Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Cultura  Un cielo despejado y una tarde de toros para espantar el hantavirus
Cultura

Un cielo despejado y una tarde de toros para espantar el hantavirus

mayo 8, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

La tarde prometía lluvia, pero a las cinco de la tarde el cielo se abrió como un telón y ya todo era toros y sol: excusas para la alegría. «Se ha quedao buena tarde, como para que venga el Papa», dijo un hombre, que a esa hora vigilaba Las Ventas desde su gintonic. ¿El Papa a Madrid o a los toros? ¿Aquello era un milagro o qué era? Al rato, un chaval soltó: «Mira qué cielo, esta tarde es para los que no creían». Amanecimos en Londres y atardecimos en el Madrid de siempre. Y no importó que el primero de San Isidro se llamara Ventoso. «Qué buen toro», zanjó un veterano con prismáticos. Otro matizó: «No es muy malo». Siempre hay alguien dispuesto a matizar, a calmar la euforia, a tener razón. La previa fue un poco lo de siempre, la felicidad de las costumbres que sobreviven: terrazas llenas, Alcalá convertida en Gran Vía, bolsas térmicas para enfriar la cerveza o lo que surja, reencuentros, camisas abiertas, sonrisas, colas en los estancos, puros. La fiesta y el humo van juntos, y esto, en pirueta, tal vez nos lleve hasta las guerras más antiguas… «¿Has vuelto a fumar?», le preguntaba un señor a otro en la grada del tres, entre risas de complicidad y ya sabes que sí. Y sin esperar la respuesta: «¿Nada que decir de Morante?» . Pero el otro regateó: «Oye, que ha vuelto el virus, el hantavirus. Estamos ya casi con la mascarilla, eh». «Pues este es mi sitio, aquí me hice fuerte el año pasado y aquí estoy». Había un carpe diem ahí, como si la almohadilla acolchara este mundo, cada vez más incómodo. Si hay que esperar una pandemia, suponemos, mejor con sombra en Las Ventas y nalga sobre blando… La vida cañón.Hubo cariño en el primero y el último para Tristán Barroso, que confirmaba la alternativa. También consejos: «No te emborraches». O: «Por favor, mátalo bien». «Si lo tienes hecho ya…» No redondeó las faenas, pero el veredicto fue positivo: «Buena imagen». Noticia relacionada general No No Borja Jiménez: «Sé que voy a sufrir mucho con los seis toros de Madrid» Rosario PérezLa amabilidad se acabó con el segundo, Encendido, que no gustó nada. Un optimista depositó su esperanza en el tercero: «Ahora viene Juan Ortega, coño». Pero no duró esa luz, esa fe. «Qué toro, no tiene nah: ni casta ni fuerza ni nah», dijeron de Niñato. Un señor bostezó, otro respondió un mensaje de trabajo, quiero decir, de teletrabajo: ha llegado hasta aquí. Como no gustaban los toros, tocaba eso, la vida . «¿Ha venido tu primo?» «¿Y la novia?» «Yo creo que se va a arriesgar, que además el marido…». Había una novela empezando en ese momento, pero los pitos la espantaron. «Hoy no hay toros buenos, solo menos malos». Fue decir eso y el tercero se sentó. «Vamos a peor». «Despáchale ya». Pero no fue ya, y la impaciencia fue cabreo.En el burladero estaba Ortega Cano, que posó con su hedonismo de estar de vuelta de muchos sitios. A José María Garzón, el nuevo empresario de la Maestranza, lo felicitaban por la Feria de Abril. Fermín Bohórquez estaba en el callejón con Simón Casas…Talavante levantó a la plaza con el cuarto, Ganador, que iluminó la tarde y la vida de alguno: «Con qué fuerza ha salido el toro, parece una moto, madre mía». Un novato se quedó fuera, por ir al baño. «A ver si iba a ser tu amigo, que era el gafe, ahora viene lo bueno», soltó un señor, con esa voz de los que predicen los cambios de tiempo con los huesos.Había ganas de disfrutar, y se disfrutó, y como se disfrutó sonó un «¡Viva España!». « Talavante le está dando tiempo y reposo , que es lo que necesita el toro… Esto ya justifica la tarde», dijo un hombre, antes de que lo matara. «Talavante está como antes de retirarse». No dijo nada el indignado que en el segundo sentenció: «Parece un zoquete andando». Pues eso: vuelta al ruedo y Puerta Grande. En la grada del tres gustó el quinto, Encumbrado, y también Juan Ortega, aunque no había unanimidad. Cuando entró a matar alguien gritó: «¡Pedro Sánchez!» Y lo acallaron, espantando, tal vez, la actualidad, que no siempre es bienvenida. La tarde prometía lluvia, pero a las cinco de la tarde el cielo se abrió como un telón y ya todo era toros y sol: excusas para la alegría. «Se ha quedao buena tarde, como para que venga el Papa», dijo un hombre, que a esa hora vigilaba Las Ventas desde su gintonic. ¿El Papa a Madrid o a los toros? ¿Aquello era un milagro o qué era? Al rato, un chaval soltó: «Mira qué cielo, esta tarde es para los que no creían». Amanecimos en Londres y atardecimos en el Madrid de siempre. Y no importó que el primero de San Isidro se llamara Ventoso. «Qué buen toro», zanjó un veterano con prismáticos. Otro matizó: «No es muy malo». Siempre hay alguien dispuesto a matizar, a calmar la euforia, a tener razón. La previa fue un poco lo de siempre, la felicidad de las costumbres que sobreviven: terrazas llenas, Alcalá convertida en Gran Vía, bolsas térmicas para enfriar la cerveza o lo que surja, reencuentros, camisas abiertas, sonrisas, colas en los estancos, puros. La fiesta y el humo van juntos, y esto, en pirueta, tal vez nos lleve hasta las guerras más antiguas… «¿Has vuelto a fumar?», le preguntaba un señor a otro en la grada del tres, entre risas de complicidad y ya sabes que sí. Y sin esperar la respuesta: «¿Nada que decir de Morante?» . Pero el otro regateó: «Oye, que ha vuelto el virus, el hantavirus. Estamos ya casi con la mascarilla, eh». «Pues este es mi sitio, aquí me hice fuerte el año pasado y aquí estoy». Había un carpe diem ahí, como si la almohadilla acolchara este mundo, cada vez más incómodo. Si hay que esperar una pandemia, suponemos, mejor con sombra en Las Ventas y nalga sobre blando… La vida cañón.Hubo cariño en el primero y el último para Tristán Barroso, que confirmaba la alternativa. También consejos: «No te emborraches». O: «Por favor, mátalo bien». «Si lo tienes hecho ya…» No redondeó las faenas, pero el veredicto fue positivo: «Buena imagen». Noticia relacionada general No No Borja Jiménez: «Sé que voy a sufrir mucho con los seis toros de Madrid» Rosario PérezLa amabilidad se acabó con el segundo, Encendido, que no gustó nada. Un optimista depositó su esperanza en el tercero: «Ahora viene Juan Ortega, coño». Pero no duró esa luz, esa fe. «Qué toro, no tiene nah: ni casta ni fuerza ni nah», dijeron de Niñato. Un señor bostezó, otro respondió un mensaje de trabajo, quiero decir, de teletrabajo: ha llegado hasta aquí. Como no gustaban los toros, tocaba eso, la vida . «¿Ha venido tu primo?» «¿Y la novia?» «Yo creo que se va a arriesgar, que además el marido…». Había una novela empezando en ese momento, pero los pitos la espantaron. «Hoy no hay toros buenos, solo menos malos». Fue decir eso y el tercero se sentó. «Vamos a peor». «Despáchale ya». Pero no fue ya, y la impaciencia fue cabreo.En el burladero estaba Ortega Cano, que posó con su hedonismo de estar de vuelta de muchos sitios. A José María Garzón, el nuevo empresario de la Maestranza, lo felicitaban por la Feria de Abril. Fermín Bohórquez estaba en el callejón con Simón Casas…Talavante levantó a la plaza con el cuarto, Ganador, que iluminó la tarde y la vida de alguno: «Con qué fuerza ha salido el toro, parece una moto, madre mía». Un novato se quedó fuera, por ir al baño. «A ver si iba a ser tu amigo, que era el gafe, ahora viene lo bueno», soltó un señor, con esa voz de los que predicen los cambios de tiempo con los huesos.Había ganas de disfrutar, y se disfrutó, y como se disfrutó sonó un «¡Viva España!». « Talavante le está dando tiempo y reposo , que es lo que necesita el toro… Esto ya justifica la tarde», dijo un hombre, antes de que lo matara. «Talavante está como antes de retirarse». No dijo nada el indignado que en el segundo sentenció: «Parece un zoquete andando». Pues eso: vuelta al ruedo y Puerta Grande. En la grada del tres gustó el quinto, Encumbrado, y también Juan Ortega, aunque no había unanimidad. Cuando entró a matar alguien gritó: «¡Pedro Sánchez!» Y lo acallaron, espantando, tal vez, la actualidad, que no siempre es bienvenida.  

La tarde prometía lluvia, pero a las cinco de la tarde el cielo se abrió como un telón y ya todo era toros y sol: excusas para la alegría. «Se ha quedao buena tarde, como para que venga el Papa», dijo un hombre, que a … esa hora vigilaba Las Ventas desde su gintonic. ¿El Papa a Madrid o a los toros? ¿Aquello era un milagro o qué era? Al rato, un chaval soltó: «Mira qué cielo, esta tarde es para los que no creían». Amanecimos en Londres y atardecimos en el Madrid de siempre. Y no importó que el primero de San Isidro se llamara Ventoso. «Qué buen toro», zanjó un veterano con prismáticos. Otro matizó: «No es muy malo». Siempre hay alguien dispuesto a matizar, a calmar la euforia, a tener razón.

La previa fue un poco lo de siempre, la felicidad de las costumbres que sobreviven: terrazas llenas, Alcalá convertida en Gran Vía, bolsas térmicas para enfriar la cerveza o lo que surja, reencuentros, camisas abiertas, sonrisas, colas en los estancos, puros. La fiesta y el humo van juntos, y esto, en pirueta, tal vez nos lleve hasta las guerras más antiguas… «¿Has vuelto a fumar?», le preguntaba un señor a otro en la grada del tres, entre risas de complicidad y ya sabes que sí. Y sin esperar la respuesta: «¿Nada que decir de Morante?». Pero el otro regateó: «Oye, que ha vuelto el virus, el hantavirus. Estamos ya casi con la mascarilla, eh». «Pues este es mi sitio, aquí me hice fuerte el año pasado y aquí estoy». Había un carpe diem ahí, como si la almohadilla acolchara este mundo, cada vez más incómodo. Si hay que esperar una pandemia, suponemos, mejor con sombra en Las Ventas y nalga sobre blando… La vida cañón.

Hubo cariño en el primero y el último para Tristán Barroso, que confirmaba la alternativa. También consejos: «No te emborraches». O: «Por favor, mátalo bien». «Si lo tienes hecho ya…» No redondeó las faenas, pero el veredicto fue positivo: «Buena imagen».

Más noticias

Sombras tras el play

mayo 7, 2026

Arturo Pérez-Reverte: «La verdad ya no existe»

mayo 6, 2026

Engañadlos a todos, el Estado elegirá a los suyos

mayo 1, 2026

Werther: Anduaga pide paso

mayo 7, 2026

Noticia relacionada


  • Borja Jiménez: «Sé que voy a sufrir mucho con los seis toros de Madrid»


    • Borja Jiménez: «Sé que voy a sufrir mucho con los seis toros de Madrid»

    Rosario Pérez

La amabilidad se acabó con el segundo, Encendido, que no gustó nada. Un optimista depositó su esperanza en el tercero: «Ahora viene Juan Ortega, coño». Pero no duró esa luz, esa fe. «Qué toro, no tiene nah: ni casta ni fuerza ni nah», dijeron de Niñato. Un señor bostezó, otro respondió un mensaje de trabajo, quiero decir, de teletrabajo: ha llegado hasta aquí. Como no gustaban los toros, tocaba eso, la vida. «¿Ha venido tu primo?» «¿Y la novia?» «Yo creo que se va a arriesgar, que además el marido…». Había una novela empezando en ese momento, pero los pitos la espantaron. «Hoy no hay toros buenos, solo menos malos». Fue decir eso y el tercero se sentó. «Vamos a peor». «Despáchale ya». Pero no fue ya, y la impaciencia fue cabreo.

En el burladero estaba Ortega Cano, que posó con su hedonismo de estar de vuelta de muchos sitios. A José María Garzón, el nuevo empresario de la Maestranza, lo felicitaban por la Feria de Abril. Fermín Bohórquez estaba en el callejón con Simón Casas…

Talavante levantó a la plaza con el cuarto, Ganador, que iluminó la tarde y la vida de alguno: «Con qué fuerza ha salido el toro, parece una moto, madre mía». Un novato se quedó fuera, por ir al baño. «A ver si iba a ser tu amigo, que era el gafe, ahora viene lo bueno», soltó un señor, con esa voz de los que predicen los cambios de tiempo con los huesos.

Había ganas de disfrutar, y se disfrutó, y como se disfrutó sonó un «¡Viva España!». «Talavante le está dando tiempo y reposo, que es lo que necesita el toro… Esto ya justifica la tarde», dijo un hombre, antes de que lo matara. «Talavante está como antes de retirarse». No dijo nada el indignado que en el segundo sentenció: «Parece un zoquete andando». Pues eso: vuelta al ruedo y Puerta Grande.

En la grada del tres gustó el quinto, Encumbrado, y también Juan Ortega, aunque no había unanimidad. Cuando entró a matar alguien gritó: «¡Pedro Sánchez!» Y lo acallaron, espantando, tal vez, la actualidad, que no siempre es bienvenida.

 RSS de noticias de cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
Jose Ignacio García: “Adelante nació en Cádiz pero el 17 de mayo va a dar un golpe histórico en Andalucía”
El alto el fuego en el golfo Pérsico cumple un mes en su momento más frágil
Leer también
Destacados

María Fernanda González Rivas debuta en la literatura con una historia romántica cargada de emoción y autenticidad

mayo 15, 2026
Destacados

María Fernanda González Rivas debuta en la literatura con una historia romántica cargada de emoción y autenticidad

mayo 15, 2026
Uncategorized

Jenny Santana Mora y Katherin Santana Mora abordan el impacto de la crianza narcisista en “¡Auxilio! ¡Mi padre es narcisista!”

mayo 15, 2026
Destacados

Montserrat Soberbio Castelar reivindica el liderazgo humano en la educación con “Escuelas que laten”

mayo 15, 2026
Destacados

Kimberly Vaitiare Quiroz transforma el caos emocional en una obra honesta y profundamente humana

mayo 15, 2026
Destacados

Kimberly Vaitiare Quiroz transforma el caos emocional en una obra honesta y profundamente humana

mayo 15, 2026
Cargar más
Novedades

María Fernanda González Rivas debuta en la literatura con una historia romántica cargada de emoción y autenticidad

mayo 15, 2026

María Fernanda González Rivas debuta en la literatura con una historia romántica cargada de emoción y autenticidad

mayo 15, 2026

Jenny Santana Mora y Katherin Santana Mora abordan el impacto de la crianza narcisista en “¡Auxilio! ¡Mi padre es narcisista!”

mayo 15, 2026

Montserrat Soberbio Castelar reivindica el liderazgo humano en la educación con “Escuelas que laten”

mayo 15, 2026

Kimberly Vaitiare Quiroz transforma el caos emocional en una obra honesta y profundamente humana

mayo 15, 2026

Kimberly Vaitiare Quiroz transforma el caos emocional en una obra honesta y profundamente humana

mayo 15, 2026

Cuatro años de cárcel y 115.700 euros de indemnización por intentar matar a un peluquero en Benicarló con un cuchillo y un cúter

mayo 15, 2026

La doble muerte solitaria de la madre y la hija de Valladolid que solo se detectó por el mal olor en el rellano

mayo 15, 2026

Más allá de la niña afgana, 150 fotografías de Steve McCurry muestran un mundo convulso en Barcelona

mayo 15, 2026

Así es el espectacular piso donde Amaia Montero se refugia de las críticas: cinco habitaciones, 300 metros cuadrados y valorado en 3 millones de euros

mayo 15, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto