Un arrepentido de ETA se ha convertido en testigo protegido para aportar a la justicia información sobre el funcionamiento interno de la cúpula de ETA y, en concreto, sobre el supuesto control que la misma ejerció hasta la disolución de la banda en 2018 sobre los militantes que se refugiaban en terceros países, según revelan documentos judiciales. El exetarra, al que se identifica en los informes de la Guardia Civil con el código alfanumérico TP-GC-003-DI-9/23 para mantener su anonimato, aseguró ante los dos agentes que recogieron su testimonio que daba ese paso porque quería “colaborar con la justicia”. En su declaración, realizada en junio de 2023, el antiguo terrorista describe con detalle cómo era la estructura de mando de la organización y sus aparatos internos.
Su declaración ante la Guardia Civil se incorpora a la causa en la que se investiga la presencia de 14 exetarras en Venezuela
Un arrepentido de ETA se ha convertido en testigo protegido para aportar a la justicia información sobre el funcionamiento interno de la cúpula de ETA y, en concreto, sobre el supuesto control que la misma ejerció hasta la disolución de la banda en 2018 sobre los militantes que se refugiaban en terceros países, según revelan documentos judiciales. El exetarra, al que se identifica en los informes de la Guardia Civil con el código alfanumérico TP-GC-003-DI-9/23 para mantener su anonimato, aseguró ante los dos agentes que recogieron su testimonio que daba ese paso porque quería “colaborar con la justicia”. En su declaración, realizada en junio de 2023, el antiguo terrorista describe con detalle cómo era la estructura de mando de la organización y sus aparatos internos.
