El empresario Víctor de Aldama ha regresado este jueves a la Audiencia Nacional para declarar, de nuevo, por la trama urdida para el cobro de mordidas a cambio de la adjudicación de contratos de compra de mascarillas durante la pandemia. Esta vez, el juez instructor Ismael Moreno lo había citado para declarar por las negocios conseguidos en las islas Baleares durante la etapa de Francina Armengol, actual presidenta del Congreso, como jefa del Ejecutivo autonómico. Una comparecencia que Aldama ha utilizado para desvincular a Armengol y su Gobierno regional del cobro de comisiones, según explican fuentes jurídicas presentes en la cita.
El empresario intenta disparar contra el expresidente Zapatero durante una nueva declaración en la Audiencia Nacional
El empresario Víctor de Aldama ha regresado este jueves a la Audiencia Nacional para declarar, de nuevo, por la trama urdida para el cobro de mordidas a cambio de la adjudicación de contratos de compra de mascarillas durante la pandemia. Esta vez, el juez instructor Ismael Moreno lo había citado para declarar por las negocios conseguidos en las islas Baleares durante la etapa de Francina Armengol, actual presidenta del Congreso, como jefa del Ejecutivo autonómico. Una comparecencia que Aldama ha utilizado para desvincular a Armengol y su Gobierno regional del cobro de comisiones, según explican fuentes jurídicas presentes en la cita.
El comisionista ha asegurado que no le consta que la presidenta o la Administración de la comunidad cobrase comisiones por la adjudicación que la trama consiguió en esas islas, según detallan estas fuentes. Sin embargo, Aldama sí ha dicho que Koldo García alardeaba de tener buenas relaciones con Armengol y que, cuando estalló la crisis sanitaria y buscaban esas concesiones, el asesor del entonces ministro José Luis Ábalos se encargó de mantener contactos con la dirigente del PSOE. El sumario sostiene que García recibía pagos de la trama para que él y su jefe trataran de influir en la Administración.
De esta forma, según añaden estas fuentes jurídicas, Aldama ha querido establecer diferencias entre Baleares y Canarias, donde el empresario asegura que su entonces presidente, el actual ministro Ángel Víctor Torres, sí les reclamó pagos (a través de Koldo García). Un extremo que niega el socialista. El comisionista también ha aprovechado la declaración de este jueves para disparar contra José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno e imputado en el caso Plus Ultra. Según varias fuentes, cuando le estaban preguntando ante el juez por detalles de la trama, Aldama ha introducido de pasada que Zapatero usaba teléfonos desechables, como los manejados por la presunta red corrupta. Sin aclarar nada más.
La expectación mediática ante esta nueva comparecencia de Aldama había vuelto a dispararse, alentada por su entorno, que aseguraba que iba a aportar revelaciones de calado. Esta cita, además, era su primera declaración ante la justicia después de que el Tribunal Supremo dejara visto para sentencia el juicio contra los presuntos cabecillas de la trama de las mascarillas: José Luis Ábalos, Koldo García y el propio Víctor de Aldama.
El juez Moreno, que instruye el resto del caso que no asumió el Supremo, fijó un nuevo interrogatorio del empresario después de que la Guardia Civil le enviara un informe sobre los contratos de la trama con el Gobierno balear. Ese documento policial especificaba que el Servicio de Salud de las islas Baleares y la empresa Soluciones de Gestión, vinculada a Aldama, acordaron la compra de los tapabocas el 26 de abril de 2020, 24 horas después de que Koldo García hubiese contactado con Armengol.
La presidenta supuestamente derivó al asesor de Ábalos al director de gestión del servicio balear de Salud, Manuel Palomino, que le escribió para interesarse por las mascarillas que, presuntamente, García había ofrecido. Según el informe, minutos después, Aldama envió el contacto del alto cargo balear a Iñigo Rotaeche, directivo de Soluciones de Gestión. Las mascarillas llegaron ese mismo día porque se usó una partida que iba ya de camino a Transportes y que, según la Guardia Civil, se desvió a las islas. Pero el contrato de emergencia no se publicó hasta el siguiente 12 de mayo.
Precisamente, sobre todo ello, el juez trató de interrogar la pasada semana a Koldo García. Pero el exasesor se acogió a su derecho a no declarar, ya que su defensa recurrió esa citación como imputado al considerar que las supuestas irregularidades en Baleares forman parte del objeto de la causa juzgada en el Tribunal Supremo.
La Guardia Civil sospecha que los contratos conseguidos en las islas mediterráneas constituyen “parte de la razón de ser de la contraprestación mensual de 10.000 euros en efectivo” que Aldama, supuestamente, pagó a Koldo García entre 2019 y 2022: “Una suerte de nómina que permitía la petición de favores”. Este jueves, el comisionista ha insistido en que los 10.000 euros que abonaba no eran en concreto para las adjudicaciones de Baleares, sino para que Ábalos y su asesor intercedieran en general a su favor en todos sus posibles negocios.
