Apenas un año después de aterrizar en La 1 junto a Marta Flich con ‘Directo al grano’, Gonzalo Miró se ha convertido en uno de los rostros del momento. La salida de Javier Ruiz rumbo a La Séptima y el baile de sillas dentro de la Corporación ha colocado al presentador en un sitio privilegiado de cara a la nueva temporada : en septiembre dará el salto a ‘Malas lenguas’ , el hasta ahora programa de Jesús Cintora, junto a Esther Palomera y Ana Hinestrosa.Experiencia y conocimiento le sobran. Mientras otros niños miraban la televisión desde sus casas e iban al cine con sus padres, este aprendió cómo funcionaba el mundillo detrás de las cámaras desde bien pequeño. Así se encargó de enseñárselo su madre , la directora de cine Pilar Miró , que le transmitió su pasión por el sector en el que, desde hace años, él mismo ha encontrado su hueco.La cineasta, que tenía 41 años cuando dio a luz a su único hijo, se encargó de criarlo sola siempre y también de enseñarle todo lo que sabía hasta su fallecimiento en 1997 a causa de un infarto. Aunque Pilar padecía una insuficiencia cardíaca desde que era joven y había tenido que someterse hasta a dos intervenciones a corazón abierto para tratar de mejorar su delicada salud, su muerte fue un auténtico shock para todos aquellos que la conocían. «Nos vimos un momento antes en el desayuno, luego ella se fue a la habitación. En un momento dado subió a la planta de arriba a chequear el fax y fue algo fulminante, no hubo tiempo para nada », contó el presentador en el programa ‘Lazos de Sangre’ que repasaba la vida y muerte de su progenitora.La infancia «de adultos» de Gonzalo Miró junto a su madre PilarA pesar de esta tragedia, son muchos los recuerdos de los 16 años que pasaron juntos que Miró almacena en su memoria. Pilar y su hijo eran inseparables, tal y como recuerdan todos los allegados de la fallecida directora, algo que, por supuesto, marcó la infancia del presentador de televisión, que creció alejado de lo que la época marcaba como territorio infantil. « Mi madre no era una madre al uso , no se le daba bien la cocina, no hacía conmigo cosas de niños », comentó hace unos años el madrileño en el programa ‘Lazos de sangre’ al recordar cómo había sido su infancia junto a la que fuera directora de Radio Televisión Española.Pilar Miró se encargó de que su primogénito hiciera con ella «cosas de adultos» , como ir «a la ópera con ocho años» o «a ver ‘El gatopardo’ con 12»: « No recuerdo una infancia de estar con mi madre en los sitios típicos donde había más niños . Me crie en un entorno de cámaras de televisión, de platós, de sets de rodaje».«No recuerdo una infancia de estar con mi madre en los sitios típicos donde había más niños. Me crie en un entorno de cámaras de televisión» Gonzalo MiróEl exigente trabajo de su madre impedía que Gonzalo siempre pudiese acompañarla, pero el comunicador jamás se sintió solo. «Siempre consiguió dejarme en lugares donde yo me sentía muy a gusto con gente querida. Compensaba esos momentos de ausencia, donde no podía estar conmigo porque trabajaba, con tenerme contento cuando estaba conmigo », recordó el presentador.Aunque ella falleció muy joven, cuando Gonzalo era aún menor de edad, este todavía la recuerda y mantiene a buen recaudo las imágenes de su infancia: «Le encantaba hacer fotografías, aunque salir menos. Tenemos muchas fotos juntos cuando yo era muy pequeño».Nunca extrañó una figura paterna gracias a la buena relación con su madreCon una madre como Pilar, a Gonzalo Miró jamás le hizo falta un padre. Así lo ha afirmado en varias ocasiones, asegurando que «nunca ha extrañado una figura paterna» , pues su madre «siempre estuvo muy pendiente» de que él la recibiese: «Jamás noté una ausencia afectiva que me provocara la necesidad de querer a alguien más a mi lado que no fuera mi madre». La de ambos era una relación más allá del vínculo madre e hijo: « Ella supo perfectamente cómo entablar una relación de amistad conmigo. Creo que los dos podíamos presumir de llevarnos realmente bien y teníamos mucha confianza el uno en el otro», recordó el conductor de La 1 en esta misma entrevista.«Nunca he extrañado una figura paterna, mi madre siempre estuvo muy pendiente de esa ausencia afectiva» Gonzalo MiróUno de los hombres que estuvo cerca de él durante su infancia fue Felipe González , íntimo amigo de la cineasta y padrino de Gonzalo . Tal fue su implicación que, tras su muerte, el joven quedó bajo la tutela legal del expresidente del Gobierno, que llegó incluso a ofrecerle mudarse junto a su familia del político, algo a lo que este se negó al entender que «no tenía ningún sentido».Con el paso de los años, González y él siguen manteniendo una buena relación: «Es una relación de amistad porque tampoco ha sido un padrino al uso , ni falta que le hacía porque entendió muy bien lo de respetar mi libertad. Nunca pretendió imponerme su autoridad y eso me pareció muy inteligente, porque de lo contrario no tendríamos la relación que tenemos ahora», contaba en una entrevista en Diez Minutos. Apenas un año después de aterrizar en La 1 junto a Marta Flich con ‘Directo al grano’, Gonzalo Miró se ha convertido en uno de los rostros del momento. La salida de Javier Ruiz rumbo a La Séptima y el baile de sillas dentro de la Corporación ha colocado al presentador en un sitio privilegiado de cara a la nueva temporada : en septiembre dará el salto a ‘Malas lenguas’ , el hasta ahora programa de Jesús Cintora, junto a Esther Palomera y Ana Hinestrosa.Experiencia y conocimiento le sobran. Mientras otros niños miraban la televisión desde sus casas e iban al cine con sus padres, este aprendió cómo funcionaba el mundillo detrás de las cámaras desde bien pequeño. Así se encargó de enseñárselo su madre , la directora de cine Pilar Miró , que le transmitió su pasión por el sector en el que, desde hace años, él mismo ha encontrado su hueco.La cineasta, que tenía 41 años cuando dio a luz a su único hijo, se encargó de criarlo sola siempre y también de enseñarle todo lo que sabía hasta su fallecimiento en 1997 a causa de un infarto. Aunque Pilar padecía una insuficiencia cardíaca desde que era joven y había tenido que someterse hasta a dos intervenciones a corazón abierto para tratar de mejorar su delicada salud, su muerte fue un auténtico shock para todos aquellos que la conocían. «Nos vimos un momento antes en el desayuno, luego ella se fue a la habitación. En un momento dado subió a la planta de arriba a chequear el fax y fue algo fulminante, no hubo tiempo para nada », contó el presentador en el programa ‘Lazos de Sangre’ que repasaba la vida y muerte de su progenitora.La infancia «de adultos» de Gonzalo Miró junto a su madre PilarA pesar de esta tragedia, son muchos los recuerdos de los 16 años que pasaron juntos que Miró almacena en su memoria. Pilar y su hijo eran inseparables, tal y como recuerdan todos los allegados de la fallecida directora, algo que, por supuesto, marcó la infancia del presentador de televisión, que creció alejado de lo que la época marcaba como territorio infantil. « Mi madre no era una madre al uso , no se le daba bien la cocina, no hacía conmigo cosas de niños », comentó hace unos años el madrileño en el programa ‘Lazos de sangre’ al recordar cómo había sido su infancia junto a la que fuera directora de Radio Televisión Española.Pilar Miró se encargó de que su primogénito hiciera con ella «cosas de adultos» , como ir «a la ópera con ocho años» o «a ver ‘El gatopardo’ con 12»: « No recuerdo una infancia de estar con mi madre en los sitios típicos donde había más niños . Me crie en un entorno de cámaras de televisión, de platós, de sets de rodaje».«No recuerdo una infancia de estar con mi madre en los sitios típicos donde había más niños. Me crie en un entorno de cámaras de televisión» Gonzalo MiróEl exigente trabajo de su madre impedía que Gonzalo siempre pudiese acompañarla, pero el comunicador jamás se sintió solo. «Siempre consiguió dejarme en lugares donde yo me sentía muy a gusto con gente querida. Compensaba esos momentos de ausencia, donde no podía estar conmigo porque trabajaba, con tenerme contento cuando estaba conmigo », recordó el presentador.Aunque ella falleció muy joven, cuando Gonzalo era aún menor de edad, este todavía la recuerda y mantiene a buen recaudo las imágenes de su infancia: «Le encantaba hacer fotografías, aunque salir menos. Tenemos muchas fotos juntos cuando yo era muy pequeño».Nunca extrañó una figura paterna gracias a la buena relación con su madreCon una madre como Pilar, a Gonzalo Miró jamás le hizo falta un padre. Así lo ha afirmado en varias ocasiones, asegurando que «nunca ha extrañado una figura paterna» , pues su madre «siempre estuvo muy pendiente» de que él la recibiese: «Jamás noté una ausencia afectiva que me provocara la necesidad de querer a alguien más a mi lado que no fuera mi madre». La de ambos era una relación más allá del vínculo madre e hijo: « Ella supo perfectamente cómo entablar una relación de amistad conmigo. Creo que los dos podíamos presumir de llevarnos realmente bien y teníamos mucha confianza el uno en el otro», recordó el conductor de La 1 en esta misma entrevista.«Nunca he extrañado una figura paterna, mi madre siempre estuvo muy pendiente de esa ausencia afectiva» Gonzalo MiróUno de los hombres que estuvo cerca de él durante su infancia fue Felipe González , íntimo amigo de la cineasta y padrino de Gonzalo . Tal fue su implicación que, tras su muerte, el joven quedó bajo la tutela legal del expresidente del Gobierno, que llegó incluso a ofrecerle mudarse junto a su familia del político, algo a lo que este se negó al entender que «no tenía ningún sentido».Con el paso de los años, González y él siguen manteniendo una buena relación: «Es una relación de amistad porque tampoco ha sido un padrino al uso , ni falta que le hacía porque entendió muy bien lo de respetar mi libertad. Nunca pretendió imponerme su autoridad y eso me pareció muy inteligente, porque de lo contrario no tendríamos la relación que tenemos ahora», contaba en una entrevista en Diez Minutos.
Apenas un año después de aterrizar en La 1 junto a Marta Flich con ‘Directo al grano’, Gonzalo Miró se ha convertido en uno de los rostros del momento. La salida de Javier Ruiz rumbo a La Séptima y el baile de … sillas dentro de la Corporación ha colocado al presentador en un sitio privilegiado de cara a la nueva temporada: en septiembre dará el salto a ‘Malas lenguas’, el hasta ahora programa de Jesús Cintora, junto a Esther Palomera y Ana Hinestrosa.
Experiencia y conocimiento le sobran. Mientras otros niños miraban la televisión desde sus casas e iban al cine con sus padres, este aprendió cómo funcionaba el mundillo detrás de las cámaras desde bien pequeño. Así se encargó de enseñárselo su madre, la directora de cine Pilar Miró, que le transmitió su pasión por el sector en el que, desde hace años, él mismo ha encontrado su hueco.
La cineasta, que tenía 41 años cuando dio a luz a su único hijo, se encargó de criarlo sola siempre y también de enseñarle todo lo que sabía hasta su fallecimiento en 1997 a causa de un infarto. Aunque Pilar padecía una insuficiencia cardíaca desde que era joven y había tenido que someterse hasta a dos intervenciones a corazón abierto para tratar de mejorar su delicada salud, su muerte fue un auténtico shock para todos aquellos que la conocían.
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«Nos vimos un momento antes en el desayuno, luego ella se fue a la habitación. En un momento dado subió a la planta de arriba a chequear el fax y fue algo fulminante, no hubo tiempo para nada», contó el presentador en el programa ‘Lazos de Sangre’ que repasaba la vida y muerte de su progenitora.
La infancia «de adultos» de Gonzalo Miró junto a su madre Pilar
A pesar de esta tragedia, son muchos los recuerdos de los 16 años que pasaron juntos que Miró almacena en su memoria. Pilar y su hijo eran inseparables, tal y como recuerdan todos los allegados de la fallecida directora, algo que, por supuesto, marcó la infancia del presentador de televisión, que creció alejado de lo que la época marcaba como territorio infantil.
«Mi madre no era una madre al uso, no se le daba bien la cocina, no hacía conmigo cosas de niños», comentó hace unos años el madrileño en el programa ‘Lazos de sangre’ al recordar cómo había sido su infancia junto a la que fuera directora de Radio Televisión Española.
Pilar Miró se encargó de que su primogénito hiciera con ella «cosas de adultos», como ir «a la ópera con ocho años» o «a ver ‘El gatopardo’ con 12»: «No recuerdo una infancia de estar con mi madre en los sitios típicos donde había más niños. Me crie en un entorno de cámaras de televisión, de platós, de sets de rodaje».
«No recuerdo una infancia de estar con mi madre en los sitios típicos donde había más niños. Me crie en un entorno de cámaras de televisión»
Gonzalo Miró
El exigente trabajo de su madre impedía que Gonzalo siempre pudiese acompañarla, pero el comunicador jamás se sintió solo. «Siempre consiguió dejarme en lugares donde yo me sentía muy a gusto con gente querida. Compensaba esos momentos de ausencia, donde no podía estar conmigo porque trabajaba, con tenerme contento cuando estaba conmigo», recordó el presentador.
Aunque ella falleció muy joven, cuando Gonzalo era aún menor de edad, este todavía la recuerda y mantiene a buen recaudo las imágenes de su infancia: «Le encantaba hacer fotografías, aunque salir menos. Tenemos muchas fotos juntos cuando yo era muy pequeño».
Nunca extrañó una figura paterna gracias a la buena relación con su madre
Con una madre como Pilar, a Gonzalo Miró jamás le hizo falta un padre. Así lo ha afirmado en varias ocasiones, asegurando que «nunca ha extrañado una figura paterna», pues su madre «siempre estuvo muy pendiente» de que él la recibiese: «Jamás noté una ausencia afectiva que me provocara la necesidad de querer a alguien más a mi lado que no fuera mi madre».
La de ambos era una relación más allá del vínculo madre e hijo: «Ella supo perfectamente cómo entablar una relación de amistad conmigo. Creo que los dos podíamos presumir de llevarnos realmente bien y teníamos mucha confianza el uno en el otro», recordó el conductor de La 1 en esta misma entrevista.
«Nunca he extrañado una figura paterna, mi madre siempre estuvo muy pendiente de esa ausencia afectiva»
Gonzalo Miró
Uno de los hombres que estuvo cerca de él durante su infancia fue Felipe González, íntimo amigo de la cineasta y padrino de Gonzalo. Tal fue su implicación que, tras su muerte, el joven quedó bajo la tutela legal del expresidente del Gobierno, que llegó incluso a ofrecerle mudarse junto a su familia del político, algo a lo que este se negó al entender que «no tenía ningún sentido».
Con el paso de los años, González y él siguen manteniendo una buena relación: «Es una relación de amistad porque tampoco ha sido un padrino al uso, ni falta que le hacía porque entendió muy bien lo de respetar mi libertad. Nunca pretendió imponerme su autoridad y eso me pareció muy inteligente, porque de lo contrario no tendríamos la relación que tenemos ahora», contaba en una entrevista en Diez Minutos.
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