Horas antes de que la familia Grimaldi desplegara su elegancia en la tradicional gala de la Cruz Roja, Alberto de Mónaco sorprendía con una imagen muy diferente a la habitual. Lejos del protocolo y de los focos de la alfombra roja, el príncipe disfrutó de una jornada marcada por la informalidad junto a uno de los rostros más conocidos de Hollywood: Will Smith.El encuentro tuvo lugar durante la clausura de la temporada de las E1 Series, el campeonato internacional de embarcaciones eléctricas celebrado en Port Hercule. Entre carreras, conversaciones y fotografías, ambos protagonizaron una escena poco frecuente que mostró al soberano en una versión mucho más distendida de la que acostumbra a ofrecer en sus compromisos oficiales.Las imágenes hablan por sí solas. Sonrisas, gestos de complicidad y un ambiente relajado marcaron una cita que reunió a numerosas personalidades internacionales y que convirtió al actor estadounidense y al Príncipe Alberto en dos de los grandes protagonistas de la jornada.Una jornada deportiva alejada del protocoloEl puerto de Mónaco volvió a convertirse este fin de semana en uno de los grandes puntos de encuentro del verano. La última prueba del campeonato E1 reunió a aficionados, empresarios y celebridades en un escenario donde el lujo convive con el deporte y la innovación.Entre los asistentes destacó la presencia de Will Smith, que acudió para respaldar al equipo Angola Westbrook Racing, del que es propietario e imagen. El actor recorrió el recinto, saludó a los aficionados y compartió varios momentos con los pilotos antes de ocupar su lugar en la zona VIP.Fue allí donde coincidió con Alberto de Mónaco. Ambos siguieron las carreras desde la grada, comentando las maniobras y reaccionando con entusiasmo al desarrollo de la competición, dejando una estampa muy poco habitual en la agenda institucional del soberano.El look más desenfadado del Príncipe AlbertoSi hubo un detalle que llamó especialmente la atención fue la naturalidad con la que Alberto de Mónaco afrontó la jornada. Acostumbrado a aparecer impecablemente vestido en actos oficiales, en esta ocasión optó por un sencillo polo azul celeste que reflejaba el carácter informal del encuentro.Las fotografías muestran incluso algunas manchas visibles en la prenda, probablemente provocadas por alguna bebida durante la competición, un detalle que no pasó desapercibido y que reforzó esa imagen cercana y despreocupada del jefe de Estado monegasco.Lejos de incomodarle, Alberto disfrutó del evento como un espectador más. Las conversaciones con Will Smith, las risas compartidas y la ausencia del rígido protocolo ofrecieron una imagen muy diferente de la habitual.Will Smith, uno de los grandes protagonistas del fin de semanaLa presencia del actor estadounidense revolucionó el ambiente desde su llegada al Principado. Nada más aparecer, firmó autógrafos, posó con los aficionados y recorrió las instalaciones despertando una enorme expectación.Durante buena parte de la competición se mostró especialmente participativo. Se levantó en varias ocasiones para seguir las carreras, celebró algunas maniobras con entusiasmo y compartió bromas con quienes le acompañaban en la zona reservada para invitados.En otro de los momentos más comentados de la jornada posó junto al príncipe Alberto y representantes de la organización con una amplia sonrisa y el brazo apoyado sobre el hombro del soberano, reflejando la excelente sintonía que ambos mantuvieron durante todo el evento.El campeonato que ha conquistado a las grandes celebridadesAunque el encuentro entre ambos acaparó buena parte de la atención, la E1 Series continúa consolidándose como uno de los acontecimientos más exclusivos del calendario internacional.Impulsada por el empresario Alejandro Agag, la competición apuesta por embarcaciones eléctricas con el objetivo de combinar deporte, innovación y sostenibilidad, una filosofía que encaja plenamente con la defensa del medio ambiente que Alberto de Mónaco ha convertido en una de las señas de identidad de su reinado.No resulta extraño, por tanto, que el campeonato atraiga cada vez a más nombres conocidos del cine, la música y el deporte. En un Principado acostumbrado a reunir a las mayores fortunas del mundo, el E1 ha conseguido convertirse en uno de los eventos imprescindibles del verano. Y antes de cambiar el polo por el esmoquin para asistir a la gala de la Cruz Roja, Alberto de Mónaco dejó una imagen poco habitual: la de un príncipe que, durante unas horas, disfrutó del espectáculo con la misma naturalidad que cualquier otro aficionado. Horas antes de que la familia Grimaldi desplegara su elegancia en la tradicional gala de la Cruz Roja, Alberto de Mónaco sorprendía con una imagen muy diferente a la habitual. Lejos del protocolo y de los focos de la alfombra roja, el príncipe disfrutó de una jornada marcada por la informalidad junto a uno de los rostros más conocidos de Hollywood: Will Smith.El encuentro tuvo lugar durante la clausura de la temporada de las E1 Series, el campeonato internacional de embarcaciones eléctricas celebrado en Port Hercule. Entre carreras, conversaciones y fotografías, ambos protagonizaron una escena poco frecuente que mostró al soberano en una versión mucho más distendida de la que acostumbra a ofrecer en sus compromisos oficiales.Las imágenes hablan por sí solas. Sonrisas, gestos de complicidad y un ambiente relajado marcaron una cita que reunió a numerosas personalidades internacionales y que convirtió al actor estadounidense y al Príncipe Alberto en dos de los grandes protagonistas de la jornada.Una jornada deportiva alejada del protocoloEl puerto de Mónaco volvió a convertirse este fin de semana en uno de los grandes puntos de encuentro del verano. La última prueba del campeonato E1 reunió a aficionados, empresarios y celebridades en un escenario donde el lujo convive con el deporte y la innovación.Entre los asistentes destacó la presencia de Will Smith, que acudió para respaldar al equipo Angola Westbrook Racing, del que es propietario e imagen. El actor recorrió el recinto, saludó a los aficionados y compartió varios momentos con los pilotos antes de ocupar su lugar en la zona VIP.Fue allí donde coincidió con Alberto de Mónaco. Ambos siguieron las carreras desde la grada, comentando las maniobras y reaccionando con entusiasmo al desarrollo de la competición, dejando una estampa muy poco habitual en la agenda institucional del soberano.El look más desenfadado del Príncipe AlbertoSi hubo un detalle que llamó especialmente la atención fue la naturalidad con la que Alberto de Mónaco afrontó la jornada. Acostumbrado a aparecer impecablemente vestido en actos oficiales, en esta ocasión optó por un sencillo polo azul celeste que reflejaba el carácter informal del encuentro.Las fotografías muestran incluso algunas manchas visibles en la prenda, probablemente provocadas por alguna bebida durante la competición, un detalle que no pasó desapercibido y que reforzó esa imagen cercana y despreocupada del jefe de Estado monegasco.Lejos de incomodarle, Alberto disfrutó del evento como un espectador más. Las conversaciones con Will Smith, las risas compartidas y la ausencia del rígido protocolo ofrecieron una imagen muy diferente de la habitual.Will Smith, uno de los grandes protagonistas del fin de semanaLa presencia del actor estadounidense revolucionó el ambiente desde su llegada al Principado. Nada más aparecer, firmó autógrafos, posó con los aficionados y recorrió las instalaciones despertando una enorme expectación.Durante buena parte de la competición se mostró especialmente participativo. Se levantó en varias ocasiones para seguir las carreras, celebró algunas maniobras con entusiasmo y compartió bromas con quienes le acompañaban en la zona reservada para invitados.En otro de los momentos más comentados de la jornada posó junto al príncipe Alberto y representantes de la organización con una amplia sonrisa y el brazo apoyado sobre el hombro del soberano, reflejando la excelente sintonía que ambos mantuvieron durante todo el evento.El campeonato que ha conquistado a las grandes celebridadesAunque el encuentro entre ambos acaparó buena parte de la atención, la E1 Series continúa consolidándose como uno de los acontecimientos más exclusivos del calendario internacional.Impulsada por el empresario Alejandro Agag, la competición apuesta por embarcaciones eléctricas con el objetivo de combinar deporte, innovación y sostenibilidad, una filosofía que encaja plenamente con la defensa del medio ambiente que Alberto de Mónaco ha convertido en una de las señas de identidad de su reinado.No resulta extraño, por tanto, que el campeonato atraiga cada vez a más nombres conocidos del cine, la música y el deporte. En un Principado acostumbrado a reunir a las mayores fortunas del mundo, el E1 ha conseguido convertirse en uno de los eventos imprescindibles del verano. Y antes de cambiar el polo por el esmoquin para asistir a la gala de la Cruz Roja, Alberto de Mónaco dejó una imagen poco habitual: la de un príncipe que, durante unas horas, disfrutó del espectáculo con la misma naturalidad que cualquier otro aficionado.
Horas antes de que la familia Grimaldi desplegara su elegancia en la tradicional gala de la Cruz Roja, Alberto de Mónaco sorprendía con una imagen muy diferente a la habitual. Lejos del protocolo y de los focos de la alfombra roja, el príncipe disfrutó de … una jornada marcada por la informalidad junto a uno de los rostros más conocidos de Hollywood: Will Smith.
El encuentro tuvo lugar durante la clausura de la temporada de las E1 Series, el campeonato internacional de embarcaciones eléctricas celebrado en Port Hercule. Entre carreras, conversaciones y fotografías, ambos protagonizaron una escena poco frecuente que mostró al soberano en una versión mucho más distendida de la que acostumbra a ofrecer en sus compromisos oficiales.
Las imágenes hablan por sí solas. Sonrisas, gestos de complicidad y un ambiente relajado marcaron una cita que reunió a numerosas personalidades internacionales y que convirtió al actor estadounidense y al Príncipe Alberto en dos de los grandes protagonistas de la jornada.
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Una jornada deportiva alejada del protocolo
El puerto de Mónaco volvió a convertirse este fin de semana en uno de los grandes puntos de encuentro del verano. La última prueba del campeonato E1 reunió a aficionados, empresarios y celebridades en un escenario donde el lujo convive con el deporte y la innovación.
Entre los asistentes destacó la presencia de Will Smith, que acudió para respaldar al equipo Angola Westbrook Racing, del que es propietario e imagen. El actor recorrió el recinto, saludó a los aficionados y compartió varios momentos con los pilotos antes de ocupar su lugar en la zona VIP.
Fue allí donde coincidió con Alberto de Mónaco. Ambos siguieron las carreras desde la grada, comentando las maniobras y reaccionando con entusiasmo al desarrollo de la competición, dejando una estampa muy poco habitual en la agenda institucional del soberano.
El look más desenfadado del Príncipe Alberto
Si hubo un detalle que llamó especialmente la atención fue la naturalidad con la que Alberto de Mónaco afrontó la jornada. Acostumbrado a aparecer impecablemente vestido en actos oficiales, en esta ocasión optó por un sencillo polo azul celeste que reflejaba el carácter informal del encuentro.
Las fotografías muestran incluso algunas manchas visibles en la prenda, probablemente provocadas por alguna bebida durante la competición, un detalle que no pasó desapercibido y que reforzó esa imagen cercana y despreocupada del jefe de Estado monegasco.
Lejos de incomodarle, Alberto disfrutó del evento como un espectador más. Las conversaciones con Will Smith, las risas compartidas y la ausencia del rígido protocolo ofrecieron una imagen muy diferente de la habitual.
Will Smith, uno de los grandes protagonistas del fin de semana
La presencia del actor estadounidense revolucionó el ambiente desde su llegada al Principado. Nada más aparecer, firmó autógrafos, posó con los aficionados y recorrió las instalaciones despertando una enorme expectación.
Durante buena parte de la competición se mostró especialmente participativo. Se levantó en varias ocasiones para seguir las carreras, celebró algunas maniobras con entusiasmo y compartió bromas con quienes le acompañaban en la zona reservada para invitados.
En otro de los momentos más comentados de la jornada posó junto al príncipe Alberto y representantes de la organización con una amplia sonrisa y el brazo apoyado sobre el hombro del soberano, reflejando la excelente sintonía que ambos mantuvieron durante todo el evento.
El campeonato que ha conquistado a las grandes celebridades
Aunque el encuentro entre ambos acaparó buena parte de la atención, la E1 Series continúa consolidándose como uno de los acontecimientos más exclusivos del calendario internacional.
Impulsada por el empresario Alejandro Agag, la competición apuesta por embarcaciones eléctricas con el objetivo de combinar deporte, innovación y sostenibilidad, una filosofía que encaja plenamente con la defensa del medio ambiente que Alberto de Mónaco ha convertido en una de las señas de identidad de su reinado.
No resulta extraño, por tanto, que el campeonato atraiga cada vez a más nombres conocidos del cine, la música y el deporte. En un Principado acostumbrado a reunir a las mayores fortunas del mundo, el E1 ha conseguido convertirse en uno de los eventos imprescindibles del verano. Y antes de cambiar el polo por el esmoquin para asistir a la gala de la Cruz Roja, Alberto de Mónaco dejó una imagen poco habitual: la de un príncipe que, durante unas horas, disfrutó del espectáculo con la misma naturalidad que cualquier otro aficionado.
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