La temporada de Manuel Real, ‘Realito’ , ha quedado frenada de golpe cuando atravesaba uno de los momentos más ilusionantes de su carrera. El novillero sin caballos sevillano permanece ingresado en el Hospital Quirón Infanta Luisa de Triana después de que una grave lesión sufrida la pasada semana en el Bolsín Taurino de La Rioja se haya visto agravada por una preocupante complicación que, a día de hoy, le impide mover la pierna izquierda.El joven novillero de la Escuela Taurina de Camas, que conquistó el certamen riojano tras sobreponerse a una fuerte cogida, espera ahora un diagnóstico definitivo que explique la pérdida total de movilidad de la extremidad. Mientras tanto, afronta con serenidad una situación tan inesperada como angustiosa. «Estoy más dolido en el alma que físicamente», reconoce a ABC de Sevilla. «Pero me ha pasado toreando, no jugando al fútbol en mi casa. Mientras sea toreando, todo será bueno».Todo comenzó durante la final del Bolsín de La Rioja en Lardero. Realito fue prendido por un eral de la ganadería de Carlos Lumbreras, sufriendo una importante lesión en la rodilla izquierda. Pese al fuerte percance, volvió a salir al ruedo para dar muerte al novillo, cortó los máximos trofeos y terminó proclamándose vencedor del certamen.Las pruebas médicas posteriores revelaron el alcance del percance: una luxación de rótula, el cartílago fracturado en dos partes, tres edemas óseos, una fisura en el fémur y el menisco externo también roto en dos fragmentos.Sin un diagnóstico concluyenteCon la intención de no perder la novillada que tenía anunciada el pasado sábado en Linares, el de Castilleja de la Cuesta decidió infiltrarse el viernes. Sin embargo, cuando se probó con el capote comprobó que la pierna había dejado de responderle. Desde ese momento no puede moverla ni flexionarla, una situación que mantiene en vilo tanto al torero como al equipo médico que lo atiende.Aunque todavía no existe un diagnóstico concluyente, las primeras sospechas apuntan a una posible afectación nerviosa relacionada con la infiltración. Realito ya ha sido valorado por cuatro traumatólogos y se le han practicado resonancias tanto de la rodilla como del cuádriceps, mientras que este viernes será sometido a nuevas exploraciones para tratar de localizar el origen exacto del problema.La incertidumbre médica también tiene consecuencias en su temporada. El novillero ha perdido ya el compromiso de Linares y tampoco podrá hacer frente a las actuaciones que tenía previstas en Francia, entre ellas las de Plaisance du Gers y Mont-de-Marsan, sin que por el momento exista un plazo aproximado para su recuperación.Aun así, el ánimo permanece intacto. «Lo que más deseo es volver a mover la pierna y volver a torear », transmite el sevillano desde la habitación del hospital, convencido de que la peor batalla de estos días no se libra en una plaza, sino en la espera de un diagnóstico que le permita volver a vestirse de luces. La temporada de Manuel Real, ‘Realito’ , ha quedado frenada de golpe cuando atravesaba uno de los momentos más ilusionantes de su carrera. El novillero sin caballos sevillano permanece ingresado en el Hospital Quirón Infanta Luisa de Triana después de que una grave lesión sufrida la pasada semana en el Bolsín Taurino de La Rioja se haya visto agravada por una preocupante complicación que, a día de hoy, le impide mover la pierna izquierda.El joven novillero de la Escuela Taurina de Camas, que conquistó el certamen riojano tras sobreponerse a una fuerte cogida, espera ahora un diagnóstico definitivo que explique la pérdida total de movilidad de la extremidad. Mientras tanto, afronta con serenidad una situación tan inesperada como angustiosa. «Estoy más dolido en el alma que físicamente», reconoce a ABC de Sevilla. «Pero me ha pasado toreando, no jugando al fútbol en mi casa. Mientras sea toreando, todo será bueno».Todo comenzó durante la final del Bolsín de La Rioja en Lardero. Realito fue prendido por un eral de la ganadería de Carlos Lumbreras, sufriendo una importante lesión en la rodilla izquierda. Pese al fuerte percance, volvió a salir al ruedo para dar muerte al novillo, cortó los máximos trofeos y terminó proclamándose vencedor del certamen.Las pruebas médicas posteriores revelaron el alcance del percance: una luxación de rótula, el cartílago fracturado en dos partes, tres edemas óseos, una fisura en el fémur y el menisco externo también roto en dos fragmentos.Sin un diagnóstico concluyenteCon la intención de no perder la novillada que tenía anunciada el pasado sábado en Linares, el de Castilleja de la Cuesta decidió infiltrarse el viernes. Sin embargo, cuando se probó con el capote comprobó que la pierna había dejado de responderle. Desde ese momento no puede moverla ni flexionarla, una situación que mantiene en vilo tanto al torero como al equipo médico que lo atiende.Aunque todavía no existe un diagnóstico concluyente, las primeras sospechas apuntan a una posible afectación nerviosa relacionada con la infiltración. Realito ya ha sido valorado por cuatro traumatólogos y se le han practicado resonancias tanto de la rodilla como del cuádriceps, mientras que este viernes será sometido a nuevas exploraciones para tratar de localizar el origen exacto del problema.La incertidumbre médica también tiene consecuencias en su temporada. El novillero ha perdido ya el compromiso de Linares y tampoco podrá hacer frente a las actuaciones que tenía previstas en Francia, entre ellas las de Plaisance du Gers y Mont-de-Marsan, sin que por el momento exista un plazo aproximado para su recuperación.Aun así, el ánimo permanece intacto. «Lo que más deseo es volver a mover la pierna y volver a torear », transmite el sevillano desde la habitación del hospital, convencido de que la peor batalla de estos días no se libra en una plaza, sino en la espera de un diagnóstico que le permita volver a vestirse de luces.
La temporada de Manuel Real, ‘Realito’, ha quedado frenada de golpe cuando atravesaba uno de los momentos más ilusionantes de su carrera. El novillero sin caballos sevillano permanece ingresado en el Hospital Quirón Infanta Luisa de Triana después de que una grave lesión … sufrida la pasada semana en el Bolsín Taurino de La Rioja se haya visto agravada por una preocupante complicación que, a día de hoy, le impide mover la pierna izquierda.
El joven novillero de la Escuela Taurina de Camas, que conquistó el certamen riojano tras sobreponerse a una fuerte cogida, espera ahora un diagnóstico definitivo que explique la pérdida total de movilidad de la extremidad. Mientras tanto, afronta con serenidad una situación tan inesperada como angustiosa. «Estoy más dolido en el alma que físicamente», reconoce a ABC de Sevilla. «Pero me ha pasado toreando, no jugando al fútbol en mi casa. Mientras sea toreando, todo será bueno».
Todo comenzó durante la final del Bolsín de La Rioja en Lardero. Realito fue prendido por un eral de la ganadería de Carlos Lumbreras, sufriendo una importante lesión en la rodilla izquierda. Pese al fuerte percance, volvió a salir al ruedo para dar muerte al novillo, cortó los máximos trofeos y terminó proclamándose vencedor del certamen.
Las pruebas médicas posteriores revelaron el alcance del percance: una luxación de rótula, el cartílago fracturado en dos partes, tres edemas óseos, una fisura en el fémur y el menisco externo también roto en dos fragmentos.
Sin un diagnóstico concluyente
Con la intención de no perder la novillada que tenía anunciada el pasado sábado en Linares, el de Castilleja de la Cuesta decidió infiltrarse el viernes. Sin embargo, cuando se probó con el capote comprobó que la pierna había dejado de responderle. Desde ese momento no puede moverla ni flexionarla, una situación que mantiene en vilo tanto al torero como al equipo médico que lo atiende.
Aunque todavía no existe un diagnóstico concluyente, las primeras sospechas apuntan a una posible afectación nerviosa relacionada con la infiltración. Realito ya ha sido valorado por cuatro traumatólogos y se le han practicado resonancias tanto de la rodilla como del cuádriceps, mientras que este viernes será sometido a nuevas exploraciones para tratar de localizar el origen exacto del problema.
La incertidumbre médica también tiene consecuencias en su temporada. El novillero ha perdido ya el compromiso de Linares y tampoco podrá hacer frente a las actuaciones que tenía previstas en Francia, entre ellas las de Plaisance du Gers y Mont-de-Marsan, sin que por el momento exista un plazo aproximado para su recuperación.
Aun así, el ánimo permanece intacto. «Lo que más deseo es volver a mover la pierna y volver a torear», transmite el sevillano desde la habitación del hospital, convencido de que la peor batalla de estos días no se libra en una plaza, sino en la espera de un diagnóstico que le permita volver a vestirse de luces.
RSS de noticias de cultura
