Crítica de teatro ‘Todos los ángeles alzaron el vuelo’ Texto Eusebio Calonge Dirección y espacio escénico Paco de La Zaranda Vestuario Encarnación Sancho Iluminación Peggy Bruzual Composición musical Emilio Valenzuela Intérpretes Ingrid Magrinyá, Natalia Martínez, Gaspar Campuzano, Francisco Sánchez y Enrique Bustos Lugar Nave 10 Matadero, Madrid 4Los ángeles que han creado Eusebio Calonge y Francisco Sánchez (Paco de La Zaranda) no tienen alas; las ha quebrado una existencia miserable, marginal. Son personajes, lo ha dicho el propio autor, «gente apartada y que nos duele». En estos habitantes de los «vertederos que genera la sociedad» se ha vuelto a fijar La Zaranda para poner en pie esta función, poéticamente áspera (o ásperamente poética), ‘ Todos los ángeles alzaron el vuelo ‘, que se presenta en Nave 10 Matadero, y que viaja con dolor y compasión hacia esa cloaca que todos evitamos mirar. Dos prostitutas, un expresidiario, un proxeneta y un loco lúcido son los protagonistas de esta historia lastimosa, planteada casi como un thriller, en la que cada paso que dan los personajes es un escalón más hacia su propio infierno, inmersos en ese « teatro de la resurrección » que practica La Zaranda. Son personajes, en palabras del propio Calonge, «con un hálito de desesperación: si no es lo que a ti te duele lo que te hace escribir, es que tienes muy poco que decir».La Zaranda -Teatro inestable de ninguna parte, se autocalifica la compañía- es una ‘rara avis’ en la escena española, casi un milagro; fue creada hace casi medio siglo y continúa con los mismos pilares humanos, estéticos e ideológicos con los que nació en 1978. Y de ellos participa también ‘Todos los ángeles alzaron el vuelo’, un desgraciado lienzo de tonos ocres con el sello inequívoco del grupo: escenario vacío, con cuatro elementos desvencijados -igual que los personajes, de mirada vacía y andares pesarosos- y esa sensación al tiempo fantasmal y miserable, de un ‘teatro de andar por casa’, en el que son las palabras las que aportan luz y brillo a la escena. Noticia Relacionada estandar No La Zaranda, entre Cervantes, Calderón y Frank Capra Julio Bravo La legendaria compañía, autodenominada Teatro inestable de ninguna parte, presenta en el Teatro Español su nuevo trabajo, ‘Manual para armar un sueño’El loco -rescatado de un cuadro velazqueño- lo mira todo desde su falta y extrae de los libros la sabiduría que le permite sobrevolar –y con ello sobrevivir- a la existencia estéril de esos ángeles sin alas que han creado y a los que dan carne, desde el dolor y la compasión, los componentes de La Zaranda. Crítica de teatro ‘Todos los ángeles alzaron el vuelo’ Texto Eusebio Calonge Dirección y espacio escénico Paco de La Zaranda Vestuario Encarnación Sancho Iluminación Peggy Bruzual Composición musical Emilio Valenzuela Intérpretes Ingrid Magrinyá, Natalia Martínez, Gaspar Campuzano, Francisco Sánchez y Enrique Bustos Lugar Nave 10 Matadero, Madrid 4Los ángeles que han creado Eusebio Calonge y Francisco Sánchez (Paco de La Zaranda) no tienen alas; las ha quebrado una existencia miserable, marginal. Son personajes, lo ha dicho el propio autor, «gente apartada y que nos duele». En estos habitantes de los «vertederos que genera la sociedad» se ha vuelto a fijar La Zaranda para poner en pie esta función, poéticamente áspera (o ásperamente poética), ‘ Todos los ángeles alzaron el vuelo ‘, que se presenta en Nave 10 Matadero, y que viaja con dolor y compasión hacia esa cloaca que todos evitamos mirar. Dos prostitutas, un expresidiario, un proxeneta y un loco lúcido son los protagonistas de esta historia lastimosa, planteada casi como un thriller, en la que cada paso que dan los personajes es un escalón más hacia su propio infierno, inmersos en ese « teatro de la resurrección » que practica La Zaranda. Son personajes, en palabras del propio Calonge, «con un hálito de desesperación: si no es lo que a ti te duele lo que te hace escribir, es que tienes muy poco que decir».La Zaranda -Teatro inestable de ninguna parte, se autocalifica la compañía- es una ‘rara avis’ en la escena española, casi un milagro; fue creada hace casi medio siglo y continúa con los mismos pilares humanos, estéticos e ideológicos con los que nació en 1978. Y de ellos participa también ‘Todos los ángeles alzaron el vuelo’, un desgraciado lienzo de tonos ocres con el sello inequívoco del grupo: escenario vacío, con cuatro elementos desvencijados -igual que los personajes, de mirada vacía y andares pesarosos- y esa sensación al tiempo fantasmal y miserable, de un ‘teatro de andar por casa’, en el que son las palabras las que aportan luz y brillo a la escena. Noticia Relacionada estandar No La Zaranda, entre Cervantes, Calderón y Frank Capra Julio Bravo La legendaria compañía, autodenominada Teatro inestable de ninguna parte, presenta en el Teatro Español su nuevo trabajo, ‘Manual para armar un sueño’El loco -rescatado de un cuadro velazqueño- lo mira todo desde su falta y extrae de los libros la sabiduría que le permite sobrevolar –y con ello sobrevivir- a la existencia estéril de esos ángeles sin alas que han creado y a los que dan carne, desde el dolor y la compasión, los componentes de La Zaranda.
Crítica de teatro
La Zaranda vuelve a posar su mirada doliente y compasiva sobre personajes marginados
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