La gala de premiados por el Día de Andalucía, celebrada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, tuvo un reconocimiento en el apartado de Cultura y Patrimonio a un sevillano universal y figura del toreo como Morante de la Puebla . El diestro, una de las grandes figuras contemporáneas de la tauromaquia, está considerado como una figura imprescindible para entender la tauromaquia contemporánea y fue premiado por «una personal concepción de la lidia que lo sitúa como uno de los máximos exponentes del toreo del siglo XXI, con un dominio del capote y de los lances que ha devuelto al público la emoción de lo imprevisible».Morante reconocía en el vídeo que precede a la entrega de la medalla de Andalucía que la suya es una « profesión tan difícil pero a la vez tan honrada , que es mi razón de existir». Dejaba claro que quiso ser torero desde que nació, y que cuando acude a la plaza, «uno va con responsabilidad y con la mente puesta en el triunfo, intenta sacar lo que lleva dentro». Y si encima es valorado por ello, pues «qué mejor que formar parte de la vida de los demás».Persona que sufre mucho interiormente, tiene claro que «esa gracia que tiene Andalucía hace de una pena una alegría », y valora mucho el galardón que recibe porque es «un reconocimiento a una trayectoria y a la vez, lo celebro con mi profesión, con el mundo del toro, porque es un premio a la cultura».También dejó declaraciones en la tarde-noche del viernes en la recepción a los reconocidos por el Día de Andalucía. Señaló que «es difícil hablarle a un niño desde mi profesión. Es una profesión muy dura . Yo en mi infancia pensaba que era todo de color de rosa» y que «la pasión y el compromiso siguen intactos». Sentenciaba sobre la medalla recibida este sábado que «después del Premio Nacional de Tauromaquia, es el más importante». La gala de premiados por el Día de Andalucía, celebrada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, tuvo un reconocimiento en el apartado de Cultura y Patrimonio a un sevillano universal y figura del toreo como Morante de la Puebla . El diestro, una de las grandes figuras contemporáneas de la tauromaquia, está considerado como una figura imprescindible para entender la tauromaquia contemporánea y fue premiado por «una personal concepción de la lidia que lo sitúa como uno de los máximos exponentes del toreo del siglo XXI, con un dominio del capote y de los lances que ha devuelto al público la emoción de lo imprevisible».Morante reconocía en el vídeo que precede a la entrega de la medalla de Andalucía que la suya es una « profesión tan difícil pero a la vez tan honrada , que es mi razón de existir». Dejaba claro que quiso ser torero desde que nació, y que cuando acude a la plaza, «uno va con responsabilidad y con la mente puesta en el triunfo, intenta sacar lo que lleva dentro». Y si encima es valorado por ello, pues «qué mejor que formar parte de la vida de los demás».Persona que sufre mucho interiormente, tiene claro que «esa gracia que tiene Andalucía hace de una pena una alegría », y valora mucho el galardón que recibe porque es «un reconocimiento a una trayectoria y a la vez, lo celebro con mi profesión, con el mundo del toro, porque es un premio a la cultura».También dejó declaraciones en la tarde-noche del viernes en la recepción a los reconocidos por el Día de Andalucía. Señaló que «es difícil hablarle a un niño desde mi profesión. Es una profesión muy dura . Yo en mi infancia pensaba que era todo de color de rosa» y que «la pasión y el compromiso siguen intactos». Sentenciaba sobre la medalla recibida este sábado que «después del Premio Nacional de Tauromaquia, es el más importante».
La gala de premiados por el Día de Andalucía, celebrada en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, tuvo un reconocimiento en el apartado de Cultura y Patrimonio a un sevillano universal y figura del toreo como Morante de la Puebla. El diestro, una … de las grandes figuras contemporáneas de la tauromaquia, está considerado como una figura imprescindible para entender la tauromaquia contemporánea y fue premiado por «una personal concepción de la lidia que lo sitúa como uno de los máximos exponentes del toreo del siglo XXI, con un dominio del capote y de los lances que ha devuelto al público la emoción de lo imprevisible».
Morante reconocía en el vídeo que precede a la entrega de la medalla de Andalucía que la suya es una «profesión tan difícil pero a la vez tan honrada, que es mi razón de existir». Dejaba claro que quiso ser torero desde que nació, y que cuando acude a la plaza, «uno va con responsabilidad y con la mente puesta en el triunfo, intenta sacar lo que lleva dentro». Y si encima es valorado por ello, pues «qué mejor que formar parte de la vida de los demás».
Persona que sufre mucho interiormente, tiene claro que «esa gracia que tiene Andalucía hace de una pena una alegría», y valora mucho el galardón que recibe porque es «un reconocimiento a una trayectoria y a la vez, lo celebro con mi profesión, con el mundo del toro, porque es un premio a la cultura».
También dejó declaraciones en la tarde-noche del viernes en la recepción a los reconocidos por el Día de Andalucía. Señaló que «es difícil hablarle a un niño desde mi profesión. Es una profesión muy dura. Yo en mi infancia pensaba que era todo de color de rosa» y que «la pasión y el compromiso siguen intactos». Sentenciaba sobre la medalla recibida este sábado que «después del Premio Nacional de Tauromaquia, es el más importante».
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