años que no puede contener las lágrimas.
«Era una señora con todas las letras. Era solidaria, dedicó toda su vida a los desfavorecidos y se preocupaba por el medio ambiente. Además, vivió su vida de forma discreta. También ayudó a la iglesia, pero no solo. Ella se preocupaba por todos, sin importarle si eran o cristianos. Por todas estas razones era muy querida por el pueblo griego», explica a ABC el padre Tomás, responsable de las labores administrativas de la catedral de Atenas. «Recuerdo cuando el terremoto de 1999, la llamé y su reacción fue inmediata, envió mantas y otras cosas a quienes habían perdido sus casas. Su respuesta siempre era inmediata», concluye.
Media hora antes del cierre de la capilla ardiente, los tres hijos del exmonarca Constanino, Pablo, Nicolás y Felipe, llegaban a la catedral para portar el féretro a la catedral, a escasos metros de la iglesia de Hagios Lefterios. No les acompaña el Rey, quien ha permanecido conectado a los medios de comunicación españoles para informarse de la última hora del trágico accidente ferroviario de Adamuz y que ha costado la vida a al menos 39 personas.
En la capilla ardiente, los colaboradores de la fundación benéfica de Irene preparan todo para el traslado del féretro al interior de la catedral: «Los griegos la quieren porque era una mujer muy cercana, pasaba temporadas en Atenas y, como iba andando a eventos culturales y sociales, la gente la paraba por la calle para saludarla. Ella hablaba con todos, los abrazaba a todos. Era una mujer profundamente culta y preocupada por los demás, continuó la obra benéfica de su abuela y de su madre. Su espíritu sigue vivo y su obra seguirá funcionando en Grecia, ayudando a los más necesitados», explica a ABC Georgios, miembro de la organización ‘Mundo en Armonía’.
Poco después, en la recepción del hotel Metrópolis —donde han pasado la noche todos los miembros de la Familia Real española—, los Reyes y las infantas Leonor y Sofía han atendido a los medios españoles presentes en Atenas, y han expresado su consternación y preocupación por el accidente de Adamuz, haciendo hincapié en que la prioridad es asistir a los afectados.
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Doña Sofía llegó a la catedral de Atenas poco antes de las doce del mediodía, visiblemente compungida, arropada por sus hijas y sus nietos. Su entrada estuvo acompañada, como suele ocurrir en sus apariciones públicas en Grecia, por los aplausos y vítores de la multitud congregada en la plaza. En la escalinata la esperaba su sobrino, Pablo de Grecia, actual jefe de la Casa Real helena, quien la recibió tomándole las manos y agachando la cabeza en señal de respeto. Minutos después, en ese mismo lugar, Pablo de Grecia recibía a los Reyes de España y a sus dos hijas poco antes de acceder al templo y tras haber atendido a los medios españoles.
Asistentes de la Familia Real griega
Por parte de la Familia Real griega acudieron Ana María de Dinamarca, viuda de Constantino y último rey de Grecia quien, al igual que su cuñada, fue recibida entre vítores y aplausos. Acompañada de sus cinco hijos —Alexia, Pablo, Nicolás, Teodora y Felipe— y de sus nietos Constantino, Ajileas y Aristides. Las grandes ausencias fueron la de Don Juan Carlos, que no pudo viajar a Grecia por recomendación médica, y Marie-Chantal, esposa de Pablo de Grecia. Entre los miembros de la familia sí se encontraban las parejas de los sobrinos de Doña Sofía; Carlos Morales, Matthew Kumar, Nina Flohr, Jrisí Vardinoyani.
Entre los asistentes se encontraban también el príncipe Alejandro de Yugoslavia y su esposa, Katherina Batis; Christian de Hannover y Simeón Hassan, hijo de Kalina de Bulgaria.
La presencia de tres generaciones ha sido uno de los aspectos más memorables del acto, reflejo del estrecho vínculo familiar de las dos Casas Reales y de la importancia de Irene de Grecia en su familia.
gtres
En el interior del templo se vivieron algunos de los momentos más emotivos cuando la Princesa Leonor tomó de la mano a su abuela, visiblemente afectada, mientras que tras el cortejo fúnebre, Irene Urdangarín no pudo contener las lágrimas.
El Rey, en contacto con las autoridades
El Rey ha declarado que ha estado en contacto permanente con el presidente del Gobierno y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, para conocer la evolución del accidente y ha afirmado que regresarán «lo antes posible» para estar pendientes y «posiblemente preparar alguna presencia en la zona». El Jefe de Estado ha asegurado que todos «estamos realmente preocupados» y ha agradecido a los vecinos de Adamuz la ayuda prestada a los accidentados. La Reina, por su parte, ha recordado que los servicios de emergencia siguen buscando víctimas y que la prioridad «es atender, es acompañar, es ayudar» a los afectados
Según ha informado Casa Real a ABC, los Reyes han suspendido la ceremonia de entrega de las medallas al Mérito de las Bellas Artes que iba tener lugar este martes en Toledo y viajarán a Córdoba para estar al lado de las víctimas.
Por su parte, Doña Sofía y sus dos hijas, las infantas Cristina y Elena, permanecerán en Atenas y acudirán a la ceremonia organizada por la Casa Real Helena en honor a Irene de Grecia.
Tras la partida del coche fúnebre con dirección al cementerio de Tatoi, Pablo de Grecia se interesó por el accidente ferroviario y preguntó al Rey, quien explicó gesticulando con las manos cómo se había producido el descarrilamiento de los trenes.
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