Guinadell Orriols, hija mayor de la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, es desde el pasado día 17 agente interina de la policía local de Ripoll, municipio del que es alcaldesa su madre. La joven se impuso en un proceso de selección directa contemplado por la ley, pero en el que la líder ultra ha decidido aspectos clave como la designación de los miembros del tribunal. La cobertura de la plaza se convocó por vía de urgencia y aún no se ha publicado el resultado. “No he colocado a nadie a dedo. De la misma manera que no puedo beneficiarla con mi cargo, tampoco le puedo impedir cumplir su sueño”, ha defendido este martes la alcaldesa, durante el pleno ordinario del Ayuntamiento.
La también líder de Aliança Catalana asegura que no intervino en puntos claves del proceso, pero designó el tribunal
Guinadell Orriols, hija mayor de la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, es desde el pasado día 17 agente interina de la policía local de Ripoll, municipio del que es alcaldesa su madre. La joven se impuso en un proceso de selección directa contemplado por la ley, pero en el que la líder ultra ha decidido aspectos clave como la designación de los miembros del tribunal. La cobertura de la plaza se convocó por vía de urgencia y aún no se ha publicado el resultado. “No he colocado a nadie a dedo. De la misma manera que no puedo beneficiarla con mi cargo, tampoco le puedo impedir cumplir su sueño”, ha defendido este martes la alcaldesa, durante el pleno ordinario del Ayuntamiento.
“Desde el principio, cuando me dijo que se apuntaría, sabía del riesgo que corríamos”, ha aceptado Orriols, que ha abordado el caso ante los “rumores” sobre que había enchufado a su hija. La alcaldesa incluso reveló que Guinadell Orriols había obtenido las mejores notas en todas las pruebas. ”Me he abstenido de participar en cualquier asunto del proceso», ha apostillado.
El gobierno municipal de esa población catalana (10.600 habitantes) informó, el pasado 11 de junio, del inicio del proceso “con carácter de urgencia” para cubrir una plaza de interino dentro del cuerpo de Policía Local. El anuncio de “selección de personal por selección directa” lleva la firma del secretario general del Consistorio, Gerard Soldevila. El documento daba 12 días para que los interesados pudieran postularse y establecía requisitos básicos: ser mayor de 18 años, tener al menos un título de bachiller, acreditar un nivel medio de catalán y permiso de conducir. También se valoraría especialmente “la experiencia en el ámbito policial”.
El único límite al legítimo derecho de la joven, de 19 años, a presentarse al concurso era el posible conflicto de intereses de su madre. Pese a que Orriols ha sido enfática en que no tuvo nada que ver con el proceso, lo cierto es que, el pasado 30 de junio, siete días después del cierre del plazo de postulaciones, fue ella misma la que, según el texto del decreto, “resuelve” sobre aspectos clave en todo el proceso. El decreto recuerda además que la alcaldesa “ostenta el comando superior de la Policía Local”. La alcaldesa nombra a una sargento y dos cabos del cuerpo como miembros del tribunal que tomará la decisión y, además, fija las condiciones de las pruebas de acceso, su valoración y calendario. El documento, sin embargo, lo firma Soldevila.
En ese mismo decreto también se intenta justificar el carácter de urgencia de la convocatoria, que es la vía que permite la selección directa al simplificar el procedimiento. “Existe una situación operativa crítica que afecta directamente a la eficacia y eficiencia del servicio público esencial de seguridad ciudadana”, asegura el texto, que sostiene que el nombramiento es “una necesidad inaplazable”. “La urgencia del procedimiento es la única vía posible para corregir con la celeridad necesaria una disfunción grave que compromete un servicio público fundamental”, prosigue el documento.
Los pasos dados por Orriols dentro del concurso paradójicamente desoyen lo que establece el apartado de fundamentos legales del anuncio de convocatoria. Hasta cuatro de las normas que cita terminan remitiendo al Régimen Jurídico del Sector Público, que fija la obligación de abstenerse, por ejemplo, en cualquiera de las etapas de un proceso selectivo en el que participe un familiar directo. La ley establece vías como la delegación de competencias para garantizar la transparencia. La alcaldesa sí tomó ese camino para el decreto donde se otorga la plaza, que lleva la rúbrica del concejal Gaspar Viñas Codina junto a la del secretario municipal. La decisión de la delegación se hizo vía decreto el 3 de julio, el día en que los cinco aspirantes que habían pasado la prueba técnica -de un total de 15- se sometían a la entrevista final.
El documento fija la obligación de publicar la resolución de la plaza tanto en el Boletín Oficial de la Provincia de Girona como en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña. Diez días después del nombramiento, eso aún no ha ocurrido. La hija de la líder del partido independentista xenófobo se vinculará en los próximos días a su nuevo cargo. En la primera convocatoria se hacía referencia a la “urgencia” de otorgar la plaza. En el decreto de nombramiento la fórmula es, curiosamente, “máxima urgencia”.
Orriols, que también es diputada autonómica, siempre se ha empleado a fondo desde la tribuna del Parlament en criticar la instrumentalización de las instituciones para el beneficio de los partidos tradicionales. “Es indecente que utilicen los impuestos de los catalanes para colocarse y perpetuarse en el poder”, le espetó al president Salvador Illa, en el debate de política general del año pasado. Su supuesto listón ético se enfrenta ahora al espejo de su gestión municipal.
