Quedan tres días de campaña, que el PP encara con todas las encuestas a favor. Por eso están intranquilos: en el partido tienen experiencia de cómo el exceso de confianza les ha hecho perder victorias que daban por seguras. “Hemos vivido ya varios malos tragos”, reconoce un alto y veterano dirigente del PP andaluz. El presidente de la Junta y candidato a la reelección, Juan Manuel Moreno, ha querido alertar directamente a los suyos esta mañana en el mitin que ha ofrecido en Cádiz, recordando los casos de 2012, en Andalucía, cuando Javier Arenas acariciaba el ansiado cambio de ciclo político y se quedó a las puertas y, más recientemente, en España, el de Alberto Núñez Feijóo, en julio de 2023, donde ningún sondeo le auguraba no sumar para llegar a La Moncloa. “Ha pasado muchas veces y puede volver a pasar, porque hay un exceso de confianza. No subestimemos a nuestros adversarios, no nos confiemos, que nadie se quede en la playa, no hay nada ganado, ni nada conseguido”, ha dicho el dirigente andaluz.
El PP no quiere caer en la confianza y apela a las experiencias con Arenas, en 2012, y Feijóo, en 2021, para tensionar a los suyos: “Ha pasado muchas veces y puede volver a pasar”
Quedan tres días de campaña, que el PP encara con todas las encuestas a favor. Por eso están intranquilos: en el partido tienen experiencia de cómo el exceso de confianza les ha hecho perder victorias que daban por seguras. “Hemos vivido ya varios malos tragos”, reconoce un alto y veterano dirigente del PP andaluz. El presidente de la Junta y candidato a la reelección, Juan Manuel Moreno, ha querido alertar directamente a los suyos esta mañana en el mitin que ha ofrecido en Cádiz, recordando los casos de 2012, en Andalucía, cuando Javier Arenas acariciaba el ansiado cambio de ciclo político y se quedó a las puertas y, más recientemente, en España, el de Alberto Núñez Feijóo, en julio de 2023, donde ningún sondeo le auguraba no sumar para llegar a La Moncloa. “Ha pasado muchas veces y puede volver a pasar, porque hay un exceso de confianza. No subestimemos a nuestros adversarios, no nos confiemos, que nadie se quede en la playa, no hay nada ganado, ni nada conseguido”, ha dicho el dirigente andaluz.
Las sensaciones, en cuanto a retorno en las calles, sin embargo, reconoce ese dirigente, son mejores que hace cuatro años, cuando no se empezó a constatar que la mayoría absoluta podía ser posible hasta los últimos días de la campaña. Pero, de cara a la galería, prefieren mantener la cautela. “Esa mayoría no está alcanzada, lo digo yo que veo los trackings [sondeos continuos que miden la evolución del sentimiento del voto]“, ha incidido Moreno.
Esos estudios, que su equipo de campaña revisa todas las noches, les advierten de que les bailan cuatro diputados, justo los que, si los perdieran, les dejarían al borde de la mayoría absoluta, que está en 55 escaños (el PP tiene ahora 58). En el partido calculan que con 15.000 y 20.000 votos (los que vale más o menos un parlamentario), conseguirían poder gobernar en solitario y entienden que ese nicho está en los indecisos, que en Andalucía se mueven entre el 15% y el 25%.
A ellos se ha empezado a dirigir estos días Moreno. En Málaga llegó a apelar a los votantes que quisieran progreso, esos socialistas descontentos que ahora podrían quedarse en casa por el malestar por la situación sanitaria. Este miércoles también les ha emplazado directamente: “A los que han perdido la fe en la política, les pido que voten”, ha dicho el presidente de la Junta desde la Casa de Iberoamérica, de la capital gaditana.
Para su equipo, sin embargo, la mejor encuesta se testa en la calle. Valen más los abrazos y los selfis con los transeúntes que una buena proyección en los sondeos. El termómetro este miércoles ha sido una nueva fiesta popular: la Feria de Jerez de la Frontera, donde no ha parado de recibir besos y abrazos de las asistentes. Y son las, porque hoy es el día de la mujer, cuando ellas deciden acudir a la feria en grupos de amigas. “Podéis seguir comiéndooslo a besos”, les ha dicho la alcaldesa jerezana, María José García Pelayo, a las asistentes a una de las casetas en las que el presidente de la Junta ha sido, literalmente, asediado.
Cádiz es una de las circunscripciones donde más repartido está el voto. Los populares, que ostentan ocho de los 15 diputados que se reparten en esa provincia pugnan por retener el último de ellos. De caer, la balanza podría decantarse por PSOE, Vox o Adelante Andalucía, según coinciden los últimos sondeos publicados. “Ayudadme a que esa mayoría social de la provincia de Cádiz no la trunquemos por un puñado de votos”, les dijo a los suyos Moreno en la capital gaditana.
Esta es la única parada en la provincia gaditana del dirigente popular, después de que decidiera suspender su visita a Arcos, prevista para el pasado viernes, por la muerte de los dos guardias civiles mientras perseguían una narcolancha en Huelva.
