Antes de que comenzara el festejo, se guardó un minuto de silencio por las víctimas del terremoto de Venezuela y Víctor Barrio . Diez años se cumplen desde aquella aciaga tarde del añorado segoviano en Teruel . Para siempre ha quedado aquella frase que decía Víctor sobre enseñar la tauromaquia. No van a aprender mucho de la Fiesta los chavales y niños que había este jueves en Las Ventas , pero es cierto que la mejor defensa es ver a mil personas, muchísimos jóvenes, poblando los tendidos. Y muchos críos que jugaban a pegar capotazos, imitando a los que en el ruedo se jugaban la vida.La terna de la tercera nocturna se presentaba al completo. Sus nombres venían sonando en los corrillos, pero les faltaba placearse más antes de cumplir su compromiso en Madrid, como pasa tanto en los últimos tiempos. Comienza a ser un tópico, pero no por ello deja de ser cierto. También hay que remarcar que la novillada de Brazuelos fue lo más contrario posible a un encierro bravo, y así es complicado. Muy calurosa fue la noche que acabó con los chavales comentando la jugaba de Mbappé cuando marcaba el primer gol para Francia, redimiéndose tras haber fallado un penalti unos minutos antes.El que lo tuvo imposible fue Jorge Hurtado. Inédito quedó ante el segundo de la tarde, un novillo que ni quería ir ni podía. Flojo, sin humillar, agarrado al piso… deslucido a más no poder. No tenía nada el de Brazuelas, como entendió el extremeño que, con buen acierto, no se puso pesado. Inspirado no hizo honor a su nombre ni en la suerte suprema, donde se puso imposible, encampanado y mirando siempre al callejón. « Pégale un tiro », le recomendaron del 8, antes de dejar el chaval una puñalá. Pero el novillo dobló, Jorge esperaba que le cambiara la suerte en el quinto.Noticia relacionada general No No Las Ventas El Mene marca la diferencia Alicia P. VelardePero no fue así. Lo más destacado lo hizo José Germán con los palos, con un novillo ya parado y que esperaba. Hurtado brindó al subalterno, que además es su apoderado, y volvió a intentar sacar algo de aquello, pero es que Bandolero iba sin gracia, ni ganas de embestir ni ná . Como si estuviéramos volviendo una hora antes: complicadísimo se puso con la espada, y lo solventó como pudo el de Coria.Nacho Torrejón tuvo más suerte. Y no es que el cuarto fuera un dechado de virtudes, pero tenía movilidad e iba al engaño sin mayores complicaciones. No humillaba, y a veces pegaba un pequeño gañafón cuando se sentía incómodo con las distancias que le planteaba el madrileño, que terminó por manoletinas mostrando que voluntad no faltaba. Faltó entender un novillo que, con todos sus defectos, tenía faena. Eso sí, se mostró clásico y elegante, lo que ayudó a que, tras una gran estocada, cortara l a única oreja de la nocturna .Ya hubo petición en el abreplaza, en el que también volvió a sobresalir con la tizona. Palmerillo estaba más que justo de fuerzas, aunque mostró calidad desde que salió. Una lástima el nulo empuje, porque quería todo por abajo, con clase y recorrido. Nacho Torrejón mostró su buen concepto , aunque alargó excesivamente una labor a la que faltó reunión.Cénate Las Ventas Plaza de toros Monumental de Las Ventas. Jueves, 9 de julio de 2026. Entrada: 9.717 espectadores. Novillos de Brazuelas. Nacho Torrejón, de burdeos y oro. Estocada (saludos tras petición). Estocada contraria (oreja). Jorge Hurtado, de blanco y plata. Bajonazo (silencio). Cuatro pinchazos y descabello (silencio). Marco Polope, de grana y oro. Pinchazo y estocada contraria (silencio). Estocada corta (silencio).Queriendo todo por abajo salió el tercero, al que picó bien Antonio Muñoz. Ese espejismo de buen aire lo vio también Polope, que brindó a los presentes. Pero, como decíamos, era un espejismo solamente. Se vino abajo en la primera tanda y se quedó descompuesto. Lo que sí mantuvo fue la humillación, con cierta transmisión . El valenciano optó por torear de uno en uno, el novillo tardaba la vida en ir… y aquello acabó en nada. De caballo a caballo iba el sexto, que además hizo extraños en los capotes de Marco y César Fernández. Se le picó de aquella manera, al igual que se le clavaron las banderillas de otra… Tesonero estuvo Polope, pero, cuando el novillo corrió para chiqueros, el valenciano acertó en ir a buscar la espada , porque no tenía ningún futuro andar persiguiendo al manso, que además el defecto de arrollar lo mantuvo hasta el final. Dejó una buena estocada corta que se tragó y acabó entera. Antes de que comenzara el festejo, se guardó un minuto de silencio por las víctimas del terremoto de Venezuela y Víctor Barrio . Diez años se cumplen desde aquella aciaga tarde del añorado segoviano en Teruel . Para siempre ha quedado aquella frase que decía Víctor sobre enseñar la tauromaquia. No van a aprender mucho de la Fiesta los chavales y niños que había este jueves en Las Ventas , pero es cierto que la mejor defensa es ver a mil personas, muchísimos jóvenes, poblando los tendidos. Y muchos críos que jugaban a pegar capotazos, imitando a los que en el ruedo se jugaban la vida.La terna de la tercera nocturna se presentaba al completo. Sus nombres venían sonando en los corrillos, pero les faltaba placearse más antes de cumplir su compromiso en Madrid, como pasa tanto en los últimos tiempos. Comienza a ser un tópico, pero no por ello deja de ser cierto. También hay que remarcar que la novillada de Brazuelos fue lo más contrario posible a un encierro bravo, y así es complicado. Muy calurosa fue la noche que acabó con los chavales comentando la jugaba de Mbappé cuando marcaba el primer gol para Francia, redimiéndose tras haber fallado un penalti unos minutos antes.El que lo tuvo imposible fue Jorge Hurtado. Inédito quedó ante el segundo de la tarde, un novillo que ni quería ir ni podía. Flojo, sin humillar, agarrado al piso… deslucido a más no poder. No tenía nada el de Brazuelas, como entendió el extremeño que, con buen acierto, no se puso pesado. Inspirado no hizo honor a su nombre ni en la suerte suprema, donde se puso imposible, encampanado y mirando siempre al callejón. « Pégale un tiro », le recomendaron del 8, antes de dejar el chaval una puñalá. Pero el novillo dobló, Jorge esperaba que le cambiara la suerte en el quinto.Noticia relacionada general No No Las Ventas El Mene marca la diferencia Alicia P. VelardePero no fue así. Lo más destacado lo hizo José Germán con los palos, con un novillo ya parado y que esperaba. Hurtado brindó al subalterno, que además es su apoderado, y volvió a intentar sacar algo de aquello, pero es que Bandolero iba sin gracia, ni ganas de embestir ni ná . Como si estuviéramos volviendo una hora antes: complicadísimo se puso con la espada, y lo solventó como pudo el de Coria.Nacho Torrejón tuvo más suerte. Y no es que el cuarto fuera un dechado de virtudes, pero tenía movilidad e iba al engaño sin mayores complicaciones. No humillaba, y a veces pegaba un pequeño gañafón cuando se sentía incómodo con las distancias que le planteaba el madrileño, que terminó por manoletinas mostrando que voluntad no faltaba. Faltó entender un novillo que, con todos sus defectos, tenía faena. Eso sí, se mostró clásico y elegante, lo que ayudó a que, tras una gran estocada, cortara l a única oreja de la nocturna .Ya hubo petición en el abreplaza, en el que también volvió a sobresalir con la tizona. Palmerillo estaba más que justo de fuerzas, aunque mostró calidad desde que salió. Una lástima el nulo empuje, porque quería todo por abajo, con clase y recorrido. Nacho Torrejón mostró su buen concepto , aunque alargó excesivamente una labor a la que faltó reunión.Cénate Las Ventas Plaza de toros Monumental de Las Ventas. Jueves, 9 de julio de 2026. Entrada: 9.717 espectadores. Novillos de Brazuelas. Nacho Torrejón, de burdeos y oro. Estocada (saludos tras petición). Estocada contraria (oreja). Jorge Hurtado, de blanco y plata. Bajonazo (silencio). Cuatro pinchazos y descabello (silencio). Marco Polope, de grana y oro. Pinchazo y estocada contraria (silencio). Estocada corta (silencio).Queriendo todo por abajo salió el tercero, al que picó bien Antonio Muñoz. Ese espejismo de buen aire lo vio también Polope, que brindó a los presentes. Pero, como decíamos, era un espejismo solamente. Se vino abajo en la primera tanda y se quedó descompuesto. Lo que sí mantuvo fue la humillación, con cierta transmisión . El valenciano optó por torear de uno en uno, el novillo tardaba la vida en ir… y aquello acabó en nada. De caballo a caballo iba el sexto, que además hizo extraños en los capotes de Marco y César Fernández. Se le picó de aquella manera, al igual que se le clavaron las banderillas de otra… Tesonero estuvo Polope, pero, cuando el novillo corrió para chiqueros, el valenciano acertó en ir a buscar la espada , porque no tenía ningún futuro andar persiguiendo al manso, que además el defecto de arrollar lo mantuvo hasta el final. Dejó una buena estocada corta que se tragó y acabó entera.
Antes de que comenzara el festejo, se guardó un minuto de silencio por las víctimas del terremoto de Venezuela y Víctor Barrio. Diez años se cumplen desde aquella aciaga tarde del añorado segoviano en Teruel. Para siempre ha quedado aquella frase que decía … Víctor sobre enseñar la tauromaquia. No van a aprender mucho de la Fiesta los chavales y niños que había este jueves en Las Ventas, pero es cierto que la mejor defensa es ver a mil personas, muchísimos jóvenes, poblando los tendidos. Y muchos críos que jugaban a pegar capotazos, imitando a los que en el ruedo se jugaban la vida.
La terna de la tercera nocturna se presentaba al completo. Sus nombres venían sonando en los corrillos, pero les faltaba placearse más antes de cumplir su compromiso en Madrid, como pasa tanto en los últimos tiempos. Comienza a ser un tópico, pero no por ello deja de ser cierto. También hay que remarcar que la novillada de Brazuelos fue lo más contrario posible a un encierro bravo, y así es complicado. Muy calurosa fue la noche que acabó con los chavales comentando la jugaba de Mbappé cuando marcaba el primer gol para Francia, redimiéndose tras haber fallado un penalti unos minutos antes.
El que lo tuvo imposible fue Jorge Hurtado. Inédito quedó ante el segundo de la tarde, un novillo que ni quería ir ni podía. Flojo, sin humillar, agarrado al piso… deslucido a más no poder. No tenía nada el de Brazuelas, como entendió el extremeño que, con buen acierto, no se puso pesado. Inspirado no hizo honor a su nombre ni en la suerte suprema, donde se puso imposible, encampanado y mirando siempre al callejón. «Pégale un tiro», le recomendaron del 8, antes de dejar el chaval una puñalá. Pero el novillo dobló, Jorge esperaba que le cambiara la suerte en el quinto.
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Pero no fue así. Lo más destacado lo hizo José Germán con los palos, con un novillo ya parado y que esperaba. Hurtado brindó al subalterno, que además es su apoderado, y volvió a intentar sacar algo de aquello, pero es que Bandolero iba sin gracia, ni ganas de embestir ni ná. Como si estuviéramos volviendo una hora antes: complicadísimo se puso con la espada, y lo solventó como pudo el de Coria.
Nacho Torrejón tuvo más suerte. Y no es que el cuarto fuera un dechado de virtudes, pero tenía movilidad e iba al engaño sin mayores complicaciones. No humillaba, y a veces pegaba un pequeño gañafón cuando se sentía incómodo con las distancias que le planteaba el madrileño, que terminó por manoletinas mostrando que voluntad no faltaba. Faltó entender un novillo que, con todos sus defectos, tenía faena. Eso sí, se mostró clásico y elegante, lo que ayudó a que, tras una gran estocada, cortara la única oreja de la nocturna.
Ya hubo petición en el abreplaza, en el que también volvió a sobresalir con la tizona. Palmerillo estaba más que justo de fuerzas, aunque mostró calidad desde que salió. Una lástima el nulo empuje, porque quería todo por abajo, con clase y recorrido. Nacho Torrejón mostró su buen concepto, aunque alargó excesivamente una labor a la que faltó reunión.
Cénate Las Ventas
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Plaza de toros Monumental de Las Ventas.
Jueves, 9 de julio de 2026. Entrada: 9.717 espectadores. Novillos de Brazuelas.
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Nacho Torrejón,
de burdeos y oro. Estocada (saludos tras petición). Estocada contraria (oreja). -
Jorge Hurtado,
de blanco y plata. Bajonazo (silencio). Cuatro pinchazos y descabello (silencio). -
Marco Polope,
de grana y oro. Pinchazo y estocada contraria (silencio). Estocada corta (silencio).
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Queriendo todo por abajo salió el tercero, al que picó bien Antonio Muñoz. Ese espejismo de buen aire lo vio también Polope, que brindó a los presentes. Pero, como decíamos, era un espejismo solamente. Se vino abajo en la primera tanda y se quedó descompuesto. Lo que sí mantuvo fue la humillación, con cierta transmisión. El valenciano optó por torear de uno en uno, el novillo tardaba la vida en ir… y aquello acabó en nada.
De caballo a caballo iba el sexto, que además hizo extraños en los capotes de Marco y César Fernández. Se le picó de aquella manera, al igual que se le clavaron las banderillas de otra… Tesonero estuvo Polope, pero, cuando el novillo corrió para chiqueros, el valenciano acertó en ir a buscar la espada, porque no tenía ningún futuro andar persiguiendo al manso, que además el defecto de arrollar lo mantuvo hasta el final. Dejó una buena estocada corta que se tragó y acabó entera.
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