En una entrevista de hace unos meses con este diario, el cantante Ramón Arcusa ya nos anunció que estaba escribiendo un libro que no iba a dejar a nadie indiferente. En alianza con Teresa Giménez Barbat, escritora y fundadora de Ciudadanos, ha publicado ‘No lo compres, no te va a gustar’ (ed. La Esfera de los Libros), una serie de conversaciones sobre temas de actualidad que, avisan en el subtítulo, «no son aptas para progres».—¿Qué os impulsó a escribir este libro?—(Teresa) Coincidimos en el origen de Ciudadanos y tenemos una similar visión del mundo y de la sociedad. Siempre hemos querido tocar una serie de temas que son de interés público, pero que al ser políticamente incorrectos, no se pueden tratar. Así que cuando Ramón me propuso hacerlo en un libro hecho a medias, me pareció una gran idea.—(Ramón) Queremos denunciar la hipocresía y las contradicciones de la izquierda, que ha tratado de cambiar las reglas del mundo aportando poco en positivo, y destruyendo cosas que funcionaban muy bien y no se tenían que haber tocado. Llevamos décadas con una lluvia fina, como un chirimiri de ideologías que han ido calando en la sociedad y creando un relato omnipresente aceptado por todo el mundo. Y ahora todo el mundo tiene miedo de criticar el feminismo radical o la ecología brutal, por ejemplo.Noticia relacionada No No Ramón Arcusa: «Julio tiene pruebas de que no es como lo cuentan y las sacará, pero el daño que le han hecho es incalculable» Nacho Serrano—¿Cómo es que ha ocurrido esto simultáneamente en todo el mundo? ¿Un poder oculto?—(Teresa) A diferencia de Ramón, yo no creo que haya un grupo oculto de gente que esté dirigiendo el mundo. Lo que sí hay es determinadas personas con poder que empujan en una dirección política concreta. Pero esto obedece a las modas de las ideas. Con la izquierda hubo una genuflexión hace cuarenta años, cuando nos parecían aperturistas y progresistas. Pero luego se ha visto que tienen un discurso enquistado que es discutible que se le pueda llamar progresista.—(Ramón) Dices que no hay gente que lo dirige, pero mira a Soros, todo lo que ha hecho. Hablamos del USAID, la agencia americana que ha estado influyendo en todos los países, derrocando gobiernos.—¿Soros y la USAID han trabajado para la izquierda?—(Ramón) No, la USAID es como un FBI mundial, y ha sido variopinto en función del gobierno que había.—(Teresa) Yo no creo que haya agentes con este poder tan universal, pero sí que puedan empujar políticas hacia un lado o al otro.—(Ramón) Entonces ¿en qué quedamos? (risas)—(Teresa) ¿Ves? Lo bonito del libro es que no siempre estamos de acuerdo, ahí está la gracia.—La denuncia contra Julio Iglesias debió incluirse muy a última hora. Ramón, ¿cómo cree que va a acabar su caso?—(Ramón) Ya está acabando. Yoli Díaz no se presentó al juicio y ahora van a demandarla para que se presente de verdad y se retracte de las tonterías que ha dicho. Es una vergüenza nacional.«Si me sacas el tema de la resurrección de Ciudadanos, yo saco el crucifijo y los ajos» Teresa Giménez—Hay un capítulo dedicado a desmontar «la imagen idílica de la II República.—(Ramón) Yo estoy convencido de que los españoles no podemos vivir en una república, porque no sabemos estar juntos. Lo de Jumilla declarando la guerra a Murcia, ya me contarás. Una república permitiría que tuviéramos una política muy dispar, y ya no habría regiones, todo serían estados.—Teresa, ¿ve imposible resucitar a Ciudadanos?—(Teresa) Uy, con ese tema yo cojo el crucifijo y los ajos. En estos momentos es mejor no tocar nada y no distraer al personal, porque el objetivo es acabar con Pedro Sánchez y el sanchismo. Hay unos partidos que pueden traer el cambio. Ahora bien, soñar es posible, y cuando eso sucediera nos podríamos plantear otras cosas. Pero meter más partidos en la situación actual sería despistar.—(Ramón) Yo leo cosas de VOX que me parecen que tienen razón. La prioridad nacional tiene sentido porque tiene sentido que los españoles de toda la vida tengan un poco más de derechos. Y el único que habla claro, que se le entiende todo, es Abascal. La izquierda les ha puesto la etiqueta de extrema derecha, pero en Estados Unidos serían hermanitas de la caridad. —(Teresa) Yo no soy tan voxera.MÁS INFORMACIÓN Opinión Ramón Arcusa y su batalla contra Spotify por ‘Quince años tiene mi amor’: «Un niño de nueve años de hoy tiene más vida sexual que nosotros entonces»—(Ramón) Perdóname, yo no soy voxero, trato de ser realista. ¡No vayas a ponerme la etiqueta tú ahora también!—(Teresa) ¿Lo ves? Así es como hemos hecho el libro (risas). En una entrevista de hace unos meses con este diario, el cantante Ramón Arcusa ya nos anunció que estaba escribiendo un libro que no iba a dejar a nadie indiferente. En alianza con Teresa Giménez Barbat, escritora y fundadora de Ciudadanos, ha publicado ‘No lo compres, no te va a gustar’ (ed. La Esfera de los Libros), una serie de conversaciones sobre temas de actualidad que, avisan en el subtítulo, «no son aptas para progres».—¿Qué os impulsó a escribir este libro?—(Teresa) Coincidimos en el origen de Ciudadanos y tenemos una similar visión del mundo y de la sociedad. Siempre hemos querido tocar una serie de temas que son de interés público, pero que al ser políticamente incorrectos, no se pueden tratar. Así que cuando Ramón me propuso hacerlo en un libro hecho a medias, me pareció una gran idea.—(Ramón) Queremos denunciar la hipocresía y las contradicciones de la izquierda, que ha tratado de cambiar las reglas del mundo aportando poco en positivo, y destruyendo cosas que funcionaban muy bien y no se tenían que haber tocado. Llevamos décadas con una lluvia fina, como un chirimiri de ideologías que han ido calando en la sociedad y creando un relato omnipresente aceptado por todo el mundo. Y ahora todo el mundo tiene miedo de criticar el feminismo radical o la ecología brutal, por ejemplo.Noticia relacionada No No Ramón Arcusa: «Julio tiene pruebas de que no es como lo cuentan y las sacará, pero el daño que le han hecho es incalculable» Nacho Serrano—¿Cómo es que ha ocurrido esto simultáneamente en todo el mundo? ¿Un poder oculto?—(Teresa) A diferencia de Ramón, yo no creo que haya un grupo oculto de gente que esté dirigiendo el mundo. Lo que sí hay es determinadas personas con poder que empujan en una dirección política concreta. Pero esto obedece a las modas de las ideas. Con la izquierda hubo una genuflexión hace cuarenta años, cuando nos parecían aperturistas y progresistas. Pero luego se ha visto que tienen un discurso enquistado que es discutible que se le pueda llamar progresista.—(Ramón) Dices que no hay gente que lo dirige, pero mira a Soros, todo lo que ha hecho. Hablamos del USAID, la agencia americana que ha estado influyendo en todos los países, derrocando gobiernos.—¿Soros y la USAID han trabajado para la izquierda?—(Ramón) No, la USAID es como un FBI mundial, y ha sido variopinto en función del gobierno que había.—(Teresa) Yo no creo que haya agentes con este poder tan universal, pero sí que puedan empujar políticas hacia un lado o al otro.—(Ramón) Entonces ¿en qué quedamos? (risas)—(Teresa) ¿Ves? Lo bonito del libro es que no siempre estamos de acuerdo, ahí está la gracia.—La denuncia contra Julio Iglesias debió incluirse muy a última hora. Ramón, ¿cómo cree que va a acabar su caso?—(Ramón) Ya está acabando. Yoli Díaz no se presentó al juicio y ahora van a demandarla para que se presente de verdad y se retracte de las tonterías que ha dicho. Es una vergüenza nacional.«Si me sacas el tema de la resurrección de Ciudadanos, yo saco el crucifijo y los ajos» Teresa Giménez—Hay un capítulo dedicado a desmontar «la imagen idílica de la II República.—(Ramón) Yo estoy convencido de que los españoles no podemos vivir en una república, porque no sabemos estar juntos. Lo de Jumilla declarando la guerra a Murcia, ya me contarás. Una república permitiría que tuviéramos una política muy dispar, y ya no habría regiones, todo serían estados.—Teresa, ¿ve imposible resucitar a Ciudadanos?—(Teresa) Uy, con ese tema yo cojo el crucifijo y los ajos. En estos momentos es mejor no tocar nada y no distraer al personal, porque el objetivo es acabar con Pedro Sánchez y el sanchismo. Hay unos partidos que pueden traer el cambio. Ahora bien, soñar es posible, y cuando eso sucediera nos podríamos plantear otras cosas. Pero meter más partidos en la situación actual sería despistar.—(Ramón) Yo leo cosas de VOX que me parecen que tienen razón. La prioridad nacional tiene sentido porque tiene sentido que los españoles de toda la vida tengan un poco más de derechos. Y el único que habla claro, que se le entiende todo, es Abascal. La izquierda les ha puesto la etiqueta de extrema derecha, pero en Estados Unidos serían hermanitas de la caridad. —(Teresa) Yo no soy tan voxera.MÁS INFORMACIÓN Opinión Ramón Arcusa y su batalla contra Spotify por ‘Quince años tiene mi amor’: «Un niño de nueve años de hoy tiene más vida sexual que nosotros entonces»—(Ramón) Perdóname, yo no soy voxero, trato de ser realista. ¡No vayas a ponerme la etiqueta tú ahora también!—(Teresa) ¿Lo ves? Así es como hemos hecho el libro (risas).
En una entrevista de hace unos meses con este diario, el cantante Ramón Arcusa ya nos anunció que estaba escribiendo un libro que no iba a dejar a nadie indiferente. En alianza con Teresa Giménez Barbat, escritora y fundadora de Ciudadanos, ha publicado ‘No lo … compres, no te va a gustar’ (ed. La Esfera de los Libros), una serie de conversaciones sobre temas de actualidad que, avisan en el subtítulo, «no son aptas para progres».
—¿Qué os impulsó a escribir este libro?
—(Teresa) Coincidimos en el origen de Ciudadanos y tenemos una similar visión del mundo y de la sociedad. Siempre hemos querido tocar una serie de temas que son de interés público, pero que al ser políticamente incorrectos, no se pueden tratar. Así que cuando Ramón me propuso hacerlo en un libro hecho a medias, me pareció una gran idea.
—(Ramón) Queremos denunciar la hipocresía y las contradicciones de la izquierda, que ha tratado de cambiar las reglas del mundo aportando poco en positivo, y destruyendo cosas que funcionaban muy bien y no se tenían que haber tocado. Llevamos décadas con una lluvia fina, como un chirimiri de ideologías que han ido calando en la sociedad y creando un relato omnipresente aceptado por todo el mundo. Y ahora todo el mundo tiene miedo de criticar el feminismo radical o la ecología brutal, por ejemplo.
—¿Cómo es que ha ocurrido esto simultáneamente en todo el mundo? ¿Un poder oculto?
—(Teresa) A diferencia de Ramón, yo no creo que haya un grupo oculto de gente que esté dirigiendo el mundo. Lo que sí hay es determinadas personas con poder que empujan en una dirección política concreta. Pero esto obedece a las modas de las ideas. Con la izquierda hubo una genuflexión hace cuarenta años, cuando nos parecían aperturistas y progresistas. Pero luego se ha visto que tienen un discurso enquistado que es discutible que se le pueda llamar progresista.
—(Ramón) Dices que no hay gente que lo dirige, pero mira a Soros, todo lo que ha hecho. Hablamos del USAID, la agencia americana que ha estado influyendo en todos los países, derrocando gobiernos.
—¿Soros y la USAID han trabajado para la izquierda?
—(Ramón) No, la USAID es como un FBI mundial, y ha sido variopinto en función del gobierno que había.
—(Teresa) Yo no creo que haya agentes con este poder tan universal, pero sí que puedan empujar políticas hacia un lado o al otro.
—(Ramón) Entonces ¿en qué quedamos? (risas)
—(Teresa) ¿Ves? Lo bonito del libro es que no siempre estamos de acuerdo, ahí está la gracia.
—La denuncia contra Julio Iglesias debió incluirse muy a última hora. Ramón, ¿cómo cree que va a acabar su caso?
—(Ramón) Ya está acabando. Yoli Díaz no se presentó al juicio y ahora van a demandarla para que se presente de verdad y se retracte de las tonterías que ha dicho. Es una vergüenza nacional.
«Si me sacas el tema de la resurrección de Ciudadanos, yo saco el crucifijo y los ajos»
Teresa Giménez
—Hay un capítulo dedicado a desmontar «la imagen idílica de la II República.
—(Ramón) Yo estoy convencido de que los españoles no podemos vivir en una república, porque no sabemos estar juntos. Lo de Jumilla declarando la guerra a Murcia, ya me contarás. Una república permitiría que tuviéramos una política muy dispar, y ya no habría regiones, todo serían estados.
—Teresa, ¿ve imposible resucitar a Ciudadanos?
—(Teresa) Uy, con ese tema yo cojo el crucifijo y los ajos. En estos momentos es mejor no tocar nada y no distraer al personal, porque el objetivo es acabar con Pedro Sánchez y el sanchismo. Hay unos partidos que pueden traer el cambio. Ahora bien, soñar es posible, y cuando eso sucediera nos podríamos plantear otras cosas. Pero meter más partidos en la situación actual sería despistar.
—(Ramón) Yo leo cosas de VOX que me parecen que tienen razón. La prioridad nacional tiene sentido porque tiene sentido que los españoles de toda la vida tengan un poco más de derechos. Y el único que habla claro, que se le entiende todo, es Abascal. La izquierda les ha puesto la etiqueta de extrema derecha, pero en Estados Unidos serían hermanitas de la caridad.
—(Teresa) Yo no soy tan voxera.
—(Ramón) Perdóname, yo no soy voxero, trato de ser realista. ¡No vayas a ponerme la etiqueta tú ahora también!
—(Teresa) ¿Lo ves? Así es como hemos hecho el libro (risas).
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