Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Economía  La computación cuántica ensaya su desembarco en la realidad industrial
Economía

La computación cuántica ensaya su desembarco en la realidad industrial

mayo 4, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Durante años, la computación cuántica ha estado asociada a un horizonte lejano, más vinculado a la investigación que a la actividad empresarial. Sin embargo, el escenario empieza a cambiar. Sin alcanzar aún un grado de madurez suficiente para su despliegue masivo, la tecnología comienza a despertar interés en la industria, no tanto por lo que es hoy, sino por lo que puede llegar a ser.El cambio de enfoque es claro. Las conversaciones ya no giran solo sobre capacidades teóricas, sino sobre problemas concretos. En sectores como energía, logística o telecomunicaciones, las empresas empieza a preguntarse si la computación cuántica puede ayudarles a resolver retos que la informática clásica aborda con dificultad. «Estamos en un estadio ligeramente más maduro», explica Irene López de Vallejo, responsable de tecnologías cuánticas en Tecnalia, centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico. El avance se apoya en la mejora del hardware, un horizonte temporal más definido y mayor pragmatismo desde la industria.El interés se concentra en un tipo concreto de reto; los problemas de optimización compleja. Son situaciones en las que intervienen múltiples variables y donde el número de combinaciones crece de forma exponencial. Planificar rutas logísticas, asignar recursos en una planta industrial o gestionar redes energéticas son algunos ejemplos. En estos casos, los sistemas clásicos ofrecen soluciones válidas, pero no siempre óptimas, y a menudo requieren tiempos de cálculo elevados. La computación cuántica plantea una aproximación distinta. Al trabajar con qubits, capaces de representar múltiples estados simultáneamente, permite explorar más soluciones en paralelo. «Un ejemplo claro es la optimización del empaquetado de productos. En proyectos desarrollados con empresas, se ha logrado mejorar la distribución de paquetes dentro de cajas, obteniendo resultados prometedores. Estos avances permiten entender mejor el potencial de la tecnología, aunque aún conviven con limitaciones frente a los métodos clásicos», explica Eneko Osaba, investigador principal en el área de computación cuántica de Tecnalia. Osaba afirma que no se trata de sustituir la computación tradicional, sino de complementarla. Uno de los enfoques más prometedores es el modelo híbrido, en el que sistemas clásicos, inteligencia artificial y algoritmos cuánticos trabajan conjuntamente.Noticia relacionada No No Europa esprinta para no ser un mero espectador en la revolución cuántica Laura Montero CarreteroDespliegue limitadoPese al interés creciente, el despliegue industrial sigue siendo limitado. La mayoría de las iniciativas están en fase de prueba de concepto, con el objetivo de evaluar si existe una ventaja real frente a los métodos tradicionales. «En algunos casos se han logrado mejoras en la calidad de las soluciones, aunque no siempre en los tiempos de cálculo», señala Osaba, quien reconoce que la cuántica aún no compite en igualdad de condiciones con la informática clásica. Esto no impide que grandes empresas estén dando pasos. Compañías de distintos sectores colaboran con centros tecnológicos para explorar aplicaciones en logística, planificación industrial o análisis de datos complejos. El objetivo no es obtener resultados inmediatos, sino adquirir conocimiento y posicionarse. Este interés quedó reflejado en el Industrial Acceleration Summit, celebrado el 28 de abril, organizado por Tecnalia junto a la firma canadiense D-Wave, especializada en tecnologías orientadas a resolver problemas de optimización. Empieza a haber recorrido en casos en logística, empaquetado industrial o detección de fraude.Más allá de estos avances, la industria también observa potencial en ámbitos como la simulación molecular, el diseño de materiales o la optimización de procesos complejos. Y es que la tecnología cuántica permitirá abordar problemas imposibles para la informática clásica y acelerar desarrollos en sectores como el farmacéutico, la energía o la ingeniería de materiales.Para las empresas, el desafío no es solo tecnológico, sino estratégico. ¿Cuándo empezar? ¿Cuánto invertir? ¿En qué casos tiene sentido explorar? «No podemos hablar todavía de un retorno de inversión inmediato, pero sí de un retorno estratégico», apunta López de Vallejo. El valor actual no reside tanto en resultados directos como en la capacidad de aprendizaje.El cuello de botella de la escasez de talento La falta de profesionales especializados es uno de los principales desafíos para el desarrollo de la computación cuántica en la industria. Desde QURECA, firma centrada en formación y consultoría en este ámbito, se advierte de que las empresas apenas cuentan hoy con equipos preparados y que, incluso en grandes corporaciones, el seguimiento de estas tecnologías recae en perfiles muy limitados. El problema no es solo de cantidad, sino de enfoque. La formación sigue orientada a perfiles académicos altamente especializados, mientras que la industria necesita perfiles más aplicados y cercanos al negocio. A medida que crezca la demanda, esta brecha puede ampliarse si no se refuerzan los programas formativos y la colaboración entre empresas, universidades y centros tecnológicos.La recomendación es comenzar por el problema, no por la tecnología. Identificar un reto concreto, analizar su complejidad y evaluar si puede beneficiarse de un enfoque cuántico. El riesgo, coinciden los expertos, no es invertir demasiado pronto, sino quedarse al margen. Esto no va de comprar tecnología, sino de experimentar. Aunque la computación cuántica acapara la atención, no es la única vía de aplicación industrial. La sensórica cuántica se perfila como una de las áreas con mayor impacto a corto plazo. Este tipo de tecnologías permite medir parámetros físicos con una precisión superior, lo que abre nuevas posibilidades en control de calidad, materiales o procesos industriales.Perder el miedoAdemás de técnico, el reto es cultural. «La gente debería perderle el miedo», señala Eneko. Este campo no está limitado a físicos, también requiere perfiles multidisciplinares, desde ingenieros a expertos en IA. «No existen grados universitarios orientados a la computación cuántica, lo que origina un déficit de profesionales –explica Rodrigo Gil-Merino y Rubio, director del Máster Universitario en Computación Cuántica de UNIR–. La única formación universitaria que existe son los másteres, con la dificultad que implica equilibrar los currículos académicos de los aspirantes para garantizar que todos realizan estos estudios de posgrado con los mismos conocimientos iniciales».Osaba subraya la importancia del ecosistema que se está construyendo en España, con inversión, formación y colaboración entre empresas, universidades y centros tecnológicos. Este entorno, aún en desarrollo, será clave para trasladar la computación cuántica del laboratorio a la industria y de hecho las primeras aplicaciones en producción podrían llegar en los próximos años, en función del avance del hardware. Durante años, la computación cuántica ha estado asociada a un horizonte lejano, más vinculado a la investigación que a la actividad empresarial. Sin embargo, el escenario empieza a cambiar. Sin alcanzar aún un grado de madurez suficiente para su despliegue masivo, la tecnología comienza a despertar interés en la industria, no tanto por lo que es hoy, sino por lo que puede llegar a ser.El cambio de enfoque es claro. Las conversaciones ya no giran solo sobre capacidades teóricas, sino sobre problemas concretos. En sectores como energía, logística o telecomunicaciones, las empresas empieza a preguntarse si la computación cuántica puede ayudarles a resolver retos que la informática clásica aborda con dificultad. «Estamos en un estadio ligeramente más maduro», explica Irene López de Vallejo, responsable de tecnologías cuánticas en Tecnalia, centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico. El avance se apoya en la mejora del hardware, un horizonte temporal más definido y mayor pragmatismo desde la industria.El interés se concentra en un tipo concreto de reto; los problemas de optimización compleja. Son situaciones en las que intervienen múltiples variables y donde el número de combinaciones crece de forma exponencial. Planificar rutas logísticas, asignar recursos en una planta industrial o gestionar redes energéticas son algunos ejemplos. En estos casos, los sistemas clásicos ofrecen soluciones válidas, pero no siempre óptimas, y a menudo requieren tiempos de cálculo elevados. La computación cuántica plantea una aproximación distinta. Al trabajar con qubits, capaces de representar múltiples estados simultáneamente, permite explorar más soluciones en paralelo. «Un ejemplo claro es la optimización del empaquetado de productos. En proyectos desarrollados con empresas, se ha logrado mejorar la distribución de paquetes dentro de cajas, obteniendo resultados prometedores. Estos avances permiten entender mejor el potencial de la tecnología, aunque aún conviven con limitaciones frente a los métodos clásicos», explica Eneko Osaba, investigador principal en el área de computación cuántica de Tecnalia. Osaba afirma que no se trata de sustituir la computación tradicional, sino de complementarla. Uno de los enfoques más prometedores es el modelo híbrido, en el que sistemas clásicos, inteligencia artificial y algoritmos cuánticos trabajan conjuntamente.Noticia relacionada No No Europa esprinta para no ser un mero espectador en la revolución cuántica Laura Montero CarreteroDespliegue limitadoPese al interés creciente, el despliegue industrial sigue siendo limitado. La mayoría de las iniciativas están en fase de prueba de concepto, con el objetivo de evaluar si existe una ventaja real frente a los métodos tradicionales. «En algunos casos se han logrado mejoras en la calidad de las soluciones, aunque no siempre en los tiempos de cálculo», señala Osaba, quien reconoce que la cuántica aún no compite en igualdad de condiciones con la informática clásica. Esto no impide que grandes empresas estén dando pasos. Compañías de distintos sectores colaboran con centros tecnológicos para explorar aplicaciones en logística, planificación industrial o análisis de datos complejos. El objetivo no es obtener resultados inmediatos, sino adquirir conocimiento y posicionarse. Este interés quedó reflejado en el Industrial Acceleration Summit, celebrado el 28 de abril, organizado por Tecnalia junto a la firma canadiense D-Wave, especializada en tecnologías orientadas a resolver problemas de optimización. Empieza a haber recorrido en casos en logística, empaquetado industrial o detección de fraude.Más allá de estos avances, la industria también observa potencial en ámbitos como la simulación molecular, el diseño de materiales o la optimización de procesos complejos. Y es que la tecnología cuántica permitirá abordar problemas imposibles para la informática clásica y acelerar desarrollos en sectores como el farmacéutico, la energía o la ingeniería de materiales.Para las empresas, el desafío no es solo tecnológico, sino estratégico. ¿Cuándo empezar? ¿Cuánto invertir? ¿En qué casos tiene sentido explorar? «No podemos hablar todavía de un retorno de inversión inmediato, pero sí de un retorno estratégico», apunta López de Vallejo. El valor actual no reside tanto en resultados directos como en la capacidad de aprendizaje.El cuello de botella de la escasez de talento La falta de profesionales especializados es uno de los principales desafíos para el desarrollo de la computación cuántica en la industria. Desde QURECA, firma centrada en formación y consultoría en este ámbito, se advierte de que las empresas apenas cuentan hoy con equipos preparados y que, incluso en grandes corporaciones, el seguimiento de estas tecnologías recae en perfiles muy limitados. El problema no es solo de cantidad, sino de enfoque. La formación sigue orientada a perfiles académicos altamente especializados, mientras que la industria necesita perfiles más aplicados y cercanos al negocio. A medida que crezca la demanda, esta brecha puede ampliarse si no se refuerzan los programas formativos y la colaboración entre empresas, universidades y centros tecnológicos.La recomendación es comenzar por el problema, no por la tecnología. Identificar un reto concreto, analizar su complejidad y evaluar si puede beneficiarse de un enfoque cuántico. El riesgo, coinciden los expertos, no es invertir demasiado pronto, sino quedarse al margen. Esto no va de comprar tecnología, sino de experimentar. Aunque la computación cuántica acapara la atención, no es la única vía de aplicación industrial. La sensórica cuántica se perfila como una de las áreas con mayor impacto a corto plazo. Este tipo de tecnologías permite medir parámetros físicos con una precisión superior, lo que abre nuevas posibilidades en control de calidad, materiales o procesos industriales.Perder el miedoAdemás de técnico, el reto es cultural. «La gente debería perderle el miedo», señala Eneko. Este campo no está limitado a físicos, también requiere perfiles multidisciplinares, desde ingenieros a expertos en IA. «No existen grados universitarios orientados a la computación cuántica, lo que origina un déficit de profesionales –explica Rodrigo Gil-Merino y Rubio, director del Máster Universitario en Computación Cuántica de UNIR–. La única formación universitaria que existe son los másteres, con la dificultad que implica equilibrar los currículos académicos de los aspirantes para garantizar que todos realizan estos estudios de posgrado con los mismos conocimientos iniciales».Osaba subraya la importancia del ecosistema que se está construyendo en España, con inversión, formación y colaboración entre empresas, universidades y centros tecnológicos. Este entorno, aún en desarrollo, será clave para trasladar la computación cuántica del laboratorio a la industria y de hecho las primeras aplicaciones en producción podrían llegar en los próximos años, en función del avance del hardware.  

Durante años, la computación cuántica ha estado asociada a un horizonte lejano, más vinculado a la investigación que a la actividad empresarial. Sin embargo, el escenario empieza a cambiar. Sin alcanzar aún un grado de madurez suficiente para su despliegue masivo, la tecnología comienza … a despertar interés en la industria, no tanto por lo que es hoy, sino por lo que puede llegar a ser.

El cambio de enfoque es claro. Las conversaciones ya no giran solo sobre capacidades teóricas, sino sobre problemas concretos. En sectores como energía, logística o telecomunicaciones, las empresas empieza a preguntarse si la computación cuántica puede ayudarles a resolver retos que la informática clásica aborda con dificultad. «Estamos en un estadio ligeramente más maduro», explica Irene López de Vallejo, responsable de tecnologías cuánticas en Tecnalia, centro de investigación aplicada y desarrollo tecnológico. El avance se apoya en la mejora del hardware, un horizonte temporal más definido y mayor pragmatismo desde la industria.

El interés se concentra en un tipo concreto de reto; los problemas de optimización compleja. Son situaciones en las que intervienen múltiples variables y donde el número de combinaciones crece de forma exponencial. Planificar rutas logísticas, asignar recursos en una planta industrial o gestionar redes energéticas son algunos ejemplos. En estos casos, los sistemas clásicos ofrecen soluciones válidas, pero no siempre óptimas, y a menudo requieren tiempos de cálculo elevados. La computación cuántica plantea una aproximación distinta. Al trabajar con qubits, capaces de representar múltiples estados simultáneamente, permite explorar más soluciones en paralelo. «Un ejemplo claro es la optimización del empaquetado de productos. En proyectos desarrollados con empresas, se ha logrado mejorar la distribución de paquetes dentro de cajas, obteniendo resultados prometedores. Estos avances permiten entender mejor el potencial de la tecnología, aunque aún conviven con limitaciones frente a los métodos clásicos», explica Eneko Osaba, investigador principal en el área de computación cuántica de Tecnalia. Osaba afirma que no se trata de sustituir la computación tradicional, sino de complementarla. Uno de los enfoques más prometedores es el modelo híbrido, en el que sistemas clásicos, inteligencia artificial y algoritmos cuánticos trabajan conjuntamente.

Noticia relacionada


  • Europa esprinta para no ser un mero espectador en la revolución cuántica

    Más noticias

    La crisis del vino pone contra las cuerdas a las bodegas españolas

    mayo 3, 2026

    Los Escribano salen de Indra en una operación relámpago y Moncloa trata de recomponer el accionariado

    mayo 5, 2026

    La aerolínea sin vuelos que da nombre al estadio del Atlético de Madrid elige Barajas en su mapa inicial de destinos

    abril 27, 2026

    Qué es la OPEP, quiénes la integran y el día en que ‘el Chacal’ secuestró a parte de sus miembros

    abril 28, 2026

    Laura Montero Carretero

Despliegue limitado

Pese al interés creciente, el despliegue industrial sigue siendo limitado. La mayoría de las iniciativas están en fase de prueba de concepto, con el objetivo de evaluar si existe una ventaja real frente a los métodos tradicionales. «En algunos casos se han logrado mejoras en la calidad de las soluciones, aunque no siempre en los tiempos de cálculo», señala Osaba, quien reconoce que la cuántica aún no compite en igualdad de condiciones con la informática clásica. Esto no impide que grandes empresas estén dando pasos. Compañías de distintos sectores colaboran con centros tecnológicos para explorar aplicaciones en logística, planificación industrial o análisis de datos complejos. El objetivo no es obtener resultados inmediatos, sino adquirir conocimiento y posicionarse. Este interés quedó reflejado en el Industrial Acceleration Summit, celebrado el 28 de abril, organizado por Tecnalia junto a la firma canadiense D-Wave, especializada en tecnologías orientadas a resolver problemas de optimización. Empieza a haber recorrido en casos en logística, empaquetado industrial o detección de fraude.

Más allá de estos avances, la industria también observa potencial en ámbitos como la simulación molecular, el diseño de materiales o la optimización de procesos complejos. Y es que la tecnología cuántica permitirá abordar problemas imposibles para la informática clásica y acelerar desarrollos en sectores como el farmacéutico, la energía o la ingeniería de materiales.

Para las empresas, el desafío no es solo tecnológico, sino estratégico. ¿Cuándo empezar? ¿Cuánto invertir? ¿En qué casos tiene sentido explorar? «No podemos hablar todavía de un retorno de inversión inmediato, pero sí de un retorno estratégico», apunta López de Vallejo. El valor actual no reside tanto en resultados directos como en la capacidad de aprendizaje.

El cuello de botella de la escasez de talento

La falta de profesionales especializados es uno de los principales desafíos para el desarrollo de la computación cuántica en la industria. Desde QURECA, firma centrada en formación y consultoría en este ámbito, se advierte de que las empresas apenas cuentan hoy con equipos preparados y que, incluso en grandes corporaciones, el seguimiento de estas tecnologías recae en perfiles muy limitados.

El problema no es solo de cantidad, sino de enfoque. La formación sigue orientada a perfiles académicos altamente especializados, mientras que la industria necesita perfiles más aplicados y cercanos al negocio. A medida que crezca la demanda, esta brecha puede ampliarse si no se refuerzan los programas formativos y la colaboración entre empresas, universidades y centros tecnológicos.

La recomendación es comenzar por el problema, no por la tecnología. Identificar un reto concreto, analizar su complejidad y evaluar si puede beneficiarse de un enfoque cuántico. El riesgo, coinciden los expertos, no es invertir demasiado pronto, sino quedarse al margen. Esto no va de comprar tecnología, sino de experimentar. Aunque la computación cuántica acapara la atención, no es la única vía de aplicación industrial. La sensórica cuántica se perfila como una de las áreas con mayor impacto a corto plazo. Este tipo de tecnologías permite medir parámetros físicos con una precisión superior, lo que abre nuevas posibilidades en control de calidad, materiales o procesos industriales.

Perder el miedo

Además de técnico, el reto es cultural. «La gente debería perderle el miedo», señala Eneko. Este campo no está limitado a físicos, también requiere perfiles multidisciplinares, desde ingenieros a expertos en IA. «No existen grados universitarios orientados a la computación cuántica, lo que origina un déficit de profesionales –explica Rodrigo Gil-Merino y Rubio, director del Máster Universitario en Computación Cuántica de UNIR–. La única formación universitaria que existe son los másteres, con la dificultad que implica equilibrar los currículos académicos de los aspirantes para garantizar que todos realizan estos estudios de posgrado con los mismos conocimientos iniciales».

Osaba subraya la importancia del ecosistema que se está construyendo en España, con inversión, formación y colaboración entre empresas, universidades y centros tecnológicos. Este entorno, aún en desarrollo, será clave para trasladar la computación cuántica del laboratorio a la industria y de hecho las primeras aplicaciones en producción podrían llegar en los próximos años, en función del avance del hardware.

 RSS de noticias de economia

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
El subdirector de Emergencias en la dana asegura que la exconsejera Pradas le pidió modificar la alerta a móviles
Las semillas de la electrificación de la España vaciada no encuentran el abono adecuado
Leer también
Cultura

Madrid no deja de hablar de toros ni los lunes de descanso

mayo 11, 2026
Economía

La Agencia Internacional de la Energía advierte de que no se recuperará la confianza en el estrecho de Ormuz

mayo 11, 2026
Cultura

Valeria Luiselli, hacia el origen de la trama

mayo 11, 2026
Nacional

El expresidente del ICS Josep Prat asume tres delitos por el ‘caso Innova’ de Reus

mayo 11, 2026
Cultura

El vitalismo de Santiago Castelo

mayo 11, 2026
Cultura

Al estilo Thomas Pynchon

mayo 11, 2026
Cargar más
Novedades

Madrid no deja de hablar de toros ni los lunes de descanso

mayo 11, 2026

La Agencia Internacional de la Energía advierte de que no se recuperará la confianza en el estrecho de Ormuz

mayo 11, 2026

Valeria Luiselli, hacia el origen de la trama

mayo 11, 2026

El expresidente del ICS Josep Prat asume tres delitos por el ‘caso Innova’ de Reus

mayo 11, 2026

El vitalismo de Santiago Castelo

mayo 11, 2026

Al estilo Thomas Pynchon

mayo 11, 2026

La vida personal de Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona: su mujer e hijos y la reciente muerte de su padre

mayo 11, 2026

Simón se rodea de gente de su confianza en Indra con el nombramiento de Ciril Rozman

mayo 11, 2026

Grecia investiga el hallazgo de un dron marítimo cargado de explosivos en su costa

mayo 11, 2026

La CNMV multa a Gerard Piqué y José Elías por pasarse información privilegiada antes de una compra en Bolsa

mayo 11, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto