A Moha Attaoui, uno de los mejores atletas españoles, también uno de los más espectaculares, le gusta correr el 800m de atrás adelante. Su aceleración le permite pasar a todo el grupo en los últimos 300 metros y, muchas veces, llegar a la meta con los brazos en alto. Pero en la final del Campeonato de España, el cántabro sabía que tenía enfrente a uno de esos rivales en estado de gracia. El extremeño David Barroso, el último gran talento del 800m, llevaba una temporada inmaculada y para algunos era el favorito después de unas semanas en las que Attaoui no estaba logrando correr como otros años. Pero tenía un plan: retrasar un poco su remontada para que Barroso se inquietara al no verle al lado. El mediofondista, último a falta de 200m, arrancó y pasó a todos en la curva con una progresión que parecía de dibujos animados. Los contrarios eran los postes de teléfono que pasa Correcaminos cuando huye del Coyote levantando una nube de polvo. Alcanzó al pacense, le metió el pecho por delante y cuando parecía que los 50 metros finales iban a ser un paseo triunfal, Barroso se rehizo, con una fuerza y una actitud de hierro, y ató el título de campeón de España (1m 46.73s).
Los dos ochocentistas, Quique Llopis y Jaël Bestué asoman la cabeza a dos semanas del Europeo de Birmingham
A Moha Attaoui, uno de los mejores atletas españoles, también uno de los más espectaculares, le gusta correr el 800m de atrás adelante. Su aceleración le permite pasar a todo el grupo en los últimos 300 metros y, muchas veces, llegar a la meta con los brazos en alto. Pero en la final del Campeonato de España, el cántabro sabía que tenía enfrente a uno de esos rivales en estado de gracia. El extremeño David Barroso, el último gran talento del 800m, llevaba una temporada inmaculada y para algunos era el favorito después de unas semanas en las que Attaoui no estaba logrando correr como otros años. Pero tenía un plan: retrasar un poco su remontada para que Barroso se inquietara al no verle al lado. El mediofondista, último a falta de 200m, arrancó y pasó a todos en la curva con una progresión que parecía de dibujos animados. Los contrarios eran los postes de teléfono que pasa Correcaminos cuando huye del Coyote levantando una nube de polvo. Alcanzó al pacense, le metió el pecho por delante y cuando parecía que los 50 metros finales iban a ser un paseo triunfal, Barroso se rehizo, con una fuerza y una actitud de hierro, y ató el título de campeón de España (1m 46.73s).
Barroso y Attaoui, tanto monta, monta tanto, se repartieron el oro y la plata en el Campeonato de España, pero demostraron que los dos están capacitados para luchar por las medallas en el Europeo de Birmingham (del 10 al 16 de agosto). Allí se batirán de tú a tú con el irlandés English, los británicos Burgin o Patisson, y el italiano Pernici, entre otros.
“He llegado justito, justito”, suspiraba Barroso en la meta tras batir a Atttaoui. “Ha llegado un momento que se ha puesto por delante y pensaba que se me iba, pero he seguido luchando, he seguido empujando y, sufriendo, me lo he llevado. Me veo fuerte para Birmingham. A English lo veo muy fuerte, y a Pernici, pero también a otros que llegan más tapados. Ganar a Moha está claro que me da mucha confianza antes del Europeo. Ya tenía mucha, pero esto me da más aún. Tenía muchas ganas de vivir este momento”.
Barroso, el atleta de Zafra que se entrena con José Ángel Rama en Villafranca de los Barros, donde van a construir un módulo de atletismo, sufrió mucho más que la campeona femenina de los 800m, Rocío Arroyo. La joven de 23 años, de Alcalá de Henares, recuperó la confianza en si misma después de una temporada con muchos fantasmas en su cabeza, y con un cambio progresivo a falta de 300 metros, su seña de identidad, descolgó a Marta Mitjans, segunda y la que se perfila como su principal rival en los próximos años, y Lorea Ibarzábal, tercera.
La última jornada de los Campeonatos de España encumbró a Quique Llopis, que ya lleva cuatro títulos encadenados. El valenciano, de Bellreguard, sufre después de varias semanas lidiando con unas molestias que no le dejan entrenar en condiciones, pero se mantiene tranquilo, como siempre, igual que Asier Martínez, su rival. “Creo que en estas dos semanas puedo ponerme a punto para luchar por el Europeo”, tranquilizó. La selección española no anda sobrada de candidatos a medallas este año y si Llopis es un puntal, los saltadores de longitud, a pesar de vivir un momento álgido, con cuatro atletas en los ocho metros, lo tendrán complicado ante Tentoglou, Ehammer, Saraboyukov, Baldé… El mejor en Málaga fue Jaime Guerra (8,14m), por delante de Eusebio Cáceres (8,11m), que disputará su séptimo Europeo 16 años después de batir el récord de Europa sub-20 con 8,27m, y Lester Lescay (8,05m).
Jaël Bestué quiso hacer algo de ruido antes de viajar a Birmingham. “No lo necesitaba, pero yo quería correr a tope y hacer una buena marca”, dijo la velocista de Sant Cugat, que venció en los 200m con un tiempo de 22,57s que la coloca sexta del ranking europeo. Siempre en constante progresión, siguiendo los pasos que le marca ‘Panter’, su entrenador, Bestué logró esa marca que buscaba y sabe que en el Europeo tiene la capacidad para estar rondando el podio.
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