La de Alemania es una filial clave para Telefónica , uno de sus cuatro mercados principales, pero con resultados en caída. La complejidad del mercado, la pérdida de un gran contrato mayorista y cierta debilidad comercial han lastrado los números de la teleco en la primera economía del euro. Ahora, el grupo presidido por Marc Murtra se ha fijado entre sus objetivos revitalizar su negocio en el país con una nueva estrategia de crecimiento y bajo rumores de fusiones. Santiago Argelich, consejero delegado de Telefónica Alemania , es consciente de los problemas de la compañía en el país, donde en el primer semestre cayeron los ingresos a casi doble dígito y casi un 8% el ebitda. «Hace falta modernizar profundamente Telefónica Alemania. Desde principios de año empezamos una fuerte fase de rediseño: de estructuras, gobernanza, mecanismos de pilotaje (steering) de la compañía y reorganización del equipo de dirección», reconoce en un encuentro con medios de comunicación en la sede central de O2, su marca principal, en Múnich.El directivo, que está preparando el plan estratégico de la filial siguiendo las directrices del plan global , apunta a 2027 para consolidar los cambios que tienen por delante (simplificación y crecimiento del negocio, entre otros) y a 2028 para ver los efectos de darle un vuelco a la filial germana. «La velocidad de crucero de esta estrategia se alcanza en el 2028», destaca.La hoja de ruta de Argelich contempla «una estrategia muy orgánica y comercial» y que «no incluye ninguna operación inorgánica, ni de compra ni de fusión ni de venta». Pero como suelen decir todas las grandes empresas que quieren expandirse, el ejecutivo no se cierra a nada: « Toda oportunidad se tiene que explorar . Puede haber operaciones inorgánicas en un mercado con redundancias de infraestructuras y con una situación financiera tensa. Es posible. Pero en cuanto se planteen se evaluarán». Lo cierto es que en los últimos meses han surgido rumores de una posible adquisición del operador 1&1, el cuarto del mercado, que ayudaría a Telefónica a dar un salto para competir mejor con Deutsche Telekom y Vodafone.«Creemos que el mercado alemán estaría mejor con tres operadores que con cuatro», añade el CEO en Alemania. Mientras eso llega, que sigue siendo una incógnita, Telefónica pone el foco en simplificar y crecer. «Cuando hablamos de simplificación, nos referimos a que actualmente tenemos tecnologías para simplificar la operativa interna de un operador de forma extrema. Requiere disciplina, gestión profunda de procesos y sistemas; estamos trabajando y para ello hemos adaptado la organización para ser capaces de ejecutar», expone el máximo directivo de la filial. Por lo pronto ya han acometido una salida de 1.100 empleados este año , aunque prevén que la reestructuración a futuro irá a más por la tecnología. «Creemos que la que el nivel de personal se seguirá reduciendo como parte de las inversiones en automatización, digitalización e inteligencia artificial. Pero esto ya será digamos una evolución natural y no unos programas como los que hemos ejecutado en este año», indica Argelich.Plan estratégico Tras arrastrar caídas de ingresos y ebitda en los últimos trimestres, Telefónica busca «modernizar profundamente» su filial para recuperar el pulso en 2028 El crecimiento del negocio es la otra pata, aunque el mercado alemán es particular en comparación a España . En este país, la red móvil es más lenta; en fijo, el cobre es lo predominante y la fibra está en segundo plano; y apenas se comparten redes entre operadores para ganar eficiencia. «No falta infraestructura en Alemania. Hay mucha y redundante. Lo que tenemos que hacer es apalancarnos en esta infraestructura y tratar de combinar infraestructuras propias y ajenas para tratar de crear los mejores productos para toda la población», explica el CEO alemán. Su objetivo es que Telefónica Alemania pueda ofrecer todos los servicios a toda la población: móvil, fijo, televisión, servicios digitales y de empresas… Para ello han detectado tres nichos de oportunidad.El primero es el mercado de empresas, donde Telefónica es un actor irrelevante en la actualidad. Han ganado clientes grandes como Deichmann o JSYK pero el recorrido que les queda es «enorme». «Nuestro objetivo aquí es crecer a dos dígitos», expone. El segundo es el mercado de los socios, es decir, llegar a acuerdos con empresas ajenas a las telecomunicaciones para ofrecer servicios conjuntos; ejemplo de esto es su asociación con los supermercados Aldi, a través de los que venden la marca Aldi Talk, dedicada al prepago. El tercero es el mercado residencial para ampliar la gama de productos, vender cada vez más paquetes a todo tipo de ciudadanos y cubrir todos los segmentos de población: los premium a través de O2, los medianos a través de alguna otra marca o asociación que pueda surgir, y el bajo coste con Aldi Talk .Problemas estructuralesEn cualquier caso, el directivo aprecia una serie de problemas estructurales en el mercado alemán, no solo para Telefónica, que conviene atajar. «El primero es el del despliegue de la fibra. Nadie se puede plantear la tercera economía mundial sin un despliegue de fibra que llegue al 80, 90% y actualmente pues los planes de inversión en fibra no permiten prever que esto se alcance en el medio plazo ni siquiera», dice. En segundo lugar menciona el hecho de que haya cuatro grandes operadores, con lo que ello supone a nivel de inversión, solapamientos, etc. Y es por ello, además, que desde Telefónica apuesta radicalmente por que se compartan mucho más las redes, las infraestructuras, para evitar redundancias en los despliegues.Sobre todo ello, Argelich apunta a que la filial germana avanza hacia «la madurez» y «a la consolidación como un operador de pleno valor en Alemania que es lo que Telefónica Alemania tiene que representar». Entre los retos más inmediatos que tiene, tratar de recuperar el crecimiento en el país en un contexto en el que Alemania es uno de los cuatro mercados clave del grupo. La de Alemania es una filial clave para Telefónica , uno de sus cuatro mercados principales, pero con resultados en caída. La complejidad del mercado, la pérdida de un gran contrato mayorista y cierta debilidad comercial han lastrado los números de la teleco en la primera economía del euro. Ahora, el grupo presidido por Marc Murtra se ha fijado entre sus objetivos revitalizar su negocio en el país con una nueva estrategia de crecimiento y bajo rumores de fusiones. Santiago Argelich, consejero delegado de Telefónica Alemania , es consciente de los problemas de la compañía en el país, donde en el primer semestre cayeron los ingresos a casi doble dígito y casi un 8% el ebitda. «Hace falta modernizar profundamente Telefónica Alemania. Desde principios de año empezamos una fuerte fase de rediseño: de estructuras, gobernanza, mecanismos de pilotaje (steering) de la compañía y reorganización del equipo de dirección», reconoce en un encuentro con medios de comunicación en la sede central de O2, su marca principal, en Múnich.El directivo, que está preparando el plan estratégico de la filial siguiendo las directrices del plan global , apunta a 2027 para consolidar los cambios que tienen por delante (simplificación y crecimiento del negocio, entre otros) y a 2028 para ver los efectos de darle un vuelco a la filial germana. «La velocidad de crucero de esta estrategia se alcanza en el 2028», destaca.La hoja de ruta de Argelich contempla «una estrategia muy orgánica y comercial» y que «no incluye ninguna operación inorgánica, ni de compra ni de fusión ni de venta». Pero como suelen decir todas las grandes empresas que quieren expandirse, el ejecutivo no se cierra a nada: « Toda oportunidad se tiene que explorar . Puede haber operaciones inorgánicas en un mercado con redundancias de infraestructuras y con una situación financiera tensa. Es posible. Pero en cuanto se planteen se evaluarán». Lo cierto es que en los últimos meses han surgido rumores de una posible adquisición del operador 1&1, el cuarto del mercado, que ayudaría a Telefónica a dar un salto para competir mejor con Deutsche Telekom y Vodafone.«Creemos que el mercado alemán estaría mejor con tres operadores que con cuatro», añade el CEO en Alemania. Mientras eso llega, que sigue siendo una incógnita, Telefónica pone el foco en simplificar y crecer. «Cuando hablamos de simplificación, nos referimos a que actualmente tenemos tecnologías para simplificar la operativa interna de un operador de forma extrema. Requiere disciplina, gestión profunda de procesos y sistemas; estamos trabajando y para ello hemos adaptado la organización para ser capaces de ejecutar», expone el máximo directivo de la filial. Por lo pronto ya han acometido una salida de 1.100 empleados este año , aunque prevén que la reestructuración a futuro irá a más por la tecnología. «Creemos que la que el nivel de personal se seguirá reduciendo como parte de las inversiones en automatización, digitalización e inteligencia artificial. Pero esto ya será digamos una evolución natural y no unos programas como los que hemos ejecutado en este año», indica Argelich.Plan estratégico Tras arrastrar caídas de ingresos y ebitda en los últimos trimestres, Telefónica busca «modernizar profundamente» su filial para recuperar el pulso en 2028 El crecimiento del negocio es la otra pata, aunque el mercado alemán es particular en comparación a España . En este país, la red móvil es más lenta; en fijo, el cobre es lo predominante y la fibra está en segundo plano; y apenas se comparten redes entre operadores para ganar eficiencia. «No falta infraestructura en Alemania. Hay mucha y redundante. Lo que tenemos que hacer es apalancarnos en esta infraestructura y tratar de combinar infraestructuras propias y ajenas para tratar de crear los mejores productos para toda la población», explica el CEO alemán. Su objetivo es que Telefónica Alemania pueda ofrecer todos los servicios a toda la población: móvil, fijo, televisión, servicios digitales y de empresas… Para ello han detectado tres nichos de oportunidad.El primero es el mercado de empresas, donde Telefónica es un actor irrelevante en la actualidad. Han ganado clientes grandes como Deichmann o JSYK pero el recorrido que les queda es «enorme». «Nuestro objetivo aquí es crecer a dos dígitos», expone. El segundo es el mercado de los socios, es decir, llegar a acuerdos con empresas ajenas a las telecomunicaciones para ofrecer servicios conjuntos; ejemplo de esto es su asociación con los supermercados Aldi, a través de los que venden la marca Aldi Talk, dedicada al prepago. El tercero es el mercado residencial para ampliar la gama de productos, vender cada vez más paquetes a todo tipo de ciudadanos y cubrir todos los segmentos de población: los premium a través de O2, los medianos a través de alguna otra marca o asociación que pueda surgir, y el bajo coste con Aldi Talk .Problemas estructuralesEn cualquier caso, el directivo aprecia una serie de problemas estructurales en el mercado alemán, no solo para Telefónica, que conviene atajar. «El primero es el del despliegue de la fibra. Nadie se puede plantear la tercera economía mundial sin un despliegue de fibra que llegue al 80, 90% y actualmente pues los planes de inversión en fibra no permiten prever que esto se alcance en el medio plazo ni siquiera», dice. En segundo lugar menciona el hecho de que haya cuatro grandes operadores, con lo que ello supone a nivel de inversión, solapamientos, etc. Y es por ello, además, que desde Telefónica apuesta radicalmente por que se compartan mucho más las redes, las infraestructuras, para evitar redundancias en los despliegues.Sobre todo ello, Argelich apunta a que la filial germana avanza hacia «la madurez» y «a la consolidación como un operador de pleno valor en Alemania que es lo que Telefónica Alemania tiene que representar». Entre los retos más inmediatos que tiene, tratar de recuperar el crecimiento en el país en un contexto en el que Alemania es uno de los cuatro mercados clave del grupo.
La de Alemania es una filial clave para Telefónica, uno de sus cuatro mercados principales, pero con resultados en caída. La complejidad del mercado, la pérdida de un gran contrato mayorista y cierta debilidad comercial han lastrado los números de la teleco en la … primera economía del euro. Ahora, el grupo presidido por Marc Murtra se ha fijado entre sus objetivos revitalizar su negocio en el país con una nueva estrategia de crecimiento y bajo rumores de fusiones.
Santiago Argelich, consejero delegado de Telefónica Alemania, es consciente de los problemas de la compañía en el país, donde en el primer semestre cayeron los ingresos a casi doble dígito y casi un 8% el ebitda. «Hace falta modernizar profundamente Telefónica Alemania. Desde principios de año empezamos una fuerte fase de rediseño: de estructuras, gobernanza, mecanismos de pilotaje (steering) de la compañía y reorganización del equipo de dirección», reconoce en un encuentro con medios de comunicación en la sede central de O2, su marca principal, en Múnich.
El directivo, que está preparando el plan estratégico de la filial siguiendo las directrices del plan global, apunta a 2027 para consolidar los cambios que tienen por delante (simplificación y crecimiento del negocio, entre otros) y a 2028 para ver los efectos de darle un vuelco a la filial germana. «La velocidad de crucero de esta estrategia se alcanza en el 2028», destaca.
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La hoja de ruta de Argelich contempla «una estrategia muy orgánica y comercial» y que «no incluye ninguna operación inorgánica, ni de compra ni de fusión ni de venta». Pero como suelen decir todas las grandes empresas que quieren expandirse, el ejecutivo no se cierra a nada: «Toda oportunidad se tiene que explorar. Puede haber operaciones inorgánicas en un mercado con redundancias de infraestructuras y con una situación financiera tensa. Es posible. Pero en cuanto se planteen se evaluarán». Lo cierto es que en los últimos meses han surgido rumores de una posible adquisición del operador 1&1, el cuarto del mercado, que ayudaría a Telefónica a dar un salto para competir mejor con Deutsche Telekom y Vodafone.
«Creemos que el mercado alemán estaría mejor con tres operadores que con cuatro», añade el CEO en Alemania. Mientras eso llega, que sigue siendo una incógnita, Telefónica pone el foco en simplificar y crecer. «Cuando hablamos de simplificación, nos referimos a que actualmente tenemos tecnologías para simplificar la operativa interna de un operador de forma extrema. Requiere disciplina, gestión profunda de procesos y sistemas; estamos trabajando y para ello hemos adaptado la organización para ser capaces de ejecutar», expone el máximo directivo de la filial. Por lo pronto ya han acometido una salida de 1.100 empleados este año, aunque prevén que la reestructuración a futuro irá a más por la tecnología. «Creemos que la que el nivel de personal se seguirá reduciendo como parte de las inversiones en automatización, digitalización e inteligencia artificial. Pero esto ya será digamos una evolución natural y no unos programas como los que hemos ejecutado en este año», indica Argelich.
Plan estratégico
Tras arrastrar caídas de ingresos y ebitda en los últimos trimestres, Telefónica busca «modernizar profundamente» su filial para recuperar el pulso en 2028
El crecimiento del negocio es la otra pata, aunque el mercado alemán es particular en comparación a España. En este país, la red móvil es más lenta; en fijo, el cobre es lo predominante y la fibra está en segundo plano; y apenas se comparten redes entre operadores para ganar eficiencia. «No falta infraestructura en Alemania. Hay mucha y redundante. Lo que tenemos que hacer es apalancarnos en esta infraestructura y tratar de combinar infraestructuras propias y ajenas para tratar de crear los mejores productos para toda la población», explica el CEO alemán. Su objetivo es que Telefónica Alemania pueda ofrecer todos los servicios a toda la población: móvil, fijo, televisión, servicios digitales y de empresas… Para ello han detectado tres nichos de oportunidad.
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El primero es el mercado de empresas, donde Telefónica es un actor irrelevante en la actualidad. Han ganado clientes grandes como Deichmann o JSYK pero el recorrido que les queda es «enorme». «Nuestro objetivo aquí es crecer a dos dígitos», expone. El segundo es el mercado de los socios, es decir, llegar a acuerdos con empresas ajenas a las telecomunicaciones para ofrecer servicios conjuntos; ejemplo de esto es su asociación con los supermercados Aldi, a través de los que venden la marca Aldi Talk, dedicada al prepago. El tercero es el mercado residencial para ampliar la gama de productos, vender cada vez más paquetes a todo tipo de ciudadanos y cubrir todos los segmentos de población: los premium a través de O2, los medianos a través de alguna otra marca o asociación que pueda surgir, y el bajo coste con Aldi Talk.
Problemas estructurales
En cualquier caso, el directivo aprecia una serie de problemas estructurales en el mercado alemán, no solo para Telefónica, que conviene atajar. «El primero es el del despliegue de la fibra. Nadie se puede plantear la tercera economía mundial sin un despliegue de fibra que llegue al 80, 90% y actualmente pues los planes de inversión en fibra no permiten prever que esto se alcance en el medio plazo ni siquiera», dice.
En segundo lugar menciona el hecho de que haya cuatro grandes operadores, con lo que ello supone a nivel de inversión, solapamientos, etc. Y es por ello, además, que desde Telefónica apuesta radicalmente por que se compartan mucho más las redes, las infraestructuras, para evitar redundancias en los despliegues.
Sobre todo ello, Argelich apunta a que la filial germana avanza hacia «la madurez» y «a la consolidación como un operador de pleno valor en Alemania que es lo que Telefónica Alemania tiene que representar». Entre los retos más inmediatos que tiene, tratar de recuperar el crecimiento en el país en un contexto en el que Alemania es uno de los cuatro mercados clave del grupo.
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