Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Cultura  Aguado pone el alma donde faltó el toro
Cultura

Aguado pone el alma donde faltó el toro

abril 17, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

También las plazas tienen memoria. Y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla llegó este viernes con el corazón todavía acelerado por lo vivido veinticuatro horas antes con Morante de la Puebla. La tarde histórica del jueves dejó una resaca emocional difícil de digerir, de esas que pesan como una losa sobre lo que viene después. Sevilla seguía mirando hacia atrás mientras intentaba atender lo que tenía delante. Y así es complicado empezar de cero.Se notó desde el primer toro. En el ambiente, en el pulso de los tendidos, en esa sensación de que faltaba una chispa imposible de fabricar. Para colmo, la corrida de Domingo Hernández tampoco acompañó. Desigual de presentación, escasa de raza y falta de transmisión en demasiados momentos, terminó por acentuar esa cuesta arriba que arrastraba la tarde desde antes del paseíllo. Solo el quinto ofreció algo más de movilidad y el sexto, dentro de sus dificultades, permitió entrever algo de emoción.Alejandro Talavante quedó preso del peor lote. Su primero apenas dijo nada y el cuarto confirmó el tono gris del envío. Quiso poner oficio, buscar teclas, insistir por ambos pitones, pero hay toros que no permiten ni siquiera el intento. La voluntad quedó sola en mitad del ruedo.Andrés Roca Rey volvió a ejercer de figura poderosa. A su primero le arrancó lo poco que tenía con exposición y entrega. Y al quinto, el mejor del encierro, lo llevó largo, sometido y por abajo, imponiendo mando donde otros hubieran visto alivio. No fue faena de perfume, sino de autoridad. La oreja premió al torero que, pese a la colocación de la espada, supo tirar de la tarde cuando la tarde venía cuesta abajo.Pero quien dejó el poso más fino fue Pablo Aguado. Con el capote, en sus toros o en los de quite, firmó lo más bello del festejo: verónicas de compás abierto, chicuelinas de cintura rota, delantales al quinto con sabor antiguo. Toreó como se torea en Sevilla cuando se tiene dentro.Y luego apareció algo todavía más importante: la capacidad. Su primero se rajó pronto. El sexto buscó refugio constante en tablas y lo volteó con violencia en plena faena. Aguado se levantó sereno y volvió a la cara del toro con más verdad aún. Lo bajó la mano, lo templó por el derecho, lo persiguió cuando quería irse. Por el izquierdo costó más, pero insistió sin perder la forma ni el sitio.Más que una faena de triunfo fue una demostración de momento. De madurez. De torero hecho en un concepto clásico, puro y sevillano, con un sentido del temple que enamora. Y lo mató como hay que matar.No hubo oreja pese a la petición. Él no tuvo culpa de la falta de fortuna del puntillero. Hubo vuelta al ruedo. Y hubo una certeza: incluso bajo la sombra inmensa de Morante de la Puebla, Pablo Aguado encontró la manera de hacerse ver.RevolerasLa losa de Morante: Lo vivido el día anterior pesó durante toda la corrida. La Maestranza seguía mirando al jueves y, para colmo, el ganado no acompañó para cambiar el paso de la tarde. Banderillas: El maestro de plata Iván García se desmonteró tras parar excepcionalmente al tercero de la tarde. El madrileño cuenta casi por saludos desde el tercio sus últimas comparecencias en el coso del Baratillo. El valor y la pureza: Los conceptos de Andrés Roca Rey y Pablo Aguado le vienen que ni pintados a la Fiesta. Distintos caminos que conviven en los carteles y dejan poso al buen aficionado, al que siempre le caben todos los toreros. También las plazas tienen memoria. Y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla llegó este viernes con el corazón todavía acelerado por lo vivido veinticuatro horas antes con Morante de la Puebla. La tarde histórica del jueves dejó una resaca emocional difícil de digerir, de esas que pesan como una losa sobre lo que viene después. Sevilla seguía mirando hacia atrás mientras intentaba atender lo que tenía delante. Y así es complicado empezar de cero.Se notó desde el primer toro. En el ambiente, en el pulso de los tendidos, en esa sensación de que faltaba una chispa imposible de fabricar. Para colmo, la corrida de Domingo Hernández tampoco acompañó. Desigual de presentación, escasa de raza y falta de transmisión en demasiados momentos, terminó por acentuar esa cuesta arriba que arrastraba la tarde desde antes del paseíllo. Solo el quinto ofreció algo más de movilidad y el sexto, dentro de sus dificultades, permitió entrever algo de emoción.Alejandro Talavante quedó preso del peor lote. Su primero apenas dijo nada y el cuarto confirmó el tono gris del envío. Quiso poner oficio, buscar teclas, insistir por ambos pitones, pero hay toros que no permiten ni siquiera el intento. La voluntad quedó sola en mitad del ruedo.Andrés Roca Rey volvió a ejercer de figura poderosa. A su primero le arrancó lo poco que tenía con exposición y entrega. Y al quinto, el mejor del encierro, lo llevó largo, sometido y por abajo, imponiendo mando donde otros hubieran visto alivio. No fue faena de perfume, sino de autoridad. La oreja premió al torero que, pese a la colocación de la espada, supo tirar de la tarde cuando la tarde venía cuesta abajo.Pero quien dejó el poso más fino fue Pablo Aguado. Con el capote, en sus toros o en los de quite, firmó lo más bello del festejo: verónicas de compás abierto, chicuelinas de cintura rota, delantales al quinto con sabor antiguo. Toreó como se torea en Sevilla cuando se tiene dentro.Y luego apareció algo todavía más importante: la capacidad. Su primero se rajó pronto. El sexto buscó refugio constante en tablas y lo volteó con violencia en plena faena. Aguado se levantó sereno y volvió a la cara del toro con más verdad aún. Lo bajó la mano, lo templó por el derecho, lo persiguió cuando quería irse. Por el izquierdo costó más, pero insistió sin perder la forma ni el sitio.Más que una faena de triunfo fue una demostración de momento. De madurez. De torero hecho en un concepto clásico, puro y sevillano, con un sentido del temple que enamora. Y lo mató como hay que matar.No hubo oreja pese a la petición. Él no tuvo culpa de la falta de fortuna del puntillero. Hubo vuelta al ruedo. Y hubo una certeza: incluso bajo la sombra inmensa de Morante de la Puebla, Pablo Aguado encontró la manera de hacerse ver.RevolerasLa losa de Morante: Lo vivido el día anterior pesó durante toda la corrida. La Maestranza seguía mirando al jueves y, para colmo, el ganado no acompañó para cambiar el paso de la tarde. Banderillas: El maestro de plata Iván García se desmonteró tras parar excepcionalmente al tercero de la tarde. El madrileño cuenta casi por saludos desde el tercio sus últimas comparecencias en el coso del Baratillo. El valor y la pureza: Los conceptos de Andrés Roca Rey y Pablo Aguado le vienen que ni pintados a la Fiesta. Distintos caminos que conviven en los carteles y dejan poso al buen aficionado, al que siempre le caben todos los toreros.  

También las plazas tienen memoria. Y la Real Maestranza de Caballería de Sevilla llegó este viernes con el corazón todavía acelerado por lo vivido veinticuatro horas antes con Morante de la Puebla. La tarde histórica del jueves dejó una resaca emocional difícil de digerir, de … esas que pesan como una losa sobre lo que viene después. Sevilla seguía mirando hacia atrás mientras intentaba atender lo que tenía delante. Y así es complicado empezar de cero.

Se notó desde el primer toro. En el ambiente, en el pulso de los tendidos, en esa sensación de que faltaba una chispa imposible de fabricar. Para colmo, la corrida de Domingo Hernández tampoco acompañó. Desigual de presentación, escasa de raza y falta de transmisión en demasiados momentos, terminó por acentuar esa cuesta arriba que arrastraba la tarde desde antes del paseíllo. Solo el quinto ofreció algo más de movilidad y el sexto, dentro de sus dificultades, permitió entrever algo de emoción.

Alejandro Talavante quedó preso del peor lote. Su primero apenas dijo nada y el cuarto confirmó el tono gris del envío. Quiso poner oficio, buscar teclas, insistir por ambos pitones, pero hay toros que no permiten ni siquiera el intento. La voluntad quedó sola en mitad del ruedo.

Más noticias

Miart 2026: Milán bien vale una feria

abril 17, 2026

Ali Smith: «Las pantallas son planas, sólo las palabras tienen dimensiones»

abril 22, 2026

Álex en el laberinto de Borges

abril 17, 2026

Richard Avedon y Robert Frank, dos miradas a América en PhotoEspaña

abril 14, 2026

Andrés Roca Rey volvió a ejercer de figura poderosa. A su primero le arrancó lo poco que tenía con exposición y entrega. Y al quinto, el mejor del encierro, lo llevó largo, sometido y por abajo, imponiendo mando donde otros hubieran visto alivio. No fue faena de perfume, sino de autoridad. La oreja premió al torero que, pese a la colocación de la espada, supo tirar de la tarde cuando la tarde venía cuesta abajo.

Pero quien dejó el poso más fino fue Pablo Aguado. Con el capote, en sus toros o en los de quite, firmó lo más bello del festejo: verónicas de compás abierto, chicuelinas de cintura rota, delantales al quinto con sabor antiguo. Toreó como se torea en Sevilla cuando se tiene dentro.

Y luego apareció algo todavía más importante: la capacidad. Su primero se rajó pronto. El sexto buscó refugio constante en tablas y lo volteó con violencia en plena faena. Aguado se levantó sereno y volvió a la cara del toro con más verdad aún. Lo bajó la mano, lo templó por el derecho, lo persiguió cuando quería irse. Por el izquierdo costó más, pero insistió sin perder la forma ni el sitio.

Más que una faena de triunfo fue una demostración de momento. De madurez. De torero hecho en un concepto clásico, puro y sevillano, con un sentido del temple que enamora. Y lo mató como hay que matar.

No hubo oreja pese a la petición. Él no tuvo culpa de la falta de fortuna del puntillero. Hubo vuelta al ruedo. Y hubo una certeza: incluso bajo la sombra inmensa de Morante de la Puebla, Pablo Aguado encontró la manera de hacerse ver.

Revoleras

  • La losa de Morante: Lo vivido el día anterior pesó durante toda la corrida. La Maestranza seguía mirando al jueves y, para colmo, el ganado no acompañó para cambiar el paso de la tarde.

  • Banderillas: El maestro de plata Iván García se desmonteró tras parar excepcionalmente al tercero de la tarde. El madrileño cuenta casi por saludos desde el tercio sus últimas comparecencias en el coso del Baratillo.

  • El valor y la pureza: Los conceptos de Andrés Roca Rey y Pablo Aguado le vienen que ni pintados a la Fiesta. Distintos caminos que conviven en los carteles y dejan poso al buen aficionado, al que siempre le caben todos los toreros.

 RSS de noticias de cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
La performance de la lectura
El Palau abraza a Pesic y el Barça se gana el derecho a soñar
Leer también
Sociedad

Manuel Filiberto de Saboya, solo pendiente de la nulidad matrimonial: «Adriana Abascal es la mujer a la que quiero»

abril 24, 2026
Nacional

Diana Morant avisa de que las autonomías que apliquen la “xenófoba” prioridad nacional de la ultraderecha tendrán “al Gobierno enfrente”

abril 24, 2026
Nacional

La Guardia Civil no encuentra restos de ADN de Esther López en el zulo oculto del único acusado

abril 24, 2026
Nacional

Preocupación en Badajoz tras un nuevo tiroteo, con dos detenidos y varios de los implicados dados a la fuga

abril 24, 2026
Sociedad

Paz Vega indica el alimento que cena para mantenerse en forma a los 50 años: «Le echo un poco de aceite y sal»

abril 24, 2026
Sociedad

Absuelven a Rodolfo Sancho del delito de vejaciones por llamar a Silvia Bronchalo «bipolar»

abril 24, 2026
Cargar más
Novedades

Manuel Filiberto de Saboya, solo pendiente de la nulidad matrimonial: «Adriana Abascal es la mujer a la que quiero»

abril 24, 2026

Diana Morant avisa de que las autonomías que apliquen la “xenófoba” prioridad nacional de la ultraderecha tendrán “al Gobierno enfrente”

abril 24, 2026

La Guardia Civil no encuentra restos de ADN de Esther López en el zulo oculto del único acusado

abril 24, 2026

Preocupación en Badajoz tras un nuevo tiroteo, con dos detenidos y varios de los implicados dados a la fuga

abril 24, 2026

Paz Vega indica el alimento que cena para mantenerse en forma a los 50 años: «Le echo un poco de aceite y sal»

abril 24, 2026

Absuelven a Rodolfo Sancho del delito de vejaciones por llamar a Silvia Bronchalo «bipolar»

abril 24, 2026

Condenado un hombre que intentó matar a su pareja de tres formas distintas con el coche

abril 24, 2026

Tensa Junta de Seguridad en Móstoles: el delegado del Gobierno exige la dimisión del alcalde por el caso de acoso

abril 24, 2026

Última hora de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en directo | Israel lanza nuevos ataques contra Líbano pocas horas después de la prórroga de la tregua anunciada por Trump

abril 24, 2026

Sant Jordi: Mendoza, Aramburu y Rodríguez Sirvent, los más vendidos

abril 24, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto