El escritor y guionista Richard Price se despierta cada mañana en su apartamento en el barrio de Harlem y lo primero que hace es desayunar y abrir ‘The New York Times’. Y cada mañana, al abrir la primera página, la sensación de angustia no deja de crecer gracias al gobierno de Trump. «Te lo juro, es una mierda. No sólo tienes tus propios problemas, sino que encima añades esas toneladas de porquería encima que no te dejan respirar. Y lo peor es que te sientes inútil. Qué puedes hacer tú. Nada. Y entonces, además de sentirte mal, te sientes culpable. Qué voy a hacer, ¿ir a protestas? Lo único que queda es escribir», señala Price.Lo peor de esta situación, según confiesa, es que no ve posible alternativa. No tiene ninguna esperanza de que haya pronto un cambio significativo. «Los demócratas están perdidos. A dos años de las elecciones, ¿quién quiere presentarse como alternativa?. No hay nadie con el carisma suficiente. El ego de Biden y su equipo fue demasiado grande y Kamala Harris no tuvo tiempo de revertir la situación. Sé que iré al infierno por decir esto, pero Harris tenía el handicap de que era mujer. Muchos han escrito cómo los hombres afroamericanos no la votaron porque era mujer», sostiene, asegurando que era mucho mejor ir a Europa cuando Obama estaba en el poder.El escritor pasó por Barcelona para hablar de su última novela, ‘Lázaro Resucitado’ (Random House) , historia que se aleja de su tradicional trasfondo criminal para describir los estragos del colapso de un edificio en Harlem en la comunidad y, sobre todo, en cuatro personajes que descubrirán que la vida nunca se detiene y que la gracia existe y da pie a segundas oportunidades, a pesar de la bazofia y escoria que crezca alrededor. «Vivo momentos más felices que antes y mi humor ha dejado la ansiedad a un lado. Ya no siento que mi vida dependa de los libros que publico y que estos tienen que tener grandes golpes de efecto y gustar a todo el mundo. Ahora soy más contemplativo. Quería escribir una historia que asegurase que la vida siempre continúa, que si no mueres, siempre hay vías de escape y la posibilidad de reinventarse porque no hay nada escrito de antemano», asegura el autor de ‘La vida fácil’.Noticia Relacionada El nuevo rey del thriller americano estandar Si S.A. Cosby: «El gobierno de Trump ha descubierto que puede matarnos, pero no romper nuestro espíritu» carlos sala El escritor presenta en el BCNegre la sobresaliente ‘El rey de las cenizas’ (Salamandra) y habla con su colega Jordan Harper sobre las maneras de expandir el ‘noir’ contemporáneoLa novela está llena de personajes memorables, pero ninguno como el Lázaro que da título a la historia. Su nombre real es Anthony Carter , un hombre de 42 años exadicto a la cocaína, que vive en el paro desde hace dos años y después se divorció de su mujer y perdió el contacto con su hijastra. Desde entonces deambula por bares para tener algún tipo de contacto humano y dejar de pensar en sus fracasos. Él estará en el edificio cuando colapse y lo rescatarán de las ruinas 36 horas después como si fuera un milagro. «De pronto, encuentra cierto valor y descubre que al hablar la gente tiene más esperanza y, a pesar de sentirse terrible, deja atrás esa sensación de fracasado e inútil que arrastraba. Sabe que sobrevivir no ha sido mérito suyo, ha sido otro de los azares de la vida, y se siente un impostor, pero descubre que sí es importante lo que pueda decir a partir de ello», afirma Price.Los diálogos vuelven a ser aquí uno de los puntos fuertes de la narración. Price asegura que no sabe por qué se le da tan bien. «Ni idea. Es como preguntar a un atleta por qué corre tan rápido. Es un don . Puedes hablar con millones de personas o escucharles y quizá eso no te ayude en nada. Si tú eres del FBI y escuchas la conversación secreta de alguien gracias a un micrófono escondido, verás que es la cosa más aburrida y monótona del mundo. La gente nunca acaba lo que quiere decir, así lo que tienes que hacer es condensar esas conversaciones y dotarlas de una finalidad. Eso es lo único que hago yo», afirma.«Me reuní con un productor y me dijo que quería más acción y menos drama […] nadie les planta cara a las cadenas, todos dicen sí, sí, sí, y es el producto que consiguen»El autor de guiones como ‘El color del dinero’ o ‘Melodía de seducción’ prefiere reservar sus mejores diálogos para sus novelas, porque en las series son tan buenos como lo sean tus actores y los cineastas que las filmen. «En realidad, no son esenciales en ninguna película o serie. Sólo sirven para llevar la acción de un punto a otro punto b, en una especie de pirámide que nos ha de llevar al momento cumbre. Prefiero escribir novelas, no tengo que hablar con directores, ni productores, ni gente de los estudios. Todo depende de mí», comenta.El propio Price reconoce que los guiones han sido su trabajo alimenticio y que ha continuado haciéndolo para poder ganar algo de dinero. Su ‘Lázaro resucitado’ ha tardado 17 años en concluirse, en parte porque tenía que realizar parones para escribir los guiones de series como ‘The night of’, ‘The deuce’ o ‘The outsider’ , adaptación de la novela de Stephen King y su último trabajo audiovisual. «Si una persona lee tu libro, van a ver tu serie y es lógico que la gente te conozca a partir de allí. Pero vivimos en tiempos extraños. Hace poco me reuní con un productor para hacer un thriller y me dijo que quería más acción y menos drama. Yo no entiendo las historias en esos términos y le di lo que creía que era lo mejor. Él me preguntó si no había entendido eso de que sólo quería acción y yo tuve que rebatirle, pero bueno, nadie planta cara a esta gente de las cadenas, todos les dicen sí, sí, sí y es el producto que consiguen», lamenta.El peso de The WirePor supuesto, Chase es conocido por ser uno de los guionistas de ‘The Wire’, una de las mejores series de la historia hablando de los problemas que rodean la droga en una ciudad como Baltimore desde todos los puntos de vista sociales en juego. Está agradecido de aquel éxito, pero a veces le supera. «Me da pena que por culpa del éxito de la serie mi trabajo como novelista se minimice. David Simon reconoce que la inspiración para la serie fue mi novela ‘Clockers’ , pero pocos me preguntan por ella. ‘The Wire’ lo ha eclipsado todo. Es normal, en cierto sentido, pero me da pena. A veces me felicitan por la serie, pero yo no sé si me felicitan por algo que yo no hice, si era por algo que escribió George Pelecanos, Dennis Lehane o el propio David Simon», argumenta.Noticia Relacionada estandar No «La burbuja del streaming se ha roto y la televisión se ha vuelto derivativa y vulgar» Carlos Sala El guionista y ‘showrunner’ de series como ‘Treme’ u ‘Homicidio’ lleva dos años esperando a que le den luz verde a sus proyectosEl año pasado, Simon pasó por Barcelona y aseguró que el estado de la televisión se ha vulgarizado y ya nadie quiere historias impactantes con premisas arriesgadas como ‘The Sopranos’ . «Sólo quieren el máximo elemento común que asegure dinero. Los contables mandan más que nadie hoy día. Lo que las cadenas quieren no es sushi, son hamburguesas, quieren el gran público y sé que David tiene muchos problemas por este motivo. Me contó que presentó el piloto de una serie a una cadena y éstos le dijeron: ‘¿Por qué hay tantas crisis?’. Él contesto extrañado: ‘Porque es un drama’. Y ellos dijeron: ‘Sí, pero ¿por qué no puede tener menos crisis?’. El tiempo de series con pretextos específicos y arriesgados se ha acabado», concluye. El escritor y guionista Richard Price se despierta cada mañana en su apartamento en el barrio de Harlem y lo primero que hace es desayunar y abrir ‘The New York Times’. Y cada mañana, al abrir la primera página, la sensación de angustia no deja de crecer gracias al gobierno de Trump. «Te lo juro, es una mierda. No sólo tienes tus propios problemas, sino que encima añades esas toneladas de porquería encima que no te dejan respirar. Y lo peor es que te sientes inútil. Qué puedes hacer tú. Nada. Y entonces, además de sentirte mal, te sientes culpable. Qué voy a hacer, ¿ir a protestas? Lo único que queda es escribir», señala Price.Lo peor de esta situación, según confiesa, es que no ve posible alternativa. No tiene ninguna esperanza de que haya pronto un cambio significativo. «Los demócratas están perdidos. A dos años de las elecciones, ¿quién quiere presentarse como alternativa?. No hay nadie con el carisma suficiente. El ego de Biden y su equipo fue demasiado grande y Kamala Harris no tuvo tiempo de revertir la situación. Sé que iré al infierno por decir esto, pero Harris tenía el handicap de que era mujer. Muchos han escrito cómo los hombres afroamericanos no la votaron porque era mujer», sostiene, asegurando que era mucho mejor ir a Europa cuando Obama estaba en el poder.El escritor pasó por Barcelona para hablar de su última novela, ‘Lázaro Resucitado’ (Random House) , historia que se aleja de su tradicional trasfondo criminal para describir los estragos del colapso de un edificio en Harlem en la comunidad y, sobre todo, en cuatro personajes que descubrirán que la vida nunca se detiene y que la gracia existe y da pie a segundas oportunidades, a pesar de la bazofia y escoria que crezca alrededor. «Vivo momentos más felices que antes y mi humor ha dejado la ansiedad a un lado. Ya no siento que mi vida dependa de los libros que publico y que estos tienen que tener grandes golpes de efecto y gustar a todo el mundo. Ahora soy más contemplativo. Quería escribir una historia que asegurase que la vida siempre continúa, que si no mueres, siempre hay vías de escape y la posibilidad de reinventarse porque no hay nada escrito de antemano», asegura el autor de ‘La vida fácil’.Noticia Relacionada El nuevo rey del thriller americano estandar Si S.A. Cosby: «El gobierno de Trump ha descubierto que puede matarnos, pero no romper nuestro espíritu» carlos sala El escritor presenta en el BCNegre la sobresaliente ‘El rey de las cenizas’ (Salamandra) y habla con su colega Jordan Harper sobre las maneras de expandir el ‘noir’ contemporáneoLa novela está llena de personajes memorables, pero ninguno como el Lázaro que da título a la historia. Su nombre real es Anthony Carter , un hombre de 42 años exadicto a la cocaína, que vive en el paro desde hace dos años y después se divorció de su mujer y perdió el contacto con su hijastra. Desde entonces deambula por bares para tener algún tipo de contacto humano y dejar de pensar en sus fracasos. Él estará en el edificio cuando colapse y lo rescatarán de las ruinas 36 horas después como si fuera un milagro. «De pronto, encuentra cierto valor y descubre que al hablar la gente tiene más esperanza y, a pesar de sentirse terrible, deja atrás esa sensación de fracasado e inútil que arrastraba. Sabe que sobrevivir no ha sido mérito suyo, ha sido otro de los azares de la vida, y se siente un impostor, pero descubre que sí es importante lo que pueda decir a partir de ello», afirma Price.Los diálogos vuelven a ser aquí uno de los puntos fuertes de la narración. Price asegura que no sabe por qué se le da tan bien. «Ni idea. Es como preguntar a un atleta por qué corre tan rápido. Es un don . Puedes hablar con millones de personas o escucharles y quizá eso no te ayude en nada. Si tú eres del FBI y escuchas la conversación secreta de alguien gracias a un micrófono escondido, verás que es la cosa más aburrida y monótona del mundo. La gente nunca acaba lo que quiere decir, así lo que tienes que hacer es condensar esas conversaciones y dotarlas de una finalidad. Eso es lo único que hago yo», afirma.«Me reuní con un productor y me dijo que quería más acción y menos drama […] nadie les planta cara a las cadenas, todos dicen sí, sí, sí, y es el producto que consiguen»El autor de guiones como ‘El color del dinero’ o ‘Melodía de seducción’ prefiere reservar sus mejores diálogos para sus novelas, porque en las series son tan buenos como lo sean tus actores y los cineastas que las filmen. «En realidad, no son esenciales en ninguna película o serie. Sólo sirven para llevar la acción de un punto a otro punto b, en una especie de pirámide que nos ha de llevar al momento cumbre. Prefiero escribir novelas, no tengo que hablar con directores, ni productores, ni gente de los estudios. Todo depende de mí», comenta.El propio Price reconoce que los guiones han sido su trabajo alimenticio y que ha continuado haciéndolo para poder ganar algo de dinero. Su ‘Lázaro resucitado’ ha tardado 17 años en concluirse, en parte porque tenía que realizar parones para escribir los guiones de series como ‘The night of’, ‘The deuce’ o ‘The outsider’ , adaptación de la novela de Stephen King y su último trabajo audiovisual. «Si una persona lee tu libro, van a ver tu serie y es lógico que la gente te conozca a partir de allí. Pero vivimos en tiempos extraños. Hace poco me reuní con un productor para hacer un thriller y me dijo que quería más acción y menos drama. Yo no entiendo las historias en esos términos y le di lo que creía que era lo mejor. Él me preguntó si no había entendido eso de que sólo quería acción y yo tuve que rebatirle, pero bueno, nadie planta cara a esta gente de las cadenas, todos les dicen sí, sí, sí y es el producto que consiguen», lamenta.El peso de The WirePor supuesto, Chase es conocido por ser uno de los guionistas de ‘The Wire’, una de las mejores series de la historia hablando de los problemas que rodean la droga en una ciudad como Baltimore desde todos los puntos de vista sociales en juego. Está agradecido de aquel éxito, pero a veces le supera. «Me da pena que por culpa del éxito de la serie mi trabajo como novelista se minimice. David Simon reconoce que la inspiración para la serie fue mi novela ‘Clockers’ , pero pocos me preguntan por ella. ‘The Wire’ lo ha eclipsado todo. Es normal, en cierto sentido, pero me da pena. A veces me felicitan por la serie, pero yo no sé si me felicitan por algo que yo no hice, si era por algo que escribió George Pelecanos, Dennis Lehane o el propio David Simon», argumenta.Noticia Relacionada estandar No «La burbuja del streaming se ha roto y la televisión se ha vuelto derivativa y vulgar» Carlos Sala El guionista y ‘showrunner’ de series como ‘Treme’ u ‘Homicidio’ lleva dos años esperando a que le den luz verde a sus proyectosEl año pasado, Simon pasó por Barcelona y aseguró que el estado de la televisión se ha vulgarizado y ya nadie quiere historias impactantes con premisas arriesgadas como ‘The Sopranos’ . «Sólo quieren el máximo elemento común que asegure dinero. Los contables mandan más que nadie hoy día. Lo que las cadenas quieren no es sushi, son hamburguesas, quieren el gran público y sé que David tiene muchos problemas por este motivo. Me contó que presentó el piloto de una serie a una cadena y éstos le dijeron: ‘¿Por qué hay tantas crisis?’. Él contesto extrañado: ‘Porque es un drama’. Y ellos dijeron: ‘Sí, pero ¿por qué no puede tener menos crisis?’. El tiempo de series con pretextos específicos y arriesgados se ha acabado», concluye.
El escritor y guionista Richard Price se despierta cada mañana en su apartamento en el barrio de Harlem y lo primero que hace es desayunar y abrir ‘The New York Times’. Y cada mañana, al abrir la primera página, la sensación de angustia no … deja de crecer gracias al gobierno de Trump. «Te lo juro, es una mierda. No sólo tienes tus propios problemas, sino que encima añades esas toneladas de porquería encima que no te dejan respirar. Y lo peor es que te sientes inútil. Qué puedes hacer tú. Nada. Y entonces, además de sentirte mal, te sientes culpable. Qué voy a hacer, ¿ir a protestas? Lo único que queda es escribir», señala Price.
Lo peor de esta situación, según confiesa, es que no ve posible alternativa. No tiene ninguna esperanza de que haya pronto un cambio significativo. «Los demócratas están perdidos. A dos años de las elecciones, ¿quién quiere presentarse como alternativa?. No hay nadie con el carisma suficiente. El ego de Biden y su equipo fue demasiado grande y Kamala Harris no tuvo tiempo de revertir la situación. Sé que iré al infierno por decir esto, pero Harris tenía el handicap de que era mujer. Muchos han escrito cómo los hombres afroamericanos no la votaron porque era mujer», sostiene, asegurando que era mucho mejor ir a Europa cuando Obama estaba en el poder.
El escritor pasó por Barcelona para hablar de su última novela, ‘Lázaro Resucitado’ (Random House), historia que se aleja de su tradicional trasfondo criminal para describir los estragos del colapso de un edificio en Harlem en la comunidad y, sobre todo, en cuatro personajes que descubrirán que la vida nunca se detiene y que la gracia existe y da pie a segundas oportunidades, a pesar de la bazofia y escoria que crezca alrededor. «Vivo momentos más felices que antes y mi humor ha dejado la ansiedad a un lado. Ya no siento que mi vida dependa de los libros que publico y que estos tienen que tener grandes golpes de efecto y gustar a todo el mundo. Ahora soy más contemplativo. Quería escribir una historia que asegurase que la vida siempre continúa, que si no mueres, siempre hay vías de escape y la posibilidad de reinventarse porque no hay nada escrito de antemano», asegura el autor de ‘La vida fácil’.
La novela está llena de personajes memorables, pero ninguno como el Lázaro que da título a la historia. Su nombre real es Anthony Carter, un hombre de 42 años exadicto a la cocaína, que vive en el paro desde hace dos años y después se divorció de su mujer y perdió el contacto con su hijastra. Desde entonces deambula por bares para tener algún tipo de contacto humano y dejar de pensar en sus fracasos. Él estará en el edificio cuando colapse y lo rescatarán de las ruinas 36 horas después como si fuera un milagro. «De pronto, encuentra cierto valor y descubre que al hablar la gente tiene más esperanza y, a pesar de sentirse terrible, deja atrás esa sensación de fracasado e inútil que arrastraba. Sabe que sobrevivir no ha sido mérito suyo, ha sido otro de los azares de la vida, y se siente un impostor, pero descubre que sí es importante lo que pueda decir a partir de ello», afirma Price.
Los diálogos vuelven a ser aquí uno de los puntos fuertes de la narración. Price asegura que no sabe por qué se le da tan bien. «Ni idea. Es como preguntar a un atleta por qué corre tan rápido. Es un don. Puedes hablar con millones de personas o escucharles y quizá eso no te ayude en nada. Si tú eres del FBI y escuchas la conversación secreta de alguien gracias a un micrófono escondido, verás que es la cosa más aburrida y monótona del mundo. La gente nunca acaba lo que quiere decir, así lo que tienes que hacer es condensar esas conversaciones y dotarlas de una finalidad. Eso es lo único que hago yo», afirma.
«Me reuní con un productor y me dijo que quería más acción y menos drama […] nadie les planta cara a las cadenas, todos dicen sí, sí, sí, y es el producto que consiguen»
El autor de guiones como ‘El color del dinero’ o ‘Melodía de seducción’ prefiere reservar sus mejores diálogos para sus novelas, porque en las series son tan buenos como lo sean tus actores y los cineastas que las filmen. «En realidad, no son esenciales en ninguna película o serie. Sólo sirven para llevar la acción de un punto a otro punto b, en una especie de pirámide que nos ha de llevar al momento cumbre. Prefiero escribir novelas, no tengo que hablar con directores, ni productores, ni gente de los estudios. Todo depende de mí», comenta.
El propio Price reconoce que los guiones han sido su trabajo alimenticio y que ha continuado haciéndolo para poder ganar algo de dinero. Su ‘Lázaro resucitado’ ha tardado 17 años en concluirse, en parte porque tenía que realizar parones para escribir los guiones de series como ‘The night of’, ‘The deuce’ o ‘The outsider’, adaptación de la novela de Stephen King y su último trabajo audiovisual. «Si una persona lee tu libro, van a ver tu serie y es lógico que la gente te conozca a partir de allí. Pero vivimos en tiempos extraños. Hace poco me reuní con un productor para hacer un thriller y me dijo que quería más acción y menos drama. Yo no entiendo las historias en esos términos y le di lo que creía que era lo mejor. Él me preguntó si no había entendido eso de que sólo quería acción y yo tuve que rebatirle, pero bueno, nadie planta cara a esta gente de las cadenas, todos les dicen sí, sí, sí y es el producto que consiguen», lamenta.
El peso de The Wire
Por supuesto, Chase es conocido por ser uno de los guionistas de ‘The Wire’, una de las mejores series de la historia hablando de los problemas que rodean la droga en una ciudad como Baltimore desde todos los puntos de vista sociales en juego. Está agradecido de aquel éxito, pero a veces le supera. «Me da pena que por culpa del éxito de la serie mi trabajo como novelista se minimice. David Simon reconoce que la inspiración para la serie fue mi novela ‘Clockers’, pero pocos me preguntan por ella. ‘The Wire’ lo ha eclipsado todo. Es normal, en cierto sentido, pero me da pena. A veces me felicitan por la serie, pero yo no sé si me felicitan por algo que yo no hice, si era por algo que escribió George Pelecanos, Dennis Lehane o el propio David Simon», argumenta.
El año pasado, Simon pasó por Barcelona y aseguró que el estado de la televisión se ha vulgarizado y ya nadie quiere historias impactantes con premisas arriesgadas como ‘The Sopranos’. «Sólo quieren el máximo elemento común que asegure dinero. Los contables mandan más que nadie hoy día. Lo que las cadenas quieren no es sushi, son hamburguesas, quieren el gran público y sé que David tiene muchos problemas por este motivo. Me contó que presentó el piloto de una serie a una cadena y éstos le dijeron: ‘¿Por qué hay tantas crisis?’. Él contesto extrañado: ‘Porque es un drama’. Y ellos dijeron: ‘Sí, pero ¿por qué no puede tener menos crisis?’. El tiempo de series con pretextos específicos y arriesgados se ha acabado», concluye.
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