El hombre acusado de asesinar a Kimberly, una mujer de 32 años en Figueres (Girona) el pasado 19 de mayo, amenazó en dependencias policiales con matarla antes de quedar en libertad, según consta en el atestado policial que ha avanzado 3CatInfo y que ha podido consultar EL PAÍS. Horas después de abandonar los juzgados, tras no solicitar la Fiscalía prisión provisional, el hombre cumplió su amenaza y asesinó a su pareja a plena luz del día en una plaza de la ciudad.
El agresor fue arrestado dos veces en 48 horas y acumula 28 detenciones, varias por violencia machista, pero la fiscal no solicitó la prisión provisional y el juez acordó dejarlo en libertad
El hombre acusado de asesinar a Kimberly, una mujer de 32 años en Figueres (Girona) el pasado 19 de mayo, amenazó en dependencias policiales con matarla antes de quedar en libertad, según consta en el atestado policial que ha avanzado 3CatInfo y que ha podido consultar EL PAÍS. Horas después de abandonar los juzgados, tras no solicitar la Fiscalía prisión provisional, el hombre cumplió su amenaza y asesinó a su pareja a plena luz del día en una plaza de la ciudad.
El asesinato de Kimberly estuvo precedido por una cadena de agresiones, avisos y decisiones judiciales que ahora se encuentran bajo revisión. El hombre que acabó con su vida, de 48 años, tenía un amplio historial de violencia machista: había sido detenido por los Mossos d’Esquadra en 26 ocasiones desde 1998, muchas de ellas por hechos relacionados con violencia contra mujeres, y acumulaba varias condenas firmes.
La investigación policial incorporó varios elementos que situaban a Kimberly en una situación de especial vulnerabilidad. Según el atestado, consultado a través de fuentes policiales, durante su primera detención el agresor llegó a decir al agente encargado de custodiarlo que, cuando recuperara la libertad, mataría a su pareja.
La secuencia comenzó el domingo 17 de mayo. Los Mossos detuvieron al hombre por un episodio de maltrato y amenazas contra Kimberly. Al día siguiente se celebró un juicio rápido en el que el acusado reconoció los hechos. El juzgado de violencia sobre la mujer le impuso una orden de alejamiento solicitada por la víctima y una condena de seis meses de prisión, suspendida durante dos años con la condición de no volver a delinquir.
Pero tras quedar en libertad volvió a agredirla. El hombre fue detenido de nuevo pocas horas después por un nuevo episodio de violencia machista y por quebrantar la orden de alejamiento. El caso llegó entonces al juzgado de guardia de Figueres.
Kimberly fue citada para el día siguiente para ser examinada por el forense y ratificar la denuncia, pero no acudió al juzgado. La Fiscalía, que en ese momento era la única acusación, no solicitó ninguna medida cautelar contra el agresor, como la prisión provisional. El juez acordó finalmente su libertad provisional.
Críticas del Ministerio público a la fiscal y al juez de guardia
El hombre salió de los juzgados al mediodía del 19 de mayo. Horas después, asesinó a Kimberly con un cuchillo en la plaza Josep Tarradellas de Figueres. Fuentes de la Fiscalía de Girona admiten que no están satisfechas con la actuación de la fiscal y consideran cuestionable que no se solicitaran medidas cautelares, aunque evitan hablar de un error. El Ministerio Público sostiene que la ausencia de la víctima en la declaración judicial fue uno de los elementos que influyó en la decisión.
Tras el crimen, la Fiscalía de Girona acordó revisar sus protocolos y reforzar las actuaciones para “agotar todas las vías para localizar a una víctima cuando no acuda a una declaración judicial” y conocer los motivos de su ausencia.
La Fiscalía también ha cuestionado la actuación del juez de guardia por no convocar una vista para que las partes pudieran pronunciarse sobre una posible prisión provisional, una diligencia que solo puede acordar el magistrado.
La familia de Kimberly reclama que se investigue qué falló antes del asesinato, más allá de la condena que pueda recibir el acusado. Su abogado, Yrving Navarro Alvarado, ha argumentado en declaraciones a EL PAÍS que había indicios suficientes para solicitar el ingreso en prisión del agresor: “Es evidente que si la Fiscalia hubiera acusado con los indicios todos estos indicios, el presunto agresor habría estado en prisión y la muerta se habría podido evitar”.
