Toñi Moreno (El Prat de Llobregat, 1973) es una de esas mujeres que no ha dejado de luchar prácticamente desde que nació. A sus 53 años , es considerada como una de las grandes presentadoras de la televisión actual, con programas tan icónicos como ‘El hilo verde’, ‘Hoy en día’ o ‘Gente maravillosa’. Sin embargo, no le ha venido nada regalado, pues la de Sanlúcar de Barrameda se ha dejado la piel hasta llegar al lugar que ocupa a día de hoy. Lo hizo desde bien pequeña , pues su extensa trayectoria en los medios de comunicación comenzó siendo ella apenas una adolescente . Al contrario que otros compañeros de profesión, que entraron en el mundillo movidos por la vocación, fue la necesidad la que llevó a la comunicadora andaluza a buscar un hueco frente a las cámaras desde su tierna infancia. Ella, la mayor de tres hijas, fue siempre muy consciente de los apuros económicos que pasaron en su casa , donde sus padres, Pepe y Dolores, apenas ganaban dinero suficiente para poder mantenerlas a las tres. Para aportar en casa, además de cuidar de sus hermanas menores, también probó suerte en varios trabajos hasta que la contrataron en la televisión local con tan solo 14 años . El resto es historia.Sobre esta durísima infancia y sus inicios en la televisión habló hace unos meses en el pódcast ‘Tengo un plan’ , donde también se sinceró acerca de algunos de los aspectos más desconocidos de su vida.La humilde infancia de Toñi Moreno en Sanlúcar de Barrameda junto a sus padresAunque Sanlúcar ha sido su casa desde que tiene uso de razón, en realidad Toñi Moreno nació en 1973 en El Prat de Llobregat, cuando su padre trabajaba en SEAT . Tiempo después, cuando esta tenía ocho años, la familia se mudó de nuevo a Andalucía y el patriarca comenzó a trabajar en el campo. « Él era agricultor y mi madre tuvo hasta tres trabajos para mantenernos . Por la mañana limpiaba escaleras, por la tarde cuidaba a un señor y por las noches se iba a un hospital y estaba con un enfermo para sacarnos adelante», desveló en esta entrevista, donde aseguró que desde niña convivió en su casa con gente «muy trabajadora y muy honrada». Durante esos años, la presentadora ejerció casi de madre de sus dos hermanas, especialmente de la pequeña de la familia, 12 años menor que ella. « Mis padres se fueron a trabajar de caseros a un cortijo . No había teléfono, ni móviles, nos quedamos las tres solas en el piso», recordó Moreno, que, como la mayor de la casa, se encargó siempre de cuidar a la menor de las tres y llevarla a todos lados.Esa época coincidió también con los primeros trabajos de Toñi, que desde los 14 años quiso «traer dinero a casa» para ayudar a sus progenitores con las facturas. «En Sanlúcar era trabajar en los bares, que mi madre no me dejaba, o trabajar en la viña. Hubo un año que hice la vendimia para pagarme los libros , pero dije que no era lo mío», admitió la andaluza, que califica esta labor como «muy dura».Encontró trabajo en la televisión y llegó a comprarle dos coches a su padreDespués de ese intento fallido de trabajar en el campo, la joven vio claro que su otra opción era intentar buscarse un hueco en la televisión local. « La necesidad te empuja . Entré por la puerta y pedí que me hicieran una casting. Mi madre me tuvo que firmar una autorización», rememora Moreno, que empezó presentando un concurso de sevillanas y acabó poniéndose al frente del informativo de la ciudad gaditana sin siquiera haber cumplido la mayoría de edad.Toñi Moreno en sus inicios en la televisión local RRSSComenzó así una intensa rutina: se levantaba a las 7, limpiaba el piso , llevaba a su hermana al colegio, iba al instituto, recogía a su hermana y se iba a trabajar. Su momento de tranquilidad era ponerse frente a la tele tras terminar sus tareas matutinas. «Me sentaba a las 9 a ver las mañanas de Televisión Española de Jesús Hermida. La televisión era un mundo que me apasionaba», relató en el pódcast.Conforme fue escalando en la pequeña pantalla, Toñi Moreno fue amasando una buena fortuna y parte de ella la destinó a apoyar financieramente a sus progenitores. Entre los caprichos que les dio, llegó a comprarle varios coches a su padre. « En vida de mi padre me dio tiempo de regalarle dos coches . Él tenía el miedo de que los coches nos los quitara Hacienda», desveló entre risas. Toñi Moreno (El Prat de Llobregat, 1973) es una de esas mujeres que no ha dejado de luchar prácticamente desde que nació. A sus 53 años , es considerada como una de las grandes presentadoras de la televisión actual, con programas tan icónicos como ‘El hilo verde’, ‘Hoy en día’ o ‘Gente maravillosa’. Sin embargo, no le ha venido nada regalado, pues la de Sanlúcar de Barrameda se ha dejado la piel hasta llegar al lugar que ocupa a día de hoy. Lo hizo desde bien pequeña , pues su extensa trayectoria en los medios de comunicación comenzó siendo ella apenas una adolescente . Al contrario que otros compañeros de profesión, que entraron en el mundillo movidos por la vocación, fue la necesidad la que llevó a la comunicadora andaluza a buscar un hueco frente a las cámaras desde su tierna infancia. Ella, la mayor de tres hijas, fue siempre muy consciente de los apuros económicos que pasaron en su casa , donde sus padres, Pepe y Dolores, apenas ganaban dinero suficiente para poder mantenerlas a las tres. Para aportar en casa, además de cuidar de sus hermanas menores, también probó suerte en varios trabajos hasta que la contrataron en la televisión local con tan solo 14 años . El resto es historia.Sobre esta durísima infancia y sus inicios en la televisión habló hace unos meses en el pódcast ‘Tengo un plan’ , donde también se sinceró acerca de algunos de los aspectos más desconocidos de su vida.La humilde infancia de Toñi Moreno en Sanlúcar de Barrameda junto a sus padresAunque Sanlúcar ha sido su casa desde que tiene uso de razón, en realidad Toñi Moreno nació en 1973 en El Prat de Llobregat, cuando su padre trabajaba en SEAT . Tiempo después, cuando esta tenía ocho años, la familia se mudó de nuevo a Andalucía y el patriarca comenzó a trabajar en el campo. « Él era agricultor y mi madre tuvo hasta tres trabajos para mantenernos . Por la mañana limpiaba escaleras, por la tarde cuidaba a un señor y por las noches se iba a un hospital y estaba con un enfermo para sacarnos adelante», desveló en esta entrevista, donde aseguró que desde niña convivió en su casa con gente «muy trabajadora y muy honrada». Durante esos años, la presentadora ejerció casi de madre de sus dos hermanas, especialmente de la pequeña de la familia, 12 años menor que ella. « Mis padres se fueron a trabajar de caseros a un cortijo . No había teléfono, ni móviles, nos quedamos las tres solas en el piso», recordó Moreno, que, como la mayor de la casa, se encargó siempre de cuidar a la menor de las tres y llevarla a todos lados.Esa época coincidió también con los primeros trabajos de Toñi, que desde los 14 años quiso «traer dinero a casa» para ayudar a sus progenitores con las facturas. «En Sanlúcar era trabajar en los bares, que mi madre no me dejaba, o trabajar en la viña. Hubo un año que hice la vendimia para pagarme los libros , pero dije que no era lo mío», admitió la andaluza, que califica esta labor como «muy dura».Encontró trabajo en la televisión y llegó a comprarle dos coches a su padreDespués de ese intento fallido de trabajar en el campo, la joven vio claro que su otra opción era intentar buscarse un hueco en la televisión local. « La necesidad te empuja . Entré por la puerta y pedí que me hicieran una casting. Mi madre me tuvo que firmar una autorización», rememora Moreno, que empezó presentando un concurso de sevillanas y acabó poniéndose al frente del informativo de la ciudad gaditana sin siquiera haber cumplido la mayoría de edad.Toñi Moreno en sus inicios en la televisión local RRSSComenzó así una intensa rutina: se levantaba a las 7, limpiaba el piso , llevaba a su hermana al colegio, iba al instituto, recogía a su hermana y se iba a trabajar. Su momento de tranquilidad era ponerse frente a la tele tras terminar sus tareas matutinas. «Me sentaba a las 9 a ver las mañanas de Televisión Española de Jesús Hermida. La televisión era un mundo que me apasionaba», relató en el pódcast.Conforme fue escalando en la pequeña pantalla, Toñi Moreno fue amasando una buena fortuna y parte de ella la destinó a apoyar financieramente a sus progenitores. Entre los caprichos que les dio, llegó a comprarle varios coches a su padre. « En vida de mi padre me dio tiempo de regalarle dos coches . Él tenía el miedo de que los coches nos los quitara Hacienda», desveló entre risas.

Toñi Moreno (El Prat de Llobregat, 1973) es una de esas mujeres que no ha dejado de luchar prácticamente desde que nació. A sus 53 años, es considerada como una de las grandes presentadoras de la televisión actual, con programas tan icónicos como ‘El hilo verde’, ‘Hoy en día’ o ‘Gente maravillosa’. Sin embargo, no le ha venido nada regalado, pues la de Sanlúcar de Barrameda se ha dejado la piel hasta llegar al lugar que ocupa a día de hoy.
Lo hizo desde bien pequeña, pues su extensa trayectoria en los medios de comunicación comenzó siendo ella apenas una adolescente. Al contrario que otros compañeros de profesión, que entraron en el mundillo movidos por la vocación, fue la necesidad la que llevó a la comunicadora andaluza a buscar un hueco frente a las cámaras desde su tierna infancia.
Ella, la mayor de tres hijas, fue siempre muy consciente de los apuros económicos que pasaron en su casa, donde sus padres, Pepe y Dolores, apenas ganaban dinero suficiente para poder mantenerlas a las tres. Para aportar en casa, además de cuidar de sus hermanas menores, también probó suerte en varios trabajos hasta que la contrataron en la televisión local con tan solo 14 años. El resto es historia.
Sobre esta durísima infancia y sus inicios en la televisión habló hace unos meses en el pódcast ‘Tengo un plan’, donde también se sinceró acerca de algunos de los aspectos más desconocidos de su vida.
La humilde infancia de Toñi Moreno en Sanlúcar de Barrameda junto a sus padres
Aunque Sanlúcar ha sido su casa desde que tiene uso de razón, en realidad Toñi Moreno nació en 1973 en El Prat de Llobregat, cuando su padre trabajaba en SEAT. Tiempo después, cuando esta tenía ocho años, la familia se mudó de nuevo a Andalucía y el patriarca comenzó a trabajar en el campo.
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«Él era agricultor y mi madre tuvo hasta tres trabajos para mantenernos. Por la mañana limpiaba escaleras, por la tarde cuidaba a un señor y por las noches se iba a un hospital y estaba con un enfermo para sacarnos adelante», desveló en esta entrevista, donde aseguró que desde niña convivió en su casa con gente «muy trabajadora y muy honrada».
Durante esos años, la presentadora ejerció casi de madre de sus dos hermanas, especialmente de la pequeña de la familia, 12 años menor que ella. «Mis padres se fueron a trabajar de caseros a un cortijo. No había teléfono, ni móviles, nos quedamos las tres solas en el piso», recordó Moreno, que, como la mayor de la casa, se encargó siempre de cuidar a la menor de las tres y llevarla a todos lados.
Esa época coincidió también con los primeros trabajos de Toñi, que desde los 14 años quiso «traer dinero a casa» para ayudar a sus progenitores con las facturas. «En Sanlúcar era trabajar en los bares, que mi madre no me dejaba, o trabajar en la viña. Hubo un año que hice la vendimia para pagarme los libros, pero dije que no era lo mío», admitió la andaluza, que califica esta labor como «muy dura».
Encontró trabajo en la televisión y llegó a comprarle dos coches a su padre
Después de ese intento fallido de trabajar en el campo, la joven vio claro que su otra opción era intentar buscarse un hueco en la televisión local. «La necesidad te empuja. Entré por la puerta y pedí que me hicieran una casting. Mi madre me tuvo que firmar una autorización», rememora Moreno, que empezó presentando un concurso de sevillanas y acabó poniéndose al frente del informativo de la ciudad gaditana sin siquiera haber cumplido la mayoría de edad.

(RRSS)
Comenzó así una intensa rutina: se levantaba a las 7, limpiaba el piso, llevaba a su hermana al colegio, iba al instituto, recogía a su hermana y se iba a trabajar. Su momento de tranquilidad era ponerse frente a la tele tras terminar sus tareas matutinas. «Me sentaba a las 9 a ver las mañanas de Televisión Española de Jesús Hermida. La televisión era un mundo que me apasionaba», relató en el pódcast.
Conforme fue escalando en la pequeña pantalla, Toñi Moreno fue amasando una buena fortuna y parte de ella la destinó a apoyar financieramente a sus progenitores. Entre los caprichos que les dio, llegó a comprarle varios coches a su padre. «En vida de mi padre me dio tiempo de regalarle dos coches. Él tenía el miedo de que los coches nos los quitara Hacienda», desveló entre risas.
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