Abrió la tarde un toro de Aurelio Hernando distraído, sin celo, sin humillar y sin trasmisión. Además, se quedaba corto, salía como si aquello no fuera con él y encima era andarín por la zurda. Con ese material logró Javier Cortés alargar el viaje por el pitón derecho en una meritoria y buena última tanda ligada en la que apostó al fin, sin dejar que el toro viera más que trapo. Dejó una meritoria estocada, ya que el animal nunca humilló, y cortó primera oreja de la tarde.Durísimo fue el segundo capítulo de la tarde, con un Guerrero que salió con alegría, pero que salió distinto del peto, tras recibir un duro puyazo en el pico de la paletilla. Sangrando hasta la pezuña y sin fuelle, se defendía en la faena más que otra cosa. En una huida hacia las tablas pegó un volteretón a Tomás Angulo , que se levantó como si nada y continuó muy valiente con el valdefresno cada vez más a la defensiva, siempre agazapado. Y, detrás de la mata continuó el manso, que prendió al extremeño de horrible manera, en la que le pegó cuatro cornadas: una en cada muslo, otra por el bajo vientre y una última vez por la espalda. Tuvo que ser llevado a la enfermería, sangrando además mucho por la cabeza -por otra brecha posiblemente-, y se hizo cargo Javier Cortés de dar muerte al toro.Noticia relacionada general No No Copa Chenel La ambición de Manuel Diosleguarde puntúa alto en la Copa Chenel Ángel González AbadY a la enfermería fue el brindis de Chicharro , que se plantó en los medios para comenzar con un cambiado por la espalda de rodillas. Un comienzo explosivo abrochado por un buen trincherazo. Pelotazo tenía tendencia a mirar a las tablas, y Alejandro le dejaba siempre la muleta puesta, con muchísimo temple, yendo el toro a más por el buen trato. Por el izquierdo el toro se abría más, decía menos, y la faena fue hacia abajo, pese a los intentos del madrileño por poner lo que el valdefresno no tenía, hasta las manoletinas finales. Una lástima que emborronara todo con el descabello -tras levantar al toro el puntillero-, perdiendo un más que seguro trofeo.Yegüesero estuvo una hora dormido debajo del peto, con un puyazo caído además. El de Valdefresno era noble, obedecía, a veces embestía muy despacito porque no podía con su alma y a media alturita iba. Cortés con su buen aire y elegancia naturales, lo toreó sin grandes compromisos. Copa Chenel Plaza de toros de Moralzarzal. Sábado, 20 de junio de 2026. Más de media entrada. Toros de Aurelio Hernando (1º, 5º y 6º) y Valdefresno (2º, 3º y 4º). Javier Cortés, de blanco y plata. Estocada casi entera delantera (oreja). Pinchazo y estocada caída por el que mató por Angulo. Pinchazo y estocada baja y perpendicular (silencio). Tomás Angulo, de nazareno y oro. Cogido. Alejandro Chicharro, de verde botella y oro. Estocada corta atravesada y varios descabellos (ovación). Media tendida y descabellos (silencio). Estocada trasera y muy tendida (oreja).Con la noticia de las dos cornadas de Angulo, Chicharro se tuvo que hacer cargo de dos toros seguidos, ambos de Aurelio Hernando. Tras brindar al público, se puso la montera a los pies para citar al toro que estaba anunciado en sexto lugar por la espalda como declaración de intenciones. Sin embargo, poco más que actitud le dejó mostrar el aurelio, que estaba más tiempo perdiendo las manos que otra cosa, especialmente cuando el madrileño le obligaba un mínimo, y eso que no pudo estar Alejandro más suave con él. Mucha disposición mostró el de Miraflores de la Sierra, que dejó una media algo tendida que volvió a necesitar del verduguillo. Tras una pausa para poder refrescarse, se fue a portagayola Chicharro para recibir a Correcto, que correspondía en quinto lugar a Angulo. Una pitada se llevó el picador tras dos puyazos muy bajos y fuertes, con el toro empujando. Y, aunque no puntuaba este toro para su clasificación, muy firme y despejado de ideas, como toda la tarde, anduvo el madrileño con el cierraplaza, al que cortó una oreja. Abrió la tarde un toro de Aurelio Hernando distraído, sin celo, sin humillar y sin trasmisión. Además, se quedaba corto, salía como si aquello no fuera con él y encima era andarín por la zurda. Con ese material logró Javier Cortés alargar el viaje por el pitón derecho en una meritoria y buena última tanda ligada en la que apostó al fin, sin dejar que el toro viera más que trapo. Dejó una meritoria estocada, ya que el animal nunca humilló, y cortó primera oreja de la tarde.Durísimo fue el segundo capítulo de la tarde, con un Guerrero que salió con alegría, pero que salió distinto del peto, tras recibir un duro puyazo en el pico de la paletilla. Sangrando hasta la pezuña y sin fuelle, se defendía en la faena más que otra cosa. En una huida hacia las tablas pegó un volteretón a Tomás Angulo , que se levantó como si nada y continuó muy valiente con el valdefresno cada vez más a la defensiva, siempre agazapado. Y, detrás de la mata continuó el manso, que prendió al extremeño de horrible manera, en la que le pegó cuatro cornadas: una en cada muslo, otra por el bajo vientre y una última vez por la espalda. Tuvo que ser llevado a la enfermería, sangrando además mucho por la cabeza -por otra brecha posiblemente-, y se hizo cargo Javier Cortés de dar muerte al toro.Noticia relacionada general No No Copa Chenel La ambición de Manuel Diosleguarde puntúa alto en la Copa Chenel Ángel González AbadY a la enfermería fue el brindis de Chicharro , que se plantó en los medios para comenzar con un cambiado por la espalda de rodillas. Un comienzo explosivo abrochado por un buen trincherazo. Pelotazo tenía tendencia a mirar a las tablas, y Alejandro le dejaba siempre la muleta puesta, con muchísimo temple, yendo el toro a más por el buen trato. Por el izquierdo el toro se abría más, decía menos, y la faena fue hacia abajo, pese a los intentos del madrileño por poner lo que el valdefresno no tenía, hasta las manoletinas finales. Una lástima que emborronara todo con el descabello -tras levantar al toro el puntillero-, perdiendo un más que seguro trofeo.Yegüesero estuvo una hora dormido debajo del peto, con un puyazo caído además. El de Valdefresno era noble, obedecía, a veces embestía muy despacito porque no podía con su alma y a media alturita iba. Cortés con su buen aire y elegancia naturales, lo toreó sin grandes compromisos. Copa Chenel Plaza de toros de Moralzarzal. Sábado, 20 de junio de 2026. Más de media entrada. Toros de Aurelio Hernando (1º, 5º y 6º) y Valdefresno (2º, 3º y 4º). Javier Cortés, de blanco y plata. Estocada casi entera delantera (oreja). Pinchazo y estocada caída por el que mató por Angulo. Pinchazo y estocada baja y perpendicular (silencio). Tomás Angulo, de nazareno y oro. Cogido. Alejandro Chicharro, de verde botella y oro. Estocada corta atravesada y varios descabellos (ovación). Media tendida y descabellos (silencio). Estocada trasera y muy tendida (oreja).Con la noticia de las dos cornadas de Angulo, Chicharro se tuvo que hacer cargo de dos toros seguidos, ambos de Aurelio Hernando. Tras brindar al público, se puso la montera a los pies para citar al toro que estaba anunciado en sexto lugar por la espalda como declaración de intenciones. Sin embargo, poco más que actitud le dejó mostrar el aurelio, que estaba más tiempo perdiendo las manos que otra cosa, especialmente cuando el madrileño le obligaba un mínimo, y eso que no pudo estar Alejandro más suave con él. Mucha disposición mostró el de Miraflores de la Sierra, que dejó una media algo tendida que volvió a necesitar del verduguillo. Tras una pausa para poder refrescarse, se fue a portagayola Chicharro para recibir a Correcto, que correspondía en quinto lugar a Angulo. Una pitada se llevó el picador tras dos puyazos muy bajos y fuertes, con el toro empujando. Y, aunque no puntuaba este toro para su clasificación, muy firme y despejado de ideas, como toda la tarde, anduvo el madrileño con el cierraplaza, al que cortó una oreja.
Abrió la tarde un toro de Aurelio Hernando distraído, sin celo, sin humillar y sin trasmisión. Además, se quedaba corto, salía como si aquello no fuera con él y encima era andarín por la zurda. Con ese material logró Javier Cortés alargar el … viaje por el pitón derecho en una meritoria y buena última tanda ligada en la que apostó al fin, sin dejar que el toro viera más que trapo. Dejó una meritoria estocada, ya que el animal nunca humilló, y cortó primera oreja de la tarde.
Durísimo fue el segundo capítulo de la tarde, con un Guerrero que salió con alegría, pero que salió distinto del peto, tras recibir un duro puyazo en el pico de la paletilla. Sangrando hasta la pezuña y sin fuelle, se defendía en la faena más que otra cosa. En una huida hacia las tablas pegó un volteretón a Tomás Angulo, que se levantó como si nada y continuó muy valiente con el valdefresno cada vez más a la defensiva, siempre agazapado. Y, detrás de la mata continuó el manso, que prendió al extremeño de horrible manera, en la que le pegó cuatro cornadas: una en cada muslo, otra por el bajo vientre y una última vez por la espalda. Tuvo que ser llevado a la enfermería, sangrando además mucho por la cabeza -por otra brecha posiblemente-, y se hizo cargo Javier Cortés de dar muerte al toro.
Noticia relacionada
Y a la enfermería fue el brindis de Chicharro, que se plantó en los medios para comenzar con un cambiado por la espalda de rodillas. Un comienzo explosivo abrochado por un buen trincherazo. Pelotazo tenía tendencia a mirar a las tablas, y Alejandro le dejaba siempre la muleta puesta, con muchísimo temple, yendo el toro a más por el buen trato. Por el izquierdo el toro se abría más, decía menos, y la faena fue hacia abajo, pese a los intentos del madrileño por poner lo que el valdefresno no tenía, hasta las manoletinas finales. Una lástima que emborronara todo con el descabello -tras levantar al toro el puntillero-, perdiendo un más que seguro trofeo.
Yegüesero estuvo una hora dormido debajo del peto, con un puyazo caído además. El de Valdefresno era noble, obedecía, a veces embestía muy despacito porque no podía con su alma y a media alturita iba. Cortés con su buen aire y elegancia naturales, lo toreó sin grandes compromisos.
Copa Chenel
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Plaza de toros de Moralzarzal.
Sábado, 20 de junio de 2026. Más de media entrada. Toros de Aurelio Hernando (1º, 5º y 6º) y Valdefresno (2º, 3º y 4º).
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Javier Cortés,
de blanco y plata. Estocada casi entera delantera (oreja). Pinchazo y estocada caída por el que mató por Angulo. Pinchazo y estocada baja y perpendicular (silencio). -
Tomás Angulo,
de nazareno y oro. Cogido. -
Alejandro Chicharro,
de verde botella y oro. Estocada corta atravesada y varios descabellos (ovación). Media tendida y descabellos (silencio). Estocada trasera y muy tendida (oreja).
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Con la noticia de las dos cornadas de Angulo, Chicharro se tuvo que hacer cargo de dos toros seguidos, ambos de Aurelio Hernando. Tras brindar al público, se puso la montera a los pies para citar al toro que estaba anunciado en sexto lugar por la espalda como declaración de intenciones. Sin embargo, poco más que actitud le dejó mostrar el aurelio, que estaba más tiempo perdiendo las manos que otra cosa, especialmente cuando el madrileño le obligaba un mínimo, y eso que no pudo estar Alejandro más suave con él. Mucha disposición mostró el de Miraflores de la Sierra, que dejó una media algo tendida que volvió a necesitar del verduguillo.
Tras una pausa para poder refrescarse, se fue a portagayola Chicharro para recibir a Correcto, que correspondía en quinto lugar a Angulo. Una pitada se llevó el picador tras dos puyazos muy bajos y fuertes, con el toro empujando. Y, aunque no puntuaba este toro para su clasificación, muy firme y despejado de ideas, como toda la tarde, anduvo el madrileño con el cierraplaza, al que cortó una oreja.
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