Marc-André Ter Stegen sufrió una lesión muscular con el Girona en el partido ante el Real Oviedo el pasado sábado 31 de enero y estará varios meses de baja, alrededor de tres. Durante el encuentro ante el equipo asturiano, el guardameta, cedido por el Barcelona hasta final de temporada al equipo de Montilivi, sintió unas molestias en el isquiotibial izquierdo, pero siguió jugando hasta el final. Incluso subió a rematar un último córner para tratar de evitar la derrota. Fueron las exploraciones posteriores las que determinaron que se trataba de una lesión importante, aunque su gravedad exacta se dictaminará tras las pruebas médicas. No se descarta ningún escenario, con la posibilidad incluso de pasar por el quirófano. De hecho, se llegó a especular durante la mañana con la posibilidad de que el Girona pudiera enviarlo de vuelta a Barcelona, al albergar dudas dada su rápida recaida en la enfermería. Pero el contrato está en vigor y es jugador del club hasta junio de este año.
El guardameta alemán, cedido al club catalán hace poco más de 10 días, se lesionó de los isquiotibiales en el partido ante el Oviedo y estará varios meses de baja
Marc-André Ter Stegen sufrió una lesión muscular con el Girona en el partido ante el Real Oviedo el pasado sábado 31 de enero y estará varios meses de baja, alrededor de tres. Durante el encuentro ante el equipo asturiano, el guardameta, cedido por el Barcelona hasta final de temporada al equipo de Montilivi, sintió unas molestias en el isquiotibial izquierdo, pero siguió jugando hasta el final. Incluso subió a rematar un último córner para tratar de evitar la derrota. Fueron las exploraciones posteriores las que determinaron que se trataba de una lesión importante, aunque su gravedad exacta se dictaminará tras las pruebas médicas. No se descarta ningún escenario, con la posibilidad incluso de pasar por el quirófano.
La situación del cancerbero abre tres consecuencias directas: el Girona se queda sin su nuevo guardameta en las últimas horas del mercado y poco más de diez días después de su cesión; el Barça pierde el escaparate necesario para revalorizarlo y facilitar su salida; y a Ter Stegen, además de volver a dejar de sentirse portero, se le complica disputar el Mundial de este verano, uno de los objetivos por los que buscó minutos y continuidad.
El primero en hablar fue el entrenador del Barcelona, que compareció ante los medios en la previa del partido de Copa del Rey ante el Albacete de este martes. “Lo acabo de oír. No he hablado con él, pero lo siento mucho. Hay que esperar a los resultados. No sé nada más. Tampoco he hablado con Deco. Hay que esperar y ver lo que pasa”, explicó Hansi Flick en la conferencia de prensa. Poco después, el Girona confirmó su baja con un comunicado médico. “Presenta una lesión al isquiotibial izquierdo. El jugador se someterá a pruebas médicas complementarias para acabar de determinar el diagnóstico y establecer el pronóstico”, asegura la nota.
La lesión es un jarro de agua fría para el guardameta, que venía de recuperarse de su operación de espalda de este verano, cuando ya el Barça le abrió la puerta de salida después de pagar la cláusula de rescisión para fichar a Joan García y tras firmar la renovación de Wojciech Szczęsny. Un golpe agravado porque tenía una cuenta pendiente: la titularidad en la portería de la selección alemana. Con Manuel Neuer fuera de ella, su oportunidad de estar bajo los tres palos de la Mannschaft se acercaba, con el Mundial —que empezará el próximo 11 de junio— ya a la vista.
Necesitaba jugar. Así se lo había advertido el seleccionador Julian Nagelsmann. Pero si el club ya le planteó un pulso al guardameta en verano que incluyó una ida y venida de su brazalete de capitán, podía volver a suceder. Cuando recibió el alta médica el nueve de diciembre, el Barcelona le privó de minutos, incluso en Copa del Rey, más allá de un aislado partido ante el Guadalajara. “Después de la lesión quería volver al campo cuanto antes. Entrenaba duro para conseguirlo, pero hay que respetar la decisión del míster, y lo hice. Ellos optaron con Joan”, compartió cuando llegó a Montilivi.
Y entre la necesidad de continuidad y de conciliación familiar para no estar lejos de sus hijos tras su separación, apareció el Girona.
Fue una solución a tres bandas que ahora no termina de la manera esperada para ninguno de los implicados. Aunque no solucionaba económicamente la situación del Barça al hacerse cargo de gran parte de la alta ficha del alemán, sí aliviaba la gestión de vestuario para Flick. Y en Montilivi, Míchel celebraba su llegada mientras esperaba el adiós de Dominik Livakovic y sentaba a Gazzaniga para darle la titularidad al alemán. “Respeto mucho todo lo que ha hecho Paulo [Gazzaniga] por este club, pero vengo con la intención y las ganas de jugar. Sobre todo, de competir”, aseguró Ter Stegen el día de su presentación con el Girona. De momento, apenas ha jugado dos encuentros.
Primero lo hizo contra el Getafe, un debut el 26 de enero en el que encajó un gol pero salvó el empate tras una intervención en el descuento. Y luego frente al Oviedo, fuera de casa, donde a pesar de las tres paradas que firmó, volvió a recibir un tanto en contra que provocó la derrota del equipo. El mercado invernal se cierra este mismo lunes.
Esta lesión es la tercera de gravedad, si así se termina confirmando, del cancerbero alemán en un año y medio tras la rotura del tendón rotuliano que sufrió en septiembre de 2024 y de los problemas de espalda que le obligaron a pasar por quirófano el pasado verano. Esta nueva lesión aparece tras una cadena de decisiones pensadas en parte para asegurarle minutos y continuidad de cara a cumplir su sueño de ser titular con la selección alemana en una gran cita: el Mundial de EE UU, México y Canadá, un objetivo que se le complica.
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