Dos mensajes está lanzando a un año de las elecciones el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni: el “derecho a quedarse en la ciudad” y que la ciudad “será la tumba electoral de la extrema derecha” por su defensa de los derechos y servicios públicos. Este viernes, el alcalde celebró que la Generalitat tenga acuerdo de presupuestos que revertirán en la ciudad con 606 millones para la rehabilitación del Besòs, la unión del tranvía por la Diagonal o la construcción de ambulatorios, escuelas y residencias. “Combatimos con hechos el entorno que aprovecha la ultraderecha para impugnar a la totalidad las instituciones democráticas”, defendió. En el último año busca “culminar proyectos iniciados, consolidar resultados y dejar asentadas las bases para la Barcelona de la próxima década”, según fuentes municipales. Llegar a tiempo en obras relevantes, que se note su plan estrella, el Pla Endreça de orden, limpieza y mantenimiento del espacio público, y los eventos internacionales que aguarda la ciudad hasta verano o resolver las huelgas de los servicios de atención social y a la ciudadanía son retos concretos hasta el 23 de mayo de 2027.
A un año de las elecciones municipales el gobierno municipal de la capital catalana se afana por acabar y poder lucir obras y mejoras en el espacio público
Dos mensajes está lanzando a un año de las elecciones el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni: el “derecho a quedarse en la ciudad” y que la ciudad “será la tumba electoral de la extrema derecha” por su defensa de los derechos y servicios públicos. Este viernes, el alcalde celebró que la Generalitat tenga acuerdo de presupuestos que revertirán en la ciudad con 606 millones para la rehabilitación del Besòs, la unión del tranvía por la Diagonal o la construcción de ambulatorios, escuelas y residencias. “Combatimos con hechos el entorno que aprovecha la ultraderecha para impugnar a la totalidad las instituciones democráticas”, defendió. En el último año busca “culminar proyectos iniciados, consolidar resultados y dejar asentadas las bases para la Barcelona de la próxima década”, según fuentes municipales. Llegar a tiempo en obras relevantes, que se note su plan estrella, el Pla Endreça de orden, limpieza y mantenimiento del espacio público, y los eventos internacionales que aguarda la ciudad hasta verano o resolver las huelgas de los servicios de atención social y a la ciudadanía son retos concretos hasta el 23 de mayo de 2027.
