Ramón Lapiedra era una de esas personas que genera respeto por sus conocimientos, sus silencios y su actitud amable pero reservada. Era un sabio, un experto en la teoría de la relatividad y en astrofísica que no dudaba en bajar a la tierra para comprometerse con su cultura y con lengua. Esta madrugada ha fallecido a los 86 años en el hospital de Vinaròs, cerca de la casa de Alcocebre que compartía con su pareja de toda la vida, la pintora Carme Vidal, en el campo de Cap i Corp, frente al mar.
El catedrático valenciano de Física Teórica fallece a los 86 años. Aunaba una gran formación intelectual y un inquebrantable compromiso cívico
El catedrático valenciano de Física Teórica fallece a los 86 años. Aunaba una gran formación intelectual y un inquebrantable compromiso cívico
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27/07/2026REMITIDA UV (REMITIDA UV)

Ramón Lapiedra era una de esas personas que genera respeto por sus conocimientos, sus silencios y su actitud amable pero reservada. Era un sabio, un experto en la teoría de la relatividad y en astrofísica que no dudaba en bajar a la tierra para comprometerse con su cultura y con lengua. Esta madrugada ha fallecido a los 86 años en el hospital de Vinaròs, cerca de la casa de Alcocebre que compartía con su pareja de toda la vida, la pintora Carme Vidal, en el campo de Cap i Corp, frente al mar.
Catedrático de Física Teórica, Lapiedra fue el rector de la Universitat de València entre 1984 y 1994, que consolidó la institución en la democracia y en las libertades. Y fue una persona clave en el acuerdo histórico en el seno del Consell Valencià de Cultura que dio pie a la creación de la Acadèmia Valenciana de la Llengua. Él, que había sido diana de las críticas más feroces de la Valencia más rancia e ignorante, que le tildaba de catalanista por seguir los dictados universitarios o le rechazaba simplemente por ser un intelectual de izquierdas, logró aunar distintas sensibilidades en busca de la pacificación del conflicto lingüístico y del uso social del valenciano.
Nacido en Almenara y residente en Valencia, su infancia transcurrió en la vecina Sagunto, la ciudad de su familia, y su juventud en las diferentes universidades y ciudades en las que estudió gracias a las becas que recibió por su portentosa capacidad. Licenciado en Física por la Universidad de Madrid (1963), doctor en Física Teórica por las Universidades de París (1969) y Barcelona (1974), investigador en el Centre National de la Recherche Scientifique de París, catedrático en la Universitat de València (1982-2010), investigó en los campos de la relatividad general, la mecánica relativista predictiva, la astrofísica relativista, la cosmología o los cimientos de mecánica cuántica. Y publicó numerosos artículos científicos y varios libros. Paralelamente, desarrolló una destaca importante trayectoria cívica en Valencia.
“Era una persona espléndida en todos los sentidos; un estudioso desde que era niño, desde que nos conocimos en Sagunto, cuando los dos teníamos siete años y nos hicimos amiogos. Era reflexivo, generoso, con una formación intelectual muy potente. ”, comenta Emèrit Bono, catedrático jubilado de Economía Aplicada, exconsejero de la Generalitat durante la presidencia del socialista Joan Lerma y exvicerretor de la Universitat con Lapiedra.
Lapiedra vivió en París el mayo del 68 y su activismo cívico le llevó a ser juzgado por el Tribunal de Orden Público (TOP), que le condenó a nueve meses de cárcel, que pasó en Barcelona y en Jaén (1970). A finales del pasado siglo, fue uno de los fundadores de la plataforma valencianista y progresista Valencians pel Canvi y miembro de comisión, presidida por Josep Maria Bricall, que redactó la Informe Universidad 2000 por encargo de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas. Recibió múltiples distinciones y homenajes: la medalla de honor de la Red Vives de Universidades y ser nombrado hijo adoptivo de la ciudad de Sagunto fueron de los últimos. El funeral civil tendrá lugar en el Tanatori Benicarló el miércoles a las 12 horas.
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