Ha muerto Miguel Ángel Moncholi, la voz de los toros en Telemadrid, a los 70 años en el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda tras una dura lucha contra un cáncer de páncreas. El reconocido periodista recibió el pasado 2 de enero un merecido homenaje en su plaza de Las Ventas , donde Carlos Novillo ensalzó «una vida dedicada a acercar el mundo del toro a la sociedad a través de los medios de comunicación». Además de en el canal madrileño, Moncholi colaboró en la cadena Ser, donde compartió micrófonos con Manolo Molés. Aquel homenaje del día 2, que colgó el ‘No hay billetes’, fue mucho más que un acto institucional: fue un abrazo colectivo a quien durante décadas acompañó a los aficionados desde la pantalla, la radio y la palabra. Compañeros de profesión, toreros, alumnos, autoridades y amigos se levantaron varias veces para agradecerle una vida entera dedicada a explicar un mundo que él entendía también como una forma de cultura.Hombre inquieto y defensor del periodismo taurino, doctor en Periodismo, su trayectoria fue amplia: obtuvo una Antena de Oro, dos premios Ondas, tres premios ATV y distintos reconocimientos que avalan una carrera ejemplar.Noticia Relacionada estandar Si Miguel Martín: «Las obras en Las Ventas son necesarias y tenemos que adaptarnos, pero no vamos a perder la temporada» Alicia P. Velarde El director del Centro de Asuntos Taurinos participó en una tertulia de la Asociación El Toro de Madrid, y habló sobre las obras en Las Ventas, el Batán o el pliegoPero su mayor aportación estuvo en otro sitio: en la pedagogía. Fue pionero en introducir el periodismo taurino en la Universidad con un curso en el que se forjaron reconocidos periodistas de hoy. Una de sus luchas fue llevar el toreo a los informativos, y no paró hasta conseguirlo. En el reciente acto venteño en el que se le rindió tributo, se recordó su primera retransmisión en 1992, prevista para el 2 de mayo, pero que tuvo que aplazarse al 7 por la muerte de Montoliú. «Empezaste a contar las tardes desde el callejón, innovando, y siempre pensando en el bien común», le diría Victorino Martín, que le acompañó durante esa primera emisión, y estuvo siempre a su lado.Brava luchaMoncholi fue también miembro del Consejo de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. Quienes lo trataron recuerdan su carácter incansable: siempre con una propuesta, una pregunta, un comentario después de cada reunión. «Tus crónicas no solo informaban, también formaban», le agradeció Novillo, que, como tantos aficionados madrileños, creció escuchándolo. Moncholi luchó la enfermedad con la misma honestidad con la que ejerció el periodismo: de frente, sin quejas, con entereza. Un maestro del periodismo que ya tiene su barrera preferente en el cielo, ese que sueñan con acariciar todos los toreros. Aquí quedan sus lecciones, su rigor periodístico, su brava lucha hasta el final para vencer el cáncer. En su Monumental, en ese tendido 3 que tantas tardes ocupó, le recuerda una placa inmortal. Miguel Ángel Moncholi no solo contó el toreo. Lo explicó. Lo defendió. Lo dignificó. Y ese legado, incluso en su ausencia, seguirá siendo eterno. Ha muerto Miguel Ángel Moncholi, la voz de los toros en Telemadrid, a los 70 años en el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda tras una dura lucha contra un cáncer de páncreas. El reconocido periodista recibió el pasado 2 de enero un merecido homenaje en su plaza de Las Ventas , donde Carlos Novillo ensalzó «una vida dedicada a acercar el mundo del toro a la sociedad a través de los medios de comunicación». Además de en el canal madrileño, Moncholi colaboró en la cadena Ser, donde compartió micrófonos con Manolo Molés. Aquel homenaje del día 2, que colgó el ‘No hay billetes’, fue mucho más que un acto institucional: fue un abrazo colectivo a quien durante décadas acompañó a los aficionados desde la pantalla, la radio y la palabra. Compañeros de profesión, toreros, alumnos, autoridades y amigos se levantaron varias veces para agradecerle una vida entera dedicada a explicar un mundo que él entendía también como una forma de cultura.Hombre inquieto y defensor del periodismo taurino, doctor en Periodismo, su trayectoria fue amplia: obtuvo una Antena de Oro, dos premios Ondas, tres premios ATV y distintos reconocimientos que avalan una carrera ejemplar.Noticia Relacionada estandar Si Miguel Martín: «Las obras en Las Ventas son necesarias y tenemos que adaptarnos, pero no vamos a perder la temporada» Alicia P. Velarde El director del Centro de Asuntos Taurinos participó en una tertulia de la Asociación El Toro de Madrid, y habló sobre las obras en Las Ventas, el Batán o el pliegoPero su mayor aportación estuvo en otro sitio: en la pedagogía. Fue pionero en introducir el periodismo taurino en la Universidad con un curso en el que se forjaron reconocidos periodistas de hoy. Una de sus luchas fue llevar el toreo a los informativos, y no paró hasta conseguirlo. En el reciente acto venteño en el que se le rindió tributo, se recordó su primera retransmisión en 1992, prevista para el 2 de mayo, pero que tuvo que aplazarse al 7 por la muerte de Montoliú. «Empezaste a contar las tardes desde el callejón, innovando, y siempre pensando en el bien común», le diría Victorino Martín, que le acompañó durante esa primera emisión, y estuvo siempre a su lado.Brava luchaMoncholi fue también miembro del Consejo de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. Quienes lo trataron recuerdan su carácter incansable: siempre con una propuesta, una pregunta, un comentario después de cada reunión. «Tus crónicas no solo informaban, también formaban», le agradeció Novillo, que, como tantos aficionados madrileños, creció escuchándolo. Moncholi luchó la enfermedad con la misma honestidad con la que ejerció el periodismo: de frente, sin quejas, con entereza. Un maestro del periodismo que ya tiene su barrera preferente en el cielo, ese que sueñan con acariciar todos los toreros. Aquí quedan sus lecciones, su rigor periodístico, su brava lucha hasta el final para vencer el cáncer. En su Monumental, en ese tendido 3 que tantas tardes ocupó, le recuerda una placa inmortal. Miguel Ángel Moncholi no solo contó el toreo. Lo explicó. Lo defendió. Lo dignificó. Y ese legado, incluso en su ausencia, seguirá siendo eterno.
Ha muerto Miguel Ángel Moncholi, la voz de los toros en Telemadrid, a los 70 años en el Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda tras una dura lucha contra un cáncer de páncreas. El reconocido periodista recibió el pasado 2 de enero un merecido … homenaje en su plaza de Las Ventas, donde Carlos Novillo ensalzó «una vida dedicada a acercar el mundo del toro a la sociedad a través de los medios de comunicación». Además de en el canal madrileño, Moncholi colaboró en la cadena Ser, donde compartió micrófonos con Manolo Molés.
Aquel homenaje del día 2, que colgó el ‘No hay billetes’, fue mucho más que un acto institucional: fue un abrazo colectivo a quien durante décadas acompañó a los aficionados desde la pantalla, la radio y la palabra. Compañeros de profesión, toreros, alumnos, autoridades y amigos se levantaron varias veces para agradecerle una vida entera dedicada a explicar un mundo que él entendía también como una forma de cultura.
Hombre inquieto y defensor del periodismo taurino, doctor en Periodismo, su trayectoria fue amplia: obtuvo una Antena de Oro, dos premios Ondas, tres premios ATV y distintos reconocimientos que avalan una carrera ejemplar.
Pero su mayor aportación estuvo en otro sitio: en la pedagogía. Fue pionero en introducir el periodismo taurino en la Universidad con un curso en el que se forjaron reconocidos periodistas de hoy. Una de sus luchas fue llevar el toreo a los informativos, y no paró hasta conseguirlo.
En el reciente acto venteño en el que se le rindió tributo, se recordó su primera retransmisión en 1992, prevista para el 2 de mayo, pero que tuvo que aplazarse al 7 por la muerte de Montoliú. «Empezaste a contar las tardes desde el callejón, innovando, y siempre pensando en el bien común», le diría Victorino Martín, que le acompañó durante esa primera emisión, y estuvo siempre a su lado.
Moncholi fue también miembro del Consejo de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. Quienes lo trataron recuerdan su carácter incansable: siempre con una propuesta, una pregunta, un comentario después de cada reunión. «Tus crónicas no solo informaban, también formaban», le agradeció Novillo, que, como tantos aficionados madrileños, creció escuchándolo.
Moncholi luchó la enfermedad con la misma honestidad con la que ejerció el periodismo: de frente, sin quejas, con entereza. Un maestro del periodismo que ya tiene su barrera preferente en el cielo, ese que sueñan con acariciar todos los toreros. Aquí quedan sus lecciones, su rigor periodístico, su brava lucha hasta el final para vencer el cáncer. En su Monumental, en ese tendido 3 que tantas tardes ocupó, le recuerda una placa inmortal.
Miguel Ángel Moncholi no solo contó el toreo. Lo explicó. Lo defendió. Lo dignificó. Y ese legado, incluso en su ausencia, seguirá siendo eterno.
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