Una operación militar conjunta llevada a cabo este fin de semana por los ejércitos de Estados Unidos y Nigeria en el noreste de este país africano ha provocado la muerte de “múltiples líderes del Estado Islámico (ISIS)” en África occidental, entre ellos Abu-Bilal al-Minuki, quien en los últimos meses estaba considerado como el número dos de esta organización terrorista global. El presidente estadounidense Donald Trump destacó a través de la red social Truth que se trataba del “terrorista más activo del mundo sobre el terreno”.
Trump asegura haber asesinado al número dos de Estado Islámico, al que califica como “el terrorista más activo del mundo sobre el terreno”
Trump asegura haber asesinado al número dos de Estado Islámico, al que califica como “el terrorista más activo del mundo sobre el terreno”


Una operación militar conjunta llevada a cabo este fin de semana por los ejércitos de Estados Unidos y Nigeria en el noreste de este país africano ha provocado la muerte de “múltiples líderes del Estado Islámico (ISIS)” en África occidental, entre ellos Abu-Bilal al-Minuki, quien en los últimos meses estaba considerado como el número dos de esta organización terrorista global. El presidente estadounidense Donald Trump destacó a través de la red social Truth que se trataba del “terrorista más activo del mundo sobre el terreno”.
Los bombardeos, que comenzaron el viernes y se prolongaron hasta el domingo, se concentraron sobre la zona de Metele. Dicha localidad se encuentra en el estado nigeriano de Borno, muy próxima al lago Chad, considerado un santuario del grupo terrorista Provincia de Estado Islámico de África Occidental (Iswap, por sus siglas en inglés). “Esta noche, bajo mi dirección, las valientes fuerzas estadounidenses y las Fuerzas Armadas de Nigeria ejecutaron sin problemas una misión meticulosamente planificada y muy compleja”, escribió el pasado viernes Trump, quien añadio que Al-Minuki “ya no aterrorizará a la gente de África, ni ayudará a planificar operaciones para atacar a los estadounidenses”.
Por su parte, el general Dagvin Anderson, comandante en jefe del Comando de EE UU para África (Africom), destacó en un comunicado que “esta operación subraya el valor excepcional de la asociación entre EE UU y Nigeria”. “Fue posible gracias a la cooperación y coordinación de nuestras fuerzas en los últimos meses”, añadió. El presidente nigeriano, Bola Tinubu, la calificó de “ejemplo significativo de colaboración efectiva en la lucha contra el terrorismo” en una declaración oficial realizada el sábado.
Al-Minuki, nacido en Borno en 1982 y también conocido como Abu Mainok, fue un destacado miembro del grupo yihadista Boko Haram bajo el mando de Abubakar Shekau hasta que divisiones internas provocaron que se uniera a Iswap, declarando su lealtad a ISIS. Según las autoridades nigerianas, estuvo implicado en 2018 en el secuestro de 110 alumnas de un instituto de secundaria en Dapchi y en los últimos años ha coordinado las principales operaciones de Iswap tanto en Níger como en Nigeria. En 2023, el Departamento de Estado estadounidense lo incluyó en su lista de terroristas globales.
El general Samaila Uba, portavoz del Ejército nigeriano, aseguró este fin de semana que más de 20 combatientes de Iswap murieron durante este ataque, cuyo objetivo inicial era la captura de Al-Minuki. “Esta operación forma parte de los esfuerzos sostenidos para desarticular las redes terroristas, eliminarlas del campo de batalla y negar a los terroristas cualquier refugio dentro de Nigeria”.
Es la segunda vez en menos de cinco meses que Estados Unidos bombardea posiciones terroristas en Nigeria. El pasado 25 de diciembre, misiles norteamericanos lanzados desde un buque de la Armada situado en el Golfo de Guinea impactaron contra bases del grupo yihadista Lakurawa en el estado nigeriano de Sokoto, en una operación coordinada entre ambos países. Aunque no se conoce oficialmente el número de muertos, el Instituto de Estudios de Seguridad (ISS) asegura que al menos 136 combatientes fueron asesinados. Lakurawa nació como un grupo de autodefensa comunitaria frente a la actividad de delincuentes en el noroeste nigeriano y posteriormente se radicalizó bajo la influencia de grupos yihadistas de los países vecinos, sobre todo la Provincia del Estado Islámico del Sahel.
El presidente estadounidense ya aseguró entonces que estos ataques tienen como fin último proteger tanto a la población estadounidense como a los cristianos del mundo. Durante 2025, Trump acusó al Gobierno de Nigeria de inacción ante los asesinatos de población de esta religión en su país a manos de grupos terroristas, en lo que denominó “genocidio cristiano”. El presidente Tinubu respondió que las víctimas del yihadismo en Nigeria pertenecen a diferentes credos religiosos, no solo cristianas, al tiempo que mostró su disposición a seguir colaborando con las autoridades norteamericanas a la hora de combatir el terrorismo.
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
