El desfase entre las cifras oficiales y las que manejan ONG y asociaciones vecinales evidencia la magnitud de la crisis de menores migrantes que vive Ceuta. Mientras el Gobierno sostiene que unos 2.500 menores permanecen en las calles de la ciudad autónoma tras la entrada masiva de los pasados 30 y 31 de julio, las asociaciones vecinales elevan la cifra hasta los 4.000 que se encuentran durmiendo al raso, pendientes de ser identificados, localizados y derivados a recursos seguros. Por su parte, Save the Children calcula que actualmente solo hay alrededor de 1.500 niños, niñas y adolescentes que se encuentran dentro del sistema de protección. Este jueves, el Ministerio de Juventud e Infancia y las comunidades autónomas se reunirán por vía telemática en la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia. Será el paso previo a la Conferencia Sectorial, donde se abordará el reparto de un crédito extraordinario de 25 millones de euros destinado a Ceuta.
Frente a los 2.500 menores que contabiliza el Ejecutivo, ONG y asociaciones vecinales duplican el cálculo oficial
El desfase entre las cifras oficiales y las que manejan ONG y asociaciones vecinales evidencia la magnitud de la crisis de menores migrantes que vive Ceuta. Mientras el Gobierno sostiene que unos 2.500 menores permanecen en las calles de la ciudad autónoma tras la entrada masiva de los pasados 30 y 31 de julio, las asociaciones vecinales elevan la cifra hasta los 4.000 que se encuentran durmiendo al raso, pendientes de ser identificados, localizados y derivados a recursos seguros. Por su parte, Save the Children calcula que actualmente solo hay alrededor de 1.500 niños, niñas y adolescentes que se encuentran dentro del sistema de protección. Este jueves, el Ministerio de Juventud e Infancia y las comunidades autónomas se reunirán por vía telemática en la Comisión Sectorial de Infancia y Adolescencia. Será el paso previo a la Conferencia Sectorial, donde se abordará el reparto de un crédito extraordinario de 25 millones de euros destinado a Ceuta.
La situación de los menores que llegaron a nado es crítica. Los que han tenido más suerte han encontrado refugio gracias a la solidaridad de los vecinos, como los que pasan la noche en un campo de fútbol sala al aire libre, vallado y convertido en un campamento improvisado por los residentes de la barriada de La Reina. Pero la mayoría sigue durmiendo al raso, donde puede: en las calles de la barriada de El Príncipe, en la playa de El Trampolín, en el monte o en las naves del Tarajal, un lugar que los trabajadores de Save the Children desplazados en Ceuta consideran “especialmente preocupante”.
En ese laberíntico polígono, que antes de la pandemia era el epicentro del comercio transfronterizo y albergaba un negocio en cada nave, ahora se hacinan cientos de migrantes. Duermen sobre colchones o directamente sobre el suelo, protegidos apenas por una manta con la que intentan resguardarse del sol. La comida, proporcionada por la ONG Luna Blanca, llega una sola vez al día. Muchos niños arrastran todavía las heridas que se hicieron hace dos semanas, cuando llegaron a nado a la ciudad autónoma. Sin apenas higiene ni acceso a medicamentos, algunas se han infectado. Otros padecen sarna y piden desesperadamente un tratamiento que les permita aliviar el picor y las molestias.
“La situación en las naves de El Tarajal es de una miseria extrema”, resume Raúl Arnáiz, director de programas de Save the Children en España. “Es difícil imaginarse que en este país actualmente hay niños en unas condiciones tan vulnerables. Las niñas que están completamente solas, están expuestas a cualquier tipo de abuso y explotación sexual. No hay ningún tipo de protección por la noche porque están durmiendo en un polígono semiabandonado”, añade.
Este miércoles, dos menores se desplomaron en el polígono a media tarde. Uno, debilitado por la falta de comida y agua, no pudo soportar el calor extremo de agosto. El otro sufría unas anginas que, sin tratamiento, habían empeorado hasta impedirle incluso tragar. Ambos quedaron tendidos en el suelo mientras otros migrantes, alrededor, pedían a gritos ayuda y reclamaban la llegada de una ambulancia que se demoraba. La escena, en medio del calor y la desesperación, volvió a poner rostro a una emergencia que se prolonga desde hace semanas.
Cientos de menores se han concentrado también cada madrugada, desde las cinco, frente a la Jefatura de Policía de Ceuta para intentar registrarse y acceder al sistema de protección. Allí se encuentran con esperas interminables que se repiten día tras día ante un sistema desbordado, incapaz de atender el volumen de peticiones. El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, cifraba el lunes en alrededor de 1.400 los jóvenes migrantes ya filiados. La propuesta del Gobierno para los menores que se quedaron en Ceuta pasa por priorizar la reagrupación familiar como respuesta a la actual “contingencia migratoria”. “Es un proceso que no es fácil, pero tiene que ser prioritario abordar con el Gobierno de Marruecos y con sus familias”, señalaba Torres.
Al día siguiente, el ministro de Asuntos Exteriores era más contundente: “Hasta la última persona que ha entrado irregularmente en España volverá a Marruecos”, ya que esa es la “voluntad expresa” de Rabat. Save the Children sostiene que esto no es tan fácil, porque es un proceso que debe ser evaluado caso a caso. “La devolución de los menores está sujeta al cumplimiento de las normas jurídicas. No se puede hacer así sin más. Nosotros también abogamos por la reunificación familiar, pero siempre que se haga con las condiciones y garantías jurídicas establecidas. Y, por supuesto, que el menor quiera ser trasladado”, sostiene su director de programas.
La reunión de este jueves convocada por Rego es un paso técnico indispensable para convocar la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia, que es el órgano de cooperación, coordinación y colaboración entre la Administración General del Estado y las comunidades autónomas de España en materia de infancia y adolescencia. La intención del Ministerio es que esta Conferencia, a la que estarán llamados ya los consejeros del ramo, se “celebre la última semana del mes de agosto”, indican fuentes del gabinete de la ministra. Informa Virginia Martínez.
Los gobiernos autonómicos donde Vox ostenta las competencias de infancia —Castilla y León, Aragón y Extremadura— ya han anunciado que no asistirán al encuentro. La Comunidad de Madrid, en cambio, ha confirmado su participación en la cita, que se celebrará por vía telemática, aunque ha querido dejar claro que lo hace en apoyo a Ceuta y que su presencia “en ningún momento” supone avalar la política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez, que, a su juicio, es “inhumana” y “sigue costando vidas”.
