A los 20 años, cuando estudiaba en la Universidad de Aberdeen, en Escocia, la escritora Ali Smith vio desolada cómo la biblioteca de la Universidad, en el edificio más antiguo y hermoso de todo el cámpus, se iba a trasladar lejos del centro neurálgico para convertirse en un auditorio. Convencido de que aquello era una locura y que la biblioteca tenía que tener un lugar central en aquella universidad, decidió colarse por la noche y empezar a poner pequeñas notas en todos los libros pidiendo que parasen el traslado. «Estaba convencida, incluso tenía un amiga con quien hacerlo, pero al final nos tiramos atrás. Ahora que lo pienso, esta historia quizá da para mi próxima novela. Veis, las bibliotecas son mágicas. Son centrales en la salvaguarda y difusión del conocimiento y hoy están más amenazadas que nunca. Hemos de protegerlas», asegura la escritora.Smith fue la encargada de realizar el tradicional pregón de Sant Jordi previo al día del libro. En su discurso insistió en la necesidad de proteger los libros y la palabra escrita en un mundo en que la censura, los riesgos de la Inteligencia Artificial y la proliferación de mentiras y medias verdades dentro del mundo digital ponen en riesgo a la humanidad en pleno. «Las pantallas son planas, no tienen profundidad, pero la palabra sí que tiene dimensiones y es capaz de encapsular toda la complejidad humana, su pasado, su presente y su futuro. Arma el yo permitiéndonos entrar en los yos ajenos, abriendo nuestra mente a realidades por completo ajenas a las nuestras. Es casi un milagro lo que son capaces de hacer por nosotros, encierran toda nuestra humanidad», afirma Smith.La escritora escocesa, célebre por su cuarteto sobre las estaciones del año o libros como ‘Chico conoce china’ o ‘Fragua’ (Nórdica) , siempre tuvo una tendencia a vivir entre libros, incluso cuando lo tenía prohibido. «Yo le pedía una y otra vez a mi madre que me dejara tener el carnet de la biblioteca de mi pueblo, Inverness , pero mis hermanos todavía arrastraban multas por no devolverlos a tiempo y no me dejaba. La primera vez que pude colarme en una vi que había una estantería entera dedicada a los Hermanos Marx me enamoré para siempre», señala.Noticia relacionada general No No Sijena: El MNAC critica que desde 2025 la jueza no haya valorado ningún informe pericial Carlos SalaLa idea de Sant Jordi le parece una brillante locura y desearía que se repitiese en todas las ciudades del mundo. «Un día recibo un mail en que me piden que dé un pregón el día en que una ciudad se dedica por completo al libro y la lectura. Qué puedo decir. H. G. Wells decía que en el futuro un gran ente posibilitaría el acceso a todas las obras culturales del mundo. Parece que hablase de internet, pero yo creo que ha existido siempre y han sido las bibliotecas», reconoce.Smith no será la única autora internacional que vivirá por primera vez Sant Jordi. La Premio Nobel Han Kang también vivirá in situ esta espectacular fiesta, después de haber realizado una conversación en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. «La verdad es que estoy muy emocionada por vivir algo así. En mi hotel me dijeron que mañana todas estas calles serían totalmente diferentes y me crea mucha expectación. La lectura siempre ha tenido un papel central en mi vida y saber que una ciudad se dedica por entero a lo mismo me parece fantástico», asegura.La escritora surcoreana amaba tanto los libros que decidió abrir una librería sólo para ver todas las novelas de sus autores favoritos reunidos en fila. Hasta hace muy poco, trabajaba allí todos los días, hasta que con el Nobel la popularidad de sus libros fue demasiado grande. «El Nobel no me ha cambiado en ningún modo. Quizá sólo uno. Ahora, cuando voy caminando por la calle, la gente se me acerca y me abraza. Lo hacen con toda la buena intención y siempre son amables, pero siguen siendo extraños y a veces me incomoda», dijo Han Kang.La escritora aprovechó su visita a Sant Jordi y al CCCB para ver la exposición dedicada a Mercè Rodoreda , autora que no conocía hasta ahora. «La verdad es que al ver que tiene un libro en que una mujer quiere transformarse en planta, me he emocionado porque me parece muy similar a mí», señala. A penas conoce la literatura española, pero sí que es una gran admiradora de autores hispanoamericanos como Borges, al que cita en ‘La clase de griego’, Mariana Enríquez o el cubano Manuel Puig y su ‘El beso de la mujer araña’. «Vivimos tiempos oscuros, es imposible no darse cuenta, pero el mundo es cíclico y todo vuelve. El arte y la literatura son ese foco de luz y esperanza que nos ayudan a no desesperarnos y seguir adelante. La literatura siempre apoya a la vida, no a la muerte», dijo Han. Han Kang se emociona ante Sant Jordi y la conexión humana a través de la lecturaAhora presenta ‘Tinta y sangre’ (Random House), la novela que escribió hace diez años justo después de ‘La vegetariana’. Escrita como un thriller o novela de misterio, cuenta la historia de una mujer que a pesar de los pesares, quiere sobrevivir a toda costa y seguir adelante. «Cuando supe que la editaban por primera vez en España, la volví a leer y de pronto no me reconocí. Fue fantástico. Es un libro sobre todo de amor, de esperanza. No recordaba haber escrito un libro con tanto amor, no parecía propio de mí», bromeó.Ahora está inmersa en una nueva novela que todavía no puede desvelar mucho, pero asegura que es «la más personal que he escrito nunca» . Gira alrededor de su propia familia y pretende que llegue a las librerías en un momento del próximo año. «Espero acabarla, nada me haría más feliz, y ver así el efecto que puede tener en los demás», concluye.De Han Kang a Amelie Nothomb o Joël DickerAli Smith y Han Kang no serán las únicas firmas internacionales presentes en este Sant Jordi. la escritora belga Amelie Nothomb será otra de los grandes reclamos de la cita. Después de haber tenido que cancelar su participación a última hora el año pasado, esta vez estará presente en las tradicionales paradas de libros con ‘Psicopompo’ (Anagrama). Otro de los destacados autores extranjeros que debutarán en Sant Jordi será J.D. Barker, autor de la aclamada serie de ‘El cuarto mono’ (Destino). Por no hablar del superventas Joel Dïcker. Aunque los grandes protagonistas seguirán siendo los autores locales. Veremos hasta qué punto Eduardo Mendoza y las críticas del independentismo concentran todas las miradas. Sería una pena, porque la lista de grandes autores es interminable, Luis Landero, David Uclés, Fernando Aramburu, Javier Cercas, Juan del Val, Lucía Solla Sobral, Carlos Zanón y un larguísimo etcétera. A los 20 años, cuando estudiaba en la Universidad de Aberdeen, en Escocia, la escritora Ali Smith vio desolada cómo la biblioteca de la Universidad, en el edificio más antiguo y hermoso de todo el cámpus, se iba a trasladar lejos del centro neurálgico para convertirse en un auditorio. Convencido de que aquello era una locura y que la biblioteca tenía que tener un lugar central en aquella universidad, decidió colarse por la noche y empezar a poner pequeñas notas en todos los libros pidiendo que parasen el traslado. «Estaba convencida, incluso tenía un amiga con quien hacerlo, pero al final nos tiramos atrás. Ahora que lo pienso, esta historia quizá da para mi próxima novela. Veis, las bibliotecas son mágicas. Son centrales en la salvaguarda y difusión del conocimiento y hoy están más amenazadas que nunca. Hemos de protegerlas», asegura la escritora.Smith fue la encargada de realizar el tradicional pregón de Sant Jordi previo al día del libro. En su discurso insistió en la necesidad de proteger los libros y la palabra escrita en un mundo en que la censura, los riesgos de la Inteligencia Artificial y la proliferación de mentiras y medias verdades dentro del mundo digital ponen en riesgo a la humanidad en pleno. «Las pantallas son planas, no tienen profundidad, pero la palabra sí que tiene dimensiones y es capaz de encapsular toda la complejidad humana, su pasado, su presente y su futuro. Arma el yo permitiéndonos entrar en los yos ajenos, abriendo nuestra mente a realidades por completo ajenas a las nuestras. Es casi un milagro lo que son capaces de hacer por nosotros, encierran toda nuestra humanidad», afirma Smith.La escritora escocesa, célebre por su cuarteto sobre las estaciones del año o libros como ‘Chico conoce china’ o ‘Fragua’ (Nórdica) , siempre tuvo una tendencia a vivir entre libros, incluso cuando lo tenía prohibido. «Yo le pedía una y otra vez a mi madre que me dejara tener el carnet de la biblioteca de mi pueblo, Inverness , pero mis hermanos todavía arrastraban multas por no devolverlos a tiempo y no me dejaba. La primera vez que pude colarme en una vi que había una estantería entera dedicada a los Hermanos Marx me enamoré para siempre», señala.Noticia relacionada general No No Sijena: El MNAC critica que desde 2025 la jueza no haya valorado ningún informe pericial Carlos SalaLa idea de Sant Jordi le parece una brillante locura y desearía que se repitiese en todas las ciudades del mundo. «Un día recibo un mail en que me piden que dé un pregón el día en que una ciudad se dedica por completo al libro y la lectura. Qué puedo decir. H. G. Wells decía que en el futuro un gran ente posibilitaría el acceso a todas las obras culturales del mundo. Parece que hablase de internet, pero yo creo que ha existido siempre y han sido las bibliotecas», reconoce.Smith no será la única autora internacional que vivirá por primera vez Sant Jordi. La Premio Nobel Han Kang también vivirá in situ esta espectacular fiesta, después de haber realizado una conversación en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. «La verdad es que estoy muy emocionada por vivir algo así. En mi hotel me dijeron que mañana todas estas calles serían totalmente diferentes y me crea mucha expectación. La lectura siempre ha tenido un papel central en mi vida y saber que una ciudad se dedica por entero a lo mismo me parece fantástico», asegura.La escritora surcoreana amaba tanto los libros que decidió abrir una librería sólo para ver todas las novelas de sus autores favoritos reunidos en fila. Hasta hace muy poco, trabajaba allí todos los días, hasta que con el Nobel la popularidad de sus libros fue demasiado grande. «El Nobel no me ha cambiado en ningún modo. Quizá sólo uno. Ahora, cuando voy caminando por la calle, la gente se me acerca y me abraza. Lo hacen con toda la buena intención y siempre son amables, pero siguen siendo extraños y a veces me incomoda», dijo Han Kang.La escritora aprovechó su visita a Sant Jordi y al CCCB para ver la exposición dedicada a Mercè Rodoreda , autora que no conocía hasta ahora. «La verdad es que al ver que tiene un libro en que una mujer quiere transformarse en planta, me he emocionado porque me parece muy similar a mí», señala. A penas conoce la literatura española, pero sí que es una gran admiradora de autores hispanoamericanos como Borges, al que cita en ‘La clase de griego’, Mariana Enríquez o el cubano Manuel Puig y su ‘El beso de la mujer araña’. «Vivimos tiempos oscuros, es imposible no darse cuenta, pero el mundo es cíclico y todo vuelve. El arte y la literatura son ese foco de luz y esperanza que nos ayudan a no desesperarnos y seguir adelante. La literatura siempre apoya a la vida, no a la muerte», dijo Han. Han Kang se emociona ante Sant Jordi y la conexión humana a través de la lecturaAhora presenta ‘Tinta y sangre’ (Random House), la novela que escribió hace diez años justo después de ‘La vegetariana’. Escrita como un thriller o novela de misterio, cuenta la historia de una mujer que a pesar de los pesares, quiere sobrevivir a toda costa y seguir adelante. «Cuando supe que la editaban por primera vez en España, la volví a leer y de pronto no me reconocí. Fue fantástico. Es un libro sobre todo de amor, de esperanza. No recordaba haber escrito un libro con tanto amor, no parecía propio de mí», bromeó.Ahora está inmersa en una nueva novela que todavía no puede desvelar mucho, pero asegura que es «la más personal que he escrito nunca» . Gira alrededor de su propia familia y pretende que llegue a las librerías en un momento del próximo año. «Espero acabarla, nada me haría más feliz, y ver así el efecto que puede tener en los demás», concluye.De Han Kang a Amelie Nothomb o Joël DickerAli Smith y Han Kang no serán las únicas firmas internacionales presentes en este Sant Jordi. la escritora belga Amelie Nothomb será otra de los grandes reclamos de la cita. Después de haber tenido que cancelar su participación a última hora el año pasado, esta vez estará presente en las tradicionales paradas de libros con ‘Psicopompo’ (Anagrama). Otro de los destacados autores extranjeros que debutarán en Sant Jordi será J.D. Barker, autor de la aclamada serie de ‘El cuarto mono’ (Destino). Por no hablar del superventas Joel Dïcker. Aunque los grandes protagonistas seguirán siendo los autores locales. Veremos hasta qué punto Eduardo Mendoza y las críticas del independentismo concentran todas las miradas. Sería una pena, porque la lista de grandes autores es interminable, Luis Landero, David Uclés, Fernando Aramburu, Javier Cercas, Juan del Val, Lucía Solla Sobral, Carlos Zanón y un larguísimo etcétera.
A los 20 años, cuando estudiaba en la Universidad de Aberdeen, en Escocia, la escritora Ali Smith vio desolada cómo la biblioteca de la Universidad, en el edificio más antiguo y hermoso de todo el cámpus, se iba a trasladar lejos del centro neurálgico … para convertirse en un auditorio. Convencido de que aquello era una locura y que la biblioteca tenía que tener un lugar central en aquella universidad, decidió colarse por la noche y empezar a poner pequeñas notas en todos los libros pidiendo que parasen el traslado. «Estaba convencida, incluso tenía un amiga con quien hacerlo, pero al final nos tiramos atrás. Ahora que lo pienso, esta historia quizá da para mi próxima novela. Veis, las bibliotecas son mágicas. Son centrales en la salvaguarda y difusión del conocimiento y hoy están más amenazadas que nunca. Hemos de protegerlas», asegura la escritora.
Smith fue la encargada de realizar el tradicional pregón de Sant Jordi previo al día del libro. En su discurso insistió en la necesidad de proteger los libros y la palabra escrita en un mundo en que la censura, los riesgos de la Inteligencia Artificial y la proliferación de mentiras y medias verdades dentro del mundo digital ponen en riesgo a la humanidad en pleno. «Las pantallas son planas, no tienen profundidad, pero la palabra sí que tiene dimensiones y es capaz de encapsular toda la complejidad humana, su pasado, su presente y su futuro. Arma el yo permitiéndonos entrar en los yos ajenos, abriendo nuestra mente a realidades por completo ajenas a las nuestras. Es casi un milagro lo que son capaces de hacer por nosotros, encierran toda nuestra humanidad», afirma Smith.
La escritora escocesa, célebre por su cuarteto sobre las estaciones del año o libros como ‘Chico conoce china’ o ‘Fragua’ (Nórdica), siempre tuvo una tendencia a vivir entre libros, incluso cuando lo tenía prohibido. «Yo le pedía una y otra vez a mi madre que me dejara tener el carnet de la biblioteca de mi pueblo, Inverness , pero mis hermanos todavía arrastraban multas por no devolverlos a tiempo y no me dejaba. La primera vez que pude colarme en una vi que había una estantería entera dedicada a los Hermanos Marx me enamoré para siempre», señala.
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La idea de Sant Jordi le parece una brillante locura y desearía que se repitiese en todas las ciudades del mundo. «Un día recibo un mail en que me piden que dé un pregón el día en que una ciudad se dedica por completo al libro y la lectura. Qué puedo decir. H. G. Wells decía que en el futuro un gran ente posibilitaría el acceso a todas las obras culturales del mundo. Parece que hablase de internet, pero yo creo que ha existido siempre y han sido las bibliotecas», reconoce.
Smith no será la única autora internacional que vivirá por primera vez Sant Jordi. La Premio Nobel Han Kang también vivirá in situ esta espectacular fiesta, después de haber realizado una conversación en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona. «La verdad es que estoy muy emocionada por vivir algo así. En mi hotel me dijeron que mañana todas estas calles serían totalmente diferentes y me crea mucha expectación. La lectura siempre ha tenido un papel central en mi vida y saber que una ciudad se dedica por entero a lo mismo me parece fantástico», asegura.
La escritora surcoreana amaba tanto los libros que decidió abrir una librería sólo para ver todas las novelas de sus autores favoritos reunidos en fila. Hasta hace muy poco, trabajaba allí todos los días, hasta que con el Nobel la popularidad de sus libros fue demasiado grande. «El Nobel no me ha cambiado en ningún modo. Quizá sólo uno. Ahora, cuando voy caminando por la calle, la gente se me acerca y me abraza. Lo hacen con toda la buena intención y siempre son amables, pero siguen siendo extraños y a veces me incomoda», dijo Han Kang.
La escritora aprovechó su visita a Sant Jordi y al CCCB para ver la exposición dedicada a Mercè Rodoreda, autora que no conocía hasta ahora. «La verdad es que al ver que tiene un libro en que una mujer quiere transformarse en planta, me he emocionado porque me parece muy similar a mí», señala. A penas conoce la literatura española, pero sí que es una gran admiradora de autores hispanoamericanos como Borges, al que cita en ‘La clase de griego’, Mariana Enríquez o el cubano Manuel Puig y su ‘El beso de la mujer araña’. «Vivimos tiempos oscuros, es imposible no darse cuenta, pero el mundo es cíclico y todo vuelve. El arte y la literatura son ese foco de luz y esperanza que nos ayudan a no desesperarnos y seguir adelante. La literatura siempre apoya a la vida, no a la muerte», dijo Han.
Han Kang se emociona ante Sant Jordi y la conexión humana a través de la lectura
Ahora presenta ‘Tinta y sangre’ (Random House), la novela que escribió hace diez años justo después de ‘La vegetariana’. Escrita como un thriller o novela de misterio, cuenta la historia de una mujer que a pesar de los pesares, quiere sobrevivir a toda costa y seguir adelante. «Cuando supe que la editaban por primera vez en España, la volví a leer y de pronto no me reconocí. Fue fantástico. Es un libro sobre todo de amor, de esperanza. No recordaba haber escrito un libro con tanto amor, no parecía propio de mí», bromeó.
Ahora está inmersa en una nueva novela que todavía no puede desvelar mucho, pero asegura que es «la más personal que he escrito nunca». Gira alrededor de su propia familia y pretende que llegue a las librerías en un momento del próximo año. «Espero acabarla, nada me haría más feliz, y ver así el efecto que puede tener en los demás», concluye.
De Han Kang a Amelie Nothomb o Joël Dicker
Ali Smith y Han Kang no serán las únicas firmas internacionales presentes en este Sant Jordi. la escritora belga Amelie Nothomb será otra de los grandes reclamos de la cita. Después de haber tenido que cancelar su participación a última hora el año pasado, esta vez estará presente en las tradicionales paradas de libros con ‘Psicopompo’ (Anagrama). Otro de los destacados autores extranjeros que debutarán en Sant Jordi será J.D. Barker, autor de la aclamada serie de ‘El cuarto mono’ (Destino). Por no hablar del superventas Joel Dïcker.
Aunque los grandes protagonistas seguirán siendo los autores locales. Veremos hasta qué punto Eduardo Mendoza y las críticas del independentismo concentran todas las miradas. Sería una pena, porque la lista de grandes autores es interminable, Luis Landero, David Uclés, Fernando Aramburu, Javier Cercas, Juan del Val, Lucía Solla Sobral, Carlos Zanón y un larguísimo etcétera.
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