A sus 68 años recién cumplidos, se puede decir que Lolita Flores pasa por uno de los mejores y más estables momentos de su vida. Y buena parte de culpa la tiene el lugar donde vive ahora. Vendió su antiguo piso acuciada por los problemas económicos y se trasladó a una propiedad situada en el exclusivo barrio madrileño de la Castellana, una casa de 300 metros cuadrados muy luminosa y por la que paga 3.000 euros al mes.Las vida de Lolita Flores ha sido siempre muy especial. Perteneciente a una familia llena de solera y de lo más artística, muchos hechos han marcado su vida, unos para bien y otros para peor. Muchos altibajos, y de todo tipo, pero siempre los ha superado con voluntad, coraje y tesón. Y qué decir de su carrera artística: escenarios, televisión, cine… Cualquier cosa que se pusiera por delante.En los mejores tiempos, los ingresos de Lolita Flores tuvieron un gran volumen y eso le permitió adquirir una espectacular vivienda en la selecta zona de La Moraleja, en el norte de Madrid, una de las urbanizaciones donde cualquiera con posibles querría vivir. Pero vinieron los malos tiempos y las dificultades económicas, incluyendo muchos problemas con el fisco, lo que le llevó a un replanteamiento total de su vida para tomar una medida drástica: vender su querida propiedad. De tal forma, que Lolita Flores pasó de propietaria a alquilada. Ahora vive en pleno Paseo de la Castellana, una de las arterias más emblemáticas y deseadas de la capital, y más concretamente en el barrio de Chamartín-Cuzco, muy cerca del estadio Santiago Bernabéu, una ubicación privilegiada en continua revalorización y cercana a todo tipo de servicios.Noticia relacionada general No No Alejandro Sanz, 57 años: «Soy un slow morning total y desayuno en la cama» A.B. BuendíaUn piso amplio y lleno de luzEl piso es muy amplio y consta de aproximadamente 200 metros cuadrados. Está valorado en varios millones de euros en el mercado inmobiliario y Lolita Flores paga por él unos de 3.000 euros mensuales, una cantidad que tampoco es descabellada viendo cómo están los precios en esa zona, la baja oferta de este tipo de inmuebles y la enorme demanda. Ella se siente cómoda viviendo así y siempre ha considerado su trabajo y su familia como sus «mayores patrimonios».¿Y cómo es la vivienda? Perfecta para vivir cómodamente y llena de alegría por una maravillosa luz que entra cada mañana y se mantiene durante todo el día. Posee grandes ventanales que recorren el salón principal y sus vistas son simplemente espectaculares, divisándose un precioso skyline capitalino. Es moderno, minimalista y prima el espacio, acentuado por los tonos blancos y neutros que dibujan cada estancia.Lolita Flores ha dotado a su piso de su propio carácter personal y entre sus objetos más preciados que decoran sus habitaciones están una guitarra, el Premio Goya obtenido en 2003 y una escultura de su madre, Lola Flores, que preside su estancia favorita. La cocina también es sencilla y funcional, con una campaña extractora metalizada y muebles claros. Es allí donde desayuna cada mañana un diente de ajo crudo y una tostada con miel y canela cuando se levanta, pasadas las 11. Un piso donde es feliz. A sus 68 años recién cumplidos, se puede decir que Lolita Flores pasa por uno de los mejores y más estables momentos de su vida. Y buena parte de culpa la tiene el lugar donde vive ahora. Vendió su antiguo piso acuciada por los problemas económicos y se trasladó a una propiedad situada en el exclusivo barrio madrileño de la Castellana, una casa de 300 metros cuadrados muy luminosa y por la que paga 3.000 euros al mes.Las vida de Lolita Flores ha sido siempre muy especial. Perteneciente a una familia llena de solera y de lo más artística, muchos hechos han marcado su vida, unos para bien y otros para peor. Muchos altibajos, y de todo tipo, pero siempre los ha superado con voluntad, coraje y tesón. Y qué decir de su carrera artística: escenarios, televisión, cine… Cualquier cosa que se pusiera por delante.En los mejores tiempos, los ingresos de Lolita Flores tuvieron un gran volumen y eso le permitió adquirir una espectacular vivienda en la selecta zona de La Moraleja, en el norte de Madrid, una de las urbanizaciones donde cualquiera con posibles querría vivir. Pero vinieron los malos tiempos y las dificultades económicas, incluyendo muchos problemas con el fisco, lo que le llevó a un replanteamiento total de su vida para tomar una medida drástica: vender su querida propiedad. De tal forma, que Lolita Flores pasó de propietaria a alquilada. Ahora vive en pleno Paseo de la Castellana, una de las arterias más emblemáticas y deseadas de la capital, y más concretamente en el barrio de Chamartín-Cuzco, muy cerca del estadio Santiago Bernabéu, una ubicación privilegiada en continua revalorización y cercana a todo tipo de servicios.Noticia relacionada general No No Alejandro Sanz, 57 años: «Soy un slow morning total y desayuno en la cama» A.B. BuendíaUn piso amplio y lleno de luzEl piso es muy amplio y consta de aproximadamente 200 metros cuadrados. Está valorado en varios millones de euros en el mercado inmobiliario y Lolita Flores paga por él unos de 3.000 euros mensuales, una cantidad que tampoco es descabellada viendo cómo están los precios en esa zona, la baja oferta de este tipo de inmuebles y la enorme demanda. Ella se siente cómoda viviendo así y siempre ha considerado su trabajo y su familia como sus «mayores patrimonios».¿Y cómo es la vivienda? Perfecta para vivir cómodamente y llena de alegría por una maravillosa luz que entra cada mañana y se mantiene durante todo el día. Posee grandes ventanales que recorren el salón principal y sus vistas son simplemente espectaculares, divisándose un precioso skyline capitalino. Es moderno, minimalista y prima el espacio, acentuado por los tonos blancos y neutros que dibujan cada estancia.Lolita Flores ha dotado a su piso de su propio carácter personal y entre sus objetos más preciados que decoran sus habitaciones están una guitarra, el Premio Goya obtenido en 2003 y una escultura de su madre, Lola Flores, que preside su estancia favorita. La cocina también es sencilla y funcional, con una campaña extractora metalizada y muebles claros. Es allí donde desayuna cada mañana un diente de ajo crudo y una tostada con miel y canela cuando se levanta, pasadas las 11. Un piso donde es feliz.
A sus 68 años recién cumplidos, se puede decir que Lolita Flores pasa por uno de los mejores y más estables momentos de su vida. Y buena parte de culpa la tiene el lugar donde vive ahora. Vendió su antiguo piso acuciada por los … problemas económicos y se trasladó a una propiedad situada en el exclusivo barrio madrileño de la Castellana, una casa de 300 metros cuadrados muy luminosa y por la que paga 3.000 euros al mes.
Las vida de Lolita Flores ha sido siempre muy especial. Perteneciente a una familia llena de solera y de lo más artística, muchos hechos han marcado su vida, unos para bien y otros para peor. Muchos altibajos, y de todo tipo, pero siempre los ha superado con voluntad, coraje y tesón. Y qué decir de su carrera artística: escenarios, televisión, cine… Cualquier cosa que se pusiera por delante.
En los mejores tiempos, los ingresos de Lolita Flores tuvieron un gran volumen y eso le permitió adquirir una espectacular vivienda en la selecta zona de La Moraleja, en el norte de Madrid, una de las urbanizaciones donde cualquiera con posibles querría vivir. Pero vinieron los malos tiempos y las dificultades económicas, incluyendo muchos problemas con el fisco, lo que le llevó a un replanteamiento total de su vida para tomar una medida drástica: vender su querida propiedad.
De tal forma, que Lolita Flores pasó de propietaria a alquilada. Ahora vive en pleno Paseo de la Castellana, una de las arterias más emblemáticas y deseadas de la capital, y más concretamente en el barrio de Chamartín-Cuzco, muy cerca del estadio Santiago Bernabéu, una ubicación privilegiada en continua revalorización y cercana a todo tipo de servicios.
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Un piso amplio y lleno de luz
El piso es muy amplio y consta de aproximadamente 200 metros cuadrados. Está valorado en varios millones de euros en el mercado inmobiliario y Lolita Flores paga por él unos de 3.000 euros mensuales, una cantidad que tampoco es descabellada viendo cómo están los precios en esa zona, la baja oferta de este tipo de inmuebles y la enorme demanda. Ella se siente cómoda viviendo así y siempre ha considerado su trabajo y su familia como sus «mayores patrimonios».
¿Y cómo es la vivienda? Perfecta para vivir cómodamente y llena de alegría por una maravillosa luz que entra cada mañana y se mantiene durante todo el día. Posee grandes ventanales que recorren el salón principal y sus vistas son simplemente espectaculares, divisándose un precioso skyline capitalino. Es moderno, minimalista y prima el espacio, acentuado por los tonos blancos y neutros que dibujan cada estancia.
Lolita Flores ha dotado a su piso de su propio carácter personal y entre sus objetos más preciados que decoran sus habitaciones están una guitarra, el Premio Goya obtenido en 2003 y una escultura de su madre, Lola Flores, que preside su estancia favorita. La cocina también es sencilla y funcional, con una campaña extractora metalizada y muebles claros. Es allí donde desayuna cada mañana un diente de ajo crudo y una tostada con miel y canela cuando se levanta, pasadas las 11. Un piso donde es feliz.
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