Hubo un tiempo, sobre todo en la temporada 2005-2006, en que se habló mucho de la imbatibilidad del Chelsea de José Mourinho en Stamford Bridge. También pasó a la historia el Manchester United de Alex Ferguson por sus registros en Old Trafford durante 2011. Y los aficionados españoles recuerdan muy bien la trayectoria de la Quinta del Buitre en el Bernabéu en 1986-1987. Ahora es el Barcelona de Hansi Flick el que ha hecho de la condición de local un factor decisivo para conquistar la Liga. El campeón ha ganado los 19 partidos disputados en su feudo, un hecho insólito en la historia del club azulgrana, que solamente se ha vencido durante la temporada 2025-2026 en la Liga de Campeones, abatido por el PSG en Montjuïc y el Atlético de Madrid en el Camp Nou.
Los azulgranas han ganado los 19 partidos disputados en casa en el campeonato liguero en tres estadios distintos: el Johan Cruyff, Montjuic y el Camp Nou
Hubo un tiempo, sobre todo en la temporada 2005-2006, en que se habló mucho de la imbatibilidad del Chelsea de José Mourinho en Stamford Bridge. También pasó a la historia el Manchester United de Alex Ferguson por sus registros en Old Trafford durante 2011. Y los aficionados españoles recuerdan muy bien la trayectoria de la Quinta del Buitre en el Bernabéu en 1986-1987. Ahora es el Barcelona de Hansi Flick el que ha hecho de la condición de local un factor decisivo para conquistar la Liga. El campeón ha ganado los 19 partidos disputados en su feudo, un hecho insólito en la historia del club azulgrana, que solamente se ha vencido durante la temporada 2025-2026 en la Liga de Campeones, abatido por el PSG en Montjuïc y el Atlético de Madrid en el Camp Nou.
El campo no ha sido siempre el mismo, sino que los barcelonistas han jugado los encuentros en tres escenarios distintos: Montjuïc (Real Sociedad, Girona y Elche), Johan Cruyff (Valencia y Getafe) y Spotify Camp Nou (Athletic, Alavés, Atlético, Osasuna, Oviedo, Mallorca, Levante, Villarreal, Sevilla, Rayo, Espanyol, Celta, Real Madrid y Betis). Han sido 14 partidos con 57 goles a favor y 10 en contra los celebrados en el nuevo Camp Nou estrenado el 22 de noviembre pasado con una victoria por 4-0 ante el Athletic. El 1-0 y, por tanto, el gol inaugural del estadio fue marcado curiosamente por Robert Lewandowski, que fue homenajeado el domingo pasado en la cita contra el Betis después de finalizar sus cuatro temporadas como jugador del Barça.
El Camp Nou todavía no está acabado y muy posiblemente el equipo tendrá que mudarse una vez más al estadio Olímpico Lluís Companys en 2027, cuando se acaben las obras de la tercera gradería y se tenga que colocar la cubierta, una logística que puede llevar varias jornadas y afectar a la temporada 2027-2028. El contrato firmado este lunes por Flick puede servir de indicativo si se tiene en cuenta que su duración es hasta 2028 con la opción de que se prorrogue hasta 2029. El técnico de 61 años aseguró que su reto antes de la jubilación es ganar la Champions y ver acabada la remodelación del Spotify Camp Nou. El regreso al estadio ha sido progresivo: de los 45.000 espectadores iniciales se ha pasado a los 62.000 actuales a la espera de que finalmente sean 105.000.
Los más de 80.000 abonos están momentáneamente congelados, después de la excedencia permitida durante unos dos años, y mientras tanto se activan pases de temporada, de manera que en las gradas del Camp Nou se mezclan muchos barcelonistas con miles de turistas, circunstancia que permite facturaciones récords como la del último clásico del pasado día 10: unos 16,2 millones de euros. Los jugadores y el entrenador han agradecido el calor que se ha generado en el estadio por la proximidad con los aficionados, aún cuando quedan por finalizar las obras de la tercera gradería y la grada de animación se estrenó a partir de marzo, en claro contraste con la frialdad vivida en Montjuïc, sede del equipo durante 909 días.
Así se constató contra el Madrid y en el adiós a Lewandowski, “el jugador que vino como una estrella y se marchó como una leyenda”, como afirmó el presidente Rafa Yuste. “El ambiente es fantástico”, argumentó Flick el mismo domingo después de que el Barça derrotara al Betis. “Las sensaciones aquí son increíbles, los seguidores empujan al equipo. La afición sabe cuando la necesitamos”, cerró el entrenador que cuenta 88 victorias, 18 derrotas y 10 empates en los 116 partidos disputados con el Barcelona.
“Este club me ha cambiado”, reiteró Flick, quien este lunes, una vez rubricado su contrato, insistió en declaraciones a los medios del club: “El objetivo es ganar más títulos, quizás también la Champions. Trabajaremos para eso, para que el sueño se cumpla. Tengo más hambre”. “El Barça es más que un club y para mi es un placer continuar este viaje”, prosiguió el técnico. “Puedo sentir cada día la pasión que siente por el club los fans, los jugadores, los miembros del cuerpo técnico. Últimamente estamos siendo estables como equipo, pero hay que cambiar algunas cosas. Ya estamos trabajando con Deco —el director deportivo—. Hay que aprender y mejorar. Todos deben estar incluidos en el trabajo, unidos”, insistió el entrenador de Barça.
Flick intenta que no haya fugas de información y aspira a un control máximo del vestuario una vez que ha sido reconocido como el principal artífice del éxito del Barça. Tener al factor campo a favor del equipo después de una etapa de desmovilización social puede ser crucial para el salto de calidad que se propone el Barça. Ha cambido de momento la mentalidad de la plantilla y se aspira también a que la carga ambiental supere a la expectación con el paso del viejo al nuevo Camp Nou. La vuelta, de momento, ha sido pletórica en cuanto a resultados: el Barça de Flick evoca a los equipos más míticos en cuanto a la importancia del factor campo: 19 victorias en 19 partidos de Liga.
Feed MRSS-S Noticias
