Desde que formaron Gobierno de coalición con el PP tras las elecciones andaluzas, los diputados de Vox se sienten más fuertes y envalentonados. Y entre esos parlamentarios hay uno que es además vicepresidente segundo, consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local. Se llama Manuel Gavira, fue candidato a la presidencia de la Junta por Vox, es abogado, es de Cádiz y tiene 57 años. En el primer pleno ordinario de la XIII Legislatura llamó “puteros” a los socialistas en el debate de una iniciativa presentada por el PSOE sobre la asistencia a las mujeres víctimas de violencia de género. Lo hizo desde el banco verde del Ejecutivo.
Manuel Gavira profirió los insultos a la dirigente socialista desde su escaño mientras intervenía Juan Manuel Moreno
Desde que formaron Gobierno de coalición con el PP tras las elecciones andaluzas, los diputados de Vox se sienten más fuertes y envalentonados. Y entre esos parlamentarios hay uno que es además vicepresidente segundo, consejero de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local. Se llama Manuel Gavira, fue candidato a la presidencia de la Junta por Vox, es abogado, es de Cádiz y tiene 57 años. En el primer pleno ordinario de la XIII Legislatura llamó “puteros” a los socialistas en el debate de una iniciativa presentada por el PSOE sobre la asistencia a las mujeres víctimas de violencia de género. Lo hizo desde el banco verde del Ejecutivo.
Hoy ha llamado desde ese mismo asiento reservado al Gobierno a la portavoz socialista, María Jesús Montero: “¡Esta eres tú, sinvergüenza! ¡Mucha cara!!”, dándose manotazos en el rostro y con la cara desencajada. No era su turno de intervención, sino el del presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, que intentaba contestar a una pregunta en la sesión de control de la ex vicepresidenta primera de Pedro Sánchez y vicesecretaria federal del PSOE.
Gavira se sienta a la derecha del líder del PP en el Parlamento, aunque hay un vicepresidente primero. El pacto PP-Vox incluye esa prevalencia en temas protocolarios, por lo que su voz la ha recogido el micrófono abierto de Moreno.
¿Qué es lo que había dicho Montero para exaltar al dirigente ultra? En realidad ha planteado un popurrí de preguntas y afirmaciones. Ha afeado al presidente andaluz que diga que no se ha hecho “nada” en la lucha contra el narcotráfico. “Respeto a la Guardia Civil y a la Política. ¿Cómo que no se hace nada? Se están dejando la vida”, ha comentado Montero, que también ha reprochado al presidente de la Junta sus críticas por el “maltrato” al Gobierno de Pedro Sánchez. “Si puede presentar ese presupuesto es porque ha recibido del Gobierno de España las mayores transferencias de su historia”, ha dicho.
Moreno ha respondido a la socialista recordándole lo que dijo en el debate electoral celebrado en Canal Sur cuando aludió así a la muerte de dos guardias civiles al chocar dos embarcaciones durante la persecución a una narcolancha en Huelva. “Los accidentes laborales tienen que ser una prioridad”, “hay trabajadores que fallecen por el simple hecho de ganarse la vida y, por tanto, todos tenemos que aliarnos contra esa lacra de los accidentes laborales”, dijo durante el bloque dedicado a la economía. Montero rectificó después en X –“Por supuesto, estamos hablando de muertes en acto de servicio”- ante las críticas de asociaciones policiales, pero el presidente andaluz lo ha rescatado. “Eso nunca lo haremos”, ha dicho, mientras su vicepresidente segundo hacía aspavientos, mostraba imágenes en una tableta, se golpeaba la mejilla derecha, la señalaba con el dedo y la llamaba “sinvergüenza”. “¡Mucha cara, mucha cara, mucha cara!”, ha repetido el consejero de Vox, mientras su jefe Moreno mandaba a callar con la mano y los diputados del PP que se sientan detrás del banco del gobierno -entre ellos el secretario general del PP, Antonio Repullo, y el portavoz parlamentario, Toni Martín- aplaudían las palabras de Moreno, sin jaleo alguno
Al PP no le interesa para nada la agitación parlamentaria a cinco semanas de las elecciones generales, mientras que el PSOE cree que el ruido le favorece. Los socialistas llevan algunas semanas buscándole las cosquillas al consejero ultra. Suele cerrar el micrófono con brusquedad, aunque no ha llegado al nivel de su compañero de bancada, Alejandro Hernández, cuando dio un manotazo y mandó a “tomar por culo” a la presidenta del Parlamento en un pleno celebrado en 2020.
El encargado de hacer saltar a Gavira es el diputado socialista Mario Jiménez, experto en estas lides, con el que día anterior mantuvo un tenso debate sobre la vivienda, plagado de chascarrillos. “Usted se dedica a tragar y tragar pasando de águila imperial a gallina turuleta solo por el grano que le tira Moreno Bonilla”, le dijo el diputado del PSOE. Gavira no picó, pero hoy él mismo se ha venido arriba cuando su presidente contestaba a la líder de la oposición y que presume de seguir una “vía andaluza” marcada, según él, por la moderación.
