Con motivo del aniversario de la muerte de Mila Ximénez , el nombre de su hija, Alba Santana , ha vuelto a la actualidad. Mientras acaba de resolverse definitivamente la herencia del extenista y se pone fin a años de enfrentamientos familiares, Alba también ha cerrado una etapa empresarial en España. Lo ha hecho, además, de manera totalmente discreta, desvinculándose de un proyecto de interiorismo que había puesto en marcha junto a otras dos socias.Aunque nació prácticamente rodeada de cámaras, Alba siempre eligió un camino completamente distinto al de sus padres. Hace años fijó su residencia en los Países Bajos, donde vive junto a su marido y sus hijos, construyendo una vida tranquila y alejada de la exposición mediática. Sus apariciones públicas han sido siempre muy contadas y, salvo momentos especialmente señalados, como las enfermedades y posteriores fallecimientos de Mila Ximénez y Manolo Santana, apenas ha protagonizado titulares. Sin embargo, nunca ha perdido el vínculo con España y, especialmente, con Marbella, ciudad en la que su padre residió durante gran parte de su vida y a la que ella continúa muy unida.Precisamente Marbella fue el lugar elegido para desarrollar una de sus aventuras empresariales más recientes y menos conocidas. En 2025, Alba constituyó, junto a otras dos socias, Palumbadesign SL, una empresa dedicada al mundo de la decoración y el interiorismo. La sociedad inició su actividad con el capital mínimo legal de 3.000 euros y fijó su domicilio social en la localidad malagueña.Noticia relacionada general No No David Bisbal se sincera sobre la situación de su hermano José María: «Es duro» Marina OrtizSu objeto social iba mucho más allá del diseño de interiores, abarcando el comercio al por mayor y al por menor de muebles, iluminación, vajillas y artículos para el hogar, además de la distribución y comercialización de todo tipo de productos destinados a la decoración de espacios. Un proyecto empresarial con el que Alba daba un paso poco habitual en su trayectoria pública y que la vinculaba de nuevo profesionalmente con España tras muchos años viviendo fuera.Esa etapa, no obstante, ha sido breve. El pasado mes de mayo, apenas unos meses después del nacimiento del proyecto y con el mismo silencio con el que lo inició, Alba dejó de formar parte de la sociedad, poniendo fin a una iniciativa que había emprendido junto a sus dos socias. No han trascendido los motivos de esa desvinculación, aunque el movimiento coincide con un momento especialmente intenso desde el punto de vista familiar.Manolo Santana y Claudia Rodriguez GtresLucha por la herenciaLa relación entre Alba y la última esposa del tenista, Claudia Rodríguez, nunca fue especialmente fluida, una circunstancia que se hizo todavía más evidente tras el fallecimiento del campeón, en diciembre de 2021. Durante estos años, cuatro de los cinco hijos del deportista —aunque nunca se ha precisado oficialmente cuáles de ellos— mantuvieron un largo conflicto relacionado con la distribución de la herencia y la gestión de distintos bienes patrimoniales.Finalmente, tal y como informaba el periodista Kike Calleja, la situación ha quedado resuelta después de que los herederos vendieran las dos propiedades que recibieron en herencia —un inmueble y una plaza de garaje situados en el madrileño barrio de Chamberí—, una operación por la que habrían percibido alrededor de 600.000 euros, según el colaborador.Manolo Santana y Mila Ximénez posan con su hija, Alba GtresCon esa venta parece cerrarse definitivamente uno de los capítulos más delicados para la familia Santana. No se sabe si Alba es una de las hijas implicadas en esa operación, aunque sí se conoce que Bárbara es la única de los cinco hermanos que mantiene una relación más cercana con Claudia Rodríguez, la otra parte afectada por el conflicto. Por ello, se cree que habría sido la única que no habría formado parte del enfrentamiento, si bien este extremo nunca ha sido confirmado.La discreción con la que Alba ha afrontado todo este proceso no resulta nueva. También durante la enfermedad de Mila Ximénez decidió mantenerse completamente al margen del foco mediático. Madre e hija mantuvieron siempre una relación muy estrecha y fue precisamente Alba quien se convirtió en el principal apoyo de la periodista durante sus últimos meses de vida.Hace años fijó su residencia en los Países Bajos, donde vive junto a su marido y sus hijos, construyendo una vida tranquila y alejada de la exposición mediáticaCinco años después de la muerte de su madre, continúa siendo extremadamente celosa de su intimidad, evitando entrevistas y apariciones públicas y limitando su presencia a momentos muy concretos relacionados con el recuerdo de sus padres.Con el cierre de su etapa en Palumbadesign SL y la resolución definitiva de la herencia de Manolo Santana, Alba Santana ha vuelto a actuar como siempre: manteniendo el silencio. Su día a día sigue estando en los Países Bajos, junto a su marido y sus hijos, aunque Marbella continúa siendo uno de los lugares a los que regresa por motivos personales y familiares. Allí comenzó un proyecto empresarial que finalmente ha decidido abandonar, confirmando una vez más que, pese a pertenecer a una de las sagas más conocidas del deporte y la televisión española, su prioridad sigue siendo mantener una vida tan discreta como alejada del ruido mediático que siempre rodeó a sus padres. Con motivo del aniversario de la muerte de Mila Ximénez , el nombre de su hija, Alba Santana , ha vuelto a la actualidad. Mientras acaba de resolverse definitivamente la herencia del extenista y se pone fin a años de enfrentamientos familiares, Alba también ha cerrado una etapa empresarial en España. Lo ha hecho, además, de manera totalmente discreta, desvinculándose de un proyecto de interiorismo que había puesto en marcha junto a otras dos socias.Aunque nació prácticamente rodeada de cámaras, Alba siempre eligió un camino completamente distinto al de sus padres. Hace años fijó su residencia en los Países Bajos, donde vive junto a su marido y sus hijos, construyendo una vida tranquila y alejada de la exposición mediática. Sus apariciones públicas han sido siempre muy contadas y, salvo momentos especialmente señalados, como las enfermedades y posteriores fallecimientos de Mila Ximénez y Manolo Santana, apenas ha protagonizado titulares. Sin embargo, nunca ha perdido el vínculo con España y, especialmente, con Marbella, ciudad en la que su padre residió durante gran parte de su vida y a la que ella continúa muy unida.Precisamente Marbella fue el lugar elegido para desarrollar una de sus aventuras empresariales más recientes y menos conocidas. En 2025, Alba constituyó, junto a otras dos socias, Palumbadesign SL, una empresa dedicada al mundo de la decoración y el interiorismo. La sociedad inició su actividad con el capital mínimo legal de 3.000 euros y fijó su domicilio social en la localidad malagueña.Noticia relacionada general No No David Bisbal se sincera sobre la situación de su hermano José María: «Es duro» Marina OrtizSu objeto social iba mucho más allá del diseño de interiores, abarcando el comercio al por mayor y al por menor de muebles, iluminación, vajillas y artículos para el hogar, además de la distribución y comercialización de todo tipo de productos destinados a la decoración de espacios. Un proyecto empresarial con el que Alba daba un paso poco habitual en su trayectoria pública y que la vinculaba de nuevo profesionalmente con España tras muchos años viviendo fuera.Esa etapa, no obstante, ha sido breve. El pasado mes de mayo, apenas unos meses después del nacimiento del proyecto y con el mismo silencio con el que lo inició, Alba dejó de formar parte de la sociedad, poniendo fin a una iniciativa que había emprendido junto a sus dos socias. No han trascendido los motivos de esa desvinculación, aunque el movimiento coincide con un momento especialmente intenso desde el punto de vista familiar.Manolo Santana y Claudia Rodriguez GtresLucha por la herenciaLa relación entre Alba y la última esposa del tenista, Claudia Rodríguez, nunca fue especialmente fluida, una circunstancia que se hizo todavía más evidente tras el fallecimiento del campeón, en diciembre de 2021. Durante estos años, cuatro de los cinco hijos del deportista —aunque nunca se ha precisado oficialmente cuáles de ellos— mantuvieron un largo conflicto relacionado con la distribución de la herencia y la gestión de distintos bienes patrimoniales.Finalmente, tal y como informaba el periodista Kike Calleja, la situación ha quedado resuelta después de que los herederos vendieran las dos propiedades que recibieron en herencia —un inmueble y una plaza de garaje situados en el madrileño barrio de Chamberí—, una operación por la que habrían percibido alrededor de 600.000 euros, según el colaborador.Manolo Santana y Mila Ximénez posan con su hija, Alba GtresCon esa venta parece cerrarse definitivamente uno de los capítulos más delicados para la familia Santana. No se sabe si Alba es una de las hijas implicadas en esa operación, aunque sí se conoce que Bárbara es la única de los cinco hermanos que mantiene una relación más cercana con Claudia Rodríguez, la otra parte afectada por el conflicto. Por ello, se cree que habría sido la única que no habría formado parte del enfrentamiento, si bien este extremo nunca ha sido confirmado.La discreción con la que Alba ha afrontado todo este proceso no resulta nueva. También durante la enfermedad de Mila Ximénez decidió mantenerse completamente al margen del foco mediático. Madre e hija mantuvieron siempre una relación muy estrecha y fue precisamente Alba quien se convirtió en el principal apoyo de la periodista durante sus últimos meses de vida.Hace años fijó su residencia en los Países Bajos, donde vive junto a su marido y sus hijos, construyendo una vida tranquila y alejada de la exposición mediáticaCinco años después de la muerte de su madre, continúa siendo extremadamente celosa de su intimidad, evitando entrevistas y apariciones públicas y limitando su presencia a momentos muy concretos relacionados con el recuerdo de sus padres.Con el cierre de su etapa en Palumbadesign SL y la resolución definitiva de la herencia de Manolo Santana, Alba Santana ha vuelto a actuar como siempre: manteniendo el silencio. Su día a día sigue estando en los Países Bajos, junto a su marido y sus hijos, aunque Marbella continúa siendo uno de los lugares a los que regresa por motivos personales y familiares. Allí comenzó un proyecto empresarial que finalmente ha decidido abandonar, confirmando una vez más que, pese a pertenecer a una de las sagas más conocidas del deporte y la televisión española, su prioridad sigue siendo mantener una vida tan discreta como alejada del ruido mediático que siempre rodeó a sus padres.
Con motivo del aniversario de la muerte de Mila Ximénez, el nombre de su hija, Alba Santana, ha vuelto a la actualidad. Mientras acaba de resolverse definitivamente la herencia del extenista y se pone fin a años de enfrentamientos familiares, Alba también ha … cerrado una etapa empresarial en España. Lo ha hecho, además, de manera totalmente discreta, desvinculándose de un proyecto de interiorismo que había puesto en marcha junto a otras dos socias.
Aunque nació prácticamente rodeada de cámaras, Alba siempre eligió un camino completamente distinto al de sus padres. Hace años fijó su residencia en los Países Bajos, donde vive junto a su marido y sus hijos, construyendo una vida tranquila y alejada de la exposición mediática. Sus apariciones públicas han sido siempre muy contadas y, salvo momentos especialmente señalados, como las enfermedades y posteriores fallecimientos de Mila Ximénez y Manolo Santana, apenas ha protagonizado titulares. Sin embargo, nunca ha perdido el vínculo con España y, especialmente, con Marbella, ciudad en la que su padre residió durante gran parte de su vida y a la que ella continúa muy unida.
Precisamente Marbella fue el lugar elegido para desarrollar una de sus aventuras empresariales más recientes y menos conocidas. En 2025, Alba constituyó, junto a otras dos socias, Palumbadesign SL, una empresa dedicada al mundo de la decoración y el interiorismo. La sociedad inició su actividad con el capital mínimo legal de 3.000 euros y fijó su domicilio social en la localidad malagueña.
Noticia relacionada
Su objeto social iba mucho más allá del diseño de interiores, abarcando el comercio al por mayor y al por menor de muebles, iluminación, vajillas y artículos para el hogar, además de la distribución y comercialización de todo tipo de productos destinados a la decoración de espacios. Un proyecto empresarial con el que Alba daba un paso poco habitual en su trayectoria pública y que la vinculaba de nuevo profesionalmente con España tras muchos años viviendo fuera.
Esa etapa, no obstante, ha sido breve. El pasado mes de mayo, apenas unos meses después del nacimiento del proyecto y con el mismo silencio con el que lo inició, Alba dejó de formar parte de la sociedad, poniendo fin a una iniciativa que había emprendido junto a sus dos socias. No han trascendido los motivos de esa desvinculación, aunque el movimiento coincide con un momento especialmente intenso desde el punto de vista familiar.

(Gtres)
Lucha por la herencia
La relación entre Alba y la última esposa del tenista, Claudia Rodríguez, nunca fue especialmente fluida, una circunstancia que se hizo todavía más evidente tras el fallecimiento del campeón, en diciembre de 2021. Durante estos años, cuatro de los cinco hijos del deportista —aunque nunca se ha precisado oficialmente cuáles de ellos— mantuvieron un largo conflicto relacionado con la distribución de la herencia y la gestión de distintos bienes patrimoniales.
Finalmente, tal y como informaba el periodista Kike Calleja, la situación ha quedado resuelta después de que los herederos vendieran las dos propiedades que recibieron en herencia —un inmueble y una plaza de garaje situados en el madrileño barrio de Chamberí—, una operación por la que habrían percibido alrededor de 600.000 euros, según el colaborador.

(Gtres)
Con esa venta parece cerrarse definitivamente uno de los capítulos más delicados para la familia Santana. No se sabe si Alba es una de las hijas implicadas en esa operación, aunque sí se conoce que Bárbara es la única de los cinco hermanos que mantiene una relación más cercana con Claudia Rodríguez, la otra parte afectada por el conflicto. Por ello, se cree que habría sido la única que no habría formado parte del enfrentamiento, si bien este extremo nunca ha sido confirmado.
La discreción con la que Alba ha afrontado todo este proceso no resulta nueva. También durante la enfermedad de Mila Ximénez decidió mantenerse completamente al margen del foco mediático. Madre e hija mantuvieron siempre una relación muy estrecha y fue precisamente Alba quien se convirtió en el principal apoyo de la periodista durante sus últimos meses de vida.
Hace años fijó su residencia en los Países Bajos, donde vive junto a su marido y sus hijos, construyendo una vida tranquila y alejada de la exposición mediática
Cinco años después de la muerte de su madre, continúa siendo extremadamente celosa de su intimidad, evitando entrevistas y apariciones públicas y limitando su presencia a momentos muy concretos relacionados con el recuerdo de sus padres.
Con el cierre de su etapa en Palumbadesign SL y la resolución definitiva de la herencia de Manolo Santana, Alba Santana ha vuelto a actuar como siempre: manteniendo el silencio. Su día a día sigue estando en los Países Bajos, junto a su marido y sus hijos, aunque Marbella continúa siendo uno de los lugares a los que regresa por motivos personales y familiares. Allí comenzó un proyecto empresarial que finalmente ha decidido abandonar, confirmando una vez más que, pese a pertenecer a una de las sagas más conocidas del deporte y la televisión española, su prioridad sigue siendo mantener una vida tan discreta como alejada del ruido mediático que siempre rodeó a sus padres.
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