España, y Europa en un sentido más amplio, encaran un contexto de turbulencias en el que necesitan mejorar sus parámetros de competitividad; las grandes empresas familiares, que aglutinan a grupos multinacionales como Ferrovial, Acciona, Mercadona, Osborne o Inditex , están dispuestas a hacer su parte, pero entienden que las instituciones nacionales y europeas tienen que dar un paso adelante para que la Unión Europea y España no se queden atrás. «La competitividad de nuestras empresas depende en buena medida de la competitividad del marco en el que operan y tanto España como Europa tienen una reflexión que hacer», ha dicho este miércoles en Barcelona, en el marco de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Eloi Planes, presidente de Fluidra y nuevo presidente de una de las organizaciones más potentes e influyentes del país, el lobby que desde hace años aglutina a las principales sagas de empresarios familiares de España: los Osborne, los Roig, los Rivera, los Entrecanales, etcétera. Planes ha dicho que quiere que el IEF sea más fuerte y más influyente -lo que se interpreta como que tenga un papel más activo en la discusión pública-, y también ha tendido la manos a las autoridades para mirar hacia adelante. «Hay decisiones que tomar que van más allá de la legislatura y no pueden depender de la coyuntura», ha dicho, antes de mencionar algunas de esas tareas pendientes como la internacionalización, el reto demográfico o el problema de la vivienda, asuntos todos ellos para los que, ha subrayado, «las empresas tienen que ser una herramienta fundamental».Noticia relacionada No No La gran empresa familiar se aparta del foco: «Se trata de exponer los problemas, son los políticos los que tienen que solucionarlos» Bruno PérezTambién ha emplazado a las autoridades a dar un paso adelante para abordar esos retos, construir el futuro y reforzar la competitividad de nuestra economía. «Necesitamos un país y una Europa que nos acompañe, en el que al menos lo básico funcione, que genere confianza y que dé estabilidad» .El endemoniado problema de la viviendaLa confianza de los actores y la estabilidad jurídica también han sido los factores más mencionados en la mesa de debate que sobre el problema de la vivienda se ha celebrado en el contexto de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar. Una mesa de alto nivel, en la que han participado la directora del área de Inmobiliario de Acciona, Mónica Rodríguez; el CEO de Colliers España y Portugal, Mikel Echevarren; el socio responsable de Real Estate de Deloitte, Alberto Valls; y el director del think tank de políticas públicas de Esade, Jorge Galindo.El diagnóstico es compartido y apunta a que existe una fenomenal insuficiencia de oferta de vivienda, que sitúan en el entorno del millón de unidades; que está estrangulando el mercado y para el que no hay una solución ni rápida ni fácil. «Si tenemos en cuenta que el coste medio de producción de una vivienda ronda los 140.000 euros y que necesita de un capital inicial de 32.000 euros, hablamos de una inversión necesaria de 140.000 millones de euros solo para cubrir el déficit, imposible de acometer desde el sector público», ha advertido Alberto Valls.El investigador de Esade ha hecho un llamamiento a replantearse toda la legislación desarrollada en los últimos diez o quince años que no ha puesto la construcción de vivienda como prioridad y que ahora puede estar dificultando la respuesta al déficit de oferta, en tanto que Mónica Rodríguez, de Acciona, ha hablado de la necesidad de poner de acuerdo a la iniciativa pública y privada para resolver un problema que de otro modo no tendrá solución.Pasmo y desconcierto entre los empresarios por la rueda de prensa del martes de Florentino Pérez, tema estrella en los corrillosEl más descarnado ha sido el CEO de Colliers, Mikel Echevarren, que ha atribuido al problema a lo que ha calificado como una política migratoria suicida por parte del Gobierno. «Vivimos las consecuencias de una política irresponsable por parte del Gobierno en materia de inmigración que ha facilitado un incremento de la demanda de 600.000 hogares al año que es imposible de atender por ningún país del mundo», ha espetado. Ha asegurado que es un problema que tardará más de una década en resolverse, especialmente si se tiene en cuenta que en España se tarda entre 20 y 25 años en activar un suelo y que se necesitarían 27.000 millones de inversión solo para duplicar la actual capacidad de producción de vivienda.Lo de FlorentinoEl cónclave empresarial ha estado marcado también por la destemplada rueda de prensa del martes del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que ha sido uno de los temas de conversación más comentados en los corrillos. Entre los asistentes, algunos de los cuales han tratado en persona con el empresario, la impresión mayoritaria de pasmo y desconcierto tanto por el tono de sus manifestaciones como por la imagen proyectada, que no acertaban a explicarse. España, y Europa en un sentido más amplio, encaran un contexto de turbulencias en el que necesitan mejorar sus parámetros de competitividad; las grandes empresas familiares, que aglutinan a grupos multinacionales como Ferrovial, Acciona, Mercadona, Osborne o Inditex , están dispuestas a hacer su parte, pero entienden que las instituciones nacionales y europeas tienen que dar un paso adelante para que la Unión Europea y España no se queden atrás. «La competitividad de nuestras empresas depende en buena medida de la competitividad del marco en el que operan y tanto España como Europa tienen una reflexión que hacer», ha dicho este miércoles en Barcelona, en el marco de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Eloi Planes, presidente de Fluidra y nuevo presidente de una de las organizaciones más potentes e influyentes del país, el lobby que desde hace años aglutina a las principales sagas de empresarios familiares de España: los Osborne, los Roig, los Rivera, los Entrecanales, etcétera. Planes ha dicho que quiere que el IEF sea más fuerte y más influyente -lo que se interpreta como que tenga un papel más activo en la discusión pública-, y también ha tendido la manos a las autoridades para mirar hacia adelante. «Hay decisiones que tomar que van más allá de la legislatura y no pueden depender de la coyuntura», ha dicho, antes de mencionar algunas de esas tareas pendientes como la internacionalización, el reto demográfico o el problema de la vivienda, asuntos todos ellos para los que, ha subrayado, «las empresas tienen que ser una herramienta fundamental».Noticia relacionada No No La gran empresa familiar se aparta del foco: «Se trata de exponer los problemas, son los políticos los que tienen que solucionarlos» Bruno PérezTambién ha emplazado a las autoridades a dar un paso adelante para abordar esos retos, construir el futuro y reforzar la competitividad de nuestra economía. «Necesitamos un país y una Europa que nos acompañe, en el que al menos lo básico funcione, que genere confianza y que dé estabilidad» .El endemoniado problema de la viviendaLa confianza de los actores y la estabilidad jurídica también han sido los factores más mencionados en la mesa de debate que sobre el problema de la vivienda se ha celebrado en el contexto de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar. Una mesa de alto nivel, en la que han participado la directora del área de Inmobiliario de Acciona, Mónica Rodríguez; el CEO de Colliers España y Portugal, Mikel Echevarren; el socio responsable de Real Estate de Deloitte, Alberto Valls; y el director del think tank de políticas públicas de Esade, Jorge Galindo.El diagnóstico es compartido y apunta a que existe una fenomenal insuficiencia de oferta de vivienda, que sitúan en el entorno del millón de unidades; que está estrangulando el mercado y para el que no hay una solución ni rápida ni fácil. «Si tenemos en cuenta que el coste medio de producción de una vivienda ronda los 140.000 euros y que necesita de un capital inicial de 32.000 euros, hablamos de una inversión necesaria de 140.000 millones de euros solo para cubrir el déficit, imposible de acometer desde el sector público», ha advertido Alberto Valls.El investigador de Esade ha hecho un llamamiento a replantearse toda la legislación desarrollada en los últimos diez o quince años que no ha puesto la construcción de vivienda como prioridad y que ahora puede estar dificultando la respuesta al déficit de oferta, en tanto que Mónica Rodríguez, de Acciona, ha hablado de la necesidad de poner de acuerdo a la iniciativa pública y privada para resolver un problema que de otro modo no tendrá solución.Pasmo y desconcierto entre los empresarios por la rueda de prensa del martes de Florentino Pérez, tema estrella en los corrillosEl más descarnado ha sido el CEO de Colliers, Mikel Echevarren, que ha atribuido al problema a lo que ha calificado como una política migratoria suicida por parte del Gobierno. «Vivimos las consecuencias de una política irresponsable por parte del Gobierno en materia de inmigración que ha facilitado un incremento de la demanda de 600.000 hogares al año que es imposible de atender por ningún país del mundo», ha espetado. Ha asegurado que es un problema que tardará más de una década en resolverse, especialmente si se tiene en cuenta que en España se tarda entre 20 y 25 años en activar un suelo y que se necesitarían 27.000 millones de inversión solo para duplicar la actual capacidad de producción de vivienda.Lo de FlorentinoEl cónclave empresarial ha estado marcado también por la destemplada rueda de prensa del martes del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que ha sido uno de los temas de conversación más comentados en los corrillos. Entre los asistentes, algunos de los cuales han tratado en persona con el empresario, la impresión mayoritaria de pasmo y desconcierto tanto por el tono de sus manifestaciones como por la imagen proyectada, que no acertaban a explicarse.
España, y Europa en un sentido más amplio, encaran un contexto de turbulencias en el que necesitan mejorar sus parámetros de competitividad; las grandes empresas familiares, que aglutinan a grupos multinacionales como Ferrovial, Acciona, Mercadona, Osborne o Inditex, están dispuestas a hacer su parte, … pero entienden que las instituciones nacionales y europeas tienen que dar un paso adelante para que la Unión Europea y España no se queden atrás. «La competitividad de nuestras empresas depende en buena medida de la competitividad del marco en el que operan y tanto España como Europa tienen una reflexión que hacer», ha dicho este miércoles en Barcelona, en el marco de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Eloi Planes, presidente de Fluidra y nuevo presidente de una de las organizaciones más potentes e influyentes del país, el lobby que desde hace años aglutina a las principales sagas de empresarios familiares de España: los Osborne, los Roig, los Rivera, los Entrecanales, etcétera.
Planes ha dicho que quiere que el IEF sea más fuerte y más influyente -lo que se interpreta como que tenga un papel más activo en la discusión pública-, y también ha tendido la manos a las autoridades para mirar hacia adelante. «Hay decisiones que tomar que van más allá de la legislatura y no pueden depender de la coyuntura», ha dicho, antes de mencionar algunas de esas tareas pendientes como la internacionalización, el reto demográfico o el problema de la vivienda, asuntos todos ellos para los que, ha subrayado, «las empresas tienen que ser una herramienta fundamental».
También ha emplazado a las autoridades a dar un paso adelante para abordar esos retos, construir el futuro y reforzar la competitividad de nuestra economía. «Necesitamos un país y una Europa que nos acompañe, en el que al menos lo básico funcione, que genere confianza y que dé estabilidad».
El endemoniado problema de la vivienda
La confianza de los actores y la estabilidad jurídica también han sido los factores más mencionados en la mesa de debate que sobre el problema de la vivienda se ha celebrado en el contexto de la Asamblea del Instituto de la Empresa Familiar. Una mesa de alto nivel, en la que han participado la directora del área de Inmobiliario de Acciona, Mónica Rodríguez; el CEO de Colliers España y Portugal, Mikel Echevarren; el socio responsable de Real Estate de Deloitte, Alberto Valls; y el director del think tank de políticas públicas de Esade, Jorge Galindo.
El diagnóstico es compartido y apunta a que existe una fenomenal insuficiencia de oferta de vivienda, que sitúan en el entorno del millón de unidades; que está estrangulando el mercado y para el que no hay una solución ni rápida ni fácil. «Si tenemos en cuenta que el coste medio de producción de una vivienda ronda los 140.000 euros y que necesita de un capital inicial de 32.000 euros, hablamos de una inversión necesaria de 140.000 millones de euros solo para cubrir el déficit, imposible de acometer desde el sector público», ha advertido Alberto Valls.
El investigador de Esade ha hecho un llamamiento a replantearse toda la legislación desarrollada en los últimos diez o quince años que no ha puesto la construcción de vivienda como prioridad y que ahora puede estar dificultando la respuesta al déficit de oferta, en tanto que Mónica Rodríguez, de Acciona, ha hablado de la necesidad de poner de acuerdo a la iniciativa pública y privada para resolver un problema que de otro modo no tendrá solución.
Pasmo y desconcierto entre los empresarios por la rueda de prensa del martes de Florentino Pérez, tema estrella en los corrillos
El más descarnado ha sido el CEO de Colliers, Mikel Echevarren, que ha atribuido al problema a lo que ha calificado como una política migratoria suicida por parte del Gobierno. «Vivimos las consecuencias de una política irresponsable por parte del Gobierno en materia de inmigración que ha facilitado un incremento de la demanda de 600.000 hogares al año que es imposible de atender por ningún país del mundo», ha espetado. Ha asegurado que es un problema que tardará más de una década en resolverse, especialmente si se tiene en cuenta que en España se tarda entre 20 y 25 años en activar un suelo y que se necesitarían 27.000 millones de inversión solo para duplicar la actual capacidad de producción de vivienda.
Lo de Florentino
El cónclave empresarial ha estado marcado también por la destemplada rueda de prensa del martes del presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, que ha sido uno de los temas de conversación más comentados en los corrillos. Entre los asistentes, algunos de los cuales han tratado en persona con el empresario, la impresión mayoritaria de pasmo y desconcierto tanto por el tono de sus manifestaciones como por la imagen proyectada, que no acertaban a explicarse.
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