La noticia de la semana en la crónica social ha sido el ictus de Kiko Rivera y las reacciones -o no reacciones- se siguen sucediendo. La última ha sido la de su exmujer Irene Rosales , quien se ha mostrado esquiva al hacer declaraciones y ha decidido aplicar distancia y frialdad ante el ingreso del DJ tras la afección.Kiko Rivera dijo el miércoles que suspendía su gira de verano por un «grave problema» y el jueves confirmaba que había sido ingresado tras sufrir un ictus. y explicó los motivos que, según él, le habrían llevado al hospital. No habló de causas físicas, sino psicológicas y vinculadas al estrés y las emociones. Aquí es donde muchos han girado la cabeza hacia lo ocurrido en las últimas semanas, incluidas las broncas con Irene Rosales .«Probablemente el estrés ha tenido mucho que ver. Llevo demasiado tiempo viviendo bajo una presión mediática constante, con mi nombre presente cada día en televisiones, redes sociales y titulares», decía Kiko Rivera en el comunicado oficial donde confirmaba el ictus.Las primeras declaraciones de Irene RosalesDespués de todo cúmulo de sucesos, ha llegado el fatídico momento en el que a Irene Rosales le han puesto un micrófono delante para preguntarle por Kiko Rivera. Fue ella precisamente quien acompañó al hijo de Isabel Pantoja en el ictus que le dio en 2022, cuando eran marido y mujer, y ahora, tras su separación, las cosas están mucho más que tensas entre los dos. El exmatrimonio no ha dejado de lanzarse daros en público. El programa ‘De lunes a viernes’ ha llamado a la tertuliana para preguntarle por el asunto y la verdad es que no se la ha visto muy cómoda. «Estoy recibiendo muchas llamadas. Imagino, obviamente por la noticia, pero es que no voy a entrar ni comentar nada», ha avisado antes de proponer un ejercicio de resistencia con el objetivo de no dar titulares.«Estoy recibiendo muchas llamadas. Imagino, obviamente por la noticia, pero es que no voy a entrar ni comentar nada», ha avisado Irene Rosales«Discúlpame, porque es que creo que no es un tema que yo ya tenga que estar involucrada y no quiero decir mucho más allá de lo que te estoy diciendo», ha querido zanjar con el objetivo de que no la siguieran preguntando al respecto.Sus hijas, lo primeroEn lo que sí ha sido algo más explícita es en lo que se refiere a las dos hijas que tuvo con Kiko Rivera, motivo que también ha sido motivo de fricción entre ambos desde su separación. «Yo quiero desvincularme por completo de la noticia, aunque de manera indirecta, pues sé que estoy al final, bueno, pues me toca de alguna manera por el vínculo que tenemos de las niñas».Sin embargo, Irene Rosales quiere poner una línea roja y no desea armar ningún nuevo espectáculo con motivo del ictus de su exmarido. «En público no quiero hacer absolutamente nada. No quiero crear noticias, ni crear nada. No, no, es que no quiero entrar, no quiero verme vinculada en el tema directamente», ha resumido con cierta frialdad y distancia. Nada del tópico «espero que se recupere muy pronto».Mientras Kiko Rivera se recupera en el hospital de su segundo ictus, la colaboradora compartía una imagen desde un restaurante de Conil de la Frontera. Allí está con su novio Guillermo, que también ha compartido algunas instantáneas de los platos que han disfrutado. La noticia de la semana en la crónica social ha sido el ictus de Kiko Rivera y las reacciones -o no reacciones- se siguen sucediendo. La última ha sido la de su exmujer Irene Rosales , quien se ha mostrado esquiva al hacer declaraciones y ha decidido aplicar distancia y frialdad ante el ingreso del DJ tras la afección.Kiko Rivera dijo el miércoles que suspendía su gira de verano por un «grave problema» y el jueves confirmaba que había sido ingresado tras sufrir un ictus. y explicó los motivos que, según él, le habrían llevado al hospital. No habló de causas físicas, sino psicológicas y vinculadas al estrés y las emociones. Aquí es donde muchos han girado la cabeza hacia lo ocurrido en las últimas semanas, incluidas las broncas con Irene Rosales .«Probablemente el estrés ha tenido mucho que ver. Llevo demasiado tiempo viviendo bajo una presión mediática constante, con mi nombre presente cada día en televisiones, redes sociales y titulares», decía Kiko Rivera en el comunicado oficial donde confirmaba el ictus.Las primeras declaraciones de Irene RosalesDespués de todo cúmulo de sucesos, ha llegado el fatídico momento en el que a Irene Rosales le han puesto un micrófono delante para preguntarle por Kiko Rivera. Fue ella precisamente quien acompañó al hijo de Isabel Pantoja en el ictus que le dio en 2022, cuando eran marido y mujer, y ahora, tras su separación, las cosas están mucho más que tensas entre los dos. El exmatrimonio no ha dejado de lanzarse daros en público. El programa ‘De lunes a viernes’ ha llamado a la tertuliana para preguntarle por el asunto y la verdad es que no se la ha visto muy cómoda. «Estoy recibiendo muchas llamadas. Imagino, obviamente por la noticia, pero es que no voy a entrar ni comentar nada», ha avisado antes de proponer un ejercicio de resistencia con el objetivo de no dar titulares.«Estoy recibiendo muchas llamadas. Imagino, obviamente por la noticia, pero es que no voy a entrar ni comentar nada», ha avisado Irene Rosales«Discúlpame, porque es que creo que no es un tema que yo ya tenga que estar involucrada y no quiero decir mucho más allá de lo que te estoy diciendo», ha querido zanjar con el objetivo de que no la siguieran preguntando al respecto.Sus hijas, lo primeroEn lo que sí ha sido algo más explícita es en lo que se refiere a las dos hijas que tuvo con Kiko Rivera, motivo que también ha sido motivo de fricción entre ambos desde su separación. «Yo quiero desvincularme por completo de la noticia, aunque de manera indirecta, pues sé que estoy al final, bueno, pues me toca de alguna manera por el vínculo que tenemos de las niñas».Sin embargo, Irene Rosales quiere poner una línea roja y no desea armar ningún nuevo espectáculo con motivo del ictus de su exmarido. «En público no quiero hacer absolutamente nada. No quiero crear noticias, ni crear nada. No, no, es que no quiero entrar, no quiero verme vinculada en el tema directamente», ha resumido con cierta frialdad y distancia. Nada del tópico «espero que se recupere muy pronto».Mientras Kiko Rivera se recupera en el hospital de su segundo ictus, la colaboradora compartía una imagen desde un restaurante de Conil de la Frontera. Allí está con su novio Guillermo, que también ha compartido algunas instantáneas de los platos que han disfrutado.
La noticia de la semana en la crónica social ha sido el ictus de Kiko Rivera y las reacciones -o no reacciones- se siguen sucediendo. La última ha sido la de su exmujer Irene Rosales, quien se ha mostrado esquiva al hacer declaraciones y … ha decidido aplicar distancia y frialdad ante el ingreso del DJ tras la afección.
Kiko Rivera dijo el miércoles que suspendía su gira de verano por un «grave problema» y el jueves confirmaba que había sido ingresado tras sufrir un ictus. y explicó los motivos que, según él, le habrían llevado al hospital. No habló de causas físicas, sino psicológicas y vinculadas al estrés y las emociones. Aquí es donde muchos han girado la cabeza hacia lo ocurrido en las últimas semanas, incluidas las broncas con Irene Rosales.
«Probablemente el estrés ha tenido mucho que ver. Llevo demasiado tiempo viviendo bajo una presión mediática constante, con mi nombre presente cada día en televisiones, redes sociales y titulares», decía Kiko Rivera en el comunicado oficial donde confirmaba el ictus.
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Las primeras declaraciones de Irene Rosales
Después de todo cúmulo de sucesos, ha llegado el fatídico momento en el que a Irene Rosales le han puesto un micrófono delante para preguntarle por Kiko Rivera. Fue ella precisamente quien acompañó al hijo de Isabel Pantoja en el ictus que le dio en 2022, cuando eran marido y mujer, y ahora, tras su separación, las cosas están mucho más que tensas entre los dos. El exmatrimonio no ha dejado de lanzarse daros en público.
El programa ‘De lunes a viernes’ ha llamado a la tertuliana para preguntarle por el asunto y la verdad es que no se la ha visto muy cómoda. «Estoy recibiendo muchas llamadas. Imagino, obviamente por la noticia, pero es que no voy a entrar ni comentar nada», ha avisado antes de proponer un ejercicio de resistencia con el objetivo de no dar titulares.
«Estoy recibiendo muchas llamadas. Imagino, obviamente por la noticia, pero es que no voy a entrar ni comentar nada», ha avisado Irene Rosales
«Discúlpame, porque es que creo que no es un tema que yo ya tenga que estar involucrada y no quiero decir mucho más allá de lo que te estoy diciendo», ha querido zanjar con el objetivo de que no la siguieran preguntando al respecto.
Sus hijas, lo primero
En lo que sí ha sido algo más explícita es en lo que se refiere a las dos hijas que tuvo con Kiko Rivera, motivo que también ha sido motivo de fricción entre ambos desde su separación. «Yo quiero desvincularme por completo de la noticia, aunque de manera indirecta, pues sé que estoy al final, bueno, pues me toca de alguna manera por el vínculo que tenemos de las niñas».
Sin embargo, Irene Rosales quiere poner una línea roja y no desea armar ningún nuevo espectáculo con motivo del ictus de su exmarido. «En público no quiero hacer absolutamente nada. No quiero crear noticias, ni crear nada. No, no, es que no quiero entrar, no quiero verme vinculada en el tema directamente», ha resumido con cierta frialdad y distancia. Nada del tópico «espero que se recupere muy pronto».
Mientras Kiko Rivera se recupera en el hospital de su segundo ictus, la colaboradora compartía una imagen desde un restaurante de Conil de la Frontera. Allí está con su novio Guillermo, que también ha compartido algunas instantáneas de los platos que han disfrutado.
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