La crisis de vivienda avanza imparable en España. El déficit de pisos no para de agrandarse y el problema se ha convertido en uno de los mayores, si no el mayor, reto de la economía española. Ante esta situación, el Gobierno ha puesto sobre la mesa viejas y nuevas medidas desbordado por un rompecabezas que implica a los salarios, la falta de oferta de casas, el bajo ahorro de los jóvenes y los altos precios. Todo ello va enfocado a tratar de atacar un problema que el Gobierno no ha sido capaz de solventar en los ocho años que lleva Pedro Sánchez en La Moncloa, el déficit de vivienda, porque aunque una parte del problema de acceso son los salarios, el ahorro y las hipotecas, el caballo de batalla del mercado inmobiliario no deja de ser, y así lo constatan todas las casas de análisis, la falta de oferta. La realidad es que las medidas puestas en marcha hasta ahora no han atajado la situación. Según un informe publicado esta semana por BBVA Research, el déficit de viviendas escalará a 807.000 casas este año y a 885.000 el siguiente . Una tendencia al alza incesante porque los hogares no cesan de crecer y se construye poco.La primera de las medidas anticrisis son los avales hipotecarios para que los jóvenes y familias con menores a cargo puedan acceder a una hipoteca de hasta el 100% del valor de la vivienda. El problema que se trata de solventar aquí es que la banca solo suele conceder hasta el 80% del valor del piso y lo demás se debe aportar de ahorros; lo que hace el Gobierno, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) , es avalar al solicitante hasta el 25% del préstamo y así el banco puede concederle más de ese 80%. La medida se anunció en mayo de 2023 y empezó a funcionar tras el verano de 202. Se dotó con 2.500 millones de euros y con vigencia hasta finales de 2025, con la meta de abarcar 50.000 operaciones. Solo se lograron materializar 10.453 avales, el 20,1%, por importe de 255,8 millones. El Ejecutivo decidió hace siete meses prorrogar la medida hasta finales de 2027 y se comprometió a hacer cambios para mejorar su atractivo. Durante medio año la medida ha estado prácticamente sin funcionar. Y por fin a finales de junio se dio luz verde a la reformulación, a medias, de estos avales.Los avales del ICO fracasaron en su primera fase de vigencia hasta 2025: solo se lograron conceder el 20,1% de lo que esperaba el Gobierno por la burocracia y lentitud de tramitaciónAhora el ICO ha relanzado estas garantías públicas a la espera de que la demanda se reactive y más jóvenes (de hasta 35 años) accedan a la medida. Lo que han hecho junto al Ministerio de Vivienda ha sido ampliar la renta máxima del solicitante para poder disfrutar de un aval, de 4,5 veces el Iprem (37.800 euros brutos anuales) que había antes hasta un umbral variable por provincias que en los casos más extremos como Madrid, Barcelona, Baleares, Málaga, etc. llega hasta 7,5 veces (63.000 euros).El problema que afrontan los jóvenes y familias con menores en este caso es que aunque tengan trabajo estable y capacidad de pago, por la falta de ahorros no pueden acceder a un préstamo. Esto provoca, por ejemplo, que casi 3,4 millones de hogares estén atrapados en régimen de alquiler al no disponer de ahorros suficientes para hipotecarse de forma saludable.Pese a todo, el relanzamiento de la medida nace con un pecado original: el Gobierno no ha atendido las críticas de la banca de burocracia y lentitud en la concesión, según fuentes financieras. De ahí que en algunas entidades bancarias haya dudas de que la medida vaya a tener el éxito esperado.Regalo a los promotresLa segunda de las medidas que pone en marcha ahora el Ejecutivo también aplica al ICO y tiene que ver con atacar la escasez de vivienda. A través del fondo España Crece , a partir de septiembre el instituto pondrá en marcha una serie de actuaciones en materia de financiación para impulsar a promotores e inversores a construir más pisos y, además, hacerlo en régimen asequible. El ICO pondrá sobre la mesa 12.250 millones de euros para dar crédito, compitiendo así directamente con la banca tradicional. Se trata de impulsar la construcción de edificios para dedicarlos a vivienda asequible de alquiler. El instituto pondrá en marcha préstamos para promotores inmobiliarios para vivienda asequible. Serán créditos con una duración de siete años, más de lo que suele ser habitual, y que contarán con varias particularidades como que a lo largo de la vida del préstamo el promotor no tendrá que devolver cuotas sino que empezará a repagar esa financiación una vez el edificio esté construido y alquilado.El ICO dedicará 12.250 millones a financiar a promotores e inversores para construir vivienda barataUno de los ganchos que pondrá el ICO estará en que si el promotor cumple con los criterios de la financiación de dedicar las viviendas a alquiler asequible, entre otros requisitos, se le condonará hasta un 30% del valor nominal del crédito. A esto la institución dedicará de momento 6.250 millones de euros. De esta manera, el ICO aspira a regalar a los promotores hasta 1.875 millones de euros. El objetivo de esto es que el coste de construir un edificio sea menor y le salga rentable al empresario dedicarlo a alquiler asequible. La otra pata estará en dar financiación a largo plazo a los inversores en proyectos de construcción de vivienda asequible; aquí se pondrán sobre la mesa 6.000 millones de euros. Préstamos especiales para ellos también con una duración de siete años. Además, también se permitirá dar financiación a las empresas o fondos que quieran ser tanto promotores como inversores de los proyectos, ambas cosas a la vez, con una duración máxima de 35 años. La crisis de vivienda avanza imparable en España. El déficit de pisos no para de agrandarse y el problema se ha convertido en uno de los mayores, si no el mayor, reto de la economía española. Ante esta situación, el Gobierno ha puesto sobre la mesa viejas y nuevas medidas desbordado por un rompecabezas que implica a los salarios, la falta de oferta de casas, el bajo ahorro de los jóvenes y los altos precios. Todo ello va enfocado a tratar de atacar un problema que el Gobierno no ha sido capaz de solventar en los ocho años que lleva Pedro Sánchez en La Moncloa, el déficit de vivienda, porque aunque una parte del problema de acceso son los salarios, el ahorro y las hipotecas, el caballo de batalla del mercado inmobiliario no deja de ser, y así lo constatan todas las casas de análisis, la falta de oferta. La realidad es que las medidas puestas en marcha hasta ahora no han atajado la situación. Según un informe publicado esta semana por BBVA Research, el déficit de viviendas escalará a 807.000 casas este año y a 885.000 el siguiente . Una tendencia al alza incesante porque los hogares no cesan de crecer y se construye poco.La primera de las medidas anticrisis son los avales hipotecarios para que los jóvenes y familias con menores a cargo puedan acceder a una hipoteca de hasta el 100% del valor de la vivienda. El problema que se trata de solventar aquí es que la banca solo suele conceder hasta el 80% del valor del piso y lo demás se debe aportar de ahorros; lo que hace el Gobierno, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO) , es avalar al solicitante hasta el 25% del préstamo y así el banco puede concederle más de ese 80%. La medida se anunció en mayo de 2023 y empezó a funcionar tras el verano de 202. Se dotó con 2.500 millones de euros y con vigencia hasta finales de 2025, con la meta de abarcar 50.000 operaciones. Solo se lograron materializar 10.453 avales, el 20,1%, por importe de 255,8 millones. El Ejecutivo decidió hace siete meses prorrogar la medida hasta finales de 2027 y se comprometió a hacer cambios para mejorar su atractivo. Durante medio año la medida ha estado prácticamente sin funcionar. Y por fin a finales de junio se dio luz verde a la reformulación, a medias, de estos avales.Los avales del ICO fracasaron en su primera fase de vigencia hasta 2025: solo se lograron conceder el 20,1% de lo que esperaba el Gobierno por la burocracia y lentitud de tramitaciónAhora el ICO ha relanzado estas garantías públicas a la espera de que la demanda se reactive y más jóvenes (de hasta 35 años) accedan a la medida. Lo que han hecho junto al Ministerio de Vivienda ha sido ampliar la renta máxima del solicitante para poder disfrutar de un aval, de 4,5 veces el Iprem (37.800 euros brutos anuales) que había antes hasta un umbral variable por provincias que en los casos más extremos como Madrid, Barcelona, Baleares, Málaga, etc. llega hasta 7,5 veces (63.000 euros).El problema que afrontan los jóvenes y familias con menores en este caso es que aunque tengan trabajo estable y capacidad de pago, por la falta de ahorros no pueden acceder a un préstamo. Esto provoca, por ejemplo, que casi 3,4 millones de hogares estén atrapados en régimen de alquiler al no disponer de ahorros suficientes para hipotecarse de forma saludable.Pese a todo, el relanzamiento de la medida nace con un pecado original: el Gobierno no ha atendido las críticas de la banca de burocracia y lentitud en la concesión, según fuentes financieras. De ahí que en algunas entidades bancarias haya dudas de que la medida vaya a tener el éxito esperado.Regalo a los promotresLa segunda de las medidas que pone en marcha ahora el Ejecutivo también aplica al ICO y tiene que ver con atacar la escasez de vivienda. A través del fondo España Crece , a partir de septiembre el instituto pondrá en marcha una serie de actuaciones en materia de financiación para impulsar a promotores e inversores a construir más pisos y, además, hacerlo en régimen asequible. El ICO pondrá sobre la mesa 12.250 millones de euros para dar crédito, compitiendo así directamente con la banca tradicional. Se trata de impulsar la construcción de edificios para dedicarlos a vivienda asequible de alquiler. El instituto pondrá en marcha préstamos para promotores inmobiliarios para vivienda asequible. Serán créditos con una duración de siete años, más de lo que suele ser habitual, y que contarán con varias particularidades como que a lo largo de la vida del préstamo el promotor no tendrá que devolver cuotas sino que empezará a repagar esa financiación una vez el edificio esté construido y alquilado.El ICO dedicará 12.250 millones a financiar a promotores e inversores para construir vivienda barataUno de los ganchos que pondrá el ICO estará en que si el promotor cumple con los criterios de la financiación de dedicar las viviendas a alquiler asequible, entre otros requisitos, se le condonará hasta un 30% del valor nominal del crédito. A esto la institución dedicará de momento 6.250 millones de euros. De esta manera, el ICO aspira a regalar a los promotores hasta 1.875 millones de euros. El objetivo de esto es que el coste de construir un edificio sea menor y le salga rentable al empresario dedicarlo a alquiler asequible. La otra pata estará en dar financiación a largo plazo a los inversores en proyectos de construcción de vivienda asequible; aquí se pondrán sobre la mesa 6.000 millones de euros. Préstamos especiales para ellos también con una duración de siete años. Además, también se permitirá dar financiación a las empresas o fondos que quieran ser tanto promotores como inversores de los proyectos, ambas cosas a la vez, con una duración máxima de 35 años.
La crisis de vivienda avanza imparable en España. El déficit de pisos no para de agrandarse y el problema se ha convertido en uno de los mayores, si no el mayor, reto de la economía española. Ante esta situación, el Gobierno ha puesto … sobre la mesa viejas y nuevas medidas desbordado por un rompecabezas que implica a los salarios, la falta de oferta de casas, el bajo ahorro de los jóvenes y los altos precios.
Todo ello va enfocado a tratar de atacar un problema que el Gobierno no ha sido capaz de solventar en los ocho años que lleva Pedro Sánchez en La Moncloa, el déficit de vivienda, porque aunque una parte del problema de acceso son los salarios, el ahorro y las hipotecas, el caballo de batalla del mercado inmobiliario no deja de ser, y así lo constatan todas las casas de análisis, la falta de oferta.
La realidad es que las medidas puestas en marcha hasta ahora no han atajado la situación. Según un informe publicado esta semana por BBVA Research, el déficit de viviendas escalará a 807.000 casas este año y a 885.000 el siguiente. Una tendencia al alza incesante porque los hogares no cesan de crecer y se construye poco.
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La primera de las medidas anticrisis son los avales hipotecarios para que los jóvenes y familias con menores a cargo puedan acceder a una hipoteca de hasta el 100% del valor de la vivienda. El problema que se trata de solventar aquí es que la banca solo suele conceder hasta el 80% del valor del piso y lo demás se debe aportar de ahorros; lo que hace el Gobierno, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), es avalar al solicitante hasta el 25% del préstamo y así el banco puede concederle más de ese 80%.
La medida se anunció en mayo de 2023 y empezó a funcionar tras el verano de 202. Se dotó con 2.500 millones de euros y con vigencia hasta finales de 2025, con la meta de abarcar 50.000 operaciones. Solo se lograron materializar 10.453 avales, el 20,1%, por importe de 255,8 millones. El Ejecutivo decidió hace siete meses prorrogar la medida hasta finales de 2027 y se comprometió a hacer cambios para mejorar su atractivo. Durante medio año la medida ha estado prácticamente sin funcionar. Y por fin a finales de junio se dio luz verde a la reformulación, a medias, de estos avales.
Los avales del ICO fracasaron en su primera fase de vigencia hasta 2025: solo se lograron conceder el 20,1% de lo que esperaba el Gobierno por la burocracia y lentitud de tramitación
Ahora el ICO ha relanzado estas garantías públicas a la espera de que la demanda se reactive y más jóvenes (de hasta 35 años) accedan a la medida. Lo que han hecho junto al Ministerio de Vivienda ha sido ampliar la renta máxima del solicitante para poder disfrutar de un aval, de 4,5 veces el Iprem (37.800 euros brutos anuales) que había antes hasta un umbral variable por provincias que en los casos más extremos como Madrid, Barcelona, Baleares, Málaga, etc. llega hasta 7,5 veces (63.000 euros).
El problema que afrontan los jóvenes y familias con menores en este caso es que aunque tengan trabajo estable y capacidad de pago, por la falta de ahorros no pueden acceder a un préstamo. Esto provoca, por ejemplo, que casi 3,4 millones de hogares estén atrapados en régimen de alquiler al no disponer de ahorros suficientes para hipotecarse de forma saludable.
Pese a todo, el relanzamiento de la medida nace con un pecado original: el Gobierno no ha atendido las críticas de la banca de burocracia y lentitud en la concesión, según fuentes financieras. De ahí que en algunas entidades bancarias haya dudas de que la medida vaya a tener el éxito esperado.
Regalo a los promotres
La segunda de las medidas que pone en marcha ahora el Ejecutivo también aplica al ICO y tiene que ver con atacar la escasez de vivienda. A través del fondo España Crece, a partir de septiembre el instituto pondrá en marcha una serie de actuaciones en materia de financiación para impulsar a promotores e inversores a construir más pisos y, además, hacerlo en régimen asequible. El ICO pondrá sobre la mesa 12.250 millones de euros para dar crédito, compitiendo así directamente con la banca tradicional. Se trata de impulsar la construcción de edificios para dedicarlos a vivienda asequible de alquiler.
El instituto pondrá en marcha préstamos para promotores inmobiliarios para vivienda asequible. Serán créditos con una duración de siete años, más de lo que suele ser habitual, y que contarán con varias particularidades como que a lo largo de la vida del préstamo el promotor no tendrá que devolver cuotas sino que empezará a repagar esa financiación una vez el edificio esté construido y alquilado.
El ICO dedicará 12.250 millones a financiar a promotores e inversores para construir vivienda barata
Uno de los ganchos que pondrá el ICO estará en que si el promotor cumple con los criterios de la financiación de dedicar las viviendas a alquiler asequible, entre otros requisitos, se le condonará hasta un 30% del valor nominal del crédito. A esto la institución dedicará de momento 6.250 millones de euros. De esta manera, el ICO aspira a regalar a los promotores hasta 1.875 millones de euros. El objetivo de esto es que el coste de construir un edificio sea menor y le salga rentable al empresario dedicarlo a alquiler asequible.
La otra pata estará en dar financiación a largo plazo a los inversores en proyectos de construcción de vivienda asequible; aquí se pondrán sobre la mesa 6.000 millones de euros. Préstamos especiales para ellos también con una duración de siete años. Además, también se permitirá dar financiación a las empresas o fondos que quieran ser tanto promotores como inversores de los proyectos, ambas cosas a la vez, con una duración máxima de 35 años.
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