Laura Mabel Francatelli dormía en el camarote E-36 de primera clase del RMS Titanic cuando el trasatlántico más famoso de la historio chocó contra el iceberg que supuso el hundimiento de este coloso naval y la muerte de cientos de personas. A diferencia de la mayoría de los pasajeros, esta joven londinense logró sobrevivir a la tragedia tras embarcar en el bote de emergencia número 1 después de enfundarse un chaleco salvavidas que ahora sale a subasta .Se trata de la única pieza de este tipo de un superviviente del desastre que se ha sacado a subasta, organizada en esta ocasión por la casa británica Henry Aldridge & Son Ltd. La prenda cuenta con doce bolsillos de lona rellenos de corcho con soportes para los hombros y correas laterales y está estampado con la marca del fabricante. Además, está firmado por ocho personas que se salvaron del accidente a bordo del bote 1, incluida la propia Francatelli. La puja de la pieza, que ha estado expuesto en el museo del barco más grande del mundo -en Pigeon Forge- y más recientemente en el Titanic Belfast, comenzará en 150.000 libras esterlinas (172.266 euros) y se espera que alcance entre 250.000 y 350.000 (287.111 y 401.956). Noticia relacionada general No No Un Picasso por 100 euros: la oportunidad de tener un cuadro del artista en el salón África AlbaláFrancatelli trabajaba como secretaria de Lady Lucy Duff Gordon , una destacada diseñadora británica que dirigía uno de los salones de moda más famosos de Londres y contaba con establecimientos similares en París y Nueva York. Ambas embarcaron en el Titanic rumbo a Chicago con el marido de la aristócrata en un viaje que se convirtió en una ajetreada sucesión de compromisos sociales salpicados de exquisitas comidas y encuentros con la flor y nata de la sociedad a ambos lados del Atlántico.Grupo de los supervivientes del bote de emergencia 1. Henry Aldridge & Son LtdEl día del fatal accidente, los tres abandonaron sus camarotes para dirigirse a la cubierta del buque, donde los pasajeros habían comenzado a congregarse después del impacto con el iceberg. Tras intentar sin éxito localizar varios botes salvavidas, Francatelli y el matrimonio Duff Gordon acabaron embarcando en el de emergencia número 1, que fue finalmente arriado con 12 personas a bordo, a pesar de tener una capadidad para 40 . Al bote lograron subir Francatellui, la pareja, dos pasajeros estadounidenses y siete tripulantes, todos ellos fogoneros. La controversia surgió cuando los ocupantes optaron por no regresar al lugar donde el barco se había hundido para intentar rescatar al menos a alguno de los numerosos viajeros del Titanic. Tan solo Charles Hendrickson, jefe de los trabajadores de las máquinas de vapor, quiso dar la vuelta mientras la popa del buque se sumergía en las aguas heladas. La travesía de este reducido grupo en el bote salvavidas dejó una de las citas más memorables de la noche por la frivolidad del comentario. «Ahí se ha ido tu precioso camisón» , dijo Lady Duff Gordon a su secretaria. A la frase, respondió otro de los fogoneros: «No importa, habéis salvado vuestras vidas; pero nosotros hemos perdido nuestro equipo». Laura Mabel Francatelli dormía en el camarote E-36 de primera clase del RMS Titanic cuando el trasatlántico más famoso de la historio chocó contra el iceberg que supuso el hundimiento de este coloso naval y la muerte de cientos de personas. A diferencia de la mayoría de los pasajeros, esta joven londinense logró sobrevivir a la tragedia tras embarcar en el bote de emergencia número 1 después de enfundarse un chaleco salvavidas que ahora sale a subasta .Se trata de la única pieza de este tipo de un superviviente del desastre que se ha sacado a subasta, organizada en esta ocasión por la casa británica Henry Aldridge & Son Ltd. La prenda cuenta con doce bolsillos de lona rellenos de corcho con soportes para los hombros y correas laterales y está estampado con la marca del fabricante. Además, está firmado por ocho personas que se salvaron del accidente a bordo del bote 1, incluida la propia Francatelli. La puja de la pieza, que ha estado expuesto en el museo del barco más grande del mundo -en Pigeon Forge- y más recientemente en el Titanic Belfast, comenzará en 150.000 libras esterlinas (172.266 euros) y se espera que alcance entre 250.000 y 350.000 (287.111 y 401.956). Noticia relacionada general No No Un Picasso por 100 euros: la oportunidad de tener un cuadro del artista en el salón África AlbaláFrancatelli trabajaba como secretaria de Lady Lucy Duff Gordon , una destacada diseñadora británica que dirigía uno de los salones de moda más famosos de Londres y contaba con establecimientos similares en París y Nueva York. Ambas embarcaron en el Titanic rumbo a Chicago con el marido de la aristócrata en un viaje que se convirtió en una ajetreada sucesión de compromisos sociales salpicados de exquisitas comidas y encuentros con la flor y nata de la sociedad a ambos lados del Atlántico.Grupo de los supervivientes del bote de emergencia 1. Henry Aldridge & Son LtdEl día del fatal accidente, los tres abandonaron sus camarotes para dirigirse a la cubierta del buque, donde los pasajeros habían comenzado a congregarse después del impacto con el iceberg. Tras intentar sin éxito localizar varios botes salvavidas, Francatelli y el matrimonio Duff Gordon acabaron embarcando en el de emergencia número 1, que fue finalmente arriado con 12 personas a bordo, a pesar de tener una capadidad para 40 . Al bote lograron subir Francatellui, la pareja, dos pasajeros estadounidenses y siete tripulantes, todos ellos fogoneros. La controversia surgió cuando los ocupantes optaron por no regresar al lugar donde el barco se había hundido para intentar rescatar al menos a alguno de los numerosos viajeros del Titanic. Tan solo Charles Hendrickson, jefe de los trabajadores de las máquinas de vapor, quiso dar la vuelta mientras la popa del buque se sumergía en las aguas heladas. La travesía de este reducido grupo en el bote salvavidas dejó una de las citas más memorables de la noche por la frivolidad del comentario. «Ahí se ha ido tu precioso camisón» , dijo Lady Duff Gordon a su secretaria. A la frase, respondió otro de los fogoneros: «No importa, habéis salvado vuestras vidas; pero nosotros hemos perdido nuestro equipo».
Laura Mabel Francatelli dormía en el camarote E-36 de primera clase del RMS Titanic cuando el trasatlántico más famoso de la historio chocó contra el iceberg que supuso el hundimiento de este coloso naval y la muerte de cientos de personas. A diferencia de … la mayoría de los pasajeros, esta joven londinense logró sobrevivir a la tragedia tras embarcar en el bote de emergencia número 1 después de enfundarse un chaleco salvavidas que ahora sale a subasta.
Se trata de la única pieza de este tipo de un superviviente del desastre que se ha sacado a subasta, organizada en esta ocasión por la casa británica Henry Aldridge & Son Ltd. La prenda cuenta con doce bolsillos de lona rellenos de corcho con soportes para los hombros y correas laterales y está estampado con la marca del fabricante. Además, está firmado por ocho personas que se salvaron del accidente a bordo del bote 1, incluida la propia Francatelli.
La puja de la pieza, que ha estado expuesto en el museo del barco más grande del mundo -en Pigeon Forge- y más recientemente en el Titanic Belfast, comenzará en 150.000 libras esterlinas (172.266 euros) y se espera que alcance entre 250.000 y 350.000 (287.111 y 401.956).
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Francatelli trabajaba como secretaria de Lady Lucy Duff Gordon, una destacada diseñadora británica que dirigía uno de los salones de moda más famosos de Londres y contaba con establecimientos similares en París y Nueva York. Ambas embarcaron en el Titanic rumbo a Chicago con el marido de la aristócrata en un viaje que se convirtió en una ajetreada sucesión de compromisos sociales salpicados de exquisitas comidas y encuentros con la flor y nata de la sociedad a ambos lados del Atlántico.
(Henry Aldridge & Son Ltd)
El día del fatal accidente, los tres abandonaron sus camarotes para dirigirse a la cubierta del buque, donde los pasajeros habían comenzado a congregarse después del impacto con el iceberg. Tras intentar sin éxito localizar varios botes salvavidas, Francatelli y el matrimonio Duff Gordon acabaron embarcando en el de emergencia número 1, que fue finalmente arriado con 12 personas a bordo, a pesar de tener una capadidad para 40.
Al bote lograron subir Francatellui, la pareja, dos pasajeros estadounidenses y siete tripulantes, todos ellos fogoneros. La controversia surgió cuando los ocupantes optaron por no regresar al lugar donde el barco se había hundido para intentar rescatar al menos a alguno de los numerosos viajeros del Titanic. Tan solo Charles Hendrickson, jefe de los trabajadores de las máquinas de vapor, quiso dar la vuelta mientras la popa del buque se sumergía en las aguas heladas.
La travesía de este reducido grupo en el bote salvavidas dejó una de las citas más memorables de la noche por la frivolidad del comentario. «Ahí se ha ido tu precioso camisón», dijo Lady Duff Gordon a su secretaria. A la frase, respondió otro de los fogoneros: «No importa, habéis salvado vuestras vidas; pero nosotros hemos perdido nuestro equipo».
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