El corazón encendió la mecha. María Carolina de Borbón-Dos Sicilias comenzó su romance con Jordan Bardella , considerado el heredero político de Le Pen, para situar otra vez en lo alto de la mesa el debate sobre la vieja disputa dinástica de la Casa de las Dos Sicilias. Y Pedro de Borbón-Dos Sicilias se reivindica como el gran duque de Calabria. Lo ha hecho en un escrito sin precedentes, con un extenso comunicado de nada más y nada menos que 31 páginas, una longitud que solo invita a pensar en una necesidad imperiosa de cerrar el debate de un portazo para intentar que no se vuelva a sembrar nunca más la confusión. Porque Pedro de Borbón Dos-Sicilias quiere aclarar de una vez por todas las dudas sobre quién ostenta legítimamente el ducado de Calabria, toda una «verdad histórica», y para ello aporta una detallada explicación sobre la disputa existente entre las dos ramas de la familia. El propósito final: acabar un conflicto que sigue generando debates más de un siglo después.Noticia relacionada general No No El Borbón que desafió a Napoleón Israel VianaUn comunicado esclarecedorEl comunicado comienza así: «Ante la amplia difusión en los medios de comunicación de noticias relacionadas con la relación existente entre la Princesa María Carolina de Borbón-Dos Sicilias y el Sr. Jordan Bardella, con el propósito de aportar claridad y hacer prevalecer la verdad histórica, considero necesario pronunciarme sobre el uso de los títulos históricos de la Casa Real de las Dos Sicilias por parte de los miembros de las dos ramas de mi familia…». Según advierte Pedro de Borbón-Dos Sicilias en su largo texto, se ha producido con la chica «una atribución indebida de un título que no le corresponde: duquesa de Calabria». Y un dedo acusador: «Mi primo, el Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, al igual que su hija María Carolina, han venido creando confusión entre los medios de comunicación».María Carolina de Borbón-Dos Sicilias y Jordan Bardella, considerado el heredero político de Le Pen Gtres«Mi primo, el Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, al igual que su hija María Carolina, han venido creando confusión entre los medios de comunicación», ha asegurado el autor del escritoY ahora viene el comienzo de la explicación de todo: «Lo primero que hay que subrayar es que las dos ramas pertenecen genealógicamente al mismo tronco, el de la Casa Real del Antiguo Reino de las Dos Sicilias. La rama genealógica menor está hoy representada por los duques de Castro, Charles y Camila, y la rama genealógica mayor por los duques de Calabria, Pedro y Sofía». Pedro de Borbón-Dos Sicilias defiende la posición de su rama dentro de la Casa Real y matiza que es muy importante distinguir entre la pertenencia familiar y los derechos históricos asociados a los títulos que ambas partes reivindican, desvelando así el acuerdo dinástico: «El día 25 de enero de 2014 se formalizó un acuerdo –Reconciliación– entre el duque de Castro y el actual duque de Calabria», que fue firmado «en presencia de la actual duquesa de Calabria y la duquesa de Castro».Una clara diferenciación en el uso de los títulos históricosEl comunicado continúa hablando de un acuerdo en el que se dejó constancia que «la rama menor de la familia Borbón-Dos Sicilias aceptaba para sí los títulos de duques de Castro (que se reservaron para Charles y Camila), duquesa de Palermo (que fue otorgado a la princesa María Carolina) y duquesa de Capri (que fue otorgado a la princesa María Chiara)».El Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, su esposa Camila, y sus hijas, María Carolina y María Chiara. GtresEl reparto de dignidades buscaba delimitar de forma clara los títulos correspondientes a cada una de las ramas familiares. «Puntualizo que no fue el duque de Castro quien concedió a sus hijas los ducados de Palermo y Capri, sino que fue el duque de Calabria, el infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, que, a propuesta del duque de Castro, aceptó como jefe de la Casa el uso de esos dos ducados por parte de las hijas del duque de Castro. Por parte de la rama mayor, nos reservamos los títulos que siempre habíamos ostentado de duque de Calabria, duque de Noto y duque de Capua», concreta al autor del escrito.El resumen es que Pedro de Borbón-Dos Sicilias sostiene que los acuerdos alcanzados entre ambas ramas ya establecían una clara diferenciación en el uso de los títulos históricos, motivo por el cual resultaría improcedente que María Carolina de Borbón-Dos Sicilias sea presentada públicamente como duquesa de Calabria. Un conflicto sucesorio que data de comienzos del siglo XX y que gira en torno al Acta de Cannes de 1900, firmada por el infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias. Se han necesitado 31 páginas para intentar aclararlo todo. El corazón encendió la mecha. María Carolina de Borbón-Dos Sicilias comenzó su romance con Jordan Bardella , considerado el heredero político de Le Pen, para situar otra vez en lo alto de la mesa el debate sobre la vieja disputa dinástica de la Casa de las Dos Sicilias. Y Pedro de Borbón-Dos Sicilias se reivindica como el gran duque de Calabria. Lo ha hecho en un escrito sin precedentes, con un extenso comunicado de nada más y nada menos que 31 páginas, una longitud que solo invita a pensar en una necesidad imperiosa de cerrar el debate de un portazo para intentar que no se vuelva a sembrar nunca más la confusión. Porque Pedro de Borbón Dos-Sicilias quiere aclarar de una vez por todas las dudas sobre quién ostenta legítimamente el ducado de Calabria, toda una «verdad histórica», y para ello aporta una detallada explicación sobre la disputa existente entre las dos ramas de la familia. El propósito final: acabar un conflicto que sigue generando debates más de un siglo después.Noticia relacionada general No No El Borbón que desafió a Napoleón Israel VianaUn comunicado esclarecedorEl comunicado comienza así: «Ante la amplia difusión en los medios de comunicación de noticias relacionadas con la relación existente entre la Princesa María Carolina de Borbón-Dos Sicilias y el Sr. Jordan Bardella, con el propósito de aportar claridad y hacer prevalecer la verdad histórica, considero necesario pronunciarme sobre el uso de los títulos históricos de la Casa Real de las Dos Sicilias por parte de los miembros de las dos ramas de mi familia…». Según advierte Pedro de Borbón-Dos Sicilias en su largo texto, se ha producido con la chica «una atribución indebida de un título que no le corresponde: duquesa de Calabria». Y un dedo acusador: «Mi primo, el Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, al igual que su hija María Carolina, han venido creando confusión entre los medios de comunicación».María Carolina de Borbón-Dos Sicilias y Jordan Bardella, considerado el heredero político de Le Pen Gtres«Mi primo, el Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, al igual que su hija María Carolina, han venido creando confusión entre los medios de comunicación», ha asegurado el autor del escritoY ahora viene el comienzo de la explicación de todo: «Lo primero que hay que subrayar es que las dos ramas pertenecen genealógicamente al mismo tronco, el de la Casa Real del Antiguo Reino de las Dos Sicilias. La rama genealógica menor está hoy representada por los duques de Castro, Charles y Camila, y la rama genealógica mayor por los duques de Calabria, Pedro y Sofía». Pedro de Borbón-Dos Sicilias defiende la posición de su rama dentro de la Casa Real y matiza que es muy importante distinguir entre la pertenencia familiar y los derechos históricos asociados a los títulos que ambas partes reivindican, desvelando así el acuerdo dinástico: «El día 25 de enero de 2014 se formalizó un acuerdo –Reconciliación– entre el duque de Castro y el actual duque de Calabria», que fue firmado «en presencia de la actual duquesa de Calabria y la duquesa de Castro».Una clara diferenciación en el uso de los títulos históricosEl comunicado continúa hablando de un acuerdo en el que se dejó constancia que «la rama menor de la familia Borbón-Dos Sicilias aceptaba para sí los títulos de duques de Castro (que se reservaron para Charles y Camila), duquesa de Palermo (que fue otorgado a la princesa María Carolina) y duquesa de Capri (que fue otorgado a la princesa María Chiara)».El Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, su esposa Camila, y sus hijas, María Carolina y María Chiara. GtresEl reparto de dignidades buscaba delimitar de forma clara los títulos correspondientes a cada una de las ramas familiares. «Puntualizo que no fue el duque de Castro quien concedió a sus hijas los ducados de Palermo y Capri, sino que fue el duque de Calabria, el infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, que, a propuesta del duque de Castro, aceptó como jefe de la Casa el uso de esos dos ducados por parte de las hijas del duque de Castro. Por parte de la rama mayor, nos reservamos los títulos que siempre habíamos ostentado de duque de Calabria, duque de Noto y duque de Capua», concreta al autor del escrito.El resumen es que Pedro de Borbón-Dos Sicilias sostiene que los acuerdos alcanzados entre ambas ramas ya establecían una clara diferenciación en el uso de los títulos históricos, motivo por el cual resultaría improcedente que María Carolina de Borbón-Dos Sicilias sea presentada públicamente como duquesa de Calabria. Un conflicto sucesorio que data de comienzos del siglo XX y que gira en torno al Acta de Cannes de 1900, firmada por el infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias. Se han necesitado 31 páginas para intentar aclararlo todo.
El corazón encendió la mecha. María Carolina de Borbón-Dos Sicilias comenzó su romance con Jordan Bardella, considerado el heredero político de Le Pen, para situar otra vez en lo alto de la mesa el debate sobre la vieja disputa dinástica de la Casa … de las Dos Sicilias. Y Pedro de Borbón-Dos Sicilias se reivindica como el gran duque de Calabria.
Lo ha hecho en un escrito sin precedentes, con un extenso comunicado de nada más y nada menos que 31 páginas, una longitud que solo invita a pensar en una necesidad imperiosa de cerrar el debate de un portazo para intentar que no se vuelva a sembrar nunca más la confusión.
Porque Pedro de Borbón Dos-Sicilias quiere aclarar de una vez por todas las dudas sobre quién ostenta legítimamente el ducado de Calabria, toda una «verdad histórica», y para ello aporta una detallada explicación sobre la disputa existente entre las dos ramas de la familia. El propósito final: acabar un conflicto que sigue generando debates más de un siglo después.
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Israel Viana
Un comunicado esclarecedor
El comunicado comienza así: «Ante la amplia difusión en los medios de comunicación de noticias relacionadas con la relación existente entre la Princesa María Carolina de Borbón-Dos Sicilias y el Sr. Jordan Bardella, con el propósito de aportar claridad y hacer prevalecer la verdad histórica, considero necesario pronunciarme sobre el uso de los títulos históricos de la Casa Real de las Dos Sicilias por parte de los miembros de las dos ramas de mi familia…».
Según advierte Pedro de Borbón-Dos Sicilias en su largo texto, se ha producido con la chica «una atribución indebida de un título que no le corresponde: duquesa de Calabria». Y un dedo acusador: «Mi primo, el Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, al igual que su hija María Carolina, han venido creando confusión entre los medios de comunicación».

(Gtres)
«Mi primo, el Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro, y su esposa Camila, al igual que su hija María Carolina, han venido creando confusión entre los medios de comunicación», ha asegurado el autor del escrito
Y ahora viene el comienzo de la explicación de todo: «Lo primero que hay que subrayar es que las dos ramas pertenecen genealógicamente al mismo tronco, el de la Casa Real del Antiguo Reino de las Dos Sicilias. La rama genealógica menor está hoy representada por los duques de Castro, Charles y Camila, y la rama genealógica mayor por los duques de Calabria, Pedro y Sofía».
Pedro de Borbón-Dos Sicilias defiende la posición de su rama dentro de la Casa Real y matiza que es muy importante distinguir entre la pertenencia familiar y los derechos históricos asociados a los títulos que ambas partes reivindican, desvelando así el acuerdo dinástico: «El día 25 de enero de 2014 se formalizó un acuerdo –Reconciliación– entre el duque de Castro y el actual duque de Calabria», que fue firmado «en presencia de la actual duquesa de Calabria y la duquesa de Castro».
Una clara diferenciación en el uso de los títulos históricos
El comunicado continúa hablando de un acuerdo en el que se dejó constancia que «la rama menor de la familia Borbón-Dos Sicilias aceptaba para sí los títulos de duques de Castro (que se reservaron para Charles y Camila), duquesa de Palermo (que fue otorgado a la princesa María Carolina) y duquesa de Capri (que fue otorgado a la princesa María Chiara)».

(Gtres)
El reparto de dignidades buscaba delimitar de forma clara los títulos correspondientes a cada una de las ramas familiares. «Puntualizo que no fue el duque de Castro quien concedió a sus hijas los ducados de Palermo y Capri, sino que fue el duque de Calabria, el infante don Carlos de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, que, a propuesta del duque de Castro, aceptó como jefe de la Casa el uso de esos dos ducados por parte de las hijas del duque de Castro. Por parte de la rama mayor, nos reservamos los títulos que siempre habíamos ostentado de duque de Calabria, duque de Noto y duque de Capua», concreta al autor del escrito.
El resumen es que Pedro de Borbón-Dos Sicilias sostiene que los acuerdos alcanzados entre ambas ramas ya establecían una clara diferenciación en el uso de los títulos históricos, motivo por el cual resultaría improcedente que María Carolina de Borbón-Dos Sicilias sea presentada públicamente como duquesa de Calabria. Un conflicto sucesorio que data de comienzos del siglo XX y que gira en torno al Acta de Cannes de 1900, firmada por el infante Carlos de Borbón-Dos Sicilias. Se han necesitado 31 páginas para intentar aclararlo todo.
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