Victor Wembanyama destaca en un sinfín de facetas, pero anoche sorprendió a propios y extraños cuando decidió saltarse la atención a los medios de comunicación, que le esperaban sobre la medianoche en Oklahoma City para departir sobre su peor partido en toda la eliminatoria. Los Thunder silenciaron al gran fenómeno de la NBA para retomar las riendas de la final del Oeste con un triunfo por 127-114 ante su público en el quinto encuentro de la serie. Tirando una vez más de profundidad y banquillo, los locales dejaron a los inexpertos San Antonio Spurs contra las cuerdas y se colocan a una victoria de repetir viaje a las Finales de la NBA, donde ya esperan los New York Knicks.
La profundidad de Oklahoma City apabulla una vez más a San Antonio, que echa de menos a su estrella en la derrota a domicilio (3-2)
Victor Wembanyama destaca en un sinfín de facetas, pero anoche sorprendió a propios y extraños cuando decidió saltarse la atención a los medios de comunicación, que le esperaban sobre la medianoche en Oklahoma City para departir sobre su peor partido en toda la eliminatoria. Los Thunder silenciaron al gran fenómeno de la NBA para retomar las riendas de la final del Oeste con un triunfo por 127-114 ante su público en el quinto encuentro de la serie. Tirando una vez más de profundidad y banquillo, los locales dejaron a los inexpertos San Antonio Spurs contra las cuerdas y se colocan a una victoria de repetir viaje a las Finales de la NBA, donde ya esperan los New York Knicks.
Shai Gilgeous-Alexander, MVP de la competición, volvió a comandar las operaciones de los vigentes campeones con 32 puntos y nueve asistencias, pero el mérito fue eminentemente coral anoche con cinco jugadores en dobles dígitos. Jared McCain, por primera vez titular en estos playoffs en sustitución de los lesionados Jalen Williams y Ajay Mitchell, brilló con 20 puntos y Alex Caruso, partiendo como reserva, volvió a dejarse la piel por los suyos con 22 tantos y seis asistencias. La dupla interior, Chet Holmgren con 16 puntos y 11 rebotes e Isaiah Hartenstein con 12 tantos y 15 capturas, logró algo más meritorio todavía: sacar de quicio a ‘Wemby’.
“Siempre destaco que somos un equipo ahí fuera. No llegaríamos tan lejos ni tendría el éxito individual que tengo sin poder contar con los 15 jugadores que hay en el vestuario, y eso hemos demostrado hoy”, apuntó el base canadiense de 27 años. “Hubo cuatro o cinco yoes ahí fuera. Sin el buen trabajo de los chicos, hubiéramos empezado 20 abajo, y yo nunca debería empezar así de nuevo”, subrayó tras empezar con mal pie un choque en el que cometió seis pérdidas y firmó un siete de 19 en tiros de campo.
Sin noticias del astro francés de 22 años, los Spurs tiraron del arrojo de Stephon Castle, autor de 24 puntos y seis asistencias, y la inspiración de Julian Champagnie, que anotó 13 de sus 22 tantos en el primer período. A pesar de que llegaron a adelantarse por ocho tantos, poco les duró la alegría a los visitantes. Los Thunder mantuvieron el tipo y terminaron por adelantarse al final del cuarto (29-27). El segundo período resultó clave. Caruso insufló energía a los locales, y mientras Wembanyama seguía sin meter una, respondían como podían Castle y Keldon Johnson, autor de 15 tantos partiendo desde el banco.
A las puertas del descanso, Caruso elevó la ventaja local a los dobles dígitos con un triple, y Shai apareció para ampliarla hasta un +13. Un ‘alley-oop’ entre Castle y Wembanyama, en su segunda canasta en juego, cerró la primera mitad con un rayo de esperanza (69-58). McCain empezó el segundo tiempo como un demonio y se alió con el MVP para colocar la máxima ventaja de la jornada en el casillero, 78-58 (+20) a los tres minutos de juego. En esta ocasión, resistieron el envite los Spurs con una muy buena respuesta colectiva, un oasis que desapareció en el último cuarto, al que se llegó con 101-91 en el marcador.
Gilgeous-Alexander, en su terreno favorito, volvió a ampliar distancias y fueron McCain y Caruso, con otras dos dianas demoledoras, quienes terminaron de alejar y hundir a los visitantes, incapaces de colocarse a tiro e involucrar a Wembanyama. El alienígena larguirucho, a pesar de acumular 20 puntos en el encuentro, tan solo pudo anotar cuatro canastas en juego de las 15 que intentó y se quedó en seis rebotes, su tercer peor registro en todos los playoffs. “El mérito es colectivo. Con cualquier gran jugador, no basta un solo defensor. Hay que complicarle cada tiro, conseguir que nada sea fácil para él”, esgrimió Hartenstein, su principal defensor.
Aunque nunca estuvieron demasiado lejos, los Spurs tampoco dieron la sensación de estar cerca del triunfo anoche. “Fue un poco de todo, no nos pusimos en situaciones para tener éxito en cada una de nuestras posesiones, y para superar a un equipo de este calibre en su casa, con tanto en juego, debes jugar mucho mejor para tener una oportunidad”, resumió Mitch Johnson, técnico de los texanos, menos eficientes en el tiro (40% en tiros de campo y 29% en triples), pero por lo demás muy parejos con el enemigo.
Sobre el silencio de Wembanyama trascendió un mensaje: él prefiere responder sobre la pista en un sexto partido en San Antonio que para ellos será a vida o muerte.
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