En apenas dos días, Polonia ha registrado tres incidentes protagonizados por adolescentes que han atacado o planeaban atacar una escuela. Este miércoles, un chico de 15 años entró a las nueve de la mañana en el colegio de educación primaria de la localidad de Leszczydól-Nowiny, a 70 kilómetros al noreste de Varsovia, e hirió a tres empleados con “un objeto punzante”, según un comunicado de la policía. Una conserje de 37 años que se encontraba entre los heridos ha fallecido.
Es el segundo asalto de este tipo en dos días en el país. La policía frustró los planes de un tercer adolescente que preveía hacer lo mismo en su centro educativo
En apenas dos días, Polonia ha registrado tres incidentes protagonizados por adolescentes que han atacado o planeaban atacar una escuela. Este miércoles, un chico de 15 años entró a las nueve de la mañana en el colegio de educación primaria de la localidad de Leszczydól-Nowiny, a 70 kilómetros al noreste de Varsovia, e hirió a tres empleados con “un objeto punzante”, según un comunicado de la policía. Una conserje de 37 años que se encontraba entre los heridos ha fallecido.
El adolescente, antiguo estudiante del centro, provocó heridas también a un docente y al director del centro, que intentó detenerle. El ministro del Interior, Marcin Kierwiński, informó en una rueda de presa recogida por los medios polacos de que la investigación policial sigue su curso y que por ahora se desconocen los motivos que han motivado el ataque del menor, que ha pasado a disposición judicial.
El incidente se suma apenas un día después a otros dos registrados este miércoles. El más grave ocurrió por la mañana, cuando un joven de 19 años apuñaló e hirió a ocho personas en un instituto de Formación Profesional en Ostroleka, a 125 kilométros de Varsovia, también en el noreste de la capital.
Pasadas las 11.00, el estudiante identificado como Jakub Z. por medios locales, atacó con un cuchillo a varios compañeros y profesores. En su huida, hirió a dos personas más en un parque cercano. El joven fue detenido en la playa fluvial de la localidad. El atacante portaba material explosivo.
Según un portavoz de la policía municipal, el chico tenía antecedentes por posesión de drogas, pero no por actos violentos. En este caso, tampoco han trascendido aún los motivos que le impulsaron a atacar.
El tercer episodio de estos dos días se quedó solo en planes frustrados. “La policía, gracias a una muy buena colaboración con el entorno local de profesores, detuvo a un joven de 17 años en Sierpc”, explicó el ministro Kierwiński ante la prensa.
La policía ha explicado en redes sociales que el joven manifestó a sus compañeros que pensaba hacer “algo malo” el 7 de octubre. Un profesor alertó a la policía cuando le llegaron esos comentarios y en la mañana del miércoles, los agentes se presentaron a primera hora en su apartamento.
Allí pudieron comprobar que tenía dos cuchillos preparados en una riñonera. En el móvil le encontraron un amplio historial de búsqueda sobre cómo llevar a cabo este tipo de ataques, según el comunicado policial.
Este tipo de ataques, por más que se hayan concentrado tres en dos días, no son un fenómeno habitual en Polonia. La Defensora de los Derechos de la Infancia, Monika Horna-Cieślak, acudió el miércoles a la localidad de Ostroleka tras el ataque. “Estamos observando una radicalización de las actitudes y una aceptación de la violencia en la forma de tratar a los demás. Realmente tenemos que decir ‘basta’; de lo contrario, ocurrirá una tragedia. Los jóvenes nos están observando”, declaró a Onet.
El primer ministro, Donald Tusk, ha convocado una reunión urgente este jueves con los responsables de los ministerios de Interior, Digitalización, Educación y Sanidad, además del coordinador de los servicios de seguridad y la jefatura de policía. La Policía Nacional ha informado de que reforzará las patrullas para mejorar la vigilancia en el entorno de los centros escolares.
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