El mismo día que varios titulares se hacían eco de la posible ruptura de Donald Trump Jr. y su prometida Kimberly Guilfoyle, el padre y presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba su nombramiento como su futura embajadora en Grecia. «Durante muchos años, Kimberly ha sido una amiga cercana y una aliada», escribió Trump en su plataforma, Truth Social: «Su amplia experiencia y liderazgo en derecho, medios de comunicación y política junto con su agudo intelecto la hacen supremamente cualificada para representar a Estados Unidos, y salvaguardar sus intereses en el extranjero».Ahora, mientras que Guilfoyle continúa trabajando para el mandatario estadounidense en Grecia, Donald Trump Jr. por su parte trata de construir una propiedad para su familia. Es por eso que, según un documento registrado por el condado de Palm Beach , el primogénito de Trump habría pagado a su exprometida 7,6 millones de dólares (unos 6,5 millones de euros) por la casa que ambos habían adquirido en Palm Beach hace cinco años.La casa de dos plantas cuenta con 1.047 metros cuadrados y 11 baños, además de un ascensor y una chimenea, según los registros de propiedad y los listados inmobiliarios. En los documentos también aparece un sello de Atenas, donde se encuentra la embajada estadounidense en Grecia, lo cual confirmaría que Guilfoyle ha vendido su parte de la propiedad.Esta compraventa se produce entre una serie de movimientos inmobiliarios para el hijo del presidente. Según las informaciones del citado medio, el hijo del presidente estaría pensando en construir una casa de ocho habitaciones en una finca vacía situada en Prospect Park, en West Palm Beach. Es ahí donde querría alojar a los cinco hijos que tiene con su primera esposa, Vanessa, antes de tener más con su nueva mujer.Las relaciones de Donald Trump Jr.Trump Jr. se casó con su primera esposa, Vanessa, en 2005 en Mar-a-Lago, y la pareja finalizó su divorcio a finales de 2018. Ese mismo año, Trump Jr. comenzó a salir con Guilfoyle, y se anuncio en enero de 2022 que se habían prometido . La pareja puso fin a su compromiso en 2024, y un año después, llegó el turno de Bettina Anderson.Hace unos meses se celebró su boda, a la que no acudió el presidente Trump. En junio, un reportaje del ‘Daily Mail’ afirmaba que las exparejas despechadas de los recién casados unieron fuerzas en secreto para separarlos.Según varias fuentes, Guilfoyle «estaba furiosa» porque la habían dejado por una joven de la alta sociedad de Palm Beach y, supuestamente, contactó con el exprometido de Anderson, William ‘Beau’ Wrigley, heredero de la multimillonaria empresa de chicles Wrigley, para urdir un plan de venganza.«Kimberly está decidida a no ser vista como una perdedora », declaró el ‘Daily Mail’ una fuente cercana a la expareja: «Está muerta de celos de Bettina y, desde entonces, ha hecho todo lo posible por asegurarse de que la vean con hombres ricos, con mucho poder». El mismo día que varios titulares se hacían eco de la posible ruptura de Donald Trump Jr. y su prometida Kimberly Guilfoyle, el padre y presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba su nombramiento como su futura embajadora en Grecia. «Durante muchos años, Kimberly ha sido una amiga cercana y una aliada», escribió Trump en su plataforma, Truth Social: «Su amplia experiencia y liderazgo en derecho, medios de comunicación y política junto con su agudo intelecto la hacen supremamente cualificada para representar a Estados Unidos, y salvaguardar sus intereses en el extranjero».Ahora, mientras que Guilfoyle continúa trabajando para el mandatario estadounidense en Grecia, Donald Trump Jr. por su parte trata de construir una propiedad para su familia. Es por eso que, según un documento registrado por el condado de Palm Beach , el primogénito de Trump habría pagado a su exprometida 7,6 millones de dólares (unos 6,5 millones de euros) por la casa que ambos habían adquirido en Palm Beach hace cinco años.La casa de dos plantas cuenta con 1.047 metros cuadrados y 11 baños, además de un ascensor y una chimenea, según los registros de propiedad y los listados inmobiliarios. En los documentos también aparece un sello de Atenas, donde se encuentra la embajada estadounidense en Grecia, lo cual confirmaría que Guilfoyle ha vendido su parte de la propiedad.Esta compraventa se produce entre una serie de movimientos inmobiliarios para el hijo del presidente. Según las informaciones del citado medio, el hijo del presidente estaría pensando en construir una casa de ocho habitaciones en una finca vacía situada en Prospect Park, en West Palm Beach. Es ahí donde querría alojar a los cinco hijos que tiene con su primera esposa, Vanessa, antes de tener más con su nueva mujer.Las relaciones de Donald Trump Jr.Trump Jr. se casó con su primera esposa, Vanessa, en 2005 en Mar-a-Lago, y la pareja finalizó su divorcio a finales de 2018. Ese mismo año, Trump Jr. comenzó a salir con Guilfoyle, y se anuncio en enero de 2022 que se habían prometido . La pareja puso fin a su compromiso en 2024, y un año después, llegó el turno de Bettina Anderson.Hace unos meses se celebró su boda, a la que no acudió el presidente Trump. En junio, un reportaje del ‘Daily Mail’ afirmaba que las exparejas despechadas de los recién casados unieron fuerzas en secreto para separarlos.Según varias fuentes, Guilfoyle «estaba furiosa» porque la habían dejado por una joven de la alta sociedad de Palm Beach y, supuestamente, contactó con el exprometido de Anderson, William ‘Beau’ Wrigley, heredero de la multimillonaria empresa de chicles Wrigley, para urdir un plan de venganza.«Kimberly está decidida a no ser vista como una perdedora », declaró el ‘Daily Mail’ una fuente cercana a la expareja: «Está muerta de celos de Bettina y, desde entonces, ha hecho todo lo posible por asegurarse de que la vean con hombres ricos, con mucho poder».
El mismo día que varios titulares se hacían eco de la posible ruptura de Donald Trump Jr. y su prometida Kimberly Guilfoyle, el padre y presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciaba su nombramiento como su futura embajadora en Grecia. «Durante muchos años, Kimberly ha … sido una amiga cercana y una aliada», escribió Trump en su plataforma, Truth Social: «Su amplia experiencia y liderazgo en derecho, medios de comunicación y política junto con su agudo intelecto la hacen supremamente cualificada para representar a Estados Unidos, y salvaguardar sus intereses en el extranjero».
Ahora, mientras que Guilfoyle continúa trabajando para el mandatario estadounidense en Grecia, Donald Trump Jr. por su parte trata de construir una propiedad para su familia. Es por eso que, según un documento registrado por el condado de Palm Beach, el primogénito de Trump habría pagado a su exprometida 7,6 millones de dólares (unos 6,5 millones de euros) por la casa que ambos habían adquirido en Palm Beach hace cinco años.
La casa de dos plantas cuenta con 1.047 metros cuadrados y 11 baños, además de un ascensor y una chimenea, según los registros de propiedad y los listados inmobiliarios. En los documentos también aparece un sello de Atenas, donde se encuentra la embajada estadounidense en Grecia, lo cual confirmaría que Guilfoyle ha vendido su parte de la propiedad.
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Esta compraventa se produce entre una serie de movimientos inmobiliarios para el hijo del presidente. Según las informaciones del citado medio, el hijo del presidente estaría pensando en construir una casa de ocho habitaciones en una finca vacía situada en Prospect Park, en West Palm Beach. Es ahí donde querría alojar a los cinco hijos que tiene con su primera esposa, Vanessa, antes de tener más con su nueva mujer.
Las relaciones de Donald Trump Jr.
Trump Jr. se casó con su primera esposa, Vanessa, en 2005 en Mar-a-Lago, y la pareja finalizó su divorcio a finales de 2018. Ese mismo año, Trump Jr. comenzó a salir con Guilfoyle, y se anuncio en enero de 2022 que se habían prometido. La pareja puso fin a su compromiso en 2024, y un año después, llegó el turno de Bettina Anderson.
Hace unos meses se celebró su boda, a la que no acudió el presidente Trump. En junio, un reportaje del ‘Daily Mail’ afirmaba que las exparejas despechadas de los recién casados unieron fuerzas en secreto para separarlos.
Según varias fuentes, Guilfoyle «estaba furiosa» porque la habían dejado por una joven de la alta sociedad de Palm Beach y, supuestamente, contactó con el exprometido de Anderson, William ‘Beau’ Wrigley, heredero de la multimillonaria empresa de chicles Wrigley, para urdir un plan de venganza.
«Kimberly está decidida a no ser vista como una perdedora», declaró el ‘Daily Mail’ una fuente cercana a la expareja: «Está muerta de celos de Bettina y, desde entonces, ha hecho todo lo posible por asegurarse de que la vean con hombres ricos, con mucho poder».
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