La monarquía noruega está de cumpleaños, aunque realmente hay muy poco que celebrar. Este 13 de enero, el díscolo Marius Borg Høiby cumple 29 años , pero no habrá fiesta. Al menos, públicamente. Y todo porque el hijo de la princesa Mette-Marit aguarda un juicio por 32 delitos diferentes que a partir del 7 de febrero pondrá en jaque a toda la Corona noruega , bunkerizada durante año y medio. El año 2025 marcó un antes y un después para la Familia Real. Cada día fue un continuo goteo de escándalos a medida que avanzaba una investigación que fue ofreciendo detalles sumamente escabrosos de la vida de Marius Borg Høiby que, cómo evitarlo, también salpicaron a la propia monarquía, empezando por su madre y continuando por el príncipe Haakon. Los herederos a la Corona, nada menos.Noticias relacionadas Marta Luisa de Noruega se rompe en el aniversario del suicidio de su exmarido y padre de sus hijas, Ari Behn Rocío F. de Buján El ‘caso Marius Borg’ Mette-Marit reaparece para defenderse tras las críticas por la imputación de su hijo Rocío F. de BujánSon 29 años, pero parecen muchos más a juzgar por lo que ha dado de sí la vida del joven hasta ahora. Y no precisamente por sus logros. Marius Borg Høiby afronta 32 cargos — entre ellos, cuatro por presunta violación — que podrían acarrearle penas de prisión. Es cierto que hace tiempo está apartado de cualquier obligación institucional y que no participa de celebraciones públicas ni retratos oficiales. No pertenece a la institución, no tiene título ni ha ejercido jamás funciones en nombre de la Corona noruega. Pero sí ha disfrutado de sus privilegios . Y de qué manera. Incluida la protección.La ley del silencioPorque en este tiempo, mucho se ha especulado sobre el papel -y la influencia- de la monarquía en la evolución del caso y las investigaciones, con Mette-Marit y Haakon de Noruega al frente. Se ha hablado de silencio, de presiones y hasta de posibles implicaciones de la Familia Real . Incluso de la necesidad de que testifiquen algunos de sus miembros para explicar algunos grises que no acaban de cuadrar en la pintura final.En este tiempo, se sucedieron las encuestas sobre la opinión del pueblo noruego sobre la monarquía y los resultados fueron progresivamente decadentesDurante muchos años, sus andanzas fueron tema de conversación privada en muchos medios. Aquello de «se sabe, pero no se cuenta», tan propio de los entornos de una monarquía. Pero con el inicio de la investigación y las denuncias de las afectadas, se abrió la veda. Y también se sucedieron las encuestas sobre la opinión del pueblo noruego sobre la monarquía . Y los resultados fueron progresivamente decadentes, hasta el punto de cuestionarse su papel y hasta su dignidad mientras salían a la luz asuntos de de dinero, armas, sexo y alcohol en torno a la figura de Marius Borg Høiby . Como señala la revista ‹¡Hola!›, «durante años, Marius Borg se benefició de una discreción casi automática por parte de la prensa noruega, una protección que muchos atribuían a su cercanía con la Corona» y ese blindaje se terminó en el verano de 2024, «cuando la investigación policial salió a la luz y empezaron a trascender aspectos de su vida y de su entorno que hasta entonces habían permanecido ocultos».Jaque al reyLlegó un momento en el que nadie, ni el propio interesado, pudo mirar ya para otro sitio, cuando Marius Borg Høiby reconoció públicamente que tenía problemas derivados del consumo de alcohol y cocaína. Y comenzó a entrar -y salir- de clínicas de desintoxicación. Hasta que en los últimos meses su figura volvió a resultar opaca , desapareciendo incluso de los rumores al tiempo que su familia imponía la ley del silencio. No hay apenas comentarios de Haakon y Mette-Marit sobre el chico ni el juicio . Y mucho menos del resto de la Familia Real.La fiscalía noruega le ha imputado esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas y violencia domésticaEn estos meses, Marius Borg Høiby ha cambiado de casa, de abogados y de casi todo. No se sabe si también de hábitos. La fiscalía noruega le ha imputado esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas, violencia doméstica y hacer fotografías de partes íntimas sin consentimiento. El 7 de febrero empieza un juicio para el que ya se han acreditado 56 medios de comunicación, 22 de ellos internacionales . No es un cumpleaños feliz para Marius Borg Høiby… ni para la Corona noruega. La monarquía noruega está de cumpleaños, aunque realmente hay muy poco que celebrar. Este 13 de enero, el díscolo Marius Borg Høiby cumple 29 años , pero no habrá fiesta. Al menos, públicamente. Y todo porque el hijo de la princesa Mette-Marit aguarda un juicio por 32 delitos diferentes que a partir del 7 de febrero pondrá en jaque a toda la Corona noruega , bunkerizada durante año y medio. El año 2025 marcó un antes y un después para la Familia Real. Cada día fue un continuo goteo de escándalos a medida que avanzaba una investigación que fue ofreciendo detalles sumamente escabrosos de la vida de Marius Borg Høiby que, cómo evitarlo, también salpicaron a la propia monarquía, empezando por su madre y continuando por el príncipe Haakon. Los herederos a la Corona, nada menos.Noticias relacionadas Marta Luisa de Noruega se rompe en el aniversario del suicidio de su exmarido y padre de sus hijas, Ari Behn Rocío F. de Buján El ‘caso Marius Borg’ Mette-Marit reaparece para defenderse tras las críticas por la imputación de su hijo Rocío F. de BujánSon 29 años, pero parecen muchos más a juzgar por lo que ha dado de sí la vida del joven hasta ahora. Y no precisamente por sus logros. Marius Borg Høiby afronta 32 cargos — entre ellos, cuatro por presunta violación — que podrían acarrearle penas de prisión. Es cierto que hace tiempo está apartado de cualquier obligación institucional y que no participa de celebraciones públicas ni retratos oficiales. No pertenece a la institución, no tiene título ni ha ejercido jamás funciones en nombre de la Corona noruega. Pero sí ha disfrutado de sus privilegios . Y de qué manera. Incluida la protección.La ley del silencioPorque en este tiempo, mucho se ha especulado sobre el papel -y la influencia- de la monarquía en la evolución del caso y las investigaciones, con Mette-Marit y Haakon de Noruega al frente. Se ha hablado de silencio, de presiones y hasta de posibles implicaciones de la Familia Real . Incluso de la necesidad de que testifiquen algunos de sus miembros para explicar algunos grises que no acaban de cuadrar en la pintura final.En este tiempo, se sucedieron las encuestas sobre la opinión del pueblo noruego sobre la monarquía y los resultados fueron progresivamente decadentesDurante muchos años, sus andanzas fueron tema de conversación privada en muchos medios. Aquello de «se sabe, pero no se cuenta», tan propio de los entornos de una monarquía. Pero con el inicio de la investigación y las denuncias de las afectadas, se abrió la veda. Y también se sucedieron las encuestas sobre la opinión del pueblo noruego sobre la monarquía . Y los resultados fueron progresivamente decadentes, hasta el punto de cuestionarse su papel y hasta su dignidad mientras salían a la luz asuntos de de dinero, armas, sexo y alcohol en torno a la figura de Marius Borg Høiby . Como señala la revista ‹¡Hola!›, «durante años, Marius Borg se benefició de una discreción casi automática por parte de la prensa noruega, una protección que muchos atribuían a su cercanía con la Corona» y ese blindaje se terminó en el verano de 2024, «cuando la investigación policial salió a la luz y empezaron a trascender aspectos de su vida y de su entorno que hasta entonces habían permanecido ocultos».Jaque al reyLlegó un momento en el que nadie, ni el propio interesado, pudo mirar ya para otro sitio, cuando Marius Borg Høiby reconoció públicamente que tenía problemas derivados del consumo de alcohol y cocaína. Y comenzó a entrar -y salir- de clínicas de desintoxicación. Hasta que en los últimos meses su figura volvió a resultar opaca , desapareciendo incluso de los rumores al tiempo que su familia imponía la ley del silencio. No hay apenas comentarios de Haakon y Mette-Marit sobre el chico ni el juicio . Y mucho menos del resto de la Familia Real.La fiscalía noruega le ha imputado esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas y violencia domésticaEn estos meses, Marius Borg Høiby ha cambiado de casa, de abogados y de casi todo. No se sabe si también de hábitos. La fiscalía noruega le ha imputado esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas, violencia doméstica y hacer fotografías de partes íntimas sin consentimiento. El 7 de febrero empieza un juicio para el que ya se han acreditado 56 medios de comunicación, 22 de ellos internacionales . No es un cumpleaños feliz para Marius Borg Høiby… ni para la Corona noruega.
La monarquía noruega está de cumpleaños, aunque realmente hay muy poco que celebrar. Este 13 de enero, el díscolo Marius Borg Høiby cumple 29 años, pero no habrá fiesta. Al menos, públicamente. Y todo porque el hijo de la princesa Mette-Marit aguarda … un juicio por 32 delitos diferentes que a partir del 7 de febrero pondrá en jaque a toda la Corona noruega, bunkerizada durante año y medio.
El año 2025 marcó un antes y un después para la Familia Real. Cada día fue un continuo goteo de escándalos a medida que avanzaba una investigación que fue ofreciendo detalles sumamente escabrosos de la vida de Marius Borg Høiby que, cómo evitarlo, también salpicaron a la propia monarquía, empezando por su madre y continuando por el príncipe Haakon. Los herederos a la Corona, nada menos.
Son 29 años, pero parecen muchos más a juzgar por lo que ha dado de sí la vida del joven hasta ahora. Y no precisamente por sus logros. Marius Borg Høiby afronta 32 cargos —entre ellos, cuatro por presunta violación— que podrían acarrearle penas de prisión. Es cierto que hace tiempo está apartado de cualquier obligación institucional y que no participa de celebraciones públicas ni retratos oficiales. No pertenece a la institución, no tiene título ni ha ejercido jamás funciones en nombre de la Corona noruega. Pero sí ha disfrutado de sus privilegios. Y de qué manera. Incluida la protección.
La ley del silencio
Porque en este tiempo, mucho se ha especulado sobre el papel -y la influencia- de la monarquía en la evolución del caso y las investigaciones, con Mette-Marit y Haakon de Noruega al frente. Se ha hablado de silencio, de presiones y hasta de posibles implicaciones de la Familia Real. Incluso de la necesidad de que testifiquen algunos de sus miembros para explicar algunos grises que no acaban de cuadrar en la pintura final.
En este tiempo, se sucedieron las encuestas sobre la opinión del pueblo noruego sobre la monarquía y los resultados fueron progresivamente decadentes
Durante muchos años, sus andanzas fueron tema de conversación privada en muchos medios. Aquello de «se sabe, pero no se cuenta», tan propio de los entornos de una monarquía. Pero con el inicio de la investigación y las denuncias de las afectadas, se abrió la veda. Y también se sucedieron las encuestas sobre la opinión del pueblo noruego sobre la monarquía. Y los resultados fueron progresivamente decadentes, hasta el punto de cuestionarse su papel y hasta su dignidad mientras salían a la luz asuntos de de dinero, armas, sexo y alcohol en torno a la figura de Marius Borg Høiby.
Como señala la revista ‹¡Hola!›, «durante años, Marius Borg se benefició de una discreción casi automática por parte de la prensa noruega, una protección que muchos atribuían a su cercanía con la Corona» y ese blindaje se terminó en el verano de 2024, «cuando la investigación policial salió a la luz y empezaron a trascender aspectos de su vida y de su entorno que hasta entonces habían permanecido ocultos».
Jaque al rey
Llegó un momento en el que nadie, ni el propio interesado, pudo mirar ya para otro sitio, cuando Marius Borg Høiby reconoció públicamente que tenía problemas derivados del consumo de alcohol y cocaína. Y comenzó a entrar -y salir- de clínicas de desintoxicación. Hasta que en los últimos meses su figura volvió a resultar opaca, desapareciendo incluso de los rumores al tiempo que su familia imponía la ley del silencio. No hay apenas comentarios de Haakon y Mette-Marit sobre el chico ni el juicio. Y mucho menos del resto de la Familia Real.
La fiscalía noruega le ha imputado esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas y violencia doméstica
En estos meses, Marius Borg Høiby ha cambiado de casa, de abogados y de casi todo. No se sabe si también de hábitos. La fiscalía noruega le ha imputado esos 32 cargos que incluyen los cuatro de violación, más otros relacionados con agresiones, amenazas, violencia doméstica y hacer fotografías de partes íntimas sin consentimiento. El 7 de febrero empieza un juicio para el que ya se han acreditado 56 medios de comunicación, 22 de ellos internacionales. No es un cumpleaños feliz para Marius Borg Høiby… ni para la Corona noruega.
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