En el día del patrón, Huesca volvió a inundarse de verde y ese aroma fresco e inconfundible que llega para las fiestas. La feria de San Lorenzo, ahora bautizada como de la Albahaca, comenzó con una doble salida a hombros que no quedará para los anales de esta plaza . Sin sorprender la de El Fandi, abonado a estas salidas en este coso, y baratilla la de Marco Pérez . Quien se quedó sin tal honor fue Tomás Rufo, que desplegó ante el público oscense firmeza y pasajes de buen toreo. Todo con una corrida aparente en sus formas aunque de escaso empuje y raza de El Torero.El Fandi cumplió con su compromiso anual con Huesca y los oscenses. El año pasado recibió el homenaje del Ayuntamiento oscense por tantas tardes de felicidad y se llevó la albahaca honorífica de plata, uno de los reconocimientos más preciados de la capital. No quiso guardarse nada para este año y en el día del patrón San Lorenzo llegó con la sana intención de no salirse de su guión. Estuvo más tiempo rodillas en tierra que de pie. Ahí las largas cambiadas de recibo, de hinojos, y remates arriba y abajo, y muletazos por aquí y por allá. Vueltas y revueltas después de un tercio de banderillas también made in Fandila, moviola y violín incluidos. Todo despegadIllo, que a estas alturas, con tantos años en la mochila, no era cuestión de apreturas. Por todo eso y algo más, tan del gusto de la euforia peñista, se llevó un trofeo del que abrió plaza.Con el seriecito que hizo cuarto no dejó pasar la oportunidad de andar airoso, de aire, con el capote y sobrado con los palos, con otro solo de violín repetido por petición popular. El brindis fue para la alcaldesa, Lorena Orduna, que viene demostrando sensibilidad con todo lo que significa y aporta la feria a la ciudad y a sus fiestas, que no es lo de menos.En honor al brindis se puso a torear con la muleta en la diestra, que el toro tomaba sin demasiada convicción. Buscaba los terrenos de chiqueros el de El Torero y, antes de su huida definitiva, El Fandi lo sujetó con la mano izquierda en naturales a los que le faltó pisar el pedal del freno. Y en el final, surgió de nuevo El Fandi verdadero, el de la rodilla en tierra en desplantes a cuerpo limpio. El sol se lo agradeció, y poco importó que la estocada precisara del refrendo de un descabello para que se pidiera la oreja. Hubo pañuelo blanco, que le abría la puerta grande. Misión cumplida.Tomás Rufo, en un derechazo de ajuste y mano baja TauroemociónTarde de firmeza y hasta de aires arrebatados de Tomás Rufo. Un pinchazo en el segundo y un descabello en el quinto le robaron salir a hombros. El de Toledo tuvo dos toros completamente distintos, su primero, que salió humillando y acabó parado y reservón, y el otro, que no tomaba mal los engaños. Rufo no se aburrió con el uno y toreó largo y templado al otro. Cuando parecía que el de El Torero ya no daba más de sí, el diestro dijo que ahí aún había más y se pegó un arrimón muy metido entre los pitones. Tozudo, a lo maño, lejos de darse por vencido se pasó muy cerca las puntas que lucía ese segundo.Feria de la Albahaca Plaza de toros de Huesca Lunes, 10 de agosto de 2026. Primera corrida. Lleno. Toros de El Torero, aparentes de presencia, con sus puntas, y deslucidos de juego. El Fandi, de marino y oro. Estocada (oreja). Estocada y descabello (oreja). Salió a hombros. Tomás Rufo, de verde y oro. Pinchazo y estocada (silencio). Estocada y descabello (oreja). Marco Pérez, de vainilla y oro. Estocada (oreja). Estocada (oreja). Salió a hombros.Más hecho el quinto, con el que se entendió en dos series de muleta con la mano derecha que tuvieron el denominador común del mando. Todo muy por abajo, llevando al toro muy toreado, y a partir de ese momento, cuando ya había demostrado sus virtudes de muletero, llegó la fase de valor, todo muy a favor del público. La estocada parecía suficiente, pero tuvo que rubricar con el descabello y lo que iba para premio gordo se quedó en una oreja bien ganada.Marco Pérez le cortó una oreja a cada uno de sus enemigos tras dos actuaciones con ganas, con encomiable esfuerzo, pero de poco poso. El tercero ya demostró su nulo celo saliendo corretón y suelto de los capotes, siempre a su aire. Insistió en mantenerlo metido en su muleta, que se movía con desajuste y pocas apreturas. Mejores intenciones que resultados en un final por alegrías. Y con el sexto, una historia parecida, poco fuste en el astado y decidido el joven torero, al que la estocada le valió la oreja que le daba el pase triunfal. En el día del patrón, Huesca volvió a inundarse de verde y ese aroma fresco e inconfundible que llega para las fiestas. La feria de San Lorenzo, ahora bautizada como de la Albahaca, comenzó con una doble salida a hombros que no quedará para los anales de esta plaza . Sin sorprender la de El Fandi, abonado a estas salidas en este coso, y baratilla la de Marco Pérez . Quien se quedó sin tal honor fue Tomás Rufo, que desplegó ante el público oscense firmeza y pasajes de buen toreo. Todo con una corrida aparente en sus formas aunque de escaso empuje y raza de El Torero.El Fandi cumplió con su compromiso anual con Huesca y los oscenses. El año pasado recibió el homenaje del Ayuntamiento oscense por tantas tardes de felicidad y se llevó la albahaca honorífica de plata, uno de los reconocimientos más preciados de la capital. No quiso guardarse nada para este año y en el día del patrón San Lorenzo llegó con la sana intención de no salirse de su guión. Estuvo más tiempo rodillas en tierra que de pie. Ahí las largas cambiadas de recibo, de hinojos, y remates arriba y abajo, y muletazos por aquí y por allá. Vueltas y revueltas después de un tercio de banderillas también made in Fandila, moviola y violín incluidos. Todo despegadIllo, que a estas alturas, con tantos años en la mochila, no era cuestión de apreturas. Por todo eso y algo más, tan del gusto de la euforia peñista, se llevó un trofeo del que abrió plaza.Con el seriecito que hizo cuarto no dejó pasar la oportunidad de andar airoso, de aire, con el capote y sobrado con los palos, con otro solo de violín repetido por petición popular. El brindis fue para la alcaldesa, Lorena Orduna, que viene demostrando sensibilidad con todo lo que significa y aporta la feria a la ciudad y a sus fiestas, que no es lo de menos.En honor al brindis se puso a torear con la muleta en la diestra, que el toro tomaba sin demasiada convicción. Buscaba los terrenos de chiqueros el de El Torero y, antes de su huida definitiva, El Fandi lo sujetó con la mano izquierda en naturales a los que le faltó pisar el pedal del freno. Y en el final, surgió de nuevo El Fandi verdadero, el de la rodilla en tierra en desplantes a cuerpo limpio. El sol se lo agradeció, y poco importó que la estocada precisara del refrendo de un descabello para que se pidiera la oreja. Hubo pañuelo blanco, que le abría la puerta grande. Misión cumplida.Tomás Rufo, en un derechazo de ajuste y mano baja TauroemociónTarde de firmeza y hasta de aires arrebatados de Tomás Rufo. Un pinchazo en el segundo y un descabello en el quinto le robaron salir a hombros. El de Toledo tuvo dos toros completamente distintos, su primero, que salió humillando y acabó parado y reservón, y el otro, que no tomaba mal los engaños. Rufo no se aburrió con el uno y toreó largo y templado al otro. Cuando parecía que el de El Torero ya no daba más de sí, el diestro dijo que ahí aún había más y se pegó un arrimón muy metido entre los pitones. Tozudo, a lo maño, lejos de darse por vencido se pasó muy cerca las puntas que lucía ese segundo.Feria de la Albahaca Plaza de toros de Huesca Lunes, 10 de agosto de 2026. Primera corrida. Lleno. Toros de El Torero, aparentes de presencia, con sus puntas, y deslucidos de juego. El Fandi, de marino y oro. Estocada (oreja). Estocada y descabello (oreja). Salió a hombros. Tomás Rufo, de verde y oro. Pinchazo y estocada (silencio). Estocada y descabello (oreja). Marco Pérez, de vainilla y oro. Estocada (oreja). Estocada (oreja). Salió a hombros.Más hecho el quinto, con el que se entendió en dos series de muleta con la mano derecha que tuvieron el denominador común del mando. Todo muy por abajo, llevando al toro muy toreado, y a partir de ese momento, cuando ya había demostrado sus virtudes de muletero, llegó la fase de valor, todo muy a favor del público. La estocada parecía suficiente, pero tuvo que rubricar con el descabello y lo que iba para premio gordo se quedó en una oreja bien ganada.Marco Pérez le cortó una oreja a cada uno de sus enemigos tras dos actuaciones con ganas, con encomiable esfuerzo, pero de poco poso. El tercero ya demostró su nulo celo saliendo corretón y suelto de los capotes, siempre a su aire. Insistió en mantenerlo metido en su muleta, que se movía con desajuste y pocas apreturas. Mejores intenciones que resultados en un final por alegrías. Y con el sexto, una historia parecida, poco fuste en el astado y decidido el joven torero, al que la estocada le valió la oreja que le daba el pase triunfal.
En el día del patrón, Huesca volvió a inundarse de verde y ese aroma fresco e inconfundible que llega para las fiestas. La feria de San Lorenzo, ahora bautizada como de la Albahaca, comenzó con una doble salida a hombros que no quedará para los … anales de esta plaza. Sin sorprender la de El Fandi, abonado a estas salidas en este coso, y baratilla la de Marco Pérez. Quien se quedó sin tal honor fue Tomás Rufo, que desplegó ante el público oscense firmeza y pasajes de buen toreo. Todo con una corrida aparente en sus formas aunque de escaso empuje y raza de El Torero.
El Fandi cumplió con su compromiso anual con Huesca y los oscenses. El año pasado recibió el homenaje del Ayuntamiento oscense por tantas tardes de felicidad y se llevó la albahaca honorífica de plata, uno de los reconocimientos más preciados de la capital. No quiso guardarse nada para este año y en el día del patrón San Lorenzo llegó con la sana intención de no salirse de su guión. Estuvo más tiempo rodillas en tierra que de pie. Ahí las largas cambiadas de recibo, de hinojos, y remates arriba y abajo, y muletazos por aquí y por allá. Vueltas y revueltas después de un tercio de banderillas también made in Fandila, moviola y violín incluidos. Todo despegadIllo, que a estas alturas, con tantos años en la mochila, no era cuestión de apreturas. Por todo eso y algo más, tan del gusto de la euforia peñista, se llevó un trofeo del que abrió plaza.
Con el seriecito que hizo cuarto no dejó pasar la oportunidad de andar airoso, de aire, con el capote y sobrado con los palos, con otro solo de violín repetido por petición popular. El brindis fue para la alcaldesa, Lorena Orduna, que viene demostrando sensibilidad con todo lo que significa y aporta la feria a la ciudad y a sus fiestas, que no es lo de menos.
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En honor al brindis se puso a torear con la muleta en la diestra, que el toro tomaba sin demasiada convicción. Buscaba los terrenos de chiqueros el de El Torero y, antes de su huida definitiva, El Fandi lo sujetó con la mano izquierda en naturales a los que le faltó pisar el pedal del freno. Y en el final, surgió de nuevo El Fandi verdadero, el de la rodilla en tierra en desplantes a cuerpo limpio. El sol se lo agradeció, y poco importó que la estocada precisara del refrendo de un descabello para que se pidiera la oreja. Hubo pañuelo blanco, que le abría la puerta grande. Misión cumplida.

(Tauroemoción)
Tarde de firmeza y hasta de aires arrebatados de Tomás Rufo. Un pinchazo en el segundo y un descabello en el quinto le robaron salir a hombros. El de Toledo tuvo dos toros completamente distintos, su primero, que salió humillando y acabó parado y reservón, y el otro, que no tomaba mal los engaños. Rufo no se aburrió con el uno y toreó largo y templado al otro. Cuando parecía que el de El Torero ya no daba más de sí, el diestro dijo que ahí aún había más y se pegó un arrimón muy metido entre los pitones. Tozudo, a lo maño, lejos de darse por vencido se pasó muy cerca las puntas que lucía ese segundo.
Feria de la Albahaca
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Plaza de toros de Huesca
Lunes, 10 de agosto de 2026. Primera corrida. Lleno. Toros de El Torero, aparentes de presencia, con sus puntas, y deslucidos de juego.
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El Fandi,
de marino y oro. Estocada (oreja). Estocada y descabello (oreja). Salió a hombros. -
Tomás Rufo,
de verde y oro. Pinchazo y estocada (silencio). Estocada y descabello (oreja). -
Marco Pérez,
de vainilla y oro. Estocada (oreja). Estocada (oreja). Salió a hombros.
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Más hecho el quinto, con el que se entendió en dos series de muleta con la mano derecha que tuvieron el denominador común del mando. Todo muy por abajo, llevando al toro muy toreado, y a partir de ese momento, cuando ya había demostrado sus virtudes de muletero, llegó la fase de valor, todo muy a favor del público. La estocada parecía suficiente, pero tuvo que rubricar con el descabello y lo que iba para premio gordo se quedó en una oreja bien ganada.
Marco Pérez le cortó una oreja a cada uno de sus enemigos tras dos actuaciones con ganas, con encomiable esfuerzo, pero de poco poso. El tercero ya demostró su nulo celo saliendo corretón y suelto de los capotes, siempre a su aire. Insistió en mantenerlo metido en su muleta, que se movía con desajuste y pocas apreturas. Mejores intenciones que resultados en un final por alegrías. Y con el sexto, una historia parecida, poco fuste en el astado y decidido el joven torero, al que la estocada le valió la oreja que le daba el pase triunfal.
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